Para Paulo Freire (2003) la docencia es “una práctica de navegar”, para él a través de la enseñanza se debe generar las posibilidades para producir y construir conocimiento, dando forma, estilo o alma a un cuerpo que se encuentra indeciso y adaptándose. Por ello, las y los docentes deberían reforzar la capacidad de las y los estudiantes, es así como la docencia,
no consiste únicamente en transmitir conocimientos sino en despertar en el alumno el gusto y la alegría por aprender, crear en su alma un vínculo afectivo con los otros que le rodean; desarrollar al individuo desde adentro y entender que no se puede enseñar a las masas y en serie, porque todos son diferentes. La misión de la docencia es la de formar personas conscientes de su mundo y de lo que son capaces de hacer a favor de ese mundo. La verdadera docencia es aquella que propicia que el alumno se forje la necesidad de aprender por su cuenta y que encuentre en el profesor un guía, un acompañante de travesía para llegar al conocimiento y en el grupo un espacio de encuentro, de intercambio, discusión y confrontación de ideas. (Morán Oviedo, 2004, p.43)
Para el desempeño de la docencia se requiere de una serie de competencias que deben ajustarse a las necesidades de cada contexto escolar para desarrollar experiencias de aprendizaje significativo y, así, potencializar la reflexión personal, profesional y social de las y los estudiantes. Según Figueroa, Gilio y Gutiérrez (2008) las y los docentes deben actualizarse en su área profesional, analizar su práctica, participar activamente en la gestión de proyectos y la investigación. En ese sentido, algunas prácticas y actividades han sido establecidas en las políticas universitarias para evaluar a los docentes o para hacerlos acreedores de reconocimientos. Por ejemplo, la carga académica dentro de la UVI requiere cumplir con la docencia, investigación, gestión, vinculación, difusión, tutorías y asesoría de
Dentro de la UVI, existen algunos casos donde los DR están insertos en algún proyecto de investigación docente, el ideal de la institución es articular procesos de docencia, investigación, gestión y vinculación. Dentro de las IES, la docencia también es una guía para la creación de nuevas tesis pues de ellas depende, en gran medida, incentivar procesos de acreditación de las licenciaturas6, promover el fortalecimiento de una docencia diversificada o generar procesos de aprendizaje situados y pertinentes. Para Morán Oviedo (2004) la docencia tiene la misión de:
proporcionar las situaciones y experiencias que permitan el logro de los conocimientos para el desarrollo académico y el ejercicio profesional, en un ambiente de relación interpersonal que facilite una identidad adecuada, teniendo en cuenta que la mayoría de las dificultades que encontrará en su camino se deben a que en muchas ocasiones está ante la necesidad de reeducar, para después educar. (p.43)
Es así como las y los docentes pueden, a través de su práctica, influir en la resignificación de conceptos y prácticas que dificulten las relaciones sociales; para nuestro caso su influencia radica en la realización de investigaciones relacionadas con el género. Sin embargo, es preciso señalar que la formación y actualización docente no siempre permite generar procesos educativos que reconozcan la diversidad cultural y lingüística del alumnado.
Debido a lo anterior, es importante hacer una revisión de los contenidos, la didáctica y la relación que se establece entre escuela y sociedad, escuela y comunidad. El transitar hacia una educación intercultural permite a las y los docentes reconocer que en el aula existe heterogeneidad, que la diversidad cultural no es un problema sino fuente de aprendizajes. Valverde (2010) señala que la formación intercultural de docentes:
implica iniciar la discusión y análisis de cómo se construye la diferencia, sin perder de vista los múltiples procesos de construcción de la identidad, como las políticas educativas, los movimientos sociales y las aportaciones desde el ámbito de la investigación para la elaboración de propuestas educativas que se orienten, desde diferentes perspectivas, hacia la formación de docentes capaces de comprender que son parte de una sociedad multicultural, y que puedan asumir un compromiso que atienda a la diversidad cultural. (p.134)
6 En el 2017 la UVI sede Selvas obtuvo la acreditación para la Licenciatura en Gestión Intercultural para el Desarrollo. La obtención de dicha distinción posibilita a la entidad a “acceder a recursos” (para más información ver: https://www.uv.mx/prensa/general/lgid-de-uvi-las-selvas-obtuvo-acreditacion-nivel-1-por- los-ciees/).
En ese sentido, dentro de la UVI se reconoce como indispensable contar con una planta académica multilingüe y culturalmente diversa que está comprometida con el desarrollo y el buen vivir de las regiones interculturales. La mayoría de los docentes de la institución cuenta con contratos laborares, son pocos los docentes que cuentan con una plaza (base) dentro de la institución. La plantilla académica sufre una fluctuación, en algunos casos se ha generado la renuncia de académicos y académicas en busca de mejores oportunidades (UV- Intercultural, 2015a). Asimismo, quienes han decidido continuar laborando en la Universidad están conscientes que obtener estudios de posgrado les permite concursar en las convocatorias para plazas que oferta la UV. En el 2015 dentro de la UVI existían 71 docentes, tres de ellos se encontraban cursando una maestría, cinco en espera de su titulación y tres más en proceso para obtener el grado de doctor.
Entre las profesoras y los profesores de todas las regiones de la UVI existen hablantes de lenguas originarias como el náhuatl, totonaco, zapoteco, popoluca y otomí. Hasta hace algunos años se incorporaron a la plantilla de docentes algunos de los egresados, específicamente realizando tareas de docencia y administración. Lo anterior, ha permitido a la institución generar mayor compromiso e impacto de la universidad en las regiones y municipios (UV-Intercultural, 2015a). El aumento de la plantilla docente se vincula con el aumento de la matrícula estudiantil, en sus inicios la UV-Intercultural (2005) contaba con 56 docentes (Mato et al., 2009), para el 2015 ya se tenían 71docentes.
Cada una de las sedes de la UVI se organiza en diez áreas: 1) coordinación de sede regional, 2) gestión académica, 3) gestión de vinculación, 4) mediación educativa, 5) centro de cómputo o laboratorio multimedia, 6) responsable de la orientación en comunicación, 7) responsable de la orientación en derecho, 8) responsable de la orientación en lenguas, 9) responsable de la orientación en salud y, 10) responsable de la orientación en sustentabilidad (UV-Intercultural, 2018a); dicha organización le permite la gestión de las tareas académicas y administrativas.
En la sede Las Selva, en específico, las profesoras y los profesores se caracterizan por ser licenciadas (os) y maestras (os) que se han formado en distintas disciplinas como la antropología, la psicología, la pedagogía, el derecho, la gestión, la sociología, entre otras. Lo
encuentran contratados a tiempo completo o parcial, en la mayoría de los casos son originarios de las comunidades cercanas a la sede de la UVI, por ejemplo, en el caso de la Sede Las Selvas de los municipios de Minatitlán, Acayucan, Mecayapan y otros cercanos. Cuentan con experiencia profesional con organizaciones civiles o del gobierno; ya sea federal, estatal o municipal. También, como Mateos Cortés (2011) señala, las profesoras y los profesores se caracterizan por cumplir la función de docentes-investigadores, lo que permite en el ámbito de la interculturalidad correlacionar los aspectos teóricos con saberes campesinos y generar aportaciones de actores regionales o saberes locales.