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28 the acceptance of data in these experiments and in inactivation
adecuadas para niveles de desarrollo muy amplios.
Escuelas apropiadas para el desa- rrollo Programas y actividades educativas diseñadas para satisfacer las necesidades cognoscitivas, emocionales, sociales y físicas de los estudiantes.
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CAPÍTULO 3 Desarrollo personal, social y emocionalConcéntrese en...
Socialización
Dé algunos ejemplos de las formas en que se presiona a los niños a crecer demasiado rápido. ¿Qué problemas enfrentan los hijos de padres divorciados?
¿En qué consiste la educación apropiada para el desarrollo?
¿Cómo podría el profesor de Vanesa (p. 66) incluir a la familia de la niña para manejar sus problemas sociales? ¿Cómo decidiría lo que debe hacerse?
debe tomarse en cuenta la gran diversidad del desarrollo. Los materiales no deben asignarse por grados, lo que implica que deben ser apropiados para diferentes edades. Se trata de los materiales que usted ya conoce: agua, arena, muñecas, disfra- ces, una variedad de libros, animales, carros y plastilina. Un niño de dos años puede apilar tres bloques y mejorar su desarrollo motor mientras que uno de cuatro puede compartir con un amigo los mismos bloques para desarrollar alguna idea básica del conteo y la cooperación. El maestro es un mediador entre los niños y los materiales. Entiende lo que están preparados para aprender y fomenta las situaciones que apoyen ese aprendizaje (Bredekemp, 1986).
Los hijos del divorcio.
Estén listos o no, muchos de sus estudiantes tienen que enfrentarse con un tema muy de adultos: el divorcio. El índice de divorcios en los Estados Unidos es el más alto del mundo, casi el doble del país que ocupa el segundo puesto, Suecia. Para el año 2 0 0 0 , sólo alrededor del 30 por ciento de los estudiantes de Norteamérica continuará viviendo con ambos padres biológicos du- rante sus años adolescentes (Nielsen, 1 9 9 3 ) .Como muchos de nosotros sabemos por experiencia en nuestra propia familia, incluso en las mejores circunstancias la separación y el divorcio son acontecimientos dolorosos para todos los involucrados. La separación de los padres puede haber sido precedida por años de conflictos en el hogar o puede resultar una sorpresa para todos, incluidos los amigos y los hijos. Durante el proceso de divorcio, es posible que aumen- ten los conflictos en el momento de decidir la división de los bienes y la custodia.
Al concluir el divorcio, son otros los cambios que suelen perturbar la vida de los niños. Hoy, como en el pasado, es la madre la que con mayor frecuencia recibe la custodia, pero el número de hogares encabezados por el padre empieza a crecer y en la actualidad es de alrededor del 15 por ciento (Meyer y Garasky, 1 9 9 3 ) . Tam- bién ocurre que el padre que obtiene la custodia deba mudarse a una vivienda menos costosa, encontrar nuevas formas de ingreso, buscar trabajo por primera vez o tra- bajar por más horas. Para el niño esto puede significar que justo cuando más nece- sita el apoyo de sus mejores amigos debe dejarlos en el antiguo vecindario o en la vieja escuela; pero también supone que debe quedarse con un solo padre que ahora tiene menos tiempo que dedicarle. Casi dos terceras partes de los padres vuelven a casarse y la mitad se divorcia nue- vamente, por lo que le esperan más ajustes al niño (Fursten- burg y Cherlin, 1 9 9 1 ; Nelson, 1 9 9 3 ) .
Las dificultades económicas del divorcio son en particu- lar grandes para las mujeres que se hacen cargo de sus hoga- res. Sólo una de 19 familias en las que están presentes ambos padres viven por debajo del nivel de pobreza, pero casi una de dos en las que la mujer es la cabeza se encuentra en esta categoría (Hetherington, 1989; Moshman, Glover y Bruning, 1987). Para empeorar las cosas, cerca de tres cuartas partes de las mujeres que supuestamente deben recibir del padre ausente un apoyo económico para los hijos no reciben la pen- sión completa (Fundación para la Defensa de los Niños, 1994). Las disminuciones económicas traen como consecuen- cia menos juguetes y paseos y en general menos recreación. A los niños también se les pide que acepten los nuevos romances de los padres e incluso a los padrastros. En al- gunos divorcios hay pocos conflictos y se cuenta con grandes recursos y el apoyo con- tinuo de los amigos y el resto de la familia, pero el divorcio nunca es fácil para nadie. Los dos primeros años posteriores al divorcio parecen ser el periodo más difícil para niños y niñas. Durante este tiempo acostumbran tener problemas en la escuela,
Socialización: el hogar y la escuela 95
Tome nota de cualquier cambio repentino en la conducta que pueda indicar la existencia de problemas en el hogar.
Ejemplos
1. Manténgase alerta de síntomas físicos como las jaquecas o los dolores de estó- mago frecuentes, el aumento o pérdida rápida de peso, la fatiga o el exceso de energía.
2. Esté al tanto de señales de perturbación emocional, como el mal humor, las ra- bietas o los problemas para prestar atención o concentrarse.
3. Informe a los padres de los signos de estrés que muestre el estudiante.
Converse individualmente con sus discípulos sobre sus cambios de actitud o comportamiento. Esto le permitirá enterarse de la existencia de alguna tensión inusual como el divorcio.
Ejemplos
1. Sea un buen escucha. Es posible que los estudiantes no conozcan a otro adulto que esté dispuesto a escuchar sus preocupaciones.
2. Déjeles saber que está dispuesto a hablar y permita que establezcan las con- diciones.
Observe su lenguaje para asegurarse de que evita estereotipos acerca de los hoga- res "felices" (con ambos padres)
Ejemplos
1. Cuando se dirija al grupo hable de "sus familias" en lugar de referirse a "sus padres".
aumentar o disminuir considerablemente de peso, sufrir de problemas para dormir, etc. Es posible que se culpen de la ruptura de su familia o que mantengan esperan- zas poco realistas de una reconciliación (Hetherington, 1 9 8 9 ; Pfeffer, 1 9 8 1 ) . El ajuste a largo plazo también se ve afectado. En general, los varones tienden a mostrar una incidencia mayor de problemas conductuales e interpersonales en la casa y en la escuela que las niñas o que los niños de familias intactas. Las niñas pueden tener problemas para relacionarse con los hombres, volverse sexualmente más activas o tener dificultades para confiar en los hombres (Wallerstein y Blakeslee, 1 9 8 9 ) . Pero vivir con un padre contento, aunque tenga problemas, puede ser mejor que vivir en una situación llena de conflictos con dos padres desdichados (Nielsen, 1 9 9 3 ) . Además, el ajuste al divorcio es un asunto individual al que algunos niños responden con mayor responsabilidad y madurez.
Judith Wallerstein ( 1 9 9 1 ) sostiene que todos los hijos del divorcio deben en- frentar varias tareas. Tienen que diferenciar los cambios reales que les trajo el di- vorcio de los temores fantaseados de abandono o pérdida de los padres. Deben desligarse del dolor de sus padres y continuar con sus propias vidas. A menudo los padres hacen que esto resulte muy difícil al transmitir a sus hijos su enojo y soledad. Los estudiantes que sufren el divorcio de los padres deben manejar la pérdida muy real de la unidad familiar y a veces también la pérdida de la compañía de uno los padres. Por último, han de aceptar que el divorcio es permanente y que su sistema familiar ha cambiado para siempre. Aún así, deben seguir dispuestos a darse una oportunidad de amar en este mundo de relaciones inciertas. Las Recomendaciones pueden ayudarle a apoyar a sus estudiantes en esos tiempos difíciles.
96 CAPÍTULO 3 Desarrollo personal, social y emocional
2. Evite aseveraciones como "Necesitamos madres voluntarias" o "Su padre puede ayudarlos".
Ayude a sus alumnos a mantener su autoestima. Ejemplos
1. Reconozca un trabajo bien hecho.
2. Asegúrese de que el estudiante entiende la tarea y puede manejar la carga de tra- bajo. No es el momento de agobiarlo con trabajos nuevos y más difíciles. 3. El estudiante puede estar enojado con sus padres pero dirigir su ira a los maes-
tros. No tome el enojo del estudiante de manera personal.
Averigüe los recursos disponibles en la escuela. Ejemplos
1. Hable con el psicólogo de la escuela, el consejero, el trabajador social o el direc- tor sobre los estudiantes que parecen necesitar ayuda externa.
2. Considere la posibilidad de establecer una discusión de grupo, dirigida por un profesional capacitado, para los estudiantes que enfrentan un divorcio.
Sea sensible al hecho de que ambos padres tienen derecho a recibir información. Ejemplos
1. Cuando los padres comparten la custodia, ambos están autorizados a recibir in- formación y asistir a las reuniones de padres y maestros.
2. El padre que perdió la custodia puede no obstante estar preocupado por el pro- greso de su hijo en la escuela. Consulte con el director respecto a las leyes rela- tivas a los derechos de los padres que no tienen la custodia.