6.3 Description of the three parallel-running FTC strategies of the integrated FTMPC for the
6.3.1 Active fault accommodation-based FTC strategy for the sensor faults of the controlled
El Batolito de Pedroches, con una morfología alargada en dirección ONO-ESE que se prolonga hacia el Este con los afloramientos de Linares y Arquillos, junto con los haces de diques asociados, constituye la megaestructura tardivarisca más sobresaliente en la región.
El Batolito de Los Pedroches está constituido por dos conjuntos plutónicos mayores. El primero y más extendido a la escala del Batolito es principalmente granodiorítico (Unidad Granodiorítica de Los Pedroches) y el segundo es granítico (Unidad Granítica de los Pedroches) (Lalieux, 1983; Larrea, 1987; Carracedo, 1991; Defalque et al., 1992; Fernández et al., 2013; Larrea, 1998; Larrea et al., 2004;). Asociados a estos conjuntos plutónicos hay varios haces de diques de composición intermedia y ácida (Carracedo et al., 1997, Martín Parra et al., 2000).
En primer lugar se produce una importante intrusión de un sistema de diques de composición intermedia con direcciones NNE-SSO a NNO-SSE que dibujan sigmoides por la evolución de las fracturas tensionales que rellenan, con buzamientos próximos a 90º y espesor métrico a decamétrico. Este sistema solo corta a la Unidad Granodiorítica (Martín Parra et al., 2000), correspondiendo sus hastiales a fracturas frágiles muy netas, hecho que sugiere que la fracturación de su encajante y su inyección tuvo lugar cuando aquel estaba ya completamente cristalizado y relativamente frío, esto último también indicado por la existencia de bordes de enfriamiento en algunos de los diques (Quesada et al., 2013).
Están muy representados a escala del batolito donde llegan a definir un denso haz con una anchura máxima de 5 km y una extensión total del sector en que se inyectaron del orden de 10-
15% en dirección ortogonal a su alargamiento (Quesada et al., 2013). Sin embargo, está poco representado en la Hoja 1:200.000 de Linares (únicamente en su borde O), donde alcanzan espesores entre 10 y 30m.
Posteriormente, se emplaza un sistema de diques de pórfidos graníticos, que es uno de los rasgos estructurales más importantes del Batolito de Los Pedroches. Está constituido por dos haces principales de diques de más de 120 km de longitud y 10 km de anchura, y algún haz menor, que cortan al sistema de diques anterior. Tienen una dirección principal NO-SE, buzando unos 90º y un espesor de varios metros, representando una extensión total del sector en que se inyectaron del orden de 20-50% en dirección ortogonal a su alargamiento (Quesada et al., 2013, Larrea et al., 2013 b).
Su dirección forma un ángulo de 15 a 20º en el sentido horario con el eje de la Unidad Granodiorítica y tiene la misma dirección que los plutones de la Unidad Granítica (Martín Parra et
al., 2000). En la Hoja 1:200.000 de Linares es el sistema más representado y cortan al macizo de
Cardeña-Virgen de la Cabeza por su sector central el más septentrional, y por el borde S de la alineación que constituye la Unidad Granítica, el más meridional. Su intrusión está relacionada con la intrusión de los plutones de la Unidad Granítica.
En el contacto norte del batolito en la Hoja de Fuencaliente (O de la Hoja 1:200.000 de Linares) y en la vecina de Pozoblanco, se observa una fábrica orientada aproximadamente en dirección ONO-ESE buzando unos 50º al NE, denominada Zona de Cizalla de Conquista (Carracedo et al., 1994; Aranguren et al., 1997), que afecta a las granodioritas, pero no a los plutones del la Unidad Granítica. Se trata de una fábrica planar, milonítica, variablemente intensa, desarrollada en condiciones de alta temperatura, con posterioridad a la cristalización de la roca (Larrea et al., 2013 a). La anchura visible de esta banda de deformación dúctil es de unos 100 metros (Palero y Delgado Quesada, 2008), y su cinemática corresponde a la de un desgarre transtensivo dextro.
Larrea et al. (1996 b, 1999 b) y Carracedo et al. (1994, 1997) caracterizan el régimen tectónico regional como transtensivo dextro gobernado por desgarres maestros subverticales, de orientación ONO-ESE. Aranguren et al. (1997) proponen también un modelo de emplazamiento de estos dos sistemas de diques, en un régimen transtensivo de carácter dextro, activo durante el emplazamiento de todo el Batolito de Los Pedroches, de modo que los diques de composición intermedia se emplazarían a favor de fracturas, de tipo Riedel, R’, mientras que los diques graníticos se emplazarían por las fracturas tipo R. En nuestra opinión el sistema de diques de composición intermedia que corta a la Unidad Granodiorítica responde a fracturas tensionales de un régimen transtensivo de carácter dextro con dirección paralela a la del batolito, mientras que el sistema de diques de pórfidos graníticos, que corta tanto a la Unidad Granodiorítica como al
sistema de diques de composición intermedia, produce un desplazamiento en estos últimos coherente con un régimen extensional de dirección de extensión NE-SO.
En las rocas encajantes del Norte del Batolito existe un clivaje de crenulación muy tendido, de dirección y buzamiento paralelos al contacto, que desarrolla pliegues milimétricos en la foliación principal, así como dos sistemas conjugados de kink bands que indican un acortamiento próximo a la vertical y extensión próxima a la dirección N-S (Palero y Delgado Quesada, 2008).
Según Mira et al. (1987) y Carracedo (1991), la blastésis producida durante la intrusión de la granodiorita es posterior a la foliación principal y anterior a la crenulación, mientras que la blastésis producida en la intrusión de los plutones graníticos es sin-postcinemática respecto de la crenulación. Estas relaciones permiten establecer que el emplazamiento del batolito es postectónico respecto a la foliación principal, y que la crenulación está relacionada con la intrusión de los magmas graníticos tardíos en un régimen regional extensional (Larrea et al., en prensa b; Matas y Martín Parra, en prep.).
En la Hoja de Virgen de la Cabeza, se puede observar a lo largo del contacto meridional del afloramiento Cabezaparda-Rosalejo una banda de deformación de más de 500m de anchura, que desarrolla en las pizarras una foliación de crenulación muy penetrativa, de espaciado milimétrico con dirección E-O a N110ºE, buzando 40º a 50º al N, así como foliación S/C y estructuras sigmoidales. Los ejes de los micropliegues con los que está relacionada la foliación de crenulación, llevan una dirección comprendida entre N100º y 110ºE, subhorizontales. Las estructuras S/C han proporcionado criterios contradictorios, predominando los que dan criterio de movimiento inverso hacia el S o SO sobre los que dan movimiento extensional hacia el N. En este sector se desarrolla la aureola de contacto del Macizo de Cardeña-Virgen de la Cabeza, que genera blastos de biotita y andalucita, observándose que la biotita está afectada por ellas, existiendo protoblastos de andalucita ovalados, sincinemáticos con la foliación de crenulación (a la que incluyen y a su vez los rodea), y blastos de andalucita idiomórficos tardíos a posteriores a la foliación de crenulación (Larrea et al., 2013 a).