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Additional Tests

In document Essays in corporate finance (Page 43-46)

CHAPTER 1: ARE THEY IN THE KNOW? ASSESSING OUTSIDE DIRECTOR PRIVATE

6. Additional Tests

Una vez planteada la conceptualización del término en todas sus

aceptaciones e interpretaciones por parte de estudios previos, se progresa

Dentro de los estudios desarrollados con esta variable se encuentran

diferentes propuestas, a través de las cuales se puede observar dos opciones

claramente definidas. Una de las cuales, se caracteriza por entender la

variable desde una perspectiva unidimensional, y por otro lado, se encuentran

otro grupo de estudios que entienden la variable a partir de una visión

multidimensional (Graf y Maas, 2008; Kunkel et al., 2017; Sánchez-Fernández

e Iniesta-Bonillo, 2007).

A lo largo de este apartado, se exponen los diferentes estudios, sus

particularidades y los elementos que determinan los resultados obtenidos en

los análisis llevados a cabo por la comunidad científica.

Un elemento que debe ser aclarado de forma previa a profundizar en el

estudio de la variable “valor percibido” se encuentra en explicar la diferencia

establecida entre las dos teorías. Por un lado, se considera que la variable

incorpora una serie de constructos que son inherentes a ella, y por otro lado, la

variable se considera como un constructo único y el resto de factores se

encuentran de forma externalizada al concepto en sí mismo.

Desde la visión unidimensional el foco de análisis se encuentra en

estudiar la conexión que existe entre el valor percibido y el resto de las

variables. Sabiote (2011) plantea que los modelos unidimensionales se

plantean el análisis del valor percibido junto a otras variables. En ningún

momento, plantea el análisis en profundidad del valor percibido ni su medición.

Las variables estudiadas junto al valor percibido son, por su utilidad y afinidad

la calidad percibida, el sacrificio no monetario y el precio, la satisfacción y las

intenciones futuras de comportamiento (Cronin, Brady y Hult., 2000; Dodds, et

vinculan el estudio del valor percibido junto con otras variables con menor

intensidad como son el riesgo y la imagen (Teas y Agarwal, 2001), o el

compromiso (Walter y Ritter, 2003).

Sin embargo, el valor está relacionado con múltiples facetas con el

consumo y requiere una exploración más compleja (Kunkel et al., 2016; Lee,

Trail, Kwon y Anderson, 2011). Es porque ello que muchos autores consideran

esa visión como la más válida a pesar de que no existe una posición

establecida ni en el número de dimensiones ni en su denominación. Desde la

visión multidimensional, se entiende que las variables que se contemplan

forman parte de los constructos propios del valor percibido (Gallarza, Gil y

Holbrook, 2011).

Uno de los primeros estudios que plantean una visión multidimensional

es el dirigido por Sheth, Newman y Groth, (1991), los cuales, plantean una

concepto que deriva en cinco dimensiones: valor funcional, valor social, valor

emocional, valor epistémico, y valor condicional. Todas ellas funcionando de

forma independiente.

Si bien, se ha mencionado con anterioridad que no existe un acuerdo

generalizado al tratar las dimensiones, sí que se producen ciertos acuerdos al

plantear en notables estudios la existencia de dos dimensiones a destacar

como son la dimensión funcional y la dimensión afectiva (Anderson y Narus,

1990; Gassenheimer, Houstan y Davis, 1998; Lapierre, 2000; Palmer y

Ponsonby, 2002; Sweeney y Soutar, 2001).

Por otro lado se encuentran otros trabajos que destacan otras

emocional (Lee, Lee y Choi, 2011); o los factores afectivos, que acentúan los

elementos más hedónicos y de sensación de placer (Duman y Mattila, 2005).

Son dimensiones que cada vez más, incrementan su presencia en los estudios

relacionados con el valor percibido, aspecto reseñable en tal caso.

Si se coloca el foco de atención en el sector deportivo, la variable ha

sido evaluada desde la opción unidimensional (ver Calabuig, Burillo, Crespo,

Mundina y Gallardo, 2010; Nuviala, Tamayo, Fernández, Pérez-Turpin y

Nuviala 2011), aunque desde la perspectiva multidimensional también

encontramos algunos trabajos (ver Calabuig et al., 2015; Berlin, Kunkel,

Daumann y Funk, 2010; Kunkel et al. 2016; Lee, et al., 2011; Yoshida, James y

Cronin, 2012). De hecho, uno de los estudios más recientes hasta la fecha en

el sector deportivo (concretamente en eventos deportivos), plantea una

propuesta de valor percibido con cinco dimensiones: funcional, económico,

social, emocional y epistémico (Kunkel et al., 2016).

Profundizando aún más en nuestro objeto de estudio, los centros de

fitness están orientados en una mejora de los servicios deportivos que ofertan,

para poder así mejorar la experiencia resultante de la prestación del servicio y,

por lo tanto, ofrecer el mayor valor a sus clientes (Sivadas y Baket-Prewitt,

2000). Aunque siguen apareciendo estudios que optan por la perspectiva

unidimensional (Nuviala, Grao-Cruces, Fernández-Ozcorta, Nuviala, 2015), la

orientación dominante se encuentra en la realización de estudios considerando

el valor percibido desde una perspectiva multidimensional (Calabuig, Nuñez-

Pomar, Prado-Gascó y Añó, 2014; Molina, Mundina, García y Alejos, 2016;

Reverter-Masiá, Hernández-González, Plaza-Montero, Jove-Deltell y Mayolas-

también reconocen la importancia de los factores emocionales y hedónicos

durante la prestación del servicio, ya que conocer la influencia de las

emociones sobre el consumidor es un factor vital (Silla-Merchán et al., 2014).

Es por ello que la unidimensionalidad del valor percibido sigue siendo una

constante en muchos trabajos debido seguramente, a su sencilla pero efectiva

evaluación de la variable en contextos en los que se miden otras variables

dependientes e independientes (García-Fernández et al., 2016).

Por todo ello, estos elementos pueden resultar útiles a la hora de

plantear una evaluación adecuada del concepto, aspecto el cual, se desarrolla

en el siguiente apartado.

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