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5.1.4 Adsorbates

La pedagogía es la tematización de las prácticas educativas105. Se reflexiona sobre los procesos educativos efectuados en el sistema social y cultural. Producto de esa reflexión surgen lo grandes modelos pedagógicos, que desde sus visiones particulares, se encaminan a revisar, analizar, reflexionar, evaluar y hacer propuestas que favorezcan la acción educativa. En definitiva la pedagogía es la ciencia cuyo objeto de estudio es la educación.

Este saber ha seguido su proceso de evolución, profundización e innovación en los siguientes campos: la compresión de la enseñanza y del aprendizaje, los conceptos de currículo, formación docente, sistemas educativos, gestión educativa, las propuestas pedagógicas y didácticas vinculadas al ámbito de la economía, la política, la tecnología, la

ciencia y la comunicación.106

Ahora bien, la pedagogía, referida a la educación religiosa puede mostrar unas líneas directrices de reflexión que apuntan a la formación integral de la persona. Esto es, una educación humanizante, que contribuya al cultivo de las potencialidades del ser humano y de su entorno;107 una educación proyectada a la persona en su valor total como ser irrepetible, que actúa en un mundo concreto en relación consigo mismo y con los demás, desde la libertad que le permite actuar con autonomía en unos contextos culturales y sociales;108 una educación encaminada hacia la trascendencia que favorezca la promoción de los valores humanos y religiosos de cara a la consecución de una vida autentica,

       105

 Lucio A, Ricardo. “Educación y pedagogía, enseñanza y didáctica: diferencias y relaciones”. Revista de la

Universidad de la Salle. No 17 (1989): 35-46  

106Jiménez V, Gonzalo. “Fundamentos pedagógicos de la ERE”, en

Educación religiosa escolar naturaleza, fundamentos y perspectivas. Bogotá: Pontificia Universidad Javeriana: San Pablo, 2011, 261.

107 Ibid, 263.

coherente y responsable de su propia historia en relación con la experiencia religiosa la cual se liga con el amor absoluto de Dios; y debe ser una educación promotora de la convivencia, pues la escuela además de un espacio para la promoción del conocimiento ha de ser el lugar donde se aprenda a convivir en sociedad mediante la construcción de comunidades regidas por actitudes y valores orientados a establecer relaciones solidarias y acciones justas que respeten la integridad de la persona y contribuyan a la conversión de vida en perspectiva de una sociedad mejor.109

Lo anterior es una visión general de la pedagogía referida a la ERE. Pero ésta puede tomar matices más concretos. Tal es el caso de los colegios maristas de Colombia en donde se ha optado por una perspectiva pedagógica particular. Se trata de la “pedagogía de Dios” la cual es matizada desde la obra “La pedagogía de Jesús: maestro carismático popular” de Mario Peresson.

La pedagogía de Dios consiste esencialmente en hacer caminar al hombre a través del tiempo, entroncarle en una historia de muerte y resurrección creadora de realidad espiritual de amor. Esta historia tiene su culmen en Jesucristo. Abriéndose con fe hacia el futuro previsto por la promesa, el hombre llega, poco a poco, a conocer, es decir, a encontrarse con Dios.110

Dios ha caminado con su pueblo enseñándole su espíritu y alimentándole la confianza de fe. Es el Dios que les enseña a aborrecer la opresión y a adoptar el amor como camino de salvación. Amor que toma su plenitud en Jesucristo quien opta por la liberación del hombre mediante la entrega de su vida, la que se tradujo en: el conocimiento de su realidad para actuar a partir de ella; la comprensión de su contexto desde donde enseñó los valores que permitiría construir un mundo mejor tales como el amor, la justicia, la dignidad de la persona, el ser humano por encima de la ley, etc.111

      

109 Ibid, 264-272.

110 Bissoli C y otros.

“Pedagogía de Dios” en, Diccionario de catequética. Madrid: CCS, 1987,649.

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parte, 7-8.  

Las acciones de Jesús como respuestas concretas a experiencias concretas tuvieron como método el testimonio de vida desde donde realizo su enseñanza. Factores como, la experiencia de cercanía a la gente, la vivencia de unas costumbres propias de su cultura y su permanente relación con la naturaleza, modelaron en Jesús un lenguaje con un estilo propio.112 Su enseñanza estuvo mediada por recursos didácticos tales como las parábolas (Mt 20, 1-15) (Lc 16, 1-8) (Mt 24, 45-51) (Mt 13, 44-46) etc. Con los discursos, como por ejemplo, el sermón de la montaña, (Mt 5-7) con imágenes y símbolos tomados de su entorno, los lirios de campo por ejemplo, (Mt 6,28) con preguntas y respuestas que involucraban a quienes iban dirigidas sus palabras, con los milagros etc.113 Fue una pedagogía creativa y vital, en donde tuvo en cuenta a cada uno de los “participantes” y su situación concreta, dio respuesta al momento e invito a la reflexión y la transformación de vida114. Fue una pedagogía creativa porque recreo acciones cotidianas como recurso didáctico para que le entendieran, y fue vital porque sus enseñanzas transformaron la vida de las gentes receptoras de su mensaje, de las cuales, muchas asumieron un nuevo estilo de vida y un compromiso con la Palabra, como sus discípulos.

En definitiva, esa pedagogía de la ERE, inspirada en Jesús, y aplicada en los colegios maristas, implica una presencia educativa activa y creativa en la formación religiosa de los jóvenes. Es decir, estar en medio de ellos interesándose por sus potencialidades y limitaciones, por sus problemáticas familiares y sociales, por las influencias culturales que inciden en sus vidas y por todo aquello que compone su ser de personas. Es en cierta manera, responsabilizarse de los otros, sin discriminación alguna, para orientar y acompañar el aprendizaje de vivir en relación consigo mismo con los demás y con Dios. En esa pedagogía presencial se debe brindar dedicación, acogida, confianza, escucha, tiempo,

       112 Peresson, Mario L.

La pedagogía de Jesús: maestro carismático popular. Bogotá: Kimpres Ltda., 2004.

71-72.

 

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parte, 30.  

compañía y sobre todo amor que trascienda los límites institucionales y alcance el mundo de los jóvenes; se debe producir confianza, sana convivencia, distención, orden, disciplina etc. Esa pedagogía ha de estar inmersa en las diferentes expresiones juveniles tales como el arte, el deporte, la tecnología y demás tendencias culturales propias de la juventud de hoy.115