5. SECURITIZATION DISCOURSES IN THE EU-RUSSIA ENERGY RELATIONS
5.2. Analysis of the content of Russia’s Energy Securitization Discourses on the
Parte de la varianza no explicada por el forzamiento local es achacable al que se ha denominado remoto. Realmente el porcentaje de varianza no explicada por el primero es bajo por lo que se adelanta que la repuesta de la plataforma interior al segundo es poco importante.
Figura 9A.19 Panel superior: componentes zonal (azul) y meridional (verde) de la velocidad integrada verticalmente
tras eliminar la variabilidad subinercial de pocos días de periodo. Panel inferior: diagrama de barras.
Debido a su alta escala temporal (parte de bajas frecuencias en el espectro de la Figura 9A.15) , el estudio del forzamiento remoto implica el análisis de series temporales de larga duración por lo que en este apartado se trabaja con la serie total de velocidades registradas en Mazagón tras filtrarla de las oscilaciones de pocos días que están más vinculadas al forzamiento local (filtrado gaussiano con periodo de corte de 20 días (frecuencia corte 0.05 cpd). La Figura 9A.19 muestran esas velocidades para la corriente integrada verticalmente.
El patrón es predominantemente hacia el Sureste con re-intensificaciones durante el periodo estival e inversiones bruscas, breves y relativamente intensas durante el periodo invernal. Las primeras son el reflejo de la circulación estacional oceánica inducida por los vientos del norte típicos del verano (afloramiento) en tanto que las inversiones invernales estarían asociadas a episodios intensos de ponientes o suroestes que se dan en invierno cuando el anticiclón de las Azores se emplaza en su posición más meridional y permite el paso de borrascas por latitudes más bajas.
9A.5.4 Visión sinóptica de los campos de velocidad, temperatura y
vientos.
A efectos puramente ilustrativos se cree conveniente mostrar la secuencia de diagramas de contornos mensuales de las series subinerciales mostrando los campos de velocidad paralela / perpendicular junto con la estructura térmica y el viento en su papel de agente forzante. Hay una serie de constantes en todas las imágenes de la secuencia:
Vientos de Levante o de componente Este fuerzan la aparición de velocidades paralelas a costa (panel superior) hacia el Oeste que tienen una estructura muy barotrópica (toda la columna de agua moviéndose en la misma dirección.
La componente perpendicular tiende a mostrar para estos vientos una estructura bicapa con valores positivos en la parte superior y negativos en la inferior.
La temperatura aumenta en la capa superior respecto a la inferior generándose una pequeña estratificación térmica debido a advección de agua en la capa Ekman más que a calentamiento local.
Con vientos de Poniente la componente paralela fluye, barotrópicamente de nuevo, hacia el Este.
La componente perpendicular vuelve a mostrar la misma estructura bicapa pero con los signos de velocidad cambiados respecto a la situación de Levantes.
Con estos vientos, la estratificación térmica tiende a romperse y se favorece la aparición de una columna de agua bastante homotérmica.
Los patrones reseñados arriba no hacen sino reflejar el comportamiento teórico de la dinámica en una capa Ekman costera: Vientos de Norte ó Poniente producen afloramiento costero, transporte Ekman superficial hacia altamar y transporte hacia costa en la capa Ekman de fondo en tanto que los Levantes o Sur apilan agua más cálida en costa debido a transporte Ekman en esa dirección en la capa superficial y ventilan la capa profunda hacia altamar. Ese patrón general tiene lógicamente algunas excepciones que se comentan a continuación.
Hacia finales de Febrero de 2008 (Figura 9A.21) se observa un comportamiento térmico anómalo en el sentido que, bajo vientos de norte, la columna de agua debe fluir paralela a costa hacia el Este. Lo hace (ver panel superior de la Figura). La perpendicular debe indicar movimiento hacia altamar (también lo hace, ver panel intermedio) y se espera que la estructura térmica refleje enfriamiento superficial respecto a lo observado los días precedentes. No ocurre eso, sino todo lo contrario. La explicación es que a este punto han llegado aguas cálidas procedentes del Norte, posiblemente de origen continental descargadas al océano por los ríos Tinto y Odiel. No hay datos que puedan confirmar esta duda. A mediados del mes de Marzo pueden observarse comportamientos similares no tan definidos.
A principios de Abril se insinúa otra anomalía de signo contrario. Bajo una situación de vientos de componente Este que teóricamente deben producir calentamiento superficial, no se observan signos del mismo, sino más bien lo contrario. La corriente paralela tiende a seguir la dirección esperada en tanto que la transversal es apenas distinguible de cero. En este caso la razón puede ser doble, bien la llegada de aguas frías desde el Sur (Guadalquivir, en esta época del año las aguas continentales están más frías que las oceánicas, ver Bloque 9B), bien una respuesta débil a un forzamiento débil también (vientos de muy poca intensidad) que no llegan a desarrollar la consabida estructura Ekman.
Como último comentario mencionar la respuesta térmica de los meses de verano, particularmente Julio. En él se dan episodios de vientos intensos que producen patrones de afloramiento en el campo de velocidades perfectamente nítidos. Sin embargo la respuesta térmica es confusa sin muestras aparentes de la disminución de temperatura esperable bajo afloramiento ni una posible disminución de espesor de la capa cálida. La explicación a este hecho habría que buscarla en el calentamiento estacional que genera una termoclina estacional con altos valores de temperatura que vencería a la advección asociada al transporte Ekman.
Figura 9A.20. De arriba abajo: contornos de la componente paralela a costa, de la perpendicular y temperatura en
Mazagón. El diagrama de barras se refiere al viento y el criterio es el cartesiano habitual para las direcciones. Vientos de Levante apuntan hacia el Oeste, los de Norte hacia el Sur etc. La línea negra en los dos paneles superiores corresponde al valor 0. Los colores fríos indican valores negativos (hacia el Oeste / altamar para la componente paralela / perpendicular, respectivamente) y los cálidos, positivos. El “ruido” al comienzo del registro es un efecto artificial del filtrado.
Figura 9A.22. Mismo que Figura 9A.20 para el mes de Marzo.
Figura 9A.23. Mismo que Figura 9A.20 para el mes de Abril. Las líneas punteadas grises indican los momentos de las dos
Figura 9A.24. Mismo que Figura 9A.20 para el mes de Mayo.
Figura 9A.26. Mismo que Figura 9A.20 para el mes de Julio.
Durante los meses de Junio y Julio, meses típicos durante los cuales se desarrolla el afloramiento estacional de gran escala a lo largo de la fachada Atlántica de la Península Ibérica, los episodios de afloramiento también están más marcados en los registros de Mazagón, aunque con una deficiente señal térmica como ya se ha comentado. A este respecto, las Figuras 9A.25 y 9A.26 ilustran un hecho ya comentado en la Sección 9A.4.2 y, más concretamente, en la Figura 9A.11. Bajo Ponientes, cuando se genera afloramiento, el espesor de la capa Ekman, medido de alguna manera por la posición de línea negra de velocidad cero en los segundos paneles de las Figuras que dan la velocidad perpendicular a costa, es menor que cuando se produce hundimiento bajo Levantes. En otras palabras, la línea de velocidad cero está más baja con Levantes que con Ponientes, que es lo que refleja los perfiles de velocidad perpendicular de la Figura 9A.11. Posiblemente por esa razón las velocidades perpendiculares a costa son siempre más débiles cuando son positivas que cuando son negativas, tendiendo a dar un balance nulo para el transporte neto hacia costa.
9A.5.5 La descarga del río en la plataforma interior
Los momentos de fuerte descargas de agua en la presa de Alcalá del Río tiene que dejar huella en la plataforma continental bien en las propiedades hidrológicas (temperatura y, sobre todo, salinidad) o en el campo de velocidades (generando previsiblemente una estructura baroclina transitoria debido a la flotabilidad de la pluma de agua del río) o en ambas. La Figura 9A.27 muestra el contorno de temperaturas en Mazagón, su gradiente vertical para resaltar diferencias de temperatura en la columna de agua y la descarga del río en la presa. Esta última se mantiene en valores bajos (inferiores a los 50 m3s-1 la mayor parte del tiempo) excepto en dos sucesos puntuales de fechas 11 y 20 de Abril de 2008. Los comentarios que siguen se centran en estos dos episodios.
Figura 9A.27. Panel superior: contornos de temperatura en Mazagón. Panel intermedio: gradiente de temperatura en el
mismo lugar. Panel inferior: descarga del río en la presa de Alcalá.
Figura 9A.28. Imágenes satélite de la desembocadura del río los días 12 y 13 de Abril (tras la descarga del día 11) y
De lo reflejado en la gráfica de temperatura de la Figura 9A.27 no puede concluirse que haya signos de la descarga del río en Mazagón punto observado y, aunque parece haber un cierto aumento del gradiente de temperatura sobre los 17 metros de profundidad poco tiempo después de las descargas, el detalle no es ni mucho menos concluyente, ya que aumentos aislados de la magnitud de ese gradiente vertical son bastante frecuentes a lo largo del registro.
Una explicación de la falta de huella de la descarga puede inferirse de la Figura 9A.23, donde aparecen señaladas las fechas de los dos episodios de descarga. La gráfica de vientos sugiere (curiosamente no hay datos durante ambos episodios) que la situación atmosférica era de vientos de Poniente. Los días inmediatamente posteriores a las descargas las corrientes paralelas a costa eran claramente hacia el sureste y relativamente intensas lo que, teniendo en cuenta la buena correlación viento-corriente comentada en la Sección anterior y el escaso tiempo de respuesta de la segunda frente al primero, confirma la idea de vientos de Poniente esos días. Con corrientes y vientos desfavorables, la señal de la descarga del río no llega “aguas arriba” sino que se verá desplazada hacia el sureste por la corriente y el viento dominante. Las imágenes de la desembocadura de la Figura 9A.28 reflejan bien esta circunstancia.
9A.5.6 Forzamiento radiativo: señal estacional.
La capa superficial del océano sigue el ciclo anual de radiación solar no sólo en cuanto al aumento esperable (disminución) de temperatura en superficie en verano (invierno) sino también en cuanto a la estratificación (homogenización) de la columna de agua consecuencia de la generación (erosión) de la llamada termoclina estacional. En superficie, el ciclo estacional es claramente detectado mediante imágenes infrarrojas tomadas de satélite como lo muestra la Figura 9A.29 que presenta la temperatura superficial en tres puntos diferentes de la zona del Golfo de Cádiz, la zona de la desembocadura del río (D), la plataforma interior en Mazagón (M) y la zona exterior del Golfo de Cádiz (G).
Amplitud (ºC) Fase (día del año)
Zona G 3.52 (0.08) 218 (1.5) [5-Agosto)
Zona M 4.01 (0.09) 211 (1.5) [29 Julio)
Zona D 5.00 (0.08) 205 (1.0) [23 Julio)
Tabla 9A.5 Señal estacional en las series de temperatura superficial de las zonas señaladas en la Figura 9A.29. La fase
indica el día en el cual se alcanza la máxima temperatura según el análisis (ajuste por mínimos cuadrados a una señal armónica anual) y se da como día juliano y como fecha convencional. Los números entre paréntesis dan el intervalo de confianza del 95%.
A la vez que un cierto “ruido” inevitable en el registro y, sobre todo, procesado de las imágenes para ofertar un producto con cierta continuidad temporal, la Figura muestra también una falta de homogeneidad espacial, reflejando distintas amplitudes de la señal estacional en los distintos lugares seleccionados. La Tabla 9A.5 indica los valores de amplitud y fase de esta señal en las zonas seleccionadas. La mayor amplitud de oscilación térmica se detecta en la zona de la desembocadura donde se da un rango de variación media de 10ºC entre verano e invierno y la menor en la zona exterior donde el rango de variación apenas alcanza los 7ºC. También existe un desfase de varios días entre las tres zonas, alcanzándose los máximos en la desembocadura, plataforma y región exterior, en ese orden.
Figura 9A.29. Temperatura superficial del agua del mar medida a partir de imágenes infrarrojas de satélite, promediada
espacialmente en los píxeles interiores a los círculos indicados en el mapa del panel superior, que se corresponden con las zonas de la desembocadura (D), Mazagón (M) y exterior del Golfo (G).
Figura 9A.30. Panel superior: Evolución temporal de la temperatura en el interior de la columna de agua a distintas
profundidades (líneas negras), su valor medio (línea roja) y temperatura superficial detectada por satélite (puntos azules) durante el periodo en el cual estuvo fondeada la cadena de termistores. Panel inferior: componente paralela de la velocidad integrada verticalmente durante el mismo periodo que el de la cadena de termistores. Las etiquetas “a”, “b” y “c” señalan tres episodios discutidos en el texto.
a b c
D
M
G
La Figura 9A.30 muestra el campo de temperaturas en el interior de la columna de agua en la plataforma interior (Mazagón) donde el satélite no puede llegar y permite cuantificar el efecto del ciclo solar dentro de la columna de agua. En primer lugar, se observa cómo el efecto llega hasta los 25 metros de profundidad donde se ubica el termistor más profundo, el cual exhibe un pequeño ciclo estacional que no es posible cuantificar al no cubrir la serie el ciclo completo. Desde el comienzo del registro hasta mediados o finales de Abril, la columna de agua es homotérmica desde la superficie hasta el fondo, con valores que oscilan entre los 15 y 16 ºC. A partir de Mayo se siente el rápido calentamiento estacional que produce no sólo el esperado aumento de temperatura sino también la estratificación de la columna de agua, que alcanza su máximo exponente a principios de Julio cuando se aprecia una diferencia entre loa superficie y el fondo de más de 7ºC. Aunque la evolución general de la temperatura superficial e interior responde al patrón estacional, existen fluctuaciones de menor escala temporal que distorsionan, a veces de forma importante, la teóricamente suave curva estacional. El efecto es mucho más notable en verano cuando se genera la termoclina estacional y la estratificación de la columna de agua. Los episodios etiquetados a, b y
c en el panel inferior se corresponden con situaciones en la que la corriente paralela fluye hacia el
Oeste, es decir, con episodios de Levante. La temperatura superficial e interior aumenta simultáneamente (con retraso de pocas horas en realidad, ver Sección 9A.5.2) debido a la acumulación de agua superficial en costa por efecto Ekman. Entre los episodios a y b y tras el c, la temperatura desciende considerablemente debido al afloramiento (componente paralela positiva), que introduce aguas frías de la plataforma exterior residentes a profundidades por debajo de los 30 m en la plataforma interior, donde son posteriormente mezcladas por el viento, produciendo enfriamiento generalizado en toda la columna de agua. Este hecho es revelador porque la acción del viento (advección) es capaz de invertir el efecto acumulativo lento del ciclo solar en tiempos tan cortos como un par de días.
Figura 9A.31. Panel izquierdo: Diferencia de temperatura entre la desembocadura y Mazagón. Panel derecho: idem
entre Mazagón y la parte exterior del Golfo de Cádiz (ver Figura 9A.29 para la ubicación de las distintas zonas)
La Figura 9A.31 ilustra aspectos de la inhomogeneidad espacial interesantes para la dinámica de la zona. El panel izquierdo indica que la temperatura superficial en la desembocadura es notablemente mayor que la registrada en Mazagón durante el verano y buena parte de primavera y ligeramente inferior durante periodos cortos en invierno. Aunque ambas zonas son parte de la plataforma interior, este ciclo en el gradiente de temperatura indica la fuerte influencia continental estacional transmitida por el río a la zona de la desembocadura (ver Bloque 9B). La temperatura en Mazagón es menor que en el Golfo exterior durante el invierno y la diferencia cambia de signo en verano, siguiendo el patrón típico de evolución térmica en las plataformas continentales de los océanos, donde el menor espesor de la columna de agua y la influencia de los aportes continentales hacen que estas zonas tengan menos inercia térmica que el océano exterior. El aspecto a destacar es que superpuesto a este efecto global, la desembocadura añade una amplificación de la señal que se hace más obvio en verano, produciendo temperaturas en sus inmediaciones hasta 2 ºC superiores a la zona de la plataforma interior (panel derecho de Figura 9A.31) y hasta más de 3º C respecto a la de la zona exterior (Figura no mostrada aunque puede deducirse de las curvas en la Figura 9A.29).