7. Context Data Distribution in Smart University Campus Scenarios 115
7.5. Runtime Adaptation Support 130
7.5.1. Adaptive Context Data Caching 131
En el primer taller se presentaron seis funcionarios de SINAC- MINAET, una representante del Centro de Rescate Las Pumas y únicamente un ganadero. En Veracruz, llegaron dos funcionarios de SINAC-MINAET y tres ganaderos. Y para el taller realizado en Colonia Carvajal llegaron muchas personas a escuchar pero para las discusiones se contó sólo con los ganaderos y un representante del Centro de Rescate La Marina. La asistencia a los talleres locales no fue lo esperado a pesar de los esfuerzos de convocatoria.
con muchos ataques. También se puede construir o excavar reservorios de agua como estanques o pozas exclusivamente para fauna silvestre en zonas con una marcada estación seca y hacer un plan de reintroducción de especies presas para los felinos.
Para Costa Rica se considera que el mantener fauna en las fincas aumenta el atractivo escénico y por ende el turismo, la principal actividad económica del país. Se opina que, además de proteger felinos, se protegen otras especies silvestres de importancia ecológica aumentando la biodiversidad, donde las fincas funcionarían como corredores biológicos que permitirán el intercambio genético. También habría una tendencia a aumentar las áreas boscosas con mayor beneficio para el ambiente. Los participantes del taller comentaron que al proteger a la fauna, la cacería ilegal se incrementaría, mientras que los felinos que ya probaron animales domésticos van a seguir buscándolos. Algunos creen que venados y otras especies compiten por el agua y el alimento con el ganado; otros ven como perjuicio que con más fauna haya un aumento en la población de felinos. Según los participantes, para lograr implementar estas medidas preventivas el MINAET y el MAG deben brindar más asesoría a los finqueros y hacerse presentes para vigilar los sitios donde se prohíbe la cacería; el Gobierno en general y las comunidades deben darle seguimiento a los proyectos planteados para tener continuidad y mayores resultados. El MINAET y la Fuerza Pública deben coordinar sus acciones para evitar y atender asuntos es una necesidad para el éxito de las labores productivas al
combatir las causas del problema y no sólo sus consecuencias (Davies-Mostert et al. 2007).
Se trata de cambios de manejo en la finca para ajustarse a las circunstancias, reducir el riesgo y prevenir futuros ataques de jaguares y pumas. Existen muchas recomendaciones que pueden aplicarse en distintos momentos y de manera integral, según las necesidades de cada finca (Patterson et al. 2004, Wang y Macdonald 2006).
6.3.1.1. Mantenimiento de Fauna Silvestre
Los grandes felinos prefieren alimentarse de animales silvestres, de manera que al proteger estas poblaciones se disminuye la probabilidad de felinos depredadores de ganado (Odden
et al. 2008, Patterson et al. 2004). Es necesario aplicar una
vigilancia efectiva para impedir la cacería dentro de las fincas, principalmente de la fauna que compone la dieta de jaguares y pumas. Sumado a esto se debe prohibir la cacería indiscriminada y oportunista de grandes felinos, la cual frecuentemente falla dejando animales incapaces de cazar que se convierten en felinos problema (Rabinowitz 1986).
Con el propósito de mantener un hábitat ecológicamente
productivo se recomienda la reforestación de zonas vulnerables, como los márgenes de los ríos o bordes del bosque en potreros
relacionados con la cacería en las fincas. También se planteó la necesidad de una mayor participación entre las cámaras de ganaderos y las asociaciones comunales para proteger la fauna silvestre en conjunto.
6.3.1.2. Repeler a Depredadores
Dado que los métodos letales de remoción de carnívoros pueden no ser efectivos para disminuir la depredación (Davies-Mostert
et al. 2007), la aplicación de métodos no-letales para ahuyentar
depredadores puede permitir una disminución en los ataques a los animales domésticos y, por ende, las pérdidas económicas a los propietarios del ganado, al mismo tiempo que preserva la estructura poblacional y social de los felinos (Musiani et al. 2003, Shivik et al. 2003).
Los métodos no letales incluyen en estímulos de aversión que causan rechazo a repugnancia y estímulos disruptivos que asustan al depredador. Los primeros pretenden condicionar
al animal para que aprenda a evitar los animales domésticos, mientras que los segundos tratan de repeler al depredador por un corto periodo de tiempo ya que usualmente el animal se habitúa al estímulo y llega a ignorarlo (Shivik 2006).
Entre estas técnicas se puede mencionar el uso de cercas eléctricas, perros pastores, cintas rojas en el alambrado, material pirotécnico, collares que impidan los ataques mediante malos sabores o interrumpiendo la mordida, disparos con balas de goma, collares sónicos y otros. Este es un campo que requiere creatividad por parte de manejadores y finqueros, que debe ser usado en épocas vulnerables como durante parición y cría. Para los finqueros una de las ventajas de repeler a los
depredadores es que no se eliminaría al felino completamente, puede permanecer vivo sin causar tantos daños a su propiedad eliminando el problema temporalmente. Estas técnicas les darían una mayor confianza personal, en el sentido de que el felino no atacará a ningún miembro de la familia, y productiva al
! ! ! !
Figura 15. Ejemplos de métodos no letales para
repeler depredador. Izq: cerca eléctrica y collar de protección, der: equipo de alarma audio-visual y red de cintas rojas “Fladry line”.
6.3.1.3. Manejo del Ganado
Mejorar el manejo del ganado permite aumentar la productividad y disminuir las probabilidades de ataque por felinos silvestres. Varios estudios han confirmado que el tipo de manejo del ganado influye en la tasa de depredación (Oli et al. 1994, Mishra 1997, Landa et al. 1999, Linnell et al. 1999, Patterson et al. 2004, Palmeira et al. 2008): un mejor manejo conlleva menos pérdidas. Entre las medidas de manejo están las mencionadas en la sección 6.2.4 (Figura 9). Cuidar del ganado con constante presencia humana disminuye la depredación (Ogada et al. 2003), sobre todo en época de cría. Se deben evitar nacimientos del ganado en potreros cerca de zonas boscosas, las cercas son una herramienta para impedir el acceso del hato a éstas. Se recomienda mantener algunos animales experimentados en la manada como vacas bravas y concentrar los nacimientos en 3-4 meses (Palmeira et al. 2008) para tener mayor supervisión del ganado. La disponibilidad de agua en sitios seguros es crucial, se deben implementar sistemas de abrevaderos artificiales para llevar al agua el ganado y no el ganado al agua (Hoogesteijn y Hoogesteijn 2005).
En áreas muy afectadas se puede encerrar los animales de noche en corrales iluminados o utilizar cercas eléctricas. Los búfalos de agua (Bubalus bubalis) pueden reemplazar parte del hato ya que presentan un comportamiento anti-depredadores (Hoogesteijn y Hoogesteijn 2008) sin embargo esto es posible tener menos pérdidas y poder invertir en aumentar la producción
de su finca.
Aunque los participantes del MINAET y los Centros de Rescate coincidieron con las ventajas expuestas por los finqueros, comentaron que al preservar al felino también se ayuda a mantener la calidad ecológica del sitio y que se deben probar diferentes técnicas para repeler al mismo tiempo que se evalúa su efectividad. Además, señalan que lo más importante de estas estrategias es la necesidad de una coordinación entre finqueros y funcionarios del MINAET para solucionar los problemas juntos. En cuanto a desventajas según ambos sectores, los costos aumentan al tener que adquirir insumos y dedicar mucho tiempo para realizar las actividades para repeler al depredador. En ciertos casos la inversión puede no ser efectiva, mientras que en otros se requiere de presencia constante y sólo pueden ser aplicados cuando la vivienda está localizada cerca de la finca. Otra desventaja es que se debe desarrollar constantemente nuevas técnicas debido a que los felinos se adaptan
rápidamente a la situación y no solucionan la falta de alimento para el depredador.
El MINAET, a través del SINAC (Sistema Nacional de Áreas de Conservación), debe coordinar con los finqueros para establecer un plan de acción brindando ideas, mostrando interés y colaborando con la vigilancia. También es importante la participación de investigadores.
para pocos ganaderos nacionales. Además, se recomienda disponer convenientemente de los cadáveres de animales muertos por otras causas. Es importante llevar registros de mortalidad y sus causas, además de llevar un inventario ganadero regular para comparar las pérdidas reales por depredación.
Las ventajas que surgieron en el análisis de este tema incluyeron que se obtendrían más ganancias con una mejor producción, mientras que se establecería una relación amigable con el ambiente y habría un cambio de visión del finquero respecto al depredador. Las principales desventajas de aplicar cambios en el manejo del ganado son que se perdería el sistema productivo utilizado por tradición y que los cambios en la tecnología aumentarían los costos, además hay falta de apoyo y capacitación por parte de instituciones pertinentes al tema y habría una escasez de personal capacitado para atender ciertas funciones del sistema productivo.
Según el análisis, al MAG le correspondería brindar
capacitaciones sobre cómo implementar las medidas de manejo y el MINAET brindarían la asesoría técnica para un estudio sobre su impacto ambiental. Los participantes indicaron que las instituciones bancarias tienen un importante papel en brindar tanto asesorías como préstamos para mejorar las condiciones de la finca y para la compra de nueva tecnología.
En general, el análisis de viabilidad de los tres tipos de medidas preventivas mostró similar número de ventajas que de desventajas. Los mayores obstáculos a enfrentar son la falta de información, capacitación y la limitante económica. La actividad ganadera es usualmente una industria con márgenes de ganancia pequeños para los productores individuales. Muchas de las recomendaciones requieren una alta inversión inicial en dinero y mano de obra por lo que no siempre es factible y en muchos casos hace inviable estrategias que serían efectivas. La depredación en sí causa también un estrés en el finquero por el costo de búsqueda de su animal, el cuidado de los heridos, la inversión en cercas, el destete temprano de las crías, seleccionar un área de pastoreo segura, pérdida del área de pastos, acercar los animales a la casa y darles suplementos alimenticios y horas extra de vigilancia (Fritts et al. 2003, Shelton 2004). Además de esto, el propio manejo del ganado es estresante por sus constantes actividades de pastoreo y el manejo eficiente se lleva de la manera menos estresante posible (Lehmkuhler et al. 2007). Algunas otras recomendaciones entran en contradicción con ciertas políticas de manejo del ganado como el mantener a los animales libres en los potreros abiertos con poca intervención humana; sin embargo, en zonas con depredadores acechando, algunos animales pueden volverse nerviosos o agresivos y estresar al resto de la manada (Ellington 2002). En otros casos, la introducción de búfalos de agua se ve bajo el prejuicio de
evaluación de resultados, mayores beneficios ecológicos a menor costo y con transacciones sencillas.
En años recientes se ha aceptado la necesidad de estas estrategias como complemento de las regulaciones legales y de los sistemas de áreas protegidas. Las principales amenazas a la biodiversidad actúan sin reconocer bordes, pero el grado en el que el manejo de recursos es materia de política pública dentro de propiedades privadas genera controversia. Para aplicar exitosamente los incentivos se debe tener en cuenta la escala y el contexto, la flexibilidad en la implementación usando manejo adaptativo y una variedad de estrategias según el uso de la tierra.
6.3.2.1. Innovaciones de mercado: Etiquetas Verdes
Las innovaciones de mercado pretenden afectar el valor de un recurso, o un producto derivado de un recurso, a través de la creación de nuevas oportunidades económicas. Estos programas pueden ser privados o públicos y existir donde haya una oportunidad de convertir las especies y sus hábitats en activos que los consumidores pagarán (Casey et al. 2006). A continuación se analiza el uso de etiquetas verdes, certificaciones y pago de servicios ambientales.
experiencias anteriores fallidas y con un mercado muy limitado por la preferencia del público a productos tradicionales.
El manejo preventivo debe ser flexible y pro-activo. Se debe alentar a los ganaderos para usar una combinación de técnicas que se vayan mejorando y adaptando a cada finca para optimizar su efectividad ante los felinos (Davies-Mostert et al. 2007). En el país se viene fomentando el concepto de finca integral que podría ser la base para unir el componente de biodiversidad. Ejemplos del exterior muestran productores que estarían dispuestos a hacer cambios en sus fincas al recibir apoyo institucional (Conforti y Azevedo 2003, Palmeira y Barrella 2007). En casos de depredación por coyotes en Norteamérica, se estima que por cada dólar invertido en protección del ganado, los productores ahorran entre 2 y 7 dólares en pérdidas (USDA 2002). Estas son algunas razones por las que podemos inspirar optimismo.
6.3.2. Incentivos
Según Casey et al. (2006), los incentivos son instrumentos que fomentan un cambio en el comportamiento. Se refiere a cualquier política, programa, instrumento institucional o económico que motiva a conservar y/o restaurar especies nativas y funciones ecológicas dentro de propiedades privadas. Esto permite la conservación a largo plazo, con mayor capacidad técnica de
Las etiquetas o sellos verdes brindan información al público general sobre el impacto positivo que un bien o servicio está ocasionando al ambiente con lo que es posible crear un mercado para la biodiversidad o la conservación de hábitats. Las iniciativas para distinguir productos “amigables con el ambiente” son
relativamente nuevas y tienen el potencial de atraer el interés del consumidor con conciencia ambiental. Un finquero indica que su producción es amigable con el ambiente, firma una declaración proclamando que el uso del suelo en su finca no daña a los depredadores o que se aplican las mejores prácticas de manejo y es recompensado con un mejor precio de mercado o con la preferencia de los consumidores. Para que estos incentivos sean económicamente eficientes deben basarse en estándares transparentes de sostenibilidad.
En los talleres de análisis, los participantes establecieron que las etiquetas verdes permiten alcanzar una producción que beneficie al ambiente, un mejor precio y acceso al mercado, se respalda a los perjudicados por ataques de felinos y se hace conciencia sobre los recursos naturales en la zona. Entre las desventajas se consideró que el acceso al mercado sería difícil por el desconocimiento de la existencia de dichos productos por parte de los consumidores, sería un negocio ventajoso para los grandes productores, habría mala organización y la atención a pequeños productores sería más baja. Las universidades y el MAG deben brindar asesoría y capacitaciones sobre el tema, debe existir una organización entre finqueros y el MAG, realizar
estudios de pre-factibilidad y el MAG debe definir las políticas para el proceso.
Los programas de sellos verdes dependen de la confianza del consumidor en los productores. Un ejemplo es la producción de lana y carne de oveja en los estados de Montana y Idaho en los Estados Unidos, donde cooperativas y empresas aplican las mejores prácticas para prevenir pérdidas debido a depredadores, como lobos y coyotes, utilizando métodos no letales de manejo (Davies-Mostert et al. 2007, Coyote Action Inc. 2007, Thirteen Mile Lamb & Wool Company 2008).
A un producto cárnico o lácteo puede colocársele un sello verde donde se informa sobre la cooperación con programas de conservación, por ejemplo “por cada producto se dona 1 colón al fondo para ayudar a finqueros que pierden animales por felinos”. Esto puede ser sencillo de aplicar bajo la modalidad de “cooperación”, sin embargo los controles de campo y financieros deben crearse para prevenir fraudes.
6.3.2.2. Innovaciones de mercado: Certificaciones
Las certificaciones vienen a regular los sellos verdes con estándares técnicos que contribuyen a metas de conservación específicas, cuyo cumplimiento es verificado por una institución pública o privada fija. Se realiza una inspección independiente
fertilizantes y otros estándares en muchos países, incluida Costa Rica con la Ley de Desarrollo Promoción y Fomento de la Actividad Agropecuaria Orgánica (Ley n° 8591). Existe además el Programa de Certificación para la Sostenibilidad Turística, conocido como CST, del Instituto Costarricense de Turismo (ICT), diseñado para categorizar y diferenciar empresas turísticas según el grado de sostenibilidad que presente su operación, según el manejo de los recursos naturales, culturales y sociales (CST 2008).
En relación con daños por depredadores existen innovadores certificados de producción de miel en territorio de osos, avicultura en zonas habitadas por coyotes y búhos, cría de ovejas y reses en áreas donde hay lobos, todos con un manejo productivo que aplica prácticas de prevención de ataques (Predator Friendly Inc. 2008). En Namibia, al sur de África, se produce “carne amigable con los depredadores” donde una ONG certifica que las fincas inscritas cumplen prácticas de manejo que favorecen la presencia del chita o guepardo (Acinonyx jubatus) y se exporta con éxito al mercado europeo (Marker 2003).
En resumen, tanto las etiquetas verdes como las certificaciones enfrentan muchos obstáculos financieros y de márgenes de ganancia, sumados a los temas de controles y mercadeo. Sin embargo representan instrumentos de Mercado que capturan parte de la demanda del público por bienes y servicios que contribuyen a la conservación de la vida silvestre (Casey et al. 2006).
del producto con criterios predefinidos. Es importante que la gestión certificadora dé seguimiento y evalúe si los compromisos adquiridos por los productores están realmente mejorando la conservación de la biodiversidad. Una ventaja de los estándares de certificación es que se asegura al consumidor el valor de un producto especializado.
Según los participantes consultados, los principales beneficios de las certificaciones son el mayor ingreso económico directo, la garantía comercial de los productos, habría mayores posibilidades para obtención de créditos y el producto sería reconocido nacional e internacionalmente. La desventaja es, nuevamente, la falta de asesoría para los productores; además hay más costos al tener que mejorar condiciones de la finca, el sistema de control sería ineficiente y actualmente no existen parámetros ni entes certificadores para esta iniciativa.
En cuanto al análisis del papel de grupos e instituciones, surgieron ideas como que el MAG debería certificar la salud animal (labor que está iniciando SENASA), el Ministerio de Salud debería encargarse de los permisos de producción, al MAG le corresponde también la definición de requisitos y permisos de funcionamiento y las asociaciones ganaderas trabajarían como promotoras y fiscalizadoras.
Como ejemplos de certificaciones que están generando expectativas de producción sostenible, se puede mencionar los productos orgánicos certificados según el uso de pesticidas,
6.3.2.3. Innovaciones de mercado: Servicios Ambientales
La conservación, protección y uso sostenible de la biodiversidad pueden ser una ventaja competitiva en países en desarrollo e implica su valoración y la generación de recursos financieros. Al irse deteriorando los procesos ecológicos, se trata de rescatarlos e incorporarlos al mercado como servicios ambientales que internalizan los costos a pagar por consumidores nacionales e internacionales (Espinoza et al. 1999).
Los servicios ambientales están catalogados como aquellos bienes y servicios que proporciona la naturaleza y se aplican a propiedades privadas que trabajan en armonía con el ambiente, para mejorar la calidad humana y ecológica. El surgimiento de mercados para servicios como el secuestro de carbono y protección del recurso hídrico apenas comienza, sin embargo no se ha evaluado adecuadamente su efectividad biológica o su eficiencia económica. Los créditos de conservación que son comerciados pueden impulsar inversiones coordinadas y estratégicas en toda la cadena productiva que beneficien la totalidad de un ecosistema (Casey et al. 2006).
A los participantes de los talleres se les planteó el potencial de los grandes felinos como especies indicadoras de integridad del ecosistema, que pueden ser monitoreadas dentro de fincas ganaderas para desarrollar un programa Pago de Servicios Ambientales (PSA). Según los participantes las ventajas de tal
iniciativa serían el incentivo económico que aumentaría el interés por parte de los finqueros, se protegería al felino y promovería el