proceso local de desarrollo. Daría la impresión de que los sistemas siempre conducen a sinergias y avances benéficos para todos, pero las relaciones no siempre son de suma positiva: pueden existir contradicciones entre los intereses de las organizaciones involucradas.
―Los SNI no son socialmente neutros: sus configuraciones afectan de forma desigual a diferentes grupos sociales, brindando mejores oportunidades a algunos y amenazando a otros, lo que subraya que el conflicto constituye una de sus dimensiones.‖ (Arocena y Sutz, 2002, p. 6)
En las pugnas alrededor de la innovación la capacidad de aprendizaje representa un aspecto sustantivo: las organizaciones deben enterarse y actuar de forma oportuna para conseguir que la ruta coincida con sus intereses. El problema radica que el conocimiento sobre los avances de la CyT no es homogéneo en la sociedad, existen marcadas brechas entre los diferentes sectores y organizaciones que podrían interesarse por un avance específico. Ante el conflicto, el poder - encarnado por la concentración de recursos de conocimiento y la capacidad de innovación (Arocena y Sutz, 2003, p. 172)- permite que las organizaciones dominantes definan la ruta a seguir y resalta las asimetrías dentro de la matriz institucional y el sistema de innovación.
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Acción y divulgación en el contexto de los SNI.
La forma en que las personas y organizaciones entienden los avances científico-tecnológicos define su postura y, por tanto, influye en las estrategias de acción que establecerán al respecto. El panorama que la divulgación ofrece a la sociedad acerca de temas de CyT emergentes, como las nanotecnologías, resulta fundamental para la forma en que ésta reaccionará: en cuanto a apoyo para las actividades de I+D, demanda de avances que respondan a necesidades sociales, aceptación a las innovaciones introducidas en el mercado o demanda de medidas que permitan una inserción segura de los avances más recientes. La capacidad de incidir en la construcción de significados de la CyT -entendida como la forma en que diferentes personas interpretan las implicaciones de un avance específico en su realidad- resulta fundamental para el avance de un sistema científico-tecnológico emergente.
―...así como (...) la ciencia no es neutra, también debe aceptarse lo mismo para la divulgación, al margen del modelo metafórico en que se conciba. Si es retórica, entiende la comunicación como un proceso de negociación que ha de redefinir el punto de contacto entre científicos y público, puesto que ya no hay que educar a ignorantes ni traducir un discurso inteligible. Ese punto de contacto busca crear un espacio donde generar nuevos conocimientos, actitudes y necesidades que han de asentarse sobre un sistema de conocimientos y creencias ya establecido. Y para ello utiliza la difusión masiva de un tipo particular de relato social que (...) influirá de manera directa sobre la gestión de la salud, la educación, la ecología e incluso el ocio de los ciudadanos.‖ (Galán, 2003, pp. 146-147)
Las personas y organizaciones que no conozcan y entiendan el avance científico-tecnológico de frontera no estarán en posibilidad de actuar para influir en la ruta de una nueva TUG, solo cuando apropien el tema podrán aportar a su construcción social. En este sentido, como señala Echeverría, el bien principal asociado a la producción de conocimiento científico-tecnológico no es el conocimiento sino la capacidad de acción que lleva implícita; ―el conocimiento es un medio para la acción, no un fin en sí mismo.‖ (Echeverría, 2003, p.
267) Y este medio de acción, si ha de servir como palanca para el desarrollo, debe responder a los intereses de las diferentes organizaciones para construir un proyecto de CyT coherente con la realidad local.
Como señala Sunkel (2011, p. 129): si la sociedad, y especialmente su sistema productivo, es una estructura refleja, simple copiadora e imitadora de otras sociedades, la investigación científica resulta en verdad innecesaria, es disfuncional y no tiene utilidad práctica alguna. No obstante las bien intencionadas iniciativas que se pueden emprender esporádicamente, no se logrará en esas sociedades crear las condiciones
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necesarias para arraigar en la sociedad la actividad técnico-científica como un esfuerzo permanente y socialmente necesario (Íbid). La búsqueda de un camino propio con pertinencia y legitimidad social no puede presentarse en abstracto; es necesario construir una apropiación social del conocimiento científico- tecnológico para que las organizaciones entiendan las posibilidades reales de avance en temas estratégicos y se pueda establecer una demanda realista con respecto a las necesidades sociales. Sólo mediante esta participación social en el proceso de desarrollo se podrá construir una imprescindible identidad para la estrategia de desarrollo con base científico-tecnológica.
―...es importante que los miembros de diferentes sectores sociales tengan una idea clara de la estructura y del funcionamiento del sistema de ciencia y tecnología, y en particular de su posibilidad de ayudar a resolver muchos problemas (...). También debe quedar claro que dentro de los sistemas de ciencia y tecnología los sectores de educación y de comunicación son tan importantes como el componente de investigación en sentido estricto. Pero además, hoy en día son tan indispensables los mecanismos para canalizar adecuadamente las demandas sociales hacia los sectores científicos como los expertos que deben operar tales mecanismos.‖ (Olivé, 2007, p. 42)
De entrada esto hace imprescindible el avance de estrategias de divulgación de la CyT emergente, pero además nos lleva a preguntarnos qué tipos de divulgación se lleva a cabo, quiénes la impulsan, cuál es su postura y cómo la proyectan hacia una forma específica de participación social en la construcción de los nuevos avances. Todos estos elementos son relevantes en general, pero el presente trabajo se centrará en la discusión específica que atañe a la divulgación de nanotecnologías.