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CHAPTER 3: METHODOLOGY, DESIGN AND METHODS (pages 81-122)

3.5 Analysis

La reforma Europea fue una respuesta religiosa de oposición al dominio ideológico y

económico que mantenía la iglesia católica sobre los principales reinos europeos y sobre sus poblaciones. Los diferentes monarcas de varios reinos vieron la oportunidad de aprovechar el descontento de las poblaciones para reclamar una mayor soberanía política de Roma,

consiguiendo con esto su independencia política y autonomía de una Iglesia católica que mantenía una burocracia corrupta y que era reaccionario al libre pensamiento. Aunque la reforma comenzó en Alemania, se extendió después rápidamente por gran parte de toda Europa. Sobre las causas de su origen hay varios factores:

En el siglo XVIII, el pensamiento ilustrado considero la Reforma como el primer movimiento de liberación de las conciencias respecto a la autoridad opresiva y

oscurantista de la iglesia católica; se atribuyó al movimiento de Lutero el principio del “libre examen” de las escrituras, considerado como premisa para el “libre pensamiento” moderno. (…), la Reforma fue vista desde la perspectiva de la formación de los estados

nacionales; se sostuvo entonces que el nacimiento de las naciones modernas requería no solo la disolución del universalismo del imperio medieval, sino también el

desgarramiento del universalismo espiritual y religioso. Más tarde, el renovado interés hacia los factores económicos y sociales de la historia condujo a buscar las causas de la Reforma y de su éxito en la promoción de los sectores burgueses y en la crisis social de la época; se consideró al movimiento como un episodio de la lucha de clases, y la fisonomía que asumió como expresión de los intereses y las aspiraciones de las burguesías nacionales (Planeta, 2000, p.184).

Todas estas causas que motivaron la reforma son válidas pues mediante una serie de intereses de tanto reyes, pueblos y burguesía, todos en conjunto buscaban zafarse, cuestionar y hasta luchar contra la hegemonía de la iglesia católica, cada uno para lograr sus objetivos; los reyes querían mandar sin supervisión del papado romano; los nobles querían mayor autonomía para administrar y hacer negocios en sus tierras; la burguesía necesitaba mayor libertad de acción para realizar sus operaciones comerciales en el interior y fuera de Europa sin

restricciones religiosas, así como desarrollar una ética religiosa acorde al dinero, la usura y la acumulación. El pueblo de las ciudades, villas y el campesinado deseaban acabar con la corrupción de la iglesia católica, sus impuestos y obligaciones, y sobretodo deseaban libertad de culto para poder interpretar la biblia según sus lenguas vernáculas y estableciendo normas disciplinadas de culto sin la corrupción eclesiástica católica. En conclusión alimentada por varios motivos la reforma fue un movimiento de Renovación Religiosa que permitió para el desarrollo de Europa crear desde mediados del siglo XVI las denominadas iglesias

protestantes que aunque mantenían la creencia en Dios y Jesucristo, estas nuevas iglesias no aceptaban ni reconocían la soberanía de la iglesia católica, tenían estas iglesias protestantes la

libertad de interpretar la Biblia según sus propios intereses nacionales, y de traducir y leer la Biblia en sus propios idiomas ( antes solo se podía leer la biblia en Latín). Pero quizás lo más importante que permitió la reforma protestante, fue crear una ética y conciencia en la

población en donde el espíritu de generar empresas económicas y sobretodo acumular dinero no era mal visto como un pecado. Se incentivaba al contrario que las personas generen y obtengan riquezas, y se acepta que Dios permite que el hombre acumule riquezas y dinero durante su vida terrenal. De acuerdo con Wikipedia esta ética protestante que fue estudiada por el sociólogo alemán Max Weber en su obra La ética protestante y el espíritu de

capitalismo (1905) tiene características basadas en que “La adquisición del dinero es casi el

valor supremo de la vida del capitalismo.(…) La descripción de la ética protestante, con dos

grandes características:El ascetismo (…) y El enriquecimiento como señal de predestinación a la salvación eterna” (La ética protestante y el espíritu de capitalismo, s.f.).

La reforma comenzó en Alemania con el monje Martin Lutero (1483-1546) quien empezó su accionar partir de 1520. Tanto nobles como el populacho y el campesinado se identificaron con las ideas reformistas. Y aunque al principio los principados alemanes intentaron pacíficamente exigir la libertad de cultos, al no ser escuchados tuvieron que ir a la guerra contra los Augsburgos y en esa época el emperador alemán Carlos V también rey de España, presionado por la violencia religiosa que ya empezaba a crecer, cedió a regañadientes permitiéndoles respetar la nueva iglesia del Luteranismo que se afianzo por gran parte de Alemania; para 1555 se puede decir que Alemania estaba dividida en zonas católicas y luteranas. Al final fueron los príncipes alemanes los principales beneficiarios de la reforma pues fue en estos en los que se apoyó Lutero ya que estos mismos príncipes tuvieron que reprimir sangrientamente la rebelión de los campesinos alemanes que exacerbados con las

ideas de Lutero intentaban ya no solo desconocer al papado católico sino también cuestionar el dominio de los nobles y reyes; ante este hecho Lutero no vacilo y se alió a los nobles quienes sofocaron a los campesinos rebeldes.

El ejemplo de Lutero se extendió a otros países. En Inglaterra el Rey Enrique VIII de Inglaterra aprovechando los acontecimientos decidió independizarse de Roma fundando la Iglesia Anglicana (1534), la que fue consolidada por su hija Isabel I. En Suiza el reformador Huldreich Zwinglio (1484-1531) logro establecer mediante la predica y la lucha militar contra los cantones católicos, la reforma en suiza. Después el francés Juan Calvino (1509-1564) sucesor de Zwinglio logro consolidar la reforma en Ginebra capital de Suiza y de ahí expenderla por todo europea, esta nueva versión del protestantismo se llamó Calvinismo. Toda esta corriente protestante luterana y calvinista se estableció mayormente en la mayor parte de Alemania, Francia, Inglaterra, Holanda, Suecia, Dinamarca y Suiza.

Ante este escenario la reacción de Roma no se haría esperar y para no perder su preponderancia e influencia la Iglesia Católica decidió entrar en una etapa de renovación espiritual y disciplinaria del catolicismo. “El termino Contrarreforma fue acuñado en la

segunda mitad del siglo XVIII para indicar el forzado retorno al catolicismo en los territorios, (…), que anteriormente habían pasado al protestantismo” (Planeta, 2000, p.196). La

Contrarreforma fue la respuesta de la iglesia católica durante mediados del siglo XVI a la expansión que estaba teniendo la iglesia protestante. La iglesia católica tuvo que reformarse para poder seguir teniendo una gran influencia en Europa, de esta manera:

Frente a la decadencia de las costumbres eclesiásticas, algunas órdenes religiosas llevaron a cabo un vigoroso movimiento de oposición. Los dominicos, los franciscanos y los carmelitas experimentaron durante el siglo XVI un resurgimiento, entre otras

razones gracias a nuevas ramas reformadas, como los capuchinos, que procuraron atenerse al rigor de la primitiva regla franciscana, y los carmelitas descalzos, (…). A estas se unieron numerosas ordenes nuevas, que se diferenciaban de las medievales en su más acentuando compromiso en las actividades relativas a la caridad, enseñanza y asistencia. Se trataba de congregaciones de sacerdotes sometidos a unas reglas y votos especiales. Entre ellas resaltan (…); los jesuitas, de Ignacio de Loyola; y los oratorianos,

de Felipe Neri, reconocida en 1575 (Planeta, 2000, p.196).

Con la aprobación de la Compañía de Jesús (1540) dirigida por San Ignacio de Loyola fundador de los Jesuitas, y con el desarrollo del Concilio de Trento (1545-1563), se inició la actividad de la contrarreforma en Europa. Los jesuitas que eran una especie de orden militar eclesiástica fueron los que más contribuyeron, no solo con su actividad misionera sino

también eran partidarios de la enseñanza y de incluso de la ciencia. Gracias a su contribución tanto España como Italia se siguieron manteniendo católicos y se recuperó gran parte de sectores de Alemania protestantes para el catolicismo. A pesar de esta renovación del catolicismo llevada efectivamente a cabo por las ordenes eclesiásticas principalmente, la acción del clero tradicional católico y de la Santa Inquisición, con su fanatismo e intolerancia religiosa seguirán siendo una mancha y una mala influencia retrograda y dañina para los pueblos en donde el catolicismo español está expandiéndose. Desde 1532 hasta 1550, el clero católico tradicional llegado a las américas, impulsa una agresiva política de imposición del dogma católico en los pueblos recién sometidos a los conquistadores españoles como en el virreinato del Perú. Y si en Europa la iglesia católica durante la contrarreforma es más cauta al actuar, en las américas impone a la fuerza el dogma católico a sangre y fuego.

La tensión en europea subsistió a pesar de que muchos protestantes y católicos deseaban vivir en paz, y como los Habsburgos españoles y austriacos apoyaban la contrarreforma católica y los nuevos países protestantes como Holanda, Suecia, Dinamarca, Inglaterra y las comunidades protestantes de Francia que era un país mayoritariamente Católico, apoyaban a los protestantes; esta tensión religiosa detrás del cual había intereses económicos y políticos, desemboco en la sangrienta guerra de los 30 años, tras la cual los reinos protestantes lograron imponerse sobre los Habsburgos católicos, acabando con la hegemonía española en Europa.