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An Optimization Formulation for Micropinion Summarization

El Reglamento sobre la instrumentación de los compromisos por pensiones entró en vigor el 16 de noviembre de 1999 y el plazo transitorio finalizó el 16 de noviembre de 2002, lo cual ha redundado en una especial contratación de estos instrumentos.

No obstante, la Ley de Medidas de Reforma del Sistema Financiero amplía el plazo hasta el 31 de diciembre de 2004, afectando exclusivamente a los premios de jubilación pactados en el ámbito supraempresarial. Estos premios y el ámbito de acuerdo en convenio afectan especialmente a las pequeñas y medianas empresas que son las que se encontraban más retrasadas en el proceso, básicamente por la dispersión que se presentan en sectores como la Hostelería, Comercio o los Transportes, y por la duración plurianual de los convenios.

Cabe destacar el dinámico crecimiento experimentado en los planes de pensiones de empleo y seguros de vida como consecuencia de este régimen transitorio. El importante crecimiento en aportaciones y en número de asegurados deberían ser considerados como excepcionales para un análisis ajustado y correcto en el futuro.

En este sentido en el “Informe del sector seguros correspondientes a 2003”, Pedro Solbes ha hecho públicos algunos datos:

 Respecto a los seguros colectivos de vida, la evolución de las primas totales registró un descenso del 14,9 por ciento respecto al año anterior y sumó un total de 42.500 millones de euros. Esta evolución se explica por la finalización en noviembre de 2002 del proceso de exteriorización de los compromisos por pensiones de las empresas con los trabajadores.

 El régimen de exteriorización ha hecho que la comparación interanual de finales de 2003 resulte distorsionada por el carácter excepcional de este proceso, que acumuló entre 1999 y 2002 importantes crecimientos anuales de las primas en seguros colectivos, que permitían compensar la atonía de los seguros de vida individuales.

 Por lo que se refiere a las aportaciones anuales a planes de pensiones, sumaron en 2003 casi 6.500 millones de euros, un 25 por ciento menos que el año anterior debido también a la conclusión del proceso de exteriorización.

Esta caída brusca está demostrando que, agotado el proceso de exteriorización, la alternativa es débil. Una vez que las empresas que ya tenían recursos en balance provisionados para pagar pensiones a sus empleados los han exteriorizado, no se ha creado nueva actividad, empresas que no tenían compromisos pero que ahora inician su constitución, es nula o inapreciable. Se corre el peligro, por lo tanto, de crear un sistema empresarial de “dos velocidades”:

1- por un lado los empleados de grandes corporaciones, que disfrutan de mecanismos más o menos ambiciosos de ahorro-jubilación privado; y

2- por otro, la inmensa mayoría de trabajadores por cuenta ajena y autónomos españoles, ligados a negocios de mediano o pequeño tamaño, micro y autoempresas, que carecen de estos instrumentos. Ésta es la realidad que están señalando las cifras y que debe corregirse.

Estos datos deben, en opinión de UNESPA, mover a la reflexión no sólo de los aseguradores sino de los responsables políticos y los interlocutores sociales. Un descenso de la facturación puede verse como una mala noticia de orden corporativo o sectorial, pero está muy lejos de ser eso.

Lo que está reflejando este descenso es un frenazo brusco en el proceso de construcción de un sistema de ahorro-previsión privado complementario al público y, muy especialmente el sistema de ahorro colectivo instrumentado en las empresas y corporaciones a través de la negociación colectiva.

De cara al futuro, las líneas de actuación en materia de seguros y planes de pensiones se centrarán en la integración y adaptación a la normativa comunitaria; la información, la transparencia y las nuevas tecnologías y el desarrollo de la previsión social complementaria.

Por lo que se refiere a la normativa comunitaria, se trabaja en una doble dirección: avanzar en la adaptación de la legislación nacional a las directivas comunitarias de referencia y participar de manera activa en todas las iniciativas relacionadas con Solvencia II.

8. Tercer Pilar: Previsión Privada Individual

El tercer pilar, puede establecerse por cualquier persona, o grupo de personas, a través de planes privados de previsión o del ahorro individual. El Estado favorece el que se establezca este nivel con incentivos fiscales

En la medida que una mayor parte de la población adquiera un habito de ahorro para complementar su jubilación, la sociedad española de la tercera edad gozará del verdadero estado del bienestar.

El éxito del tercer pilar se estable en:

 Autodisciplina para mantener un plan de aportaciones periódicas y sistemáticas

 Concienciación de que el ahorro para la jubilación debe sustituir o crecer a la par, al ahorro destinado al pago de la vivienda habitual,  Cuanto antes se empiece a ahorrar, mejor porque el tiempo juega a favor del ahorrador.

 Ser realista en el ahorro tratando de ahorrar al máximo, adaptando la estrategia de ahorro a los propios objetivos y horizonte temporal.

 Planificar concienzudamente el ahorro para la Jubilación, intentando no dejar nada al azar.

Podemos agrupar los instrumentos de previsión social individual en las siguientes modalidades:

- Planes de pensiones individuales. - Seguros de vida y jubilación.

En los últimos años están creciendo motivados por los incentivos fiscales y por un aumento de la concienciación social. Aunque el crecimiento experimentado por los seguros de vida está siendo mucho más moderado que el de los planes de pensiones.