La com edia se relaciona en sus oríge nes, de una m anera im precisa, con los cantos y procesiones fálicos. El canto y la danza del kómos sería el ele m ento fundam ental que da nom bre al género. En él pervive el aspecto grotesco, carnavelesco, que en los ri tuales que dan origen a la tragedia h an quedado relegados. El atrib u ir a Epicarm o el origen de la com edia se guram ente procede m ás bien de com paraciones tardías con géneros dóri cos parecidos.
En la época conocida, el carácter agrario originario ha quedado inte grado dentro de un género típicam en te urbano. N o ha desaparecido, sino que perm anece com o un elem ento de contraste, positivo o negativo. El cam pesino es objeto de burla, pero tam bién referencia com parativa p ara cri ticar y d enostar la vida de la ciud ad y sus aspectos m ás caracterizados d en tro de la política.
Posiblem ente, la llegada a A tenas tuvo lugar tam bién en la época de Pi sistrato, dentro de la política de inte gración territorial que caracterizó su época.
H a sta A ristó fan es, cuya p rim e ra obra conservada es de 425, todo lo que existe son fragm entos aislados sólo re la tiv am en te significativos y, adem ás, casi todos ellos pertenecen a é p o c a b a s ta n te p ró x im a , c e rc a de los com ienzos de la guerra del Peloponeso.
Los fragm entos de Ferócrates in d i can una preocupación p o r el aleja m ie n to de la vida c iv iliz a d a y la !
búsqueda de un refugio entre los p ri mitivos donde, entre otras cosas, la vida se caracterizaría p or la carencia de esclavos.
En la obra de C ratin o se detecta el paso de una burla de orden m itológi co, que nunca dejó de existir en la co media, a otra de carácter político. Este paso de en cu en tra en la identifica ción de Pericles con Zeus. En 431 po dría situarse la Némesis, en que se h a cía alusión a A spasia, y que consistía en u na versión cóm ica del n acim ien to de H elena, hija de un Zeus grotes co y destinada a provocar la guerra. E n Dionisalej andró, del año 430, se acusaba directam ente a Pericles del origen de la guerra del Peloponeso.
En la guerra arqu idám ica, se m an i fiesta, en la com edia de Aristófanes, una tendencia a reflejar la oposición entre los cam pesinos y la clase de los
thetes, los ciud adano s atenienses que
no poseen las tierras suficientes para pertenecer al catálogo de los hoplitas, que viven en la ciudad, llevan a cabo actividades típicam ente urbanas, pres tan su servicio en la flota y son los m áxim os beneficiarios de las in dem nizaciones públicas que se pagan en la ciudad por las actividades políti cas, judiciales, m ilitares, e incluso por asistencia a las m anifestaciones co lectivas com o el teatro. Algunos polí ticos com ienzan a definirse com o de fensores de este sector de la sociedad, y la com edia los identifica con las ac tividades propias del m ismo. De los
Babilonios se sabe que hacía a Cleón
el objeto de sus ataques, en el año 426. Los Acámeos, la prim era com edia que se conserva entera, es del año 425 y obtuvo el p rim er prem io en las fiestas Leneas. Diceópolis, en la Pnix todavía vacía antes de la celebración de la asa m b le a, a ñ o ra la vida del campo, ahora perturbada por la guerra, donde se ignoraba el verbo «comprar».
D ice ó p o lis exige que se trate la cuestión de la paz. C ritica la vida del ágora, la dedicación al m ar y la si tuación de la ciudad cuand o se pre
La civilización griega en la época clásica 31
para para u na expedición naval, y se atreve a decir que los lacedem onios no son la causa de la guerra. El p ro ta gonista acusa a Pericles a través del decreto m egárico, y Pericles es com parado con el Olím pico. La defensa de la guerra por L ám aco se identifica con su necesidad de vivir de ella. El coro evoca los tiem pos de M aratón y la figura de Tucídides, el hijo de Me- lesias, rival de Pericles y partidario de una política m enos «popular» y expansiva.
Los Caballeros se representa en las Leneas de 424, cuando C león acaba de obtener un inesperado triunfo en Pilos. Esto significa u n a victoria de los sectores sociales que participan en la flota. Las diferencias entre los hoplitas y los no propietarios se agu dizan, de ahí que los cam pesinos en cuentren su salvación en la alianza con los caballeros, frente al apoyo re cibido en la ciudad p or la política de Cleón. La m istoforia, el pago p or ser vicios públicos, se contem pla, en el verso 807, com o la.privación, para el dem os, de la vida del campo.
Pertenece tam bién a la m ism a épo ca, año 423, las Nubes. A pesar de que se sabe que lo que se conserva es una visión retocada a causa del fracaso anterior, sin em bargo, es significativa la postura de rechazo de las nuevas form as de educación ciu d ad an a que se personifican en la figura de Sócrates.
Es interesante la situación que se refleja en las Avispas, del año 422. Se trata del ciu dadano que vive del di-
kastikón, el pago p or p articipación en
los jurados, y que lo conduce a una actuación injusta. Entre Bdelicleón y Filocleón se plantea la discusión so bre si aquello es esclavitud o poder. En el m undo invertido de la com edia, esta p arad oja revela u n a realidad. El poder es esclavitud porque fuerza a determ inada actuación del demos para defenderlo; su pérdida representa su esclavización.
La Paz se representó en las G ra n des D ionisias de 421, en la víspera de
la paz de Nicias. Trigeo convoca a los cam pesin os, m ercaderes, artesanos, dem iurgos, metecos, extranjeros, in sulares (296-8), p ara lib erar a la Paz que ha sido encerrada p or Pólemos, la guerra. Pero, entre los atenienses, unos tiran en u n sentido y otros en otro. Son los agricultores quienes ti ran de verdad (511). C u an d o se consi gue recuperar la Paz, Trigeo es reco nocido com o el salvador, con la sola oposición de com erciantes y m erca deres de arm as.
Las circunstancias conflictivas de 414 son las que explican la postura evasiva ado p tad a p o r A ristófanes en las Aves, donde los protagonistas h u yen de A tenas en busca de una exis tencia tranquila. El nuevo lugar corre el riesgo de caer en los m ismos peli gros que A tenas, de lo que lo libera Pistetero, u no de los protagonistas.
En Lisístrata, rep resen tada en las Leneas de 411, vuelve el tem a de la paz, esta vez propuesta por Lisístrata para conseguir la salvación de toda G recia con el apoyo de las mujeres. El oráculo que prom ete la victoria pone la condición de que no haya sta
sis, conflicto in tern o d en tro de los
grupos apaciguados (767-8).
El m ism o añ o , 411, p ero en las G randes D ionisias, tiene lugar la re presentación de las Tesmoforias, sátira de tipo literario y apolítico, cuyo ob jeto principal es Eurípides. Ante las vicisitudes políticas del año dram áti co para Atenas, el poeta parece refu giarse de nuevo en la salvación in di vidual. Sim ilares son las característi cas de las Ranas, de 405, do nde se exalta la figura de Esquilo frente a Eu rípides.
Posteriores al final de la guerra del P eloponeso son la Asam blea de las
mujeres (392) y Pluto (388), donde se
plan tean de m odo ridículo diversas utopías sobre la distribución de bie nes y riquezas, en u nos m om entos críticos en que las expectativas reales no parecían p erm itir form ulaciones racionales.
II. La Prosa
32 Akal Historia del M undo Antiguo