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2.1 Cell line studies

2.1.17 Analysis of cell signalling

Los factores que han conferido legitimidad a la generación que protagoniza nuestro estudio contribuyen a la vez a construir una imagen global fidedigna de la misma. Esta imagen, no obstante, sería incompleta sin una ubicación precisa del grueso de dibujantes que componen la nueva generación del humor gráfico madrileño en el espacio y en el tiempo. En el primero de los casos, el relativo al marco geográfico, la circunscripción de nuestro estudio al ámbito madrileño se nos antoja natural puesto que es en la capital de España donde este grupo de artistas de la caricatura desarrolla, de un modo principal, su actividad. Cierto es que Los Humoristas hicieron uso de la ciudad de Madrid como base de operaciones para la ejecución de su producción al tiempo que colaboraban con publicaciones periódicas de centros nacionales o extranjeros, exhibían en salones de otras ciudades o, simplemente, mudaban su residencia a otros lugares. Sin embargo, por los motivos que exponemos a continuación y, con independencia de su propia condición de centro político del país, Madrid se convirtió desde la primera década del siglo XX en la

capital de la caricatura a nivel nacional107:

a) Optimización de las posibilidades del binomio “caricatura – prensa”

El arte de la caricatura a comienzos del siglo XX requería, por su particular

naturaleza, de una estructura periodística sólida para desarrollarse con plenitud. En este sentido, las condiciones ofrecidas por la ciudad de Madrid108 superaron a las existentes en el resto de ciudades españolas con la única excepción de Barcelona. Recordemos que, en una fecha como 1914, la concentración de la prensa en ambos centros supera de manera amplia al resto del país, ubicándose en ambas un 55% de la

                                                                                                               

107 Cada uno de los siguientes factores será analizado con detalle en posteriores capítulos del

presente bloque, estando su mención en este punto estrictamente dirigida a reconocer su contribución al protagonismo de Madrid como centro de la caricatura nacional en las décadas previas a la Guerra Civil.

maquinaria de imprenta a nivel nacional109. Como consecuencia de esta variable, será

en ambas ciudades en las cuales se concentre la mayor parte de los dibujantes activos en España.

b) Optimización de las posibilidades de participación en exhibiciones artísticas La ausencia de canales expositivos específicos para la caricatura fue paliada, al menos parcialmente, con la celebración anual en la capital de los Salones de Humoristas desde 1907 hasta 1909 –en su primera etapa- y posteriormente desde 1914 hasta 1935 en lo relativo a nuestro horizonte cronológico. Al margen de la obvia mejora que esta nueva plataforma supuso para el dibujante individual, el cual podía desde entonces optar a mostrar su obra junto a la de los mejores humoristas nacionales y algunos de los principales artistas foráneos, estos eventos anuales estimularon al tiempo la celebración de muestras individuales. De nuevo en este particular es Barcelona la única alternativa posible a Madrid, debiendo marchar al extranjero muchos de los dibujantes que no tenían cabida en una u otra ciudad.

c) Optimización de las posibilidades de éxito profesional

Entre las características propias de los dibujantes que, en un momento u otro estuvieron vinculados a la nueva generación, se encuentra su carácter multidisciplinar. La práctica totalidad de los caricaturistas alternó esta actividad con incursiones en otras manifestaciones artísticas. Entre ellas, la ilustración editorial, la colaboración en campañas publicitarias o el cartel, junto a la pintura y la escultura, constituyeron frecuentes alternativas profesionales para el humorista gráfico. En este sentido, dada la elevada concentración en la capital de la industria del libro y de la mayor parte de las publicaciones periódicas del país110, así como de la existencia de una red creciente de exhibición para las bellas artes con la que únicamente la barcelonesa podría competir111, Madrid se erigió como destino óptimo para el citado tipo de artista polifacético movido por la necesidad de ingresos económicos.

                                                                                                               

109 FUENTES, Juan F. y Sebastián J. FERNÁNDEZ, Historia del Periodismo Español:

Prensa, Política y Opinión Pública en la España Contemporánea, Madrid, Editorial Síntesis, 1997, p.169.

110 Remito al capítulo 4 del presente estudio, en el cual se presentan datos cuantitativos

relativos a la mencionada concentración de la prensa española en la capital.

111 Para una revisión exhaustiva del estado de los canales de exposición en el territorio

d) Optimización de las condiciones laborales y de expansión de la red de contactos profesionales y personales

Como consecuencia tanto de los factores recién presentados como de la intensa actividad que Los Humoristas desarrollaron en común en diversos escenarios de la capital desde 1914, la ciudad de Madrid se convirtió, por encima de cualquier otro centro nacional y solo rivalizando con Barcelona, en el lugar en el cual afrontar la construcción de una carrera profesional. Desde la perspectiva estrictamente profesional, la Unión de Dibujantes Españoles, constituida en 1925, ejerció de organismo de protección y proyección de sus miembros, así como de engranaje colectivo desde el cual emprender acciones conjuntas. Junto a ello, la U.D.E. estableció un nexo de unión permanente entre los artistas adscritos, siendo la naturaleza de este vínculo más sólida entre los dibujantes activos en Madrid dada la ubicación de su domicilio social en la capital de España.

Más allá de este lazo de carácter societario, los miembros de la nueva generación de humoristas establecidos en la capital desarrollaron una intensa actividad artística colectiva vertebrada por la celebración anual de los Salones de Humoristas –primero desde 1907 y más tarde desde 1914– y una intensa vida social en común espoleada tanto por la celebración de eventos de carácter esporádico como de reuniones con un carácter periódico semanal112. De esta manera, frente a otros centros nacionales, la ciudad de Madrid maximizó las posibilidades de atracción de dibujantes en busca de una red de contactos profesionales amplia y de carácter permanente.

En suma, fue en virtud de los factores recién esgrimidos que la capital se convirtió en el lugar idóneo para el caricaturista español. A diferencia de lo ocurrido en los años que rodean el cambio de siglo, cuando la emigración era moneda de cambio habitual entre los dibujantes de la generación del Madrid Cómico –ya hemos mencionado con anterioridad los casos de Luque, Pons y Demócrito–, el Madrid de comienzos del XX es un centro receptor de artistas del humor. De un modo particular,

de esta capacidad de la capital para erigirse en lugar de confluencia de artistas                                                                                                                                                                                                                                                                                                                              

Brihuega, Las Vanguardias artísticas en España. 1909-1936, ob. cit., y en especial el epígrafe “Los mecanismos de exhibición artística”, en páginas 84 a 91.

112 Cada uno de los citados elementos que posibilitaron el establecimiento de fuertes vínculos

profesionales y afectivos entre los nuevos humoristas –Salones de Humoristas, Unión de Dibujantes Españoles y reuniones de carácter frecuente o extraordinario– serán analizados de manera específica en los capítulos 6 y 7 de nuestro estudio.

llegados de otros puntos de la geografía española son testimonio las palabras del escritor y político catalán Ferrán Agulló, quien a raíz del primer salón de caricaturas de 1907 afirmaba que “en Madrid, naturalmente, las firmas son más numerosas y, en honor de la verdad más heterogéneas, cosa lógica porque los que llamamos caricaturistas de Madrid, son los caricaturistas de cuarenta y nueve provincias”113.