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CHAPTER 4 VARIABLE STRUCTURE MODELING

4.4 Implementation of Variable Structure In DEVS

4.4.3 Add/Remove Model Dynamically

EL TÉRMINO "BENDICIÓN" ES UN CONCEPTO DIFÍCIL DE DEFINIR. Si alguna vez has intentado describirlo, probablemente has tratado de asociarlo con palabras como paz, buena suerte, enviado de D-os, armonía y felicidad, y —tal vez— todas estas palabras te dejaron insatisfecho porque las bendiciones son todas estas cosas y, a la vez, ninguna de ellas. Otra palabra que se pudiera utilizar para describir la idea de bendición es unidad. La unidad no se puede escuchar, probar, tocar u oler y, sin embargo, ciertamente sentimos cuando está sobre nosotros y también cuando desaparece.

Supuestamente, el matrimonio describe la última unificación de dos personas y, no obstante, la mitad de todos los matrimonios terminan en divorcio. De hecho, se comenta a menudo que la manera más segura de terminar con un bello romance es casándose. Cuan rápidamente, en tales instancias, se convierte una aparente bendición en maldición.

Si hay algo sobre las bendiciones en que la gente siempre está de acuerdo, es que — curiosamente— las bendiciones acaban por llegar siempre a los demás, nunca a uno mismo. Las bendiciones parecen llover sobre otros, pero cuando añoramos esa fuerza vital que proporcionan, poco más que una gota vital parece caer sobre nosotros. Por lo menos así parece pensar la mayoría.

Las bendiciones dependen de la perspectiva desde donde se miren. La bendición de uno podría ser la maldición de otro. Un plato de arroz equivale al tesoro del rey en los ojos de un hombre hambriento, pero posiblemente sería un insulto al paladar de cualquier gourmet. Sin embargo, si al hambriento le servimos un plato de arroz diario y al exigente lo privamos de toda clase de alimentos, no tardará mucho en que los papeles se volteen: el arroz caerá dramáticamente de la estimación del primero, mientras aumenta significativamente en los ojos del segundo. Podemos ver cómo en el espacio de unos cuantos días la dicotomía entre bendición y maldición puede ser completamente reversible.

Actitud, circunstancias, aún el tiempo, pueden tomar parte en la manera cómo percibimos las bendiciones. Uno de los rasgos fundamentales de la conciencia humana es nuestra capacidad de percibir la dinámica presencia del tiempo. Cuando vemos dos fotografías, una en la que la persona parece como un bebé y otra donde la misma persona es un adulto, no nos costará trabajo en determinar cuál fue tomada primero. El tiempo camina inalterablemente hacia adelante. Todo esto parece ser muy obvio y aún trivial hasta que nos preguntamos: ¿Pero, es realmente cierto? ¿Por qué no podría el tiempo caminar hacia atrás, o aún, de lado? Si acaso los cabalistas están en lo correcto (y también algunos atrevidos físicos teóricos), y el tiempo-espacio es parte de un continuo dimensional infinito, ¿por qué no podemos acordarnos del mañana también como nos acordamos del ayer?

El hecho de que, normalmente, no recordemos el futuro, no es razón para decir que no podamos hacerlo. Algunas personas han experimentado sensaciones y presentimientos de haber estado en cierta situación anteriormente. Claro, científicamente hablando, cosas de esta naturaleza son imposibles. Y, como es natural, los científicos han avanzado, entonces, en teorías racionales que intentan explicar tales mensajes como si fueran nada más que cortocircuitos en el cerebro. ¿A quiénes debemos creer, entonces? ¿A los cabalistas que nos dicen que la conciencia humana tiene acceso al pasado y al futuro, o al científico que estipula que el pasado y el futuro no existen?

Los científicos son los primeros en admitir que casi nada saben acerca del cerebro humano. Tampoco pueden llegar a un acuerdo sobre una teoría que explique el caminar hacia adelante del tiempo. De acuerdo con algunas teorías, si al tiempo le fuera posible viajar más rápido que la velocidad de la luz, podría —hipotéticamente— caminar en reversa. Y si le fuera posible viajar precisamente a la velocidad de la luz, se presumiría que no habría razón por la cual no pudiéramos recordar el año próximo de manera igual que el anterior.

Einstein tomó nota de esta contradicción. En una famosa carta escrita después de la muerte de su amigo, Michele Besso, Einstein le escribió a la hermana de Besso, declarando: "Michele ha partido de este extraño mundo antes que yo. Esto no tiene importancia. La distinción entre el pasado, presente y futuro es una ilusión, aunque una distinción persistente".

Uno de los cosmólogos de más eminencia mundial, Roger Penrose, de la Universidad de Oxford, propone que el tiempo es un evento puramente sicológico. La conciencia hace que el tiempo camine hacia adelante y, por lo tanto, se presume que también pueda hacer que el tiempo camine hacia atrás. Por ejemplo: si se lanza al aire una moneda, la mitad de las veces caerá de un lado y la otra mitad del otro. La incertidumbre persiste aún después de que la moneda haya aterrizado y, sicológi- camente hablando, el tiempo se expande hasta el momento en que la moneda haya sido descubierta.

Si el tiempo camina hacia adelante en una situación de expansión, tal como el momento de tiempo cuando lanzamos la moneda hasta su revelación, y hacia atrás después de la revelación, entonces —presumiblemente— en el momento de reversar camina en ambas direcciones a la vez. ¿Regresa, entonces, instantáneamente al momento en que la moneda aterrizó? ¿Es el tiempo, entonces, echado hacia atrás en el momento del descubrimiento y se vuelve potencial realidad? En la muerte ¿nos volvemos "retropersonas"?

Claro está que todo esto nos sumerge desesperadamente en la confusión. Y continuará siendo así mientras permanezcamos ignorantes de la naturaleza ilusoria de la vida física y de las extremas limitaciones del tal llamado "pensamiento racional". Sólo trascendiendo la conciencia racional podemos esperanzarnos en descubrir los misterios de nuestro universo y aliviar la confusión que nos rodea en nuestras vidas cotidianas.

Debido a las limitaciones del pensamiento racional, tenemos que aceptar el hecho de que — como bien lo dijo Werner Heisenberg—, "cada palabra o concepto, cuan claro parezca ser, tiene sólo

un rango limitado de aplicabilidad".202 El universo físico está repleto de paradojas. Este hecho va

longitudinalmente en relación con la consecución de una explicación del porqué existe tal confusión en el universo y, finalmente, en nuestras propias vidas.

Steven Weinberg, uno de los físicos teóricos más eminentes del mundo, y co-arquitecto de la "teoría de unificación", de la fuerza débil y electromagnética, escribió alguna vez que entre más comprensible parece el universo, también parece carecer más de sentido. Su comentario es típico de muchos otros hechos por diferentes científicos al sacar como conclusión de sus vastas e intensas investigaciones que el universo parece no tener un propósito discernible y, por lo tanto, debe considerarse como si hubiera emergido del resultado de un gran accidente sin sentido.

¿Cómo puede alguien, posiblemente, concluir que vivimos en un cosmos donde el caos reina supremo? La simple observación debería decirnos que el universo es todo menos el azar. Sólo miren alrededor de nosotros. ¿Ha emergido cualquier cosa que, inequívocamente, pudiéramos concluir que surgió sin significado o propósito, por virtud de un accidente? Cada avance en la física fundamental descubre una nueva faceta del orden universal. Sin embargo, el hecho es que —sin importar cuan profundamente los científicos investiguen los abismos del espacio y del reino subatómico— siempre encontrarán misterios más profundos e inexplicables. La naturaleza es demasiado sutil, demasiado profunda para ser descubierta por el método científico.

Unos cuantos físicos, como Erwin Schrodinger, admiten la confusión a la que sus investigaciones los han conducido. "No sé de dónde vengo, adonde voy o quién soy". Curiosamente, uno de los sabios de Ethics ofthe Fathers (Etica de los padres), habiendo examinado esta misma construcción conceptual, llegó a una conclusión muy diferente a la de Erwin Schrodinger. "Akabya ben Mahalalel dijo: "Considera tres cosas, y no caerás en el poder del pecado, ilusión: Sabed de dónde viniste, adonde vas, y ante quién rendirás cuentas y razones".203

Para el estudiante de Cábala, los tres principios de Akabya representan las tres fuerzas universales intrínsecas. Estas tres energías inteligentes, junto con la cuarta fuerza, el hombre, cuya inteligencia innata es característica de falta o necesidad (el deseo de recibir para uno mismo), se combinan para controlar el universo. Estas cuatro fuerzas son manifestaciones de una sola superfuerza que, finalmente, es responsable de toda actividad sobre el universo.

Esta fuerza unificada podría —y mantendría— la estabilidad a través del cosmos, previniendo sus significados y la ilusión de volverse la influencia dominante en el universo. La superfuerza, la realidad infinita, se encuentra más allá de la experimentación física convencional y la comprensión finita. Sólo dentro de un marco de referencia metafísico puede el hombre ser librado del mundo de la ilusión y ganar acceso a la realidad infinita donde la claridad reina suprema. Esta era una condición filosófica muy poderosa que tendría que haberse llenado si se hubiese querido eliminar la ilusión de un universo gratis.

Puesta en esta excitación teórica, la Bet cósmica hizo su entrada a la arena de especulación creativa. La Bet estaba muy consciente de las fallas en el razonamiento de cada una de las letras que la habían precedido. Por cada característica positiva que cada una poseía, había una igual de fuerza opuesta dentro de su conformación que hubiera creado un universo de duplicidad y confusión. Si cualquiera de las letras previas hubiera sido elegida para actuar como el canal de creación, el cosmos hubiera sido gobernado por el azar ciego y no por la claridad absoluta que rige el verdadero mundo de lo infinito.

El Amo de la Oscuridad y su flota de la Estrella de la Muerte estarían extasiados si el Eterno hubiera escogido crear un universo en donde el caos reinara supremo. Pero, gracias a D-os, esto no era lo que el Eterno tenía en mente. Su diseño requería un plan en donde el hombre pudiera discernir, si así lo eligiera, entre la realidad de lo infinito y la ilusión que sería presentada —necesariamente— por la existencia finita.

Era esencial para la voz del proceso creativo que se le diera un sistema al hombre por medio del cual evitara la incertidumbre de un universo al azar. Tal era la naturaleza de la superfuerza que siempre estaría presente para asistir al hombre espiritualmente inclinado en su búsqueda hacia la conciencia infinita. El libre albedrío y el determinismo existirían por necesidad como partes, aunque distintas, ínter relacionadas del paisaje cósmico. Así, entonces, el esquema espectacular del diseño uni- versal —impecablemente ordenado— sería revelado, pero sólo para aquellos que comprendieran y ejercieran el principio de resistencia.

El escenario fue arreglado para que la Bet cósmica hiciera su petición. "Oh, Eterno del universo, que os complazca en establecer el proceso creativo a través de mí, porque yo represento la fuerza de inteligencia-energía de berajót (bendiciones), la primera letra de la fuerza codificada conocida en el reino terrestre".204

La Bet, la superfuerza, expresaba en una sola palabra su inteligencia-energía única. Su

berajót podría bañar al universo entero con la única energía capaz de deshacer la ilusión,

envolviendo así al reino terrestre con la realidad intrínseca del reino metafísico superior. Sólo la inteligencia-energía de berajót era capaz de remover la ilusión de la realidad corpórea y revelar un modelo cósmico que es, era y siempre será estático, sin tiempo perfectamente móvil. Y como mensajera de esta inteligencia, la Bet es la única letra-energía capaz de expresar la unidad de la toda envolvente fuerza del Eterno.

La última verdad sobre el universo, una comprensión propia y un entendimiento apropiado del proceso evolucionario de la creación, requiere que el estado intrínseco de decepción de la mente sea eliminado a través de la resistencia voluntaria del hombre. La superfuerza Bet le aseguró al Eterno que su energía podría encaminar una nueva realidad en la cual el viejo pensamiento ilusorio se abriera a la realidad toda envolvente del cosmos.

La letra Bet era la primera letra en representar una verdadera amenaza al Amo de la Oscuridad. Su energía era la primera con la capacidad de llenar el vacío falso, previniendo así a los habitantes del universo físico de percibir erróneamente su medio ambiente físico como el resultado de algo sin una causa. Si no fuera por la Bet la idea de un universo gratuito podría tomarse en serio. De todas las letras que habían implorado sus méritos, solamente la bendición de la Bet podría permitirle al hombre tener una conexión interna con la certeza absoluta de la fuerza.

Consecuentemente, la Bet cósmica imploró que su energía era necesaria para deshacer el diseño ilusorio que el Amo de la Oscuridad tejería en el telar del universo. De otra manera, si el Amo de la Oscuridad tomara el poder, el hombre podría abdicar sus deberes de determinación de actividad cósmica y optar por el camino gratuito e ilusoriamente fácil para salir del constante dilema, aunque a largo plazo esto sería muy doloroso.

¿Y cuál fue la respuesta del Eterno a la petición de la Bet? El dijo: "Seguro, a través de tu canal, yo crearé al mundo. Sí, tu inteligencia-energía será la que iniciará el proceso crea- tivo".205

¿Cuál es esta misteriosa superfuerza de la Bet cósmica que, al ser accesible, provee leyes y principios claros y definibles, en oposición a una incertidumbre ilusoria? Para apreciar la inteligencia-energía de la Bet, volvamos al Zóhar, que toma la posición de que, sólo a través de la observación, puede uno llegar a verdaderas conclusiones. Para muchos esta perspectiva podría parecer falta de fe, pero el Zóhar y el cabalista simplemente no aceptan a la superfuerza, o cualquier otra cosa, sin una verificación personal.

La cuestión de cómo podemos estar seguros de la interpretación del reino metafísico de la superfuerza Bet es cuidadosamente tomada en consideración por el autor del Zóhar: "Y para aquellas personas que no saben pero tienen el deseo de entender, reflexionen sobre aquello que es revelado y manifestado en el nivel terrestre, y sabrán de aquello que está oculto, mientras que todo (tanto arriba como abajo) es lo mismo. Porque todo lo que el Altísimo ha creado de manera física, ha sido diseñado de aquello que está arriba".206

Armados con esta introducción a la superfuerza Bet, podemos ahora dirigirnos a lo que es probablemente el desarrollo más misterioso y profundo en el entendimiento del origen del universo: la inteligencia-energía interna de la superfuerza que permite a personas espirituales tener acceso a la realidad infinita, mientras el sector no espiritual de la humanidad, aquellos que se rinden al deseo de recibir para sí mismos, ven sólo fragmentación.

"Todo lo de abajo corresponde, enteramente, a aquello que se encuentra arriba. Ese es el significado de las palabras: "Y el Eterno creó al hombre en su propia imagen; en la imagen del Eterno Él lo creó".207 Tal como en el firmamento que cubre el universo entero, contemplamos diferentes

configuraciones formadas por la conjunción de estrellas y planetas para hacernos conscientes de cosas ocultas y misterios profundos. Entonces, sobre la piel que cubre nuestro cuerpo y que es como sería el firmamento del cuerpo, cubriendo todo, existen configuraciones y diseños —las estrellas y los planetas del firmamento del cuerpo, la piel a través de la cual los sabios del corazón pueden contemplar cosas ocultas y misterios profundos indicados por estas configuraciones y expresadas en la forma humana—. En relación con esto está dicho:208 "Los espectadores de los cielos, los que miran las estrellas...."209

El científico podría entrar en disgustos o desacuerdos con tal declaración pero, una vez más, el

Zóhar declara que él, "el cuerpo del hombre, se relaciona a nuestra galaxia y universo entero". En un

análisis profundo del cuerpo, junto con el entendimiento de cuál planeta o qué parte de nuestra galaxia se relaciona con cada diferente sección del hombre, diferentes partes del hombre abrirán nuevas vistas a los cielos.

Por lo tanto, no es de sorprenderse que el famoso cabalista italiano, Shabbatai Donolo era también médico. Su obra famosa sobre el Sefer Yetzirá, conocida como el Libro de la sabiduría, explica con detalles precisos los compuestos y la relatividad de un planeta con otro. Su Libro de

remedios contiene una gran cantidad de material extraído de su comprensión de la Cabala.

¿Qué es lo que distingue a la Bet cósmica de todas las demás letras-inteligencia cósmicas? Un buen punto de partida para nuestra investigación es entender de dónde provienen las secuencias de información codificadas. Y para esto debo señalar, otra vez, el aspecto profundo de las letras hebreas, sobre todo sus diseños únicos y peculiares, y de la manera en que se han hecho manifiestas. El alfabeto hebreo describe cómo las energías inteligentes de todas las clases —deseos de compartir y recibir, restricción—, viajan y saturan el espacio, y su papel crucial en todas las formas de vida de los cuatro reinos.210

Su estudio, entonces, forma parte importante de todo curso moderno de la ciencia. En una escala cósmica, el efecto de introducir información del futuro, es de largo alcance. En lugar de un universo que comienza en una gran explosión ("Big Bang") y, aparentemente, se degenera a partir de entonces, el observador perceptivo de la naturaleza podría ver que un estado primordial de situaciones podría volverse más sofisticado con el correr del tiempo.

El impulso natural de pensar acerca de la inteligencia del cosmos, es comenzar con nosotros mismos y, después, intentar escalar lo desconocido. El camino del cabalista es saltar directamente hacia el concepto de la inteligencia toda envolvente. Al hacerlo así, hemos dejado al lado inteligencias intermedias que podrían estar enmascaradas por los sucesos de nuestra existencia terrenal, un concepto del Zóhar al que ahora dirigiremos nuestra atención.

"El Rabí Hiya dijo que la ley oral y escrita, conjuntamente, preservan a la humanidad, como está escrito: "Hagamos al hombre a nuestra imagen, de acuerdo a nuestra semejanza"211 —imagen haciendo

referencia a lo masculino (nombre codificado del reino metafísico) y "semejanza" a lo femenino (nom- bre codificado del reino físico)—: Y, por esta razón, la Biblia comienza con la letra Bet. El Rabí Isaac dijo: "¿Por qué la Bet está abierta de un lado y cerrada del otro? Es para indicar que cuando el hombre desea hacer conexión con la inteligencia-energía interna de la Torá, está abierta para recibirlo y conec- tarse con él. Y cuando un hombre cierra sus ojos a ella y camina en dirección opuesta (no espiritual), entonces vuelve su lado cerrado hacia él, de acuerdo al dicho "si tú me dejas un día, yo te dejaré dos días",212 hasta que él vuelve a adherirse a ella, para nunca más abandonarla".213

Lo que parece surgir del anterior pasaje del Zóhar es el aspecto de inteligencia que el Zóhar le atribuye a la Bet cósmica, la interacción entre el deseo e inteligencia del hombre y la inteligencia de un orden cósmico más elevado, conocido como Bet cósmica. Además, estableció a la Bet cósmica como la entrada y conexión metafísica y celestial al todo importante compendio de inteligencia-energía, del