• No results found

Access to specialist advice required to resolve complex issues

Study Design and Methods 3.1 Introduction

4.14 Clients’ views on the CAB GP Outreach Service

4.14.2 Access to specialist advice required to resolve complex issues

En los apartamentos de la obra Columna de Los Ángeles, coexisten aconteceres de la vida íntima, mediada por una yuxtaposición entre lo sagrado y lo profano, elementos a través de los cuales Méndez genera diferentes parodias como se pudo ver en la descripción anterior.

La parodia tiene que ver con un recurso discursivo en el que se confrontan elementos discordantes, como lo serio en dialogo con lo hilarante, se trata pues de un fenómeno con un elevado grado de comicidad, según María José García la parodia es: “un intergenero artístico que presenta una estructura dialéctica en la que se enfrentan un hipotexto y su hipertexto con un perseguido efecto cómico. La parodia lleva acabo una transformación lúdica e hipertrofiada de un texto reconocible por el lector, con una doble secuencia: el reconocimiento del hipotexto como relevante y su degradación lograda gracias al poder de la risa” (Garcia Rodríguez, 2015, pág. 12)

En el caso de Columna de los Ángeles, los elementos que Méndez parodia tienen que ver con los símbolos de lo sagrado, como ángeles, curas o santas y de lo profano, como la vida común y a la vez clandestina de aquello que ocurre en la intimidad de la cultura actual, como en la imagen de una santa seductora o el ángel que se mete un cachito de marihuana.

51

En este sentido, lo sagrado son aquellos elementos fundamentales que le confieren a una creencia el carácter moral que determina y define su esencia como, objetos, valores o actos, para el caso de Méndez se trata de la tradición histórica colonial presente en la iconografía barroca.

“Las cosas sagradas o religiosas eran aquellas que pertenecían de algún modo a los dioses. Como tales, ellas estaban sustraídas al libre uso y comercio de los hombres, no podían ser vendidas ni dar como seña, cedidas para su usufructo cargadas de servidumbre. Sacrílego era cualquier acto que violara o transgrediera estas especial indisponibilidad que estaba reservada exclusivamente a los dioses celestiales (justamente por ello llamados “sagrados”) o infernales (en este caso, se decían simplemente “religiosos”)…Profanar por el contrario significa restituir al libre uso de los hombres. “Profano”, podía escribir entonces el jurista Trebacio, “en sentido propio es aquello que, siendo sagrado o religioso, es restituido al uso y a la propiedad de los hombres”. (Agamben, 2014, pág. 4)

Siguiendo este camino, lo profano es algo que se contrapone a lo sagrado y que puede llegar a ser transgresor de una creencia, en Columna de los Ángeles se trata de la manera como el artista juega con la actualidad de personajes sagrados (ángeles, santos, curas) y lo que acontece en su vida íntima en un sentido social, problematizando el doble juego moral que evidencia el ser que se oculta en la vida pública, pero que se expresa libremente en lo privado.

52

Así, la obra da cuenta de un orden establecido y unas lógicas que se reproducen

desde lo que ha sido del pasado colonial tunjano y su persistencia en el ahora13, la

imagen presenta en este sentido un juego de doble moral que se evidencia al parodiar lo privado para desplazar formas de santidad (relatos establecidos), por aconteceres cotidianos sujetos a la circulación de imágenes a través de los medios de comunicación que hacen parte de una tradición universalizante y se presentan como una verdad incuestionable.

Este tipo de tensión se presenta en otras secciones de la obra donde un cura consume marihuana, un fraile pensionado toma cerveza en su tiempo libre y otros juegan al poker, acciones que dentro de la verdad de lo sagrado son

inconcebibles, sin embargo Méndez, hace la apuesta visual cuestionando y desestabilizando una supuesta realidad, en la que santos y ángeles aparecen humanizados, a los cuales les afecta el diario vivir como cualquier persona corriente de la clase media que vive en Colombia en los años noventa.

Se puede decir que los elementos compositivos presentados en Columna de Los Ángeles (1998), manifiestan aspectos discursivos de tres épocas (el renacimiento, lo colonial y lo actual de los años noventa) y se conectan a través de las

composiciones que constituyen la columna en cada apartamento, dichos discursos

13Benjamin propone hablar de imagen dialéctica, y afirma que “no es que el pasado arroje luz sobre el

presente, o lo presente sobre lo pasado, sino que imagen es aquello en donde lo que ha sido se une como un relámpago al ahora en una constelación: en otras palabras: imagen es la dialéctica en reposo. Pues mientras que la relación del presente con el pasado es puramente temporal, la de lo que ha sido con él ahora es dialéctica: de naturaleza figurativa, no temporal. (2005.p.465).

53

son contrastados para dejar ver las latencias temporales que subyacen en lo cotidiano, privado, oculto y clandestino.

La forma vertical de la columna en concordancia con las pinturas en miniatura, son metáfora de la llamada “propiedad horizontal” lugares donde las personas se acumulan en pequeños espacios (apartamentos) todos juntos configuran un espacio que es de todos pero a la vez de nadie, donde lo privado y lo público se trastocan por una delgada línea de tensión entre lo que es permitido o no. En esta obra, si bien persiste una preocupación del artista por un orden

establecido y su materialización en las cosas comunes que encarnan aparatos de poder, se percibe un giro en la concepción de objeto y espacio, pues se acentúa un aspecto fenomenológico en la obra, ya que se trata de un objeto tridimensional que ha sido remanente de un acontecimiento cotidiano, así la pilastra de la cama es resignificada por Méndez a través de su intervención.

Capítulo 3

3.1 Anacronías, una clave de tiempo en “Nuestra Señora de Fab y

Related documents