INTRODUCTION AND LITRATURE REVIEW
1.4 The drug absorption of lipid-based nanoparticles via lymphatic circulation The lymphatic system is part of the circulatory system and is comprised of an intricate
La educación física del soldado se considera elemento fundamental para la guerra, debido a las exigencias del combate en esa época. Para ello, se considera indispensable crear hombres con una alta capacidad de resistencia a las dificultades y sufrimiento de la lucha. Es preciso tener en cuenta, que las características del combate comienzan a modifi- carse, pasando de una fase en la que se empleaban armas de corto alcance en unos frentes muy estrechos, lo que implicaba una necesidad menor de movilidad y fortaleza por parte del combatiente, a otra fase en la que la modernización de las armas de artillería, supuso un mayor alcance y una mayor capacidad de destrucción de la mismas, obligando a ejecutar los despliegues a grandes distancias y adaptándose al terreno para avanzar, evitando el fuego enemigo. Esto exigía al soldado, la realización de intensos esfuerzos, que difícil- mente podrían ser realizados si previamente no eran entrenados.
La infantería por su especial forma de combatir, precisa una agilidad y resistencia máxima, debiendo ser diestros en el manejo del fusil como arma de fuego y arma blanca y pudiendo marchar por toda clase de terrenos, transportando con facilidad su mochila y su equipo individual. Por este motivo, las autoridades militares de la época, convencidas de la importancia que para la infantería tenía la gimnasia militar, se decidió a publicar el
“Reglamento de gimnasia para Infantería” para adecuar el adiestramiento del soldado en
tiempos de paz a las situaciones del combate. Las armas de caballería y artillería precisan para su entrenamiento una serie de ejercicios diferenciados, por lo que sus reglamentos tan solo entresacaban algunos de los ejercicios indispensables en la formación del infante.
1.2.1.1.1. Observaciones sobre el músculo y la transmisión neuromuscular. Para conseguir las cualidades que el combate requiere, el reglamento precisaba que era necesario someter al soldado a los trabajos y movimientos que determinaban los Reglamentos tácticos y de tiro, a fin de mejorar sus resultados. Por ello, ya se explicaba que todos los movimientos eran ejecutados a través de los músculos, previa excitación nerviosa que procedente del cerebro y a través de la médula espinal y de los nervios, provocaba una pequeña sacudida que desembocaba en la contracción muscular. En ese mensaje cerebral, en el que se transmitía la orden de contracción, se indicaba también la intensidad de la misma y el número de fibras que debían de entrar en acción.
Pero era preciso, que los centros nerviosos, eligieran adecuadamente los músculos que intervienen en el movimiento, regulando su esfuerzo para obtener una contracción adecuada y esta función la denominaban coordinación. El trabajo de coordinación conlleva un perfeccionamiento de la misma, y por lo tanto la realización de movimientos más o menos complejos de forma automática. De esta forma, se consigue la función de los grupos musculares más adecuados a cada movimiento, de forma inconsciente y, en consecuencia, una gran economía en la suma del trabajo mecánico producido en cada movimiento, aumen- tando el límite de resistencia a la fatiga.
La destreza y agilidad en los ejercicios corporales consiste en evitar los movimientos secundarios inútiles, realizando solamente los necesarios. Pues bien, para efectuar ejercicios tan complejos y precisos como el de tiro, es fundamental enseñar la ejecución correcta de los movimientos que intervienen en el acto de disparar y repetirlos convenientemente a fin de conseguir una adiestramiento eficaz.
1.2.1.1.2. Método de trabajo del “Reglamento de Gimnasia para Infantería”. Se trataba de un reglamento sencillo y armónico basado en el modelo sueco, en el que se describían de forma exacta los ejercicios, el orden de ejecución y la progresión de los
mismos. También, se explicaba la combinación de esos ejercicios, los efectos que se conse- guían con cada uno de ellos y las prescripciones reglamentarias que diariamente debían realizarse.
Esta enseñanza de la educación física, no debía dedicarse en exclusiva al recluta, sino que se ampliaba al soldado a lo largo de todo el servicio militar, aplicándolo de modo progresivo para alcanzar una forma física adecuada para soportar el combate.
El reglamento constaba de una introducción, dos partes y dos apéndices. En la intro- ducción se definía la educación física dividida en gimnasia educativa, gimnasia de aplica- ción y juegos, exponiendo los dos principios generales de aplicación que eran la progresión y el modo racional. En la misma se explicaban las normas y medios para confeccionar diariamente las lecciones de forma progresiva y tendiendo a desarrollar armónica y parale- lamente todos los órganos y aparatos del cuerpo humano (músculos, corazón, respiración, voluntad). En la primera parte del reglamento, se describían todos los ejercicios que inte- graban el método de trabajo y que servían de preparación para los ejercicios específicos de la vida militar. En la segunda parte, se describían todos los ejercicios y movimientos de carácter militar, que debían ejecutarse de forma disciplinada y sujetos a reglas. En los apén- dices, se destacaban unas ligeras nociones de fisiología que permitían conocer los efectos que sobre el organismo producían los ejercicios del reglamento.
La puesta en marcha de este reglamento, representa un gran paso en la instrucción