hasta ese retiro delicioso de la umbría isleña, pero en hasta ese retiro delicioso de la umbría isleña, pero en el ámbito, perfumado por la floración de octubre, los vahos el ámbito, perfumado por la floración de octubre, los vahos de los matorrales palustres condensábanse en una atmós de los matorrales palustres condensábanse en una atmós fera emoliente conmovida a intervalos por rachas tórridas fera emoliente conmovida a intervalos por rachas tórridas saturadas de polen.
saturadas de polen.
De improviso, interrumpiendo su lectura, dijo Saúl: De improviso, interrumpiendo su lectura, dijo Saúl: —¿
—¿Oyes? . Oyes? . . . una una embarcación embarcación se acerse acerca . ca . . . ..
Mis oídos aguzados no percibían otra cosa que la leví Mis oídos aguzados no percibían otra cosa que la leví sima caída de pétalos en el membrillar circundante, cuyo sima caída de pétalos en el membrillar circundante, cuyo intrincamiento impedíanos ver más allá de la rambla. intrincamiento impedíanos ver más allá de la rambla.
—Creo que te engañas —contesté. —Creo que te engañas —contesté.
Saúl escuchaba, fijos los ojos en la superficie serena, Saúl escuchaba, fijos los ojos en la superficie serena, para sorprender las primeras ondulaciones circulares con para sorprender las primeras ondulaciones circulares con que se anuncia la proa. Esa repentina expectativa debíala que se anuncia la proa. Esa repentina expectativa debíala solamente a su ansiedad mórbida, ya que rara vez surcaban solamente a su ansiedad mórbida, ya que rara vez surcaban las aguas muertas del Gambado cuya función fluvial, fuera las aguas muertas del Gambado cuya función fluvial, fuera de la muy romántica de reflejar las márgenfes risueñas, de la muy romántica de reflejar las márgenfes risueñas, limitábase a la de una simple vía doméstica. Ya íbamos limitábase a la de una simple vía doméstica. Ya íbamos a reabrir los libros, cuando un ladrido cercano diónos la a reabrir los libros, cuando un ladrido cercano diónos la evidencia de que alguien se aproximaba.
evidencia de que alguien se aproximaba. —Ha de ser Jack que persigue las nutrias. —Ha de ser Jack que persigue las nutrias.
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—No —replicóme—, vuelve con Natalio, del tigre —No —replicóme—, vuelve con Natalio, del tigre ¿No oyes claramente ahora?
¿No oyes claramente ahora?
En efecto, rasgando el pesado silencio de la isla, llegó En efecto, rasgando el pesado silencio de la isla, llegó hasta nosotros el ruido rítmico peculiar de los remos en hasta nosotros el ruido rítmico peculiar de los remos en los escálamos.
los escálamos.
Ahora sí —confirmé—: pero ¿por qué palideces? Ahora sí —confirmé—: pero ¿por qué palideces? Convinimos en que ya no deberías esperar nada.
Convinimos en que ya no deberías esperar nada. —No espero nada, hoy como ayer . . .
—No espero nada, hoy como ayer . . .
Minutos despues una ligera conmoción del agua rompió Minutos despues una ligera conmoción del agua rompió el espejo que retrataba la glorieta y, guarnecida de una el espejo que retrataba la glorieta y, guarnecida de una orla de espuma, apareció la proa de la Cleonice con Natalio, orla de espuma, apareció la proa de la Cleonice con Natalio, y su fiel terranova. El viejo servidor detuvo la angosta canoa y su fiel terranova. El viejo servidor detuvo la angosta canoa asiéndose de una rama yacente mientras llevaba la otra asiéndose de una rama yacente mientras llevaba la otra mano, agitada por temblores incoercibles, hasta su gorra mano, agitada por temblores incoercibles, hasta su gorra de punto.
de punto.
—¡Buenas tardes, patrón! —saludó—. Hoy no ha sido —¡Buenas tardes, patrón! —saludó—. Hoy no ha sido del todo mala la bogada. Cuando sopla el sudeste ya se del todo mala la bogada. Cuando sopla el sudeste ya se sabe
sabe ... . el Gel Gambado repunta y tiene agua hambado repunta y tiene agua hasta para unasta para un vapor...
vapor...
—Está bien . . . —interrumpióle, para cortar su inco —Está bien . . . —interrumpióle, para cortar su inco herente charla de ebrio consuetudinario.
herente charla de ebrio consuetudinario.
—¡Palabra de honor! Apuesto que cerca del Laura te —¡Palabra de honor! Apuesto que cerca del Laura te nem
nemos, por lo os, por lo mmenoenos, cuats, cuatro brro brazazasas... . ¡Ese e¡Ese es es el sul sudedeste,ste, patrón!
patrón!
Y como sólo obtuviera un gesto de fastidio, añadió con Y como sólo obtuviera un gesto de fastidio, añadió con socarronería, registrándose el seno:
socarronería, registrándose el seno:
—También dicen que suele traer buenas noticias. . . —También dicen que suele traer buenas noticias. . . No había terminado la frase, cuando Saúl esperaba ya No había terminado la frase, cuando Saúl esperaba ya en la escalerilla, el brazo extendido, estremeciéndose de los en la escalerilla, el brazo extendido, estremeciéndose de los talones a la nuca.
talones a la nuca.
—¡No lo decía yo! es el sudeste . . . Bueno, aquí está .. . —¡No lo decía yo! es el sudeste . . . Bueno, aquí está .. . Hu
Huele comele como un jazmín o un jazmín .. ....
Y le alcanzó un estrecho sobre, color violeta, que en su Y le alcanzó un estrecho sobre, color violeta, que en su mano áspera y tostada adquiría una incomparable suavidad. mano áspera y tostada adquiría una incomparable suavidad.
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—Bien, déjanos. . . —Bien, déjanos. . .
—¡Oh! ya lo sé . . . Ahora el viejo está de más. . . —re —¡Oh! ya lo sé . . . Ahora el viejo está de más. . . —re zongó el botero al inclinarse hacia las bordas para tomar zongó el botero al inclinarse hacia las bordas para tomar los remos.
los remos.
Cuando la lancha hubo desaparecido tras el recodo, el Cuando la lancha hubo desaparecido tras el recodo, el primer impulso de Saúl fué buscar en el dorso el monograma; primer impulso de Saúl fué buscar en el dorso el monograma; y una vez cerciorado, quedóse rígido y pálido como una y una vez cerciorado, quedóse rígido y pálido como una estatua.
estatua.
—¿De ella? —pregunté. —¿De ella? —pregunté.
Volvióse pausadamente, y, como si despertara del más Volvióse pausadamente, y, como si despertara del más inverosímil de los sueños, dirigió alrededor una mirada es inverosímil de los sueños, dirigió alrededor una mirada es tupefacta.
tupefacta.
—Sí —dijo, en tanto guardaba la esquela. —Sí —dijo, en tanto guardaba la esquela. —
—¿Qué haces? . . ¿Qué haces? . . . ¿Po. ¿Por qué no lees?r qué no lees? Titubeó un momento y luego añadió: Titubeó un momento y luego añadió: —Tienes
—Tienes razón . . razón . . ..
Yo sabía el gran peligro de una impresión muy fuerte Yo sabía el gran peligro de una impresión muy fuerte para ese cerebro atribulado que algunos signos premonito- para ese cerebro atribulado que algunos signos premonito- res condenaban ya a la demencia precoz, de modo que res condenaban ya a la demencia precoz, de modo que comprobaba sus progresivas emociones con una especie de comprobaba sus progresivas emociones con una especie de temor piadoso. Cuando terminó la lectura, asombraban la temor piadoso. Cuando terminó la lectura, asombraban la palidez de su rostro y la inmovilidad de sus manos.
palidez de su rostro y la inmovilidad de sus manos. —¿Vuelve?
—¿Vuelve?
—Sí, viene mañana; pero como siempre, como yo no —Sí, viene mañana; pero como siempre, como yo no la quiero. Entérate. . .
la quiero. Entérate. . .
La delicada cartulina decía así: La delicada cartulina decía así:
"He recibido todas tus cartas; las esperaba aunque no "He recibido todas tus cartas; las esperaba aunque no en ese tono, y sólo contesto la última porque es la única en ese tono, y sólo contesto la última porque es la única precisa. Sí, es necesario que tengamos una conversación precisa. Sí, es necesario que tengamos una conversación franca, decisiva; mejor dicho; es necesario que me expliques franca, decisiva; mejor dicho; es necesario que me expliques el misterio de los últimos meses, porque yo no comprendo el misterio de los últimos meses, porque yo no comprendo nada,
nada, 110110 sé nada . . . Confio en que seras bueno no tortu sé nada . . . Confio en que seras bueno no tortu
rándome inútilmente: te bastara con ser justo. Mañana, rándome inútilmente: te bastara con ser justo. Mañana,
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pues, saldré en el tren de las 9.10 a. m. He logrado con pues, saldré en el tren de las 9.10 a. m. He logrado con vencer a mamá de que debo ir sola—.
vencer a mamá de que debo ir sola—. María Rosa”.María Rosa”. —Y ¿de qué te quejas? —pregunté, devolviéndole la —Y ¿de qué te quejas? —pregunté, devolviéndole la tarjeta.
tarjeta. —
—¡Cómo! ¡Cómo! ¿de ¿de qué mqué me quejo? e quejo? ¿Así habla la espo¿Así habla la esposa quesa que desea reconciliarse?
desea reconciliarse?
..—¡S—¡Si i eres tú eres tú quien debe hacerlo! . quien debe hacerlo! . . . . Ell. Ella es la es la ofa ofenen dida . . .
dida . . . —
—¡Ah! ¡Ah! conquconque ¿ella ee ¿ella es s la ofendida? la ofendida? ¡la ofendida! —re¡la ofendida! —re petía
petía presa dpresa de su inquietante ecolalia—. ¿e su inquietante ecolalia—. ¿Yo soy eYo soy el cull cul pable?
pable? ¿Todo ha sid¿Todo ha sido capricho mío, no?o capricho mío, no?
—Cuando yo, tu mejor amigo, el único, ignoro las —Cuando yo, tu mejor amigo, el único, ignoro las causas que te indujeron a esa inexplicable separación causas que te indujeron a esa inexplicable separación —exclamé— debo creer que María Rosa dice la verdad, —exclamé— debo creer que María Rosa dice la verdad, que no
que no han exihan exististido do . . . . ..
—Te equivocas —replicóme con vehemencia—; te —Te equivocas —replicóme con vehemencia—; te equivocas: existen. Las oculto porque, para admitirlas, sería equivocas: existen. Las oculto porque, para admitirlas, sería menester que vivieses en mí, que fueses yo, y que la amaras menester que vivieses en mí, que fueses yo, y que la amaras como yo la amo. . . En tus condiciones no . . .
como yo la amo. . . En tus condiciones no . . . —¿Ni aun definiendo enteramente tus agravios? —¿Ni aun definiendo enteramente tus agravios? —¡Quién sabe!
—¡Quién sabe!
—No obstante, bastaría demostrar que no ha sido la —No obstante, bastaría demostrar que no ha sido la esposa perfecta . . .
esposa perfecta . . .
Demudóse hasta quedar lívido, y dijo: Demudóse hasta quedar lívido, y dijo: —No, no ha sido. —No, no ha sido. —¡Imposible! —¡Imposible! —¡Tú no puedes comprender! —¡Tú no puedes comprender!
No insistí, temeroso de una de esas crisis delirantes, No insistí, temeroso de una de esas crisis delirantes, seguida de períodos de increíble estupor, que tan a menudo seguida de períodos de increíble estupor, que tan a menudo lo exasperaban. El solo recuerdo de su secreto drama ínti^ lo exasperaban. El solo recuerdo de su secreto drama ínti^ mo transfigurábalo dolorosamente y su angustia era tan mo transfigurábalo dolorosamente y su angustia era tan bárbara, que yo la sentía como un efluvio en el aire que bárbara, que yo la sentía como un efluvio en el aire que respiraba, contagiándome al punto de irritarme el verdor respiraba, contagiándome al punto de irritarme el verdor de la fronda y el blanco florecimiento del membrillar . . . de la fronda y el blanco florecimiento del membrillar . . .
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Nunca he tenido más clara conciencia de la implacable Nunca he tenido más clara conciencia de la implacable impasibilidad de la naturaleza ante el dolor humano. impasibilidad de la naturaleza ante el dolor humano.
—Escucha, ya que me obligas. . . —dijo. —Escucha, ya que me obligas. . . —dijo.
Bajo su mirada no pude reprimir un escalofrío de es Bajo su mirada no pude reprimir un escalofrío de es panto como si me alcanzara no sé qué maleficio, y hubiera panto como si me alcanzara no sé qué maleficio, y hubiera deseado encontrarme lejos, muy lejos de allí. No me arre deseado encontrarme lejos, muy lejos de allí. No me arre draba la revelación inminente, sino la posibilidad de asistir draba la revelación inminente, sino la posibilidad de asistir a la definitiva catástrofe de su espíritu.
a la definitiva catástrofe de su espíritu.
—Sabes cómo la quiero, no puedo decir que la haya —Sabes cómo la quiero, no puedo decir que la haya querido más. . . pero bastaba su presencia para inundarme querido más. . . pero bastaba su presencia para inundarme con regocijos como no experimentara en las exaltaciones con regocijos como no experimentara en las exaltaciones más fervientes de
más fervientes de mi arte mi arte ... . Y Y tú sabetú sabes cómo, cuands cómo, cuandoo nos unimos, puse a contribución todo lo que en mí era nos unimos, puse a contribución todo lo que en mí era inteligente y afectuoso para rodearla de venturas sin nom inteligente y afectuoso para rodearla de venturas sin nom bre ... tú sabes. . .
bre ... tú sabes. . . —Sí.
—Sí.
—Bien. Imagínate ahora, si puedes, con qué sobresalto —Bien. Imagínate ahora, si puedes, con qué sobresalto de horror descubriría que mi felicidad era adventicia; que de horror descubriría que mi felicidad era adventicia; que siendo ella una divina criatura de pasión y ensueño, su vida siendo ella una divina criatura de pasión y ensueño, su vida ideal no me pertenecía; y que lo que yo llamaba su amor, ideal no me pertenecía; y que lo que yo llamaba su amor, no era sino el reflejo de mi propio estado de alma, tan no era sino el reflejo de mi propio estado de alma, tan intenso para
intenso para objetivarse objetivarse y y dar dar la la ililusiusión. ón. . . ¿Com¿Com prendes? . . .
prendes? . . .
—Sí —contesté sugestionado. —Sí —contesté sugestionado.
—La reserva, el retraimiento de los primeros días, atri- —La reserva, el retraimiento de los primeros días, atri- buílos a su exquisita sensibilidad; recordaba, para enga buílos a su exquisita sensibilidad; recordaba, para enga ñarme a mí mismo, que hay una flor misteriosa que no ñarme a mí mismo, que hay una flor misteriosa que no puede tocarse sin que pliegue sus delicados pétalos. Pero, puede tocarse sin que pliegue sus delicados pétalos. Pero, con el tiempo, tuve que confesarme, amargamente, que con el tiempo, tuve que confesarme, amargamente, que su vida interior me era impenetrable. Aun en las horas más su vida interior me era impenetrable. Aun en las horas más efusivas externábase de ella algo hostil. . . No sé explicarte, efusivas externábase de ella algo hostil. . . No sé explicarte, hay co
hay cosas que sólo se sienten . sas que sólo se sienten . . . ¿. . ¿No No has adivinado, has adivinado, a veca veces,es, antipatías bajo las sonrisas. . .? Así, yo, esa incompatibi antipatías bajo las sonrisas. . .? Así, yo, esa incompatibi lidad moral, profunda, como el abismo, bajo su frente lidad moral, profunda, como el abismo, bajo su frente
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hermétic
hermética.a.... . Si sSi se tratara de e tratara de una imuna impapasible, no sible, no padríapadría quejarme sino de mi suerte . . .; pero María Rosa está dotada quejarme sino de mi suerte . . .; pero María Rosa está dotada de todas las potencias, su cerebro es fértil y su corazón de todas las potencias, su cerebro es fértil y su corazón afabl
afable como nine como ningugunono. . . ¡Siempre, ¡Siempre, siempre, rehusábasemsiempre, rehusábasemee su es
su espípíriritutu. . . . .! .! ¿Quiéres un detalle ¿Quiéres un detalle . . . . .? Mira.? Mira: : cuando mecuando me propuse retratarla, los cuadros me resultaron simples propuse retratarla, los cuadros me resultaron simples calcos. . .
calcos. . .
—¡Pero, no —grité— si has hecho uno admirable en el —¡Pero, no —grité— si has hecho uno admirable en el que está viva, palpitante . . .!
que está viva, palpitante . . .! —Te
—Te parece, parece, te parece . te parece . . . . No . No eses ellaella; allí no hay más; allí no hay más que su espléndida figura ...
que su espléndida figura ... —
—¡Y si te e¡Y si te engañaras! ngañaras! ¿Bastan, acaso¿Bastan, acaso, esa, esas fútiles s fútiles apaapa riencias corporales?
riencias corporales?
—Sí, porque, créeme, yo las he estudiado hasta en sus —Sí, porque, créeme, yo las he estudiado hasta en sus má
más fugaces transmutaciones.s fugaces transmutaciones.... . En fin —concEn fin —concluyóluyó— lo— lo que tú esperas es el hecho tangible, la circunstancia fatal que tú esperas es el hecho tangible, la circunstancia fatal ¿no? También la tuve en una de mis noches de vigilia . . . ¿no? También la tuve en una de mis noches de vigilia . . . Fué en ese invierno, poco antes de separarnos. María Rosa Fué en ese invierno, poco antes de separarnos. María Rosa dormía profundamente, y en el tibio recinto de la alcoba dormía profundamente, y en el tibio recinto de la alcoba su respiración tranquila ritmaba el silencio favorable a mis su respiración tranquila ritmaba el silencio favorable a mis dudas. De pronto la siento agitarse; sus manos se crispan dudas. De pronto la siento agitarse; sus manos se crispan sobre las sábanas, y oigo que, con inaudito timbre de du sobre las sábanas, y oigo que, con inaudito timbre de du reza, dice
reza, dice: “: “ ¡Dé¡Déjamejame!”!” . . QueQuedé inmdé inmóvil, atento óvil, atento para propara pro porcionarme el acre placer de un espionaje espiritual, y con porcionarme el acre placer de un espionaje espiritual, y con movimientos cautos giré la cabeza para mirarla bien en movimientos cautos giré la cabeza para mirarla bien en la cara. . . Siempre he de acordarme del pliegue adusto la cara. . . Siempre he de acordarme del pliegue adusto de su ceño y
de su ceño y de la de la obstinada obstinada contraccontracción ción de la de la boca boca . . . . .. En ese mismo instante, con los dientes apretados, repitió: En ese mismo instante, con los dientes apretados, repitió: "¡Déjame!”. ¿Comprendes todo el poder de revelación de "¡Déjame!”. ¿Comprendes todo el poder de revelación de esa sola palabra? No eran incoherencias, no eran caprichos esa sola palabra? No eran incoherencias, no eran caprichos imaginativos, sino el recuerdo distinto de una escena vivida imaginativos, sino el recuerdo distinto de una escena vivida quien sabe en qué circunstancias patéticas. Ese laconismo quien sabe en qué circunstancias patéticas. Ese laconismo preciso e insistente, la expresión de la fisonomía, todo, de preciso e insistente, la expresión de la fisonomía, todo, de nunciab
nunciaba el suceso real anterior. . a el suceso real anterior. . . ¿. ¿No No crees?crees?
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—Sí, sí — convine desolado, comprendiendo la inutili —Sí, sí — convine desolado, comprendiendo la inutili dad de contradecir tal desvarío; y continuó:
dad de contradecir tal desvarío; y continuó:
—Sentéme en la cama para sacudirla, despertarla, pero —Sentéme en la cama para sacudirla, despertarla, pero no tuve valor. . . Después sentí vergüenza como si violara no tuve valor. . . Después sentí vergüenza como si violara un secreto ajeno y lloré en silencio. Desde esa noche no un secreto ajeno y lloré en silencio. Desde esa noche no quiero decirte lo que fué mi vida.
quiero decirte lo que fué mi vida. ¿De qué me ¿De qué me valívalían suan su