(los límites condicionales son confusos y pueden dar lugar a luchas por el poder), y debe ser factible hacer que se cumplan.
juguetes Y materiales
Dado que se considera que los juguetes son las palabras de los niños y que el juego es su lenguaje, debe hacerse una selección cuidadosa y deliberada de los juguetes y materiales que faciliten la relación y el proceso de la terapia de juego centrada en el niño. Los materiales deben fomentar la actividad autodirigida del niño y fa- cilitar una amplia variedad de sentimientos y actividades lúdicas. No todos los juguetes y materiales animan la expresión o exploración de los sentimientos, ne- cesidades y experiencias de los niños. Por ejemplo, usar un mazo de cartas o un juego de mesa no garantiza una experiencia de juego que promueva el crecimien- to. De hecho, puede argumentarse que es más probable que esos juegos promue- van la competencia, lo que contradice el desarrollo de la relación. Los materiales de juego que son mecánicos, complejos, muy estructurados o que requieran la ayuda del terapeuta de juego para ser manipulados por lo general no facilitan la expresión de los sentimientos o experiencias de los niños. Pueden ser frustran- tes para los pequeños y fomentar la dependencia en niños que ya se sienten im- potentes o inadecuados.
Los materiales recomendados por Landreth (2002) para una “bolsa de juguetes” constituyen el núcleo de los materiales de juego en el cuarto de juego: crayones, papel periódico, tijeras sin punta, plastilina, palitos de paleta, cinta adhesiva, bibe- rones, muñecos, platos y tazas de plástico, (una figura sin clasificación) flexible, figuras de familias de muñecos, muebles para una casa de muñecos, una casa de muñecos (del tipo que es abierta en el techo y reposa sobre el piso), -máscara, navaja de plástico, pistola de dardos, esposas, soldados de juguete, carros, aviones, mario- netas, teléfonos (dos), cuerda de algodón y joyería para disfraz. Obviamente, es im- portante que el terapeuta de juego sea sensible a cuestiones de cultura y diversidad en el proceso de selección de juguetes.
el rol del teraPeuta
La función del terapeuta de juego centrado en el niño es sencilla pero muy im- portante. Debe facilitar, alentar y ser compañero del niño en la exploración del cuarto de juego. Aunque es importante revisar cuál es el papel del terapeuta, es igualmente importante identificar lo que no debe ser. El terapeuta de juego cen- trado en el niño no es un director, maestro, predicador, par, figura paterna, ofi- cial de policía, niñera, investigador o compañero de juego. El terapeuta de juego centrado en el niño no es un solucionador de problemas, rescatista, intérprete, inquisidor o alguien que explica. Para adoptar esos roles tendría que privar al niño de la ocasión de la exploración, creatividad, evaluación y descubrimiento de sí mismo.
El terapeuta de juego centrado en el niño tiene presente que el proceso viene antes que el procedimiento y que la presencia viene antes que la prescripción. El papel del terapeuta se resume en los ocho principios básicos de Axline (1947) que fueron revisados y ampliados por Landreth (2002):
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Principales enfoques teóricos
1. El terapeuta tiene un interés genuino en el niño y desarrolla una relación cálida y afectuosa.
2. El terapeuta experimenta una aceptación incondicional del niño y no quiere que éste sea distinto en algún sentido.
3. El terapeuta crea un sentimiento de seguridad y permisividad en la re- lación, por lo que el niño se siente libre de explorarse y expresarse por completo.
4. El terapeuta siempre es sensible a los sentimientos del niño y refleja con delicadeza esos sentimientos, de manera que el niño desarrolle la com- prensión de sí mismo.
5. El terapeuta cree de manera profunda en la capacidad del niño para actuar de modo responsable, muestra un respeto inquebrantable en su capacidad para resolver problemas personales y le permite hacerlo.
6. El terapeuta confía en la dirección interna del niño, le permite tomar la iniciativa en todas las áreas de la relación y resiste cualquier impulso por dirigir el juego o la conversación del niño.
7. El terapeuta aprecia la naturaleza gradual del proceso terapéutico y no intenta apresurarlo.
8. El terapeuta establece sólo los límites terapéuticos que son necesarios para anclar la sesión a la realidad y para ayudar al niño a aceptar la responsabi- lidad personal y apropiada de la relación.
Aunque este es un intento por definir el rol terapéutico, es importante recordar que ser terapeuta del juego en realidad no es un rol, sino una forma de estar con los niños. El objetivo del terapeuta de juego centrado en el niño es “relacionarse con el niño de maneras que liberen su poder de dirección interna, constructiva, para avanzar, creativa y de autocuración. Cuando esta creencia filosófica se hace realidad con los niños en el cuarto de juego, éstos son empoderados y sus capa- cidades de desarrollo son liberadas para la exploración y el descubrimiento de sí mismos, lo que resulta en un cambio constructivo” (Sweeney y Landreth, 2009).
el rol de los Padres
Los tutores legales y cuidadores primarios de la mayoría de los niños son los padres. Muchos terapeutas de juego se concentran exclusivamente en los niños y excluyen en buena medida la participación de sus padres. Esta participación es imperativa porque “cualquier esfuerzo del terapeuta para ayudar a los niños debe empezar por la consideración de los parámetros de la relación que debe establecerse con el padre” (Landreth, 2002). La pregunta no es si debe involucrarse a los padres en el proceso terapéutico sino la forma en que deben ser incluidos.
Cuando los padres llevan a sus hijos a terapia, por lo general se sienten abrumados y sin control. Después de haber hecho intentos por resolver el problema que se pre- senta, los padres experimentan esta sensación angustiante mezclada con la decisión de llevar a sus hijos a terapia, lo que se suma a los sentimientos de pérdida de control. Es crucial que los terapeutas se mantengan al tanto de esta dinámica y que empleen con los padres las mismas habilidades de empatía que se necesitan en el cuarto de juego.
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