4. RESULTS AND DISCUSSION
4.2. Interviews
4.3.2. Analysis of The Infrastructural Components of the Household Anaerobic
Esta es una síntesis que realicé en ocasión de dictar un Seminario sobre tests proyectivos y sobre psicodiagnóstico clínico en general.
Creo que puede ser de utilidad ubicarla aquí para que el lector tenga una apretada síntesis de cada test y una bibliografía básica para consultar al respecto.
Dibujo libre
Es útil para explorar la fantasía de enfermedad, curación y análisis que trae el sujeto. Se le da una hoja en blanco apaisada, un lápiz Faber Nº 2 y una goma de borrar lápiz, blanda. "En esta hoja dibuje (dibujá) lo que quiera. Piense algo y lo primero que se le ocurra trate de dibujarlo".
Se registra lo que dibuja, en qué secuencia, lo que borra, los gestos y comentarios. Ante cualquier pregunta respondemos, "Como quiera". No se le permite pintar el dibujo. Los niños, especialmente, tienden a hacerlo. Puede hacer otro para pintar. Ninguno de los tests gráficos, excepto el http Cromático, han sido ideados para ser realizados con otra cosa que no sea lápiz y esto hace a la comparación de trazos, especialmente.
Una vez terminado se le piden asociaciones. "Hablame de tu dibujo, ¿qué es esto? y ¿esto otro? ¿qué pasa allí? ¿adónde va ese camino? ¿qué título le pondrías?", etcétera.
Bibliografía:
Véase la publicada al final del libro de E. Hammer, Los tests
proyectivos gráficos, Buenos Aires, Paidós, 1969.
Figura humana
Para niños de cinco a diez años de E.C. en los que se duda del nivel intelectual y madurativo, puede pedirse una figura humana con la consigna de Koppitz y evaluarla conforme a las pautas de ella para lo maduracional y de Goodenough-Harris para lo intelectual. Se le da una hoja de papel con eje mayor vertical y se le dice: "Ahora te voy a pedir que dibujes una persona entera. Puede ser cualquier clase de persona que quieras dibujar siempre que sea una persona completa y no una caricatura o una figura hecha con palotes". Por supuesto se registra la secuencia, comentarios, borraduras, etc., para la interpretación proyectiva que se agregará a la investigación del nivel intelectual y maduracional.
Bibliografía;
L. Caligor, Nueva interpretación psicológica del dibujo de
la figura humana, Buenos Aires. Kapelusz, 1960.
Joseph Di Leo, El dibujo y el diagnóstico psicológico del
niño normal y anormal de 1 a 6 años, Buenos Aires,
Paidós, 1974.
Dale Harris, El test de Goodenough. Revisión,
actualización y ampliación, Paidós, 1981.
Elizabeth Koppitz, El dibujo de la figura humana en los
niños, Buenos Aires, Guadalupe, 1976.
Si se ha dado la consigna de Koppitz, podríamos continuar pidiendo, en otra hoja, que dibuje a la persona del otro sexo, al estilo del test de Karen Machover, que consta, además, de un cuestionario para extraer material proyectivo. Este cuestionario no se hace hoy en día tan minucioso y pautado como la autora propuso al crearlo, hace ya casi cuarenta años. Lo hacemos más espontáneo y siguiendo las asociaciones del sujeto.
Otra opción luego de tomar Koppitz es pedir el Test de las Dos personas.
Test de las Dos personas
Creado por Jaime Bernstein, es una modificación del de Machover. Se le da una hoja con eje vertical mayor, lápiz y goma. "En esta hoja dibujá dos personas, como vos quieras con tal de que sean dos. Por favor no hagas caricaturas ni figuras de palotes porque no me sirven para ayudarte".
Se registra la secuencia de lo que dibuja y borra, los gestos y los comentarios.
Cuando lo entrega, le pedimos que le ponga el nombre y la edad a cada figura y que haga una historia escrita en la misma hoja (si no sabe escribir, la dicta) acerca de quiénes son, que hacen allí, qué les pasa, si tienen algo que ver entre sí o no, etcétera.
Leemos lo que escribió para poder preguntarle lo que no se entiende, está incompleto o confuso, etcétera.
Finalmente se le pide que le ponga un título.
El objetivo del test es acorde con sus tres abordajes interpretativos:
(1) dos aspectos disociados e internalizados de su personalidad aparecen proyectados uno en cada figura; (2) es el modelo de vínculo de pareja que tiene internalizado; (3) es el tipo de vínculo transferencial con el psicólogo.
Bibliografía:
María S. L. de Ocampo, María E. García Arzeno, E. Grassano y col.. Las técnicas proyectivas y el proceso
psicodiagnóstico, Buenos Aires, Nueva Visión, 1976.
John Bell, Técnicas proyectivas, Paidós, 1956, Apéndice. Renata Frank, Identidad y vínculo en el test de las dos
personas,Paidós, 1984.
Asareth
Luis Juri, Test de la pareja en interacción, Buenos Aires, Nueva
Visión, 1979.
Rina Valeta, El test de Machover en adolescencia, Imago, Uruguay, s/f.
Test de la casa, el árbol y la persona (H.T.P.) de E. Hammer Hay dos técnicas de administración: cada concepto en una hoja o los tres en la misma. Esta última es la que generalmente adoptamos porque es más económica en tiempo de administración y porque a los tres conceptos agrega otro dato que es la gestalt que el sujeto construye con ellos.
"En esta hoja dibujá una casa, un árbol y una persona. Como vos quieras, basta que estén las tres cosas".
Se le entrega la hoja apaisada o sea con el eje mayor en posición horizontal.
Se registra la secuencia de lo que dibuja y borra, gestos y comentarios. Luego se piden asociaciones verbales:
Casa: ¿cuántos años tiene?, ¿dónde la ubicarías?, ¿cuál es su
parte más linda?, ¿por qué?, ¿y la más fea?, ¿por qué?, ¿adónde conduce esta puerta?, ¿y esta otra?, ¿está habitada?, ¿por quién o quiénes?, etcétera.
Árbol: ¿conocés uno así?, ¿cómo se llama?, ¿cuántos años
tiene?, ¿está vivo?, ¿qué es esto que tiene aquí?, ¿tiene relación con la casa?, etcétera.
Persona: ¿cómo se llama?, ¿cuántos años tiene?, ¿qué hace
allí?, ¿tiene algo que ver con la casa?, etcétera.
El interrogatorio debe ser fluido siguiendo el material gráfico y las asociaciones de cada sujeto.
Bibliografía:
M. E. García Arzeno, "Algunas aportaciones a la interpretación del dibujo del árbol y de la casa",
Revista Argentina de la Asociación de Rorschach,
año 10, nº 1, julio 1987.
E. Hammer, Tests proyectivos gráficos, Paidós, 1969, cap. n°8.
Karl Koch, El test del árbol, Kapelusz, 1962. H.T.P. Cromático
Se retira la hoja anterior (del HTP aC) y se le da otra diciendo: "Ahora dibujá otra vez una casa, un árbol y una persona. Puede ser el mismo dibujo que hiciste antes o distinto, como vos quieras". También se la ha retirado el lápiz negro y la goma de borrar. Se le entrega una caja de crayones o lápices de cera.
Se administra, registra e interpreta igual que el HTP aC, con el agregado de la interpretación del uso del color.
A los chicos les encanta hacerlo, excepto a los muy obsesivos, quienes expresan las mismas quejas que los más grandes: los lápices se tuercen, se quiebran, es difícil respetar los límites del dibujo y se borronea fácilmente. Esto permite observar, además, la tolerancia a la frustración y el manejo de la agresión, motivos por los cuales el test fue ideado.
De ninguna manera se permite dibujar con lápiz y luego colorear con crayón. Si insiste, se lo deja; pero este material no es el HTP. Cromático. Conviene a continuación insistir en que lo haga como corresponde. No se permite colorear con lápices o marcadores
porque no presentan al sujeto las mismas condiciones
experimentales, propuestas por sus creadores.
Es útil administrarlo cuando lo que se quiere indagar son justamente las situaciones arriba descriptas. En casos
psicosomáticos, borderline, sospechas de organicidad, psicosis e impulsivos.
Bibliografía:
Véase E. Hammer, ob.cit., cap. 9.
Max Lüscher, Test de los colores, Paidós, 1974.
Test de la Familia Kinética actual y prospectiva