Considerando ahora, la existencia de la literatura embera, retomo aquí, las palabras de Vigíl, (2006) “las poblaciones indígenas, son cultura de oralidad”, esto no quiere decir que en esa oralidad no se pueda encontrar una literatura desde el cogido oral. Sino más bien, para contrastarla con la no existencia de un código escrito como tal, formalizado occidental. Dichos textos orales según Gómez (2009), incluyen, juegos, cantos, cuentos, conjuros, oraciones, arrullos y consejos, transmitidos de generación en generación.
De igual manera Rocha (2013), haciendo un poco de historia respecto a la literatura indígena en Colombia, hace un reconocimiento de los grandes progresos de esta a partir de 1991 y de la ley de lenguas nativas 1381 del 2010, existe un género de poesía breve y corta. Este investigador, considera además que los embera leen y escriben usando la pintura en muchas acciones, por ejemplo, de manera corporal y en mucho de los objetos que tallan y construyen a partir de las chaquiras. En otras de sus investigaciones menciona Rocha (2010), que dicha elaboración oral embera se acompaña y apoya en la elaboración gráfica y lo determina como la oralitura indígena.
Dentro el mundo embera se tienen trabajos desde la etnografía y la antropología principalmente del pueblo Chamí, pero son muy escasos los trabajos específicos de los embera eyábida del Urabá y del Chocó. Actualmente los jóvenes embera se han visto más abocados a hacer realizaciones audiovisuales que a la literatura, como es el caso de Dachi Drua o la serie documental de Señal Colombia dirigida por la jóven embera eyábida Rubiela Carupia (Nepono Flor Silvestre) comunicadora social de la Universidad de Antioquia, quien fue desplazada por la violencia a la ciudad de Medellín y no creció en su territorio ancestral en el Resguardo embera eyábida de Mutatá. Otra importante joven embera productora audiovisual es Mileidy Orozco Domicó quién ganó el premio India Catalina con su documental Mu drua, ella representa la fuerza femenina embera y posee una producción extensa dedicada al mundo embera eyábida del Resguardo Cañaduzales de Mutatá.
Todavía cabe señalar, que la literatura embera no tiene muchos representantes, los pocos textos existentes son; por ejemplo, el libro bilingüe Aribada jaibaná El Mohán y el jaibaná publicada en la colección “Territorios Narrados” impulsado por el Plan de Lectura Nacional y de descarga gratuita, el cual se desarrolló en la comunidad educativa embera de Argelia, Antioquia. Este material se presenta como un libro álbum dirigido a la población infantil con el propósito de que conozcan la versión del mito del mohán entre los embera y el cual resalta los valores comunitarios propios de este pueblo originario, pues la solución que los embera le dan a la problemática de este espanto es a través del sueño que permite visionar al jaibaná una solución para reestablecer el orden social y cósmico.
Zrõarã nêburã o historia de los antiguos de Floresmiro Dogiramá y compilado por el antropólogo Mauricio Pardo en 1984, el cual recoge la mitología embera del Alto Baudó (Chocó). Floresmiro es el portador de la tradición, quién a los largo de veintiséis narraciones narra el principio, la importancia de los jaibaná como curanderos, las guerras, los animales y la transformación. Es quizá, el volumen más completo que se ha publicado sobre la tradición oral embera hasta el momento.
Por otro lado y propiamente del Resguardo Polines, está el libro publicado por la Organización indígena de Antioquia titulado bedeã crinchadê palabras y pensamiento de los mayores de la docente etnoeducadora de I.E.R.I Polines Maruja Molina Majoré (2015) y quién es una de las portadoras de la tradición y participa directamente en este proyecto sobre el truambi. En este texto se presenta en su totalidad en español y compila saberes de diferentes personajes del mundo embera, especialmente los conocimientos y el valor de la pintura facial y corporal entre los embera. El valor de la pintura facial va desde su pertinencia en el ritual del jemené (iniciación femenina) hasta la producción del maíz, la pintura para sanar, la pintura de sapa para curar el mal de amores, entre muchos otros.
El vacío bibliográfico que presenta el mundo embera eyábida en particular, también si consideramos la ausencia de gramáticas y de material pedagógica sumado a lo literario quizá se compensa con la nueva energía de la juventud que lleva las historia a la cámara de video, pero eso no significa que la problemática acerca de la falta de oportunidades de la población embera es latente y de las culturas originarias en general y, más, cuando el pueblo embera es víctima de los conflictos paramilitares de la región de Antioquia, Viejo Caldas y Chocó: desplazamiento a las ciudades, pérdida del territorio y descomposición de los valores culturales. Por otro lado, se observa que las direcciones de asuntos étnicos de estos pueblos centran más su atención en los procesos comunitarios, sociales y políticos y no de los procesos culturales. Por tal motivo, el truambi como proyecto pedagógico de participación colectiva sirve como excusa para convocar a los estudiantes de 5to para que piense su oralidad desde la escritura bilingüe con miras a la construcción de un material que hasta ahora es inédito sobre el canto embera en el Resguardo Polines.
Del truambi y su tradición poética y cultural solo se encuentran pocas menciones en algunos portales en internet donde se destaca el tráiler del documental Truambi que está en proceso de elaboración y lo dirige la productora embera eyábida Mileidy Orozco Domicó28. Desde una mirada poética, la revista Yachay Kusunchi publicó un versión escrita titulada “Truambi Jumpuro Canto
de Paruma” de Nataly Domicó del pueblo embera eyábida, el cual expresa poéticamente la importancia de la paruma o falda tradicional de la mujer embera: "Envuelve tu canto en parumas de flores y teje con él, la historia de tus ancestros” (2014, p.61). Este canto exalta la bella femenina y la importancia de su canto comparado con la semilla, el cosmos, la sanación, el fuego y el río.
De tal manera, el esfuerzo pedagógico de recuperar el truambi con los estudiantes de 5to y la comunidad embera es un aporte inédito a la divulgación de la tradición del canto embera dentro de un escenario de aprendizaje etnoeducativo, de ahí radica la importancia y el aporte de este trabajo a la comunidad educativa de Polines y a incentivar el proceso de alfabetización en las dos lenguas.