• No results found

Para Tepichin Valle (2016) Las condiciones socioeconómicas de las mujeres en toda América Latina es uno de los principales temas de análisis, de tal manera que enlazar la mujer, género y pobreza en estrategias y programas dirigidos a combatir la desigualdad social, ha sido materia de debate desde un enfoque de género.

Impactos socioeconómicos de los proyectos productivos en las mujeres:

 Reducción de la pobreza

 Incrementos de niveles de escolaridad de niños y jóvenes  Mejoría en su consumo alimentario

 Mayor acceso a servicios de salud.

Sin embargo, la acción de programas de apoyo productivo para mujeres no sólo tiene efectos en el ingreso, la alimentación, la educación, la salud de los miembros de las familias, sino que, al tocar el delicado balance de responsabilidades, solidaridades y privilegios del grupo, también tiene consecuencias en las formas de organización y en las dinámicas doméstico- familiares.

Según Chavez (2016) las acciones de programas de apoyo productivo para mujeres inciden directa o indirectamente en las dinámicas del grupo familiar y, con ello, en las relaciones de género, los alcances que las acciones de los programas tienen en la distribución de los recursos en los hogares y en la división interna de trabajo son manifestaciones de esta incidencia.

Según este autor la investigación con enfoque de género señala que la formas en que se sitúa a las mujeres, como responsables del bienestar familiar

3.4. ¿La mujer del futuro o un futuro para la mujer?

Según Gadow (2013) el desarrollo y participación activa de las mujeres en proyectos productivos, brinda el acceso a una mejor educación y la independencia económica que ha alcanzado con su consecuente impacto en las decisiones y posibilidades de elección cambiaron en gran medida las formas de organización de las familias y la conformación de la sociedad.

3.4.1. Análisis de las brechas en el mercado laboral.

En Ecuador las mujeres urbanas se integran en casi igual proporción al sector formal e informal, en muchos casos en el sector privado y como cuentapropistas.

En el caso de sectores urbano-marginales, la vinculación mayoritaria al mercado de trabajo es en el sector informal, por cuenta propia y en el trabajo familiar no remunerado. Eso se debe en gran medida al nivel educativo que tienen ese tipo de zonas, alcanzando un 30% de educación secundaria, los principales sectores de búsqueda de trabajo para las mujeres están ubicados en el pequeño comercio que es de hecho; el sector principal de amortiguamiento ante potenciales problemas financieros de las familias. Vásconez y Espinosa (2014)

Para Vásconez y Espinosa (2014) los análisis de empleo de las mujeres en el mercado laboral ecuatoriano se enfocan principalmente en las condiciones de inserción y la permanencia en el mercado laboral, la informalización y la feminización del mercado de trabajo, así como las brechas salariales. La creciente participación laboral ecuatoriana está también asociada a precariedad y subempleo.

Para los autores Vega, et al (2016) la participación de las mujeres en el mercado laboral siempre tendrá un impacto positivo en función del empoderamiento femenino, siendo el empleo formal o semiformal el que ofrece alternativas de desarrollo, mayor estabilidad, y reconocimiento social; se entiende que tal condición permite la reducción de discriminación de género respecto a los trabajos no formales.

Sin embargo, muchas no pueden optar por una inserción laboral y con derechos, lo cierto es que, en algunos casos, el trabajo sin formalidad brinda alternativas estratégicas para las mujeres, las mismas que se enfrentan a barreras de restricción.

El empoderamiento económico de las mujeres, es sumamente importante porque permite lograr una mayor igualdad de género, a pesar de que se necesitan mayores indicadores económicos en los cuales se pueda valorizar si los instrumentos de desarrollo tengan el suficiente potencial emprendedor.

En los últimos años ha existido un crecimiento de venta directa por catálogo en el mercado latinoamericano permitiendo proceso de flexibilización, lógicas de consumo, desarrollo socioeconómico e informalidad, es decir esta forma de empleo brinda formas de control distintas a las que rigen los trabajos tradicionales, la población que pertenece a esta forma de empleo son mayoritariamente mujeres, en las que incluye a profesionales emprendedoras, con mentalidad para construir sus propios negocios y lo hacen a tiempo parcial, obtienen un ingreso extra y además gozan de importantes beneficios personales. Vega, et al(2016)

La Asociación Ecuatoriana de ventas directas posee y aporta con las poca información que existe sobre este modelo de negocio en el ámbito nacional, ellos indican que las mujeres que forma parte de estos proyectos en su mayoría son madres de familias, cabezas de hogar, la mitad están casadas o unidas, una tercera parte tiene secundaria completa y un tercera parte, primaria completa, y

comercializadoras. Las primeras se rigen por el Código Laboral y por lo general son afiliadas a la seguridad social, mientras que las otras solo se vinculan con un contrato comercial.

En conclusión, se puede evidenciar que no se observan políticas laborales específicas, o se limitan únicamente a programas de capacitación. Lo que predomina son intentos de avanzar en políticas de inclusión económica y generación de ingresos, especialmente la difusión y promoción de emprendimientos y economías asociativas.

El plan de formalización de la diversidad de actores de las economías que no pueden ser incluidas en lo formal tiene un profundo y exclusivo sentido tributario, en dichas situaciones el empoderamiento económico de las mujeres dista bastante de ser considerado como política transversal al programa económico del Gobierno Vega (2016)

3.5. Informalidad Globalizada

Para Bueno Castellanos (2009) la capacitación formal para las mujeres de sectores vulnerables propone brindar nuevas oportunidades de empleo, pero también se han generado otro tipo de obstáculos, como la persistencia de una sociedad aun segmentada, con fuertes, aunque escondidas actitudes discriminatorias que cancelan la apertura real de oportunidades para todos, todo lo antes mencionado demuestra que la globalización ha abierto otras fuentes de empleo informales, pero eso no quiere decir que se ha podido superar grandes brechas , sino que por el contrario, las ha asentado más.

Por tal razón las personas que viven en zonas periferias de la ciudad de Guayaquil, en cierto punto aún siguen excluidas, sumergidas en el vicio del consumismo, enmarcadas a cualquier alternativa de ingreso económico para sus familias.

El empoderamiento de las mujeres es un aspecto afín con la transversalización de rol, en tanto permite ejercer presión para afianzar estos procesos, cuando hablamos del empoderamiento y participación activa de mujeres en sectores vulnerables, se hace alusión al fortalecimiento de sus capacidades y su protagonismo.

Incluye tanto el cambio individual como la acción colectiva e implica variantes radicales en la sociedad, y en la transformación de las estructuras de subordinación de las mujeres. El empoderamiento es una estrategia y un proceso que conduce a lograr mayor control sobre los recursos materiales y simbólicos, a la autonomía individual, a estimular la resistencia, la organización colectiva y la participación, todo ello permite que las mujeres puedan influir en el cambio social Aguirre (2015)

3.5.2. Desarrollo sostenible.

El desarrollo sostenible es un factor muy importante dentro del marco social y productivo de diversas comunidades, y que tiene una dimensión económica, social y solo se podrá sostener en el tiempo si se logra un equilibrio entre los distintos factores que influyen en la calidad de vida. El desarrollo social tendrá gran repercusión si se logra conciliar al desarrollo económico, en una economía productiva y competitiva, que favorezca el empleo con unos márgenes de beneficios adecuados, el principal eje transversal que tiene el desarrollo sostenible es la igual de oportunidades y la cohesión social Fernández García (2013).

Related documents