Sometidas las poblaciones de Mataquescuintla y otras de la región se formó la hacienda de (El Potrero Grande) En el valle en donde surgiera la población los españoles le llamaron La Flor y fue el casco de la referida hacienda (hoy San Rafael). Sus límites de tal hacienda por el norte llegaban hasta San Guayabá y Agua Caliente. En el sur Rinconcito, Guadalupe, Las Casitas y Los Cimientos. En el este con propiedades de José y Nájera. Por el oeste con propiedad de los Jesuitas que comprendía Palencia. San José Pinula y Frayjanes. Todo fue propiedad de un español de apellido Escobar y Toledo. Los habitantes de los poblados ya indicados de raza pipil y pocomam automáticamente pasaron a ser esclavos de esa encomienda.
Muertos los antiguos dueños, la hacienda en referencia fue dividida entre herederos: la sección del norte le quedó a uno de ellos; al sur a otro y lo que comprendía Alzatate le fue entregado a un tercer heredero. Esta última por el norte colindaba con Soledad, Miramundo y cerro de El Mudo, en el sur hasta Cieneguías, Los Cimientos y las riveras del lago de Ayarza; es decir tierra- dentro de esta hacienda estaba el lago. En el este con hacienda de Jutiapilla y al oeste con el río de Tapalata. La región que comprendía Alzatate fue criadero de gran cantidad de ganado; en tanto, en el valle de San Rafael y Mataquescuintla se cultivó caña atendiendo en el hato, el cual estaba situado en donde hoy esta el parque de esa cabecera municipal. Aquí, de piedras se habían hecho los corrales y era el casco de la hacienda. Corrió el tiempo y la propiedad fue donada a otro descendiente cuyo nombre se ignora, pero en sus años estaba cuando se da la
Europa y la propiedad estaba en abandono. Constituido en baldía, los alzatatenses residentes en San Rafael y siendo los legítimos dueños de aquellas tierras inician trámites para que tal inmueble, mediante el gobierno, los legítimos dueños de aquellas tierras inician trámites para que tal inmueble, mediante el gobierno, les sea devuelto, según memorial de fecha 20 de mayo de 1,834 dirigido a la Alcaldía Mayor de Chiquimula.
Con el mismo objetivo fue enviada otra solicitud al Juzgado de Primera Instancia de Jutiapa, en el cual –decía- que unidos a los de San Rafael ya no podían estar: “nos mortifican, nos calumnian, nos limitan el agua, leña y otras cosas, por lo cual rogamos se nos den en propiedad tierras que antes nos pertenecieron”. En efecto de aquella petición se le pide al Comandante Municipal de Mataquescuintla para que investigue e informe al respecto. El comandante en referencia, después de informarse en torno al caso, resuelve manifestando que… “los alzatatenses no tienen más problemas que el deseo de enmontañarse más”. Y –agregaba: “Sugiero que se les de en propiedad las tierras de Morales”; Morales era un baldío que un español de ese apellido había abandonado; inmueble situado entre los municipios de Mataquescuintla y San Rafael, al pie del cerro de La Mina.
Pese aquel negativo informe; las solicitudes continuaron, y llegaron al Despacho Presidencial del General Rafael Carrera. Siendo el gobernante conocedor de la región solicitaba, y haber sido él quien donara la imagen de San Rafael y que más tarde fuera reconocida como Santo Patrono de aquel pueblo, sugirió a los alzatatenses, residentes hasta entonces en ese lugar a que viajaran hacia el este de aquí y que allí se posesionaran en sus antiguas tierras.
Como pasaron los días y nada más, nuevamente soliciten apoyo de la jefatura de Jutiapa; Aquí manifestaban en su memorial que en vista –decían- que el Corregimiento de Santa Rosa no les ha prestado el apoyo necesario, prometían (prometían (aquella jefatura) que: el por su medio se lograra el objetivo, que el pueblo de Alzatate gustosamente pasaría a formar parte de aquella jurisdicción. Como este pueblo ya se había trasladado a las tierras sugeridas por el Gobernante y siendo aldea había adquirido la categoría de pueblo y hasta había llegado a Municipio, aquel memorial lo firmaba el gobernador Municipal Primero Coronado Nájera y Segundo Eligio Gómez. Después de aquella serie de peticiones que habían hecho desde antes como barrio de San Rafael, después como aldea El Potrero Grande y
luego como pueblo y municipio hallan alguna respuesta favorable cuando el gobierno nombró al Ingeniero Francisco Colmeneros para que se constituya en Alzatate e hiciese las medidas de base de las tierras en referencia. En efecto, con la ayuda d algunos vecinos e interesados se inician los trabajos. Tales medidas se inician en el cerro de El Limar. De aquí hacia el norte en línea recta llegan a Sepultura; de este lugar, formando un ángulo de 90º grados hacia el oeste llegan hasta Buena Vista. En la misma dirección llegan a San Prudencio; de este lugar, hacia el sur hasta Mojón de Viejo; río abajo, pero luego virando un poco hacia el este llega al cerro de Las Flores; de este
hacer las medidas del ejido a nombre de Santa Cruz Alzatate”. La autoridad municipal de inmediato reúne a los interesados; reunidos nombra a Pablo Nájera como halador de la cadena; la cual medía 200 varas de largo y como ayudantes y conocedores a Manuel Nájera Ramírez, José Florencio Hernández, José María Nájera y otros colaboradores.
Las nuevas medidas se originan en el mismo lugar –cerro de La Minas pero dejan una cruz sobre el montículo de piedras; se sigue por la misma dirección hasta Sepulturas con el Volcán y Volcancito como linderos. En Sepultura hicieron un montículo de piedras y sobre este dejaron una cruz. Con el mismo ángulo (90º grados) continúan hasta Buena Vista, lugar que le quedó ese nombre por ser un perfecto mirador hacia toda la región; como linderos quedaron La Peña Colorada, Agüijotios y El Pacayal. Virando un poco hacia el sur dejando un ángulo obtuso llegan las medidas en donde había un viejo dante con muchas orquídeas de flores moradas, al cual le llamaron El Mojón de la Candelaria. En al misma dirección llegan las medidas a otro sitio muy selvático en donde a uno de los que ayudaba lo mordió una serpiente. Aquí dejaron un montículo de piedras y le llamaron el Lindero de La Culebra. Prosiguen las medidas por la misma dirección hasta un lugar en donde se unen las quebradas que bajan de Soledad y aquí se dieron cita unos terratenientes de Mataquescuintla para confrontar documentaciones comparándolos con los planos que portaba el Ingeniero. Esto impidió que tales medidas no llegaran a San Prudencio; en cambio se viró hasta el sur quebrada abajo. Al sitio en donde se dio la reunión, por unirse allí, varios arroyos y darse la entrevista con los mataquescuintlecos al mojón que allí quedó se le llamó el mojón de los Encuentros. Al continuar las medidas, hallan una piedra partida en dos partes y en cuya hendidura la echaron una piedra, llamándole por eso, el lindero de la Piedra Partida. En la misma dirección, lindero río abajo continuaron las medidas hasta llegar a un risca muy alto, en donde, siendo las últimas horas de la tarde pernoctaron; pero en el silencio de la noche, de encima de aquel peñasco se escucharon balidos de cabros. Al llegar el día, por la misma dirección continuaron las medidas; pero al lugar le dejaron en nombre La Peña de El Cabro. En ese nuevo día las medidas llegaron hasta la vivienda de un anciano octogenario, quien solitario vivía en su cabaña; pero esa casa servía de esquinero jurisdiccional de los municipios de San Rafael y Mataquescuintla y de las medidas en referencia quedaba como lindero con el nombre de El Mojón de EL Viejo. Continuando, varias cadenas se midieron río abajo; pero sale del río y virando hacia la izquierda con poquísimos grados después de tirar varias cadenas pasan junto a un tronco de encino quemado, al cual le dejan por nombre: el lindero de: El Palo Negro. De aquí hasta la cumbre del cerro de Las Piedras. En este lugar dejaron un montículo de piedras y una cruz. Formando aquí un ángulo obtuso, las medidas continuaron hacia el sureste, en línea recta hasta Cieneguías. En este lugar dejaron una cruz de madera de Guachipilín sobre un montículo de piedras. Mojón muy famoso, pues sirve de esquinero de los departamentos de Jutiapa y Santa Rosa y lidero del Departamento de Jalapa. Prosiguen las
Centroamérica) (Le Gaceta. Hemeroteca Nacional).