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Sandra Gordillo1,2; Javiera Cárdenas3,4

1Centro de Investigaciones Paleobiológicas, Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, Universidad Nacional de Córdoba, Argentina. 2CICTERRA,CONICET, [email protected]. 3Fundación Centro de Estudios del Cuaternario (

CEQUA), Punta Arenas, Chile. 4Centro de Ciencias

Ambientales EULA, Universidad de Concepción, Chile, [email protected] Contexto ambiental y situación problemática

En el extremo sur de América, tanto el Canal Beagle como el Estrecho de Magallanes actualmente representan dos vías de conexión entre los océanos Pacífico y Atlántico (Fig. 1). Sin embargo, durante las glaciaciones plio-pleistocenas, estas dos regiones conformaron profundos valles ocupados por glaciares que se desplazaban desde un centro dispersor: la cordillera Darwin. En el Canal Beagle han quedado registradas las dos últimas glaciaciones (Lennox y Moat; Rabassa et al., 2000), que alcanzaron un espesor de más de 1.200 metros. En cambio, más al norte, en Tierra del Fuego, la última glaciación se restringió al sector occidental del Estrecho de Magallanes y en Bahía Inútil, en territorio chileno (Porter, 1990). En el Estrecho de Magallanes, el último máximo glaciar (UMG) se habría producido hacia los 25 ka antes del presente (AP), y la deglaciación se habría iniciado a los 17 ka AP (McCulloch et al., 2005; Kaplan et al., 2008). En el Canal Beagle, el UMG sería correlacionable con el Estrecho de Magallanes, con un retroceso glaciar anterior a los 14,7 ka AP (Heusser y Rabassa, 1987; Rabassa et al., 2000). Posteriormente, estas áreas dieron lugar al desarrollo de ambientes glaciofluviales y glaciolacustres hasta que se produjo el ingreso marino. Tanto en el Canal Beagle como en el Estrecho de Magallanes los cambios del nivel de mar también se relacionan con el levantamiento glacioisostático y la tectónica, ya que ambas regiones se encuentran en la zona de influencia de la falla de Magallanes, y fueron previamente cubiertas por glaciares. En el Canal Beagle, el ingreso marino habría ocurrido a través del canal Murray, antes de los 8,2 ka AP, ya que para esa edad ya estaban establecidas las condiciones marinas en Bahía Lapataia, sobre la costa norte del Canal. En tanto, para el Estrecho de Magallanes se ha determinado que el avance marino desde el Atlántico se establece luego de la primera glaciación pleistocena, mientras que la comunicación con el Océano Pacífico se completa después de la última glaciación (Brambati et al., 1998). En esta región, el ingreso marino holoceno se estableció hacia los 8,8 ka AP, alcanzando un máximo nivel hacia los 6,4 ka AP (Porter et al., 1984), y descendiendo luego hasta la posición actual. Tanto en el Canal Beagle como en el Estrecho de Magallanes, y como testigo de los cambios del nivel del mar en el Holoceno, quedó plasmado un sistema de terrazas, escalonadas según su antigüedad y altura sobre el nivel del mar (Gordillo, 1993; Brambatti et al., 1998). Si se compara esta situación con los avances del mar del Pleistoceno, las evidencias en la región son menores debido a los intensos efectos erosivos de la última glaciación (Rabassa et al., 2000).

Tanto en el Canal Beagle como en el Estrecho de Magallanes las terrazas marinas cuaternarias están caracterizadas por la presencia de conchillas de moluscos (principalmente bivalvos y gastrópodos), utilizadas como fuente de información paleobiológica y paleoambiental.

La finalidad principal de este trabajo es presentar los avances efectuados en moluscos cuaternarios procedentes de las terrazas marinas elevadas, ubicadas en ambas márgenes del Canal Beagle y del Estrecho de Magallanes. Actualmente, y en un marco de cooperación entre Chile y Argentina, las investigaciones centradas en moluscos cuaternarios del extremo austral de América están orientadas a: (I) utilizar los ensambles

de conchillas como herramientas ambientales, ya que permiten reconocer las variaciones paleoecológicas y los cambios paleoclimáticos durante el Cuaternario; y (II) completar un inventario de los moluscos marinos del Holoceno y del Pleistoceno del archipiélago fueguino para el análisis de sus relaciones paleobiogeográficas.

Los moluscos estudiados proceden de distintas localidades ubicadas sobre ambas márgenes del Canal Beagle y del Estrecho de Magallanes. El material se encuentra en el repositorio del Centro de Investigaciones Paleobiológicas (CIPAL), de la Universidad Nacional de Córdoba, bajo el prefijo CEGH-UNC y en el Centro de Ciencias Ambientales EULA en la Universidad de Concepción.

Estudios conquiológicos: antecedentes y principales aspectos abordados

El primero en observar moluscos fósiles del Cuaternario en playas elevadas del extremo austral de América fue Darwin (1846). Luego Hägg (en Halle, 1910) proporciona el primer listado de moluscos (holocenos) de una terraza elevada de isla Gable, en el Canal Beagle, y de otra terraza ubicada en el Estrecho de Magallanes. Algunos taxones fueron mencionados en distintos trabajos geológicos (ej. Porter et al., 1984: Clapperton et

al., 2005), al ser utilizados para realizar dataciones radiocarbónicas. Posteriormente, y

para el área del Canal Beagle, se obtuvieron los primeros listados faunísticos del Holoceno (Gordillo, 1993; 1999). Estos moluscos han permitido abordar aspectos

Fig. 1. Extremo austral de América. Se indican las localidades estudiadas en el Estrecho de Magallanes (izquierda) y en el Canal Beagle (abajo).

I SIMPOSIO - PALEONTOLOGÍA EN CHILE - 2008

tafonómicos (Gordillo, 1992; 2007), paleoecológicos (Gordillo, 1991; 1999), y realizar reconstrucciones paleoambientales (Gordillo et al., 1993; 2005).

Recientemente, se han comenzado a estudiar los moluscos holocenos del Estrecho de Magallanes, con un enfoque similar (Cárdenas, en realización). Un estudio comparativo entre los ensambles de moluscos del Canal Beagle y del Estrecho de Magallanes indicó diferencias cualitativas y cuantitativas entre los elementos faunísticos de ambas regiones (Cárdenas y Gordillo, 2006). Estas variaciones serían el resultado de varias causas, siendo la principal de tipo ecológica y relacionada con la heterogeneidad del hábitat. Es decir, la coexistencia de diferentes sustratos da lugar a subambientes donde priman, en un extremo, elementos epifaunales asociados a fondos duros o rocosos, y en el otro extremo elementos infaunales asociados a fondos arenosos. Otras razones de las diferencias serían tafonómicas (e.g., preservación diferencial), o de tipo biogeográficas según los límites de distribución diferencial de los distintos taxones. Otros estudios realizados y que involucran a estos moluscos cuaternarios han sido más específicos y con otros enfoques, los que incluyen análisis morfométricos (Gordillo, 1995), interacciones depredador-presa (Gordillo, 1994; 1998a; Gordillo y Amuchástegui, 1998), y aspectos paleobiogeográficos (Gordillo, 1998b; Gordillo, 2001; 2006; Gordillo et al., 2005).

Moluscos del Pleistoceno (Fig. 2)

Para el Canal Beagle, y entre los fragmentos de valvas procedentes de un ‘till’ ubicado en isla Gable (Rabassa et al., 1988), se ha reconocido la presencia de Limopsis

marionensis (Gordillo, 1990). Este hallazgo de valvas en un depósito glaciar, a pesar de

no corresponder a su sedimento original, indica que las mismas habrían sido arrancadas de un depósito marino del interior del canal y luego transportadas por el hielo. Para el sector central del Estrecho de Magallanes, Clapperton et al. (2005) también mencionan

Limopsis (además de Hiatella y Nucula) en depósitos de till, y en ambos casos no es

posible determinar si el material corresponde al último interglacial (Sangamon) o a un interestadial anterior.

Más recientemente, en la costa sur del Canal Beagle, sobre isla Navarino, se encontró un nivel marino (19 m s.n.m.) que representa un ambiente costero formado durante un evento transgresivo del Pleistoceno, probablemente del último interglacial (Rabassa et al., 2008; Ponce et al., en prensa). La fauna de moluscos y microfauna asociada se encuentran actualmente bajo estudio, pero ya se han reconocido al menos 30 especies de moluscos, extendiéndose al Pleistoceno el rango de antigüedad de varias especies (e.g., Rochefortia rochebrunei, Neolepton concentricum, y Puncturella conica, entre otras).

Moluscos del Holoceno (Fig. 2)

Respecto a los cambios faunísticos ocurridos luego del retroceso general del hielo, al inicio del Holoceno, la invasión marina en el Canal Beagle se caracteriza por la aparición de dos especies euritópicas que toleran condiciones de baja salinidad (Mulinia

edulis y Mytilus chilensis). Estas fases iniciales se continúan con otras de mayor

expansión y diversificación de la fauna, por la incorporación progresiva de aguas marinas, y que evolucionan hacia las condiciones actuales. En relación a la diversidad de moluscos holocenos del Estrecho de Magallanes, se han reconocido 45 especies que incluyen 12 bivalvos y 33 gastrópodos. Para el Canal Beagle, hasta el momento se han identificado más de 70 especies (26 bivalvos, 36 gastrópodos y 6 quitones), y la posición sistemática de algunos taxones se encuentra actualmente en revisión y actualización.

Fig. 2. Moluscos cuaternarios del extremo sur de América. 1- Fissurella picta (Gmelin) (61mm, EM; 23044). 2- Fissurella radiosa Lamarck (40mm, EM; 23021). 3- Nacella (P.) deaurata (Gmelin) (56mm, EM; 23015). 4- Nacella (P.) magellanica (Gmelin) (54mm, EM; 23017). 5- Nacella (Nacella) mytilina (Helbling) (31mm, EM; 23018). 6- Puncturella conica (d´Orbigny) (13mm, EM; 23042). 7- Lottia ceciliana (d´Orbigny) (15mm, EM; 23026). 8- Crepipatella dilatata (Lamarck) (17mm, EM; 23014). 9- Calyptraea pileolus (d´Orbigny) (11mm, CB; 23175). 10- Calyptraea pileus (d´Orbigny) (22mm, EM; 23000). 11- Falsilunatia soluta (Gould) (15mm, EM; 23032). 12- Tectonatica impervia (Philippi) (10mm, CB; 23179). 13- Margarella violacea (King y Broderip) (8mm, EM; 23049). 14- Eumetula pulla Philippi (14mm, EM; 23041). 15- Pareuthria sp. (19mm, CB; 23167). 16- Pareuthria plumbea (Philippi) (25mm, CB; 23166). 17- Xymenopsis muriciformis (King y Broderip) (30mm, EM; 23035). 18- Trophon geversianus (Pallas) (30mm, CB; 23180). 19- Acanthina monodon var. imbricata (Lamarck) (52mm, EM; 23016). 20- Siphonaria lessoni Blainville (12mm, CB; 23176). 21- Zygochlamys patagonica (King y Broderip) (36mm, CB; 22474). 22- Mytilus chilensis Hupé in Gay (50mm, CB; 23155). 23- Perumytilus purpuratus (Lamarck) (35mm, CB; 23157). 24- Aulacomya atra (Molina) (52mm, EM; 23054). 25- Cyclocardia sp. (12mm, EM; 23002). 26- Mulinia edulis (King y Broderip) (71mm, CB; 22505). 27- Retrotapes exalbidus (Dillwyn) (36mm, CB; 23162). 28- Tawera gayi (Hupé in Gay) (32mm, EM; 23006). 29- Venus antiqua King y Broderip (57mm, CB; 22665). 30- Hiatella solida (Sowerby) (32mm, CB; 23151). CB = Canal Beagle; EM = Estrecho de Magallanes. Los números de 5 dígitos corresponden al ejemplar resguardado en el repositorio CEGH-UNC.

I SIMPOSIO - PALEONTOLOGÍA EN CHILE - 2008