• No results found

2.2 Flow control methods

2.2.2 Active methods

Derecho, Ciencias Políticas y Económicas, Teología, Filosofía… Cinco carreras universitarias “completadas” por este personaje que empezó siendo cartujo y abandonó esta orden religiosa porque su voz no era su silencio. Después emprendió una dilatada carrera literaria, escrita a mano con una letra tan diminuta que él mismo tiene que utilizar una lupa para poder dictar sus textos de teatro, de poesía, de periodismo o de novelas como El manuscrito carmesí, su primera obra novelística. Los libros de Antonio Gala se venden por decenas de miles ya en primera edición y los actos de firma de los ejemplares contemplan largas filas de personas si es él quien firma. Esto se ha podido comprobar varias veces en la Feria del Libro de Madrid donde otra vez ha sido el autor que más ejemplares ha firmado de su última novela El pedestal de las estatuas.

3. 1. 1. Vocación andaluza. De la cuna a la pluma

Antonio Gala, gran admirador y defensor de la cultura arábigo-andaluza y de la época de la España musulmana, nació el 2 de octubre de 1936, según sus datos, en Brazatortas, Ciudad Real. Pero él declina la estirpe del Quijote por la del califa, porque en muchas biografías y reseñas del autor, Córdoba aparece mencionada como su ciudad natal. Aunque en declaraciones recientes, habla de la Mancha como su lugar de nacimiento: “La recorro, la veo, la palpo y la quiero porque he nacido aquí. Para mí La Mancha es una palma abierta y llena de vides que son el juego de la vida, de modo que nada me sorprende de lo que aquí suceda.”49 Casi siempre que se le hace a Antonio Gala una entrevista, se repite

la misma pregunta reiteradamente de parte del entrevistador a cerca de su lugar de nacimiento; por eso, terminó por reconocer que nació en Brazatortas: “Yo nací en una finca en Brazatortas porque mi madre, cuando se encontraba embarazada, se fue allí para no exhibir el pandero. Las señoras están encantadas ahora de exhibir sus barrigas pero mi madre, no, porque era muy

49 Fiel a sus raíces: “La Mancha, una palma abierta llena de vides”, La Tribuna de Ciudad Real, 23 de marzo de 2003, p. 63.

bella, y no quería verse deformada, por eso se fue a dar a luz allí. Realmente es difícil que diga que soy de allí.”50

Lo que está claro es que Antonio Gala es un escritor de frontera puesto que el primer salto que hace con amor es cruzar la frontera natural; deja Ciudad Real para instalarse en Córdoba donde transcurrirá su infancia.

Otro aspecto ambiguo de la biografía de este andaluz hace referencia a su fecha de nacimiento. Según Manuel Asensio “(...) vino al mundo, el 15 de septiembre de 1926, Antonio Ángel Custodio de la Santísima Trinidad, del Sagrado Corazón de Jesús y de los Santos

Inocentes Gala Velasco”51, hijo de don Luis Gala Calvo, médico y de doña Adoración

Velasco Gardo, ama de casa. Cuando tenía tan sólo dos años, se trasladó a Córdoba con sus padres y tres hermanos. De todas formas, sorprende no tener ninguna aclaración de la fecha de nacimiento ni en la página oficial de la Fundación Antonio Gala.

Unido Gala, afectivamente a Córdoba, por representar la ciudad un papel importante en la historia y la literatura española, nuestro autor vivió en ella su adolescencia y primera juventud, sin olvidar la época de su formación colegial. La tradición y la cultura árabe van a ser decisivas para definir la personalidad del escritor: Andalucía es su eje determinante por su forma de ser, de sentir y de pensar. Es cordobés de vocación, cultura y estilo. Este proceso de identificación con el mundo hispanoárabe es más que una vocación, porque está impregnado con la cultura, y se sabe que ella: “es esencial en un pueblo, pero tan esencial que no tiene más que dos vías de adquisición: se respira y se mama. Nací en Andalucía, respiré Andalucía, mamé Andalucía y soy andaluz. ¿Qué influencia tiene Andalucía en mi obra? Es el aire. Y, ¿qué influencia tiene el aire en mi vida? Toda, porque si no respirara me moriría.”52

50 PESCADOR, Marta. “Entrevista a Antonio Gala”, Ballesol. Revista del Grupo Ballesol, Año I, n° 3, Madrid, 2001, p. 10.

51 Queríamos señalar que la fecha de nacimiento de Gala es un secreto, puesto que en otras fuentes aparecen diferentes de las citadas más arriba. Fuentes como el Diccionario de la Literatura: escritores

españoles e hispanoamericanos, de Federico Carlos Sainz de Robles (Madrid, Aguilar, 1973); para él,

Gala había facilitado: Córdoba, 1935. En el libro de José Romera Castillo Con Antonio Gala. Estudios

sobre su obra, (Madrid, Universidad Nacional de Educación a Distancia, 1996), Romera Castillo dice:

“... el día 2 de octubre, festividad de los Santos Ángeles Custodios, del año 1936 -según sus datos- ve por primera vez la luz el cuarto hijo del matrimonio, al que imponen el nombre de Antonio Ángel Custodio Gala y Velasco...” (p.23). El subrayado es mío. En el artículo “Las Letras, su pasión” de La Tribuna de Ciudad Real del 23 de marzo de 2003, leemos en la página 63 lo siguiente: “Antonio Gala nació en la ciudad ciudadrealeña de Brazatortas en 1930.”, En ASENSIO, Manuel. Vida y secretos de

Antonio Gala, Madrid, HTX Ediciones de la Revista Heterodoxia, 1996, p. 9

A los cinco años, Gala inició sus estudios primarios en Córdoba, en el Colegio de los Hermanos de la Salle. Aquel niño escribió su primer relato acerca de la historia de un gato. Con apenas siete años escribió una tragedia, El fiel esclavo de Augusto. Este niño solitario, con una vida aparte, se pasaba el tiempo leyendo poemas de Garcilaso de la Vega, de Rubén Darío o de Antonio Machado. Del libro Las mil mejores poesías de la lengua española, dice: “Con los primeros veinte duros que tuve, me compré `Las mil mejores poesías´. A los siete años fui a una librería de Córdoba y me pasaron a la sección de los niños. El dependiente me empujaba para entrar y yo no quería, porque buscaba ese libro...”53

Carmelo Casaño, en su libro Los libros y los días54, hace referencia a la

precocidad de Antonio Gala, puesto que éste, con catorce años, dio una conferencia brillante sobre Baudelaire, Kierkegaard, en el Círculo de Amistad de Córdoba. Y con quince años, en 1951, se trasladó a Sevilla para comenzar Derecho; carrera impuesta por el padre, puesto que el deseo de Gala era cursar Arquitectura. La ciudad de Sevilla, con sus raíces árabes, le deslumbró. Pasó allí cinco años que fueron decisivos para la formación de su personalidad. Es en esta ciudad donde sedimenta su vocación literaria e intelectual. Durante esos años Gala adquirió: “la certeza de que el mundo de alrededor no va a servirnos y habremos de inventar (...) otro, que luego tampoco inventaremos.”55

Para apreciar más el amor que tiene nuestro autor a esta ciudad histórica, leemos: “Si cada época de una vida debiera transcurrir en una ciudad, para mi adolescencia elegiría Sevilla nuevamente”56, aunque ha sido “un poco el chulo de todas las ocho hermanas melodiosas andaluzas. Y Granada ha sido mi amante y Córdoba mi madre y Sevilla mi novia y Málaga mi enfermera…”57

Paseando por las orillas del Guadalquivir, nutriéndose de esencias poéticas, culturales e históricas, Antonio Gala entabló amistad con poetas como Aquilino Duque, Antonio Murciano, Guillermo Servando, Ángel Medina de Lemus, Joaquín Albalate o Bernardo Víctor Carande, con los cuales fundó la revista Aljibe. Y con Gloria Fuertes y Julio Mariscal funda otra revista Arquero de Poesía. Según Aquilino

53 ECHEVERRÍA, Rosa María. “Antonio Gala: el universo es una caja de ceras”, ABC. Blanco y Negro, Madrid, 2009, p. 38.

54 Córdoba: Diputación Provincial, 1993, p. 237.

55 GALA, Antonio en JAVIERRE, José María. Gran Enciclopedia de Andalucía, Ed. Promociones Culturales Andaluzas, Vol. IV, Sevilla, 1979, p. 1608.

56 ASENSIO, Manuel. Vida y secretos de Antonio Gala, op. cit., p. 39.

Duque, el nombre de la revista Aljibe fue sacado de un soneto de Gala, referido a la mujer adúltera del Evangelio.

Trasladarse a Sevilla va a ser otra frontera que acaba de pasar Antonio Gala, una frontera natural, un cambio de ciudad para realizar sus estudios. Es también una frontera biológica y temporal ya que pasa de la infancia a la adolescencia; el crecimiento biológico cumpliendo años.

El último punto ambiguo de la biografía de Gala son sus declaraciones diciendo que posee tres carreras universitarias, cursadas entre Madrid- Filosofía y Letras y Ciencias Políticas y Económicas- y Sevilla, y desmintiendo la posesión de los doctorados, como lo había afirmado con anterioridad en la serie televisiva A fondo:

“Hice Derecho, hice Filosofía y Letras, hice Ciencias Políticas y Económicas, casi de una manera simultánea, y acabé los doctorados muy joven... y quise hacer la carrera de Arquitectura. Recuerdo que mi padre me dijo siempre que no intentase simultanear la de Arquitectura con la de Medicina, que era lo que yo quería, porque la carrera de Arquitectura me gustaba mucho para ejercerla, pero la de Medicina me gustaba para estudiarla, porque creo que son dos contrapesos que dan perfectamente la medida del ser humano, que es en el fondo lo único que me ha interesado siempre.”58

Sería poco probable realizar en un año (del 57 al 58) los tres doctorados, y además preparar las oposiciones para Abogado del Estado (estudios deseados por el padre). Pero esta exageración puede tener una explicación significativa. Esto puede ser debido al afán de alardear de un curriculum para satisfacer el deseo paterno. Todos sabemos que Gala se pliega a las exigencias paternas, dice: “Tenía un padre que quería que tuviese un futuro más seguro que el de escribir; y así fui todo lo que él quiso que fuese, y luego, cuando ya pude,

elegí definitivamente"59.

Antonio Gala ingresa en un cuartel de Córdoba para cumplir su servicio como alférez en una de las milicias universitarias. Acabó mal, porque fue procesado por delito contra el honor militar. Él dice que todo se debió a un ajuste de cuentas porque Gala, el alférez “demasiado civil”, quería civilizar al ejército. Se le acusó de haber tenido relaciones sexuales con un soldado, camarero del bar de oficiales. Gala es degradado y termina su servicio militar como soldado raso. Un evento que le provocó el primer disgusto pero no el más mayor de su vida; dice:

58 SOLER SERRANO, Joaquín, “Mis personajes favoritos”. Resumen de las más famosas entrevistas

en el programa A FONDO de la A a la Z: Antonio Gala, Barcelona, Plaza & Janes, 1981, p. 108.

“Toda la gente, entonces, adoptó una postura favorable al Ejército que era quien había competido conmigo. Yo dije: voy a civilizar el Ejército”. Entonces, fue un disgusto, no el mayor de mi vida. He tenido grandes disgustos, también. Pero vamos, en ese momento, en que yo debía tener como dieciocho años, fue el primer golpe grave de mi vida.”60

Después de aquel suceso, nuestro autor se marcha a Madrid en 1958. Todavía, por sumisión al padre, aprueba los dos primeros ejercicios de la oposición de Abogado del Estado, y al tercero se retira debido a una depresión. El primer choque con el mundo exterior ha estallado. Gala se recluye en la Cartuja de Nuestra Señora de la Defensión, en Jerez de la Frontera.

“Interrumpí las oposiciones en el momento en que me di cuenta de que podía ganarlas. Me dio tal horror verme metido en un organismo en el que yo probablemente hubiera chirriado, y en el que verdaderamente teníamos tan pocos puntos de contacto el cuerpo de abogados del Estado y yo, que entonces dejé las oposiciones, con el consentimiento paterno por supuesto, y me fui a la Cartuja de Jerez.”61

El escenario al que llega nuestro protagonista no puede ser más desolador: la Guerra Civil Española. Pero, afortunadamente, él forma parte de una familia acomodada, lo que le permite gozar de una infancia feliz, y protegida de las consecuencias de aquella contienda. Su infancia tendrá un marco lleno de flores y de luz, como lo manifiesta en su novela La regla de tres: “Oficialmente fui un niño bienamado, con una camita primorosa, en dormitorio propio, rodeado de juguetes, con personas a mi cargo que vigilaban mis pises y mis cacas, o sea, fui un niño feliz.”62. Pero, a pesar de aquella felicidad, no

le gustaría volver a pasar por aquella etapa de su vida. No obstante de aquella postguerra, Gala guarda sus heridas, el olor de la sangre:

“Nací cuando nació la guerra; mi vida es la postguerra. Tuve que hablar entre dientes, o a gritos: es decir, como no debe hablarse a un interlocutor cercano y asequible. Mi familia impidió que viera la sangre y que me salpicara. Me apartó hacia los libros y la serenidad. Pero yo olí la sangre. Y, lo que es peor, creí que era el olor natural del mundo. Hasta en el amor filial y en el de amante, hasta en el amor en el lugar en que nací, o en el que transcurrió la Historia pacífica de España; hasta ahí lo sentía.”63

60 Entrevista personal, 3 de junio 1997. 61 SOLER SERRANO, Joaquín, op.cit., p.108.

62 GALA, Antonio, La regla de tres, Introducción de Octavio Lerma, Barcelona, Planeta, Col. Autores Españoles e Hispanoamericanos, 7. ª ed.: octubre de 1996, p. 329.

63 GALA, Antonio. “La novia de Reverte”, Dedicado a Tobías, Barcelona, Planeta, Col. Documento; 327, 1ªed., 1993, p. 87.

3. 1. 2. El gran impulso en la vida literaria

Tras un tormentoso encuentro familiar al volver de la Cartuja, Antonio Gala se marcha a Madrid y vive allí una bohemia pero orgullosa vida, luchando por tomar las riendas de la misma, sumido en un profundo escepticismo. Colaboró en alguna revista; publicó algún cuento; escribió un libro de relatos: El cuarto oscuro; dos obras de teatro inéditas: La piara sobre el acantilado y La barranca; un libro de versos: Valverde 20, y tenía en proyecto el libro llamado Perseo; luego surgió Enemigo íntimo, poesía que obtuvo, como ya se mencionó anteriormente, el accésit del Premio Adonais 1959. Todos sus primeros poemas los publica en las revistas de la época: Escorial, Platero, Cántico...

Después de su vuelta de Florencia, donde había empezado a redactar un nuevo libro de poesía titulado El desentendido, Gala recibió la noticia de la muerte de su padre, el día 10 de mayo de 1963. Un triste acontecimiento en su vida, pero que en parte le librará de su sumisión ciega a los deseos paternos. De ahora en adelante, ya no va a actuar más por delegación, sino por sí mismo:

“Todo empezó ese año con la muerte de mi padre, al que amaba por encima de todo. Una muerte que me dejó desamparado y libre a la vez; no con posibilidad de elegir, sino con obligación de elegir mi propia vida (...) Porque yo me había satisfecho con satisfacer, y, en último término, eso había sido fácil. Desde entonces soportaría el derecho y el deber de ser yo, sin más escasas íntimas, sin más renuncias por afecto filial. Estrenaba mi libertad en esa década en que iba a concentrarse el zumo de mi corazón.”64

A partir de 1963, la vida literaria y creativa de Gala va a florecer hasta obtener su primer éxito dramático, en este mismo año, cuando le concedieron el premio Calderón de la Barca por su obra Los verdes campos del Edén. Este empujón del destino fue acompañado por el amor, un amor total y definitivo, hecho trascendental que ocurrió el 29 de diciembre de 1963. Gala nos lo cuenta así: “de un modo súbito, como la luz de un camino de Damasco, se descolgó el amor sobre mis hombros. Fue mucho más que un flechazo: fue un disparo en la sien, un modo repentino de morir y renacer a otro mundo recién inaugurado, ileso, limpio, en el que todo recordaba lo que había sido y todo era distinto.”65

64 GALA, Antonio, “Vida y teatro”, Cuaderno de la dama de otoño, Planeta 5. ª ed., Col. Documento, Barcelona, 1993, pp. 40-41.

En Madrid, de 1965 a 1972, Gala vivió unos años de máxima intensidad amorosa y de creación. La relación amorosa termina con la muerte del ser querido en 1978.

En 1966, se marcha a dos universidades norteamericanas: la primera en Oklahoma, para dar una conferencia, y la segunda en Indiana, para dictar un curso. Allí viviría aquejado por un hondo sentimiento de nostalgia por el distanciamiento físico y espiritual, del que sólo el amor logrará redimirlo. Gala, un escritor de frontera, había aceptado aquellas ofertas universitarias para huir de aquel amor que le hería; ese amor carnicero a veces, que pasa el tiempo afilando sus cuchillos; pero la lejanía de la persona amada incrementó más aquel sentimiento amoroso. Dice nuestro autor: “El amor hace milagros, siempre hace milagros. ¡Hace el milagro que quiere y luego te asesina, como debe ser! Alguien que sobreviva a un gran amor es que tiene muy poca vergüenza.”66

Durante su destierro en tierras estadounidenses, Gala escribió una parte de lo que más tarde se llamó Sonetos de la Zubia, un libro de sonetos cuyo núcleo central se creó en un pueblecito granadino que le da nombre:

“Granada es una ciudad que, por razones que no debo admitir, la tendría como amante y como amante ha sido. Y la protagonista de Los sonetos de la Zubia, por ejemplo, donde he tenido un gran amor y donde he sido feliz y desgraciado al mismo tiempo, y me he visto sometido a la rígida disciplina del soneto, junto a la rígida disciplina del amor.”67

En 1970, Gala obtuvo dos éxitos, uno en televisión, con la serie Las tentaciones y otro en un café-teatro, con Spain´s strip-tease. En 1972 estrenó una obra dramática: Los buenos días perdidos, y tenía ya escritas otras comedias. En el mismo año, salió a la luz una de sus series de televisión: Si las piedras hablaran, que se llevó muchos premios españoles y alguno que otro en el extranjero, como el que fue a recoger a Japón, al Festival de Sapporo, en 1972. En aquel país, vivió Gala una aventura amorosa que se sedimentó en unos poemas, La falsa ceremonia, en los cuales se refleja aquel itinerario amoroso y lírico:

“¿me despedía de alguien aquella mañana lluviosa en el aeropuerto de Tokio, o más bien huía para no despedirme? ¿De quién huía: de alguien ajeno a mí -¿verdaderamente ajeno? ¿por qué huir, entonces?-, o de mí, o de la falsa ceremonia que por la noche, con la luna llena, planeamos

66GALA, Antonio. Palabras de agradecimiento. Discurso de Recepción como Académico Correspondiente en la Real Academia de Ciencias Veterinarias de Andalucía Oriental, Anales- Vol. 26 (1), diciembre 2013, p. 94.

celebrar en Kyoto? ¿Cuál fue la última visión que de mí tuvo quien quizá se propuso, temeroso y audaz, unir su vida con la mía?”68

Antonio Gala empezó a hacer su declaración pública de amor, pero esta vez a los animales, desde muy pequeño. Él no quería cazar pero ni su padre ni sus hermanos mayores se dieron cuenta de que él no estaba hecho para eso. Él dedicó una parte de su vida a sus perros que le han hecho sufrir mucho, que le han acompañado siempre pero algunos se murieron antes de nuestro escritor y eso ha sido terrible, terrible para él. Y es en el año 1969, en el que aparece en la vida de Antonio Gala el famoso perro

Related documents