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Appendix B.2: Simulating the merger without the behavioral rem edy

to escrito por ella.

Ubica la exploración en el Mar. «Barrera de pulpos en- trelazados y amenazantes». «Siento miedo» –dice– «no quiero seguir» (terapeuta: recurso mágico). «¡Paso estre- mecida…! «Es como un muro». «No quiero seguir…» –

EL ENSUEÑO DIRIGIDO DE DESOILLE

repite–. Sobrepasa obstáculo y señala: «hay total ausencia de vida». «Es un desierto total». «Me siento muy sola…». Sugerimos proximidad del brujo –lo que conduce a un cambio total de escenario y de conducta–.

«Cruzo un endeble puentecillo sobre un cauce seco… veo una choza primitiva que no me gusta… sé que es del

brujo… abro la puerta y el brujo está vestido de plumas

negras, ¡me asquea profundamente…! Y me molesta pro- fundamente su cara sarcástica y fea…». «Hay numerosas máscaras de tótem colgadas… todas malas, impávidas e indiferentes…». Pedir el secreto (también puede ser bus- car el secreto). Lo hace y es «una piedra verde romboidal, etc.».

Destaco que en vez de proponer el clásico ascenso ya, pregunto si siente que desea hacer algo con esa figura y contesta «lo inmovilizo y lo intento matar con un cuchi- llo» quedándose callada y sorprendida. Pregunto porque habrá hecho eso y responde con una secuencia – «me con- duce por un paisaje extraño, cruzamos un puente colgan- te sobre un torrente impetuoso y desbordante… temo caer- me… hay un viento horrible!» «el Brujo va hacia una roca y saca detrás de ella un cofre recamado de piedras precio- sas, forrado de terciopelo rojo, del cual extrae un anillo y me lo ofrece»… «me lo pongo, no se porque, feliz… ! «ade- más me entrega un pez grande y redondo. Regresa con- vencida de que no tiene más que hacer.

Le pedimos que diga si en su camino de vuela tiene algo que decir de lo que ve. «El agua está calma… no hay

viento… las máscaras están caídas… las cuelgo y se caen de nuevo… los pulpos están muertos… etc.».

En el ascenso sube no sólo al personaje central y su se- creto –piedra verde– sino también, las que fueron para

ella, cosas que eligió llevar. Destaco que son estos elemen- tos precisamente, los que armarán la estructura total de lo buscado, siendo por tanto complementos de la transfor- mación principal, de la misma manera que retenemos, por ejemplo, como se presenta vestida y su gesto, la imagen que aparece del otro lado en el sueño del espejo. En este caso hemos sumado al brujo, algunos de los elementos que lo rodean –elegidos libremente– y que se transformarán en significantes muy útiles, pues determinan el enfrenta- miento mágico con lo oculto bajo el simbolismo del dis- fraz.

Ascenso.

Sensación de «liberación... de calma, etc.».

Conversiones en la plataforma:

Piedra verde Patito «tierno y suave que puedo tocar». Máscara Estatuilla de un hombre triste.

Anillo Ramo de flores de azahar.

Pez Moneda de oro

Brujo Un gallo… «que se va».

En este vuelo final selecciona para llevar el ramo y la

estatuilla.

De su relato muy detallado comenta especialmente: «no entiendo nada» y «de qué puede servir esto…»

En el Análisis (resumido al extremo) asocia:

Mar Misterio, me gustaría vivir frente

a él…

Barrera - pulpos Miedo, algo infranqueable… Desierto marino Ausencia de vida, falta de protec-

EL ENSUEÑO DIRIGIDO DE DESOILLE

Puente endeble Inútil… una locura allí…

Choza Vida primitiva, suciedad… y todo

eso (?) promiscuidad…

Un momento callada, recuerda con asombro que la proximidad de su hermano en ocasiones, le hizo temer enamorarse de él y que más joven, tuvo parecido temor de amar a su primo, lo que sintió «horrible e incestuo- so»… , «porque era pariente»…

Al preguntársele que piensa del vínculo fobia plumas – Brujo emplumado, tiene el gesto de quien se enfrenta a un hallazgo con una expresión de sumo interés, en un mo- vimiento de confianza por primera vez, por el material.

Es entonces que recuerda inesperadamente para ella, su antigua preferencia por el Padre, las diferencias de «tra- to» que su familia hacía con el hermano, al que llama «en- gendro», critica a su Madre que «no comprende» a su pro- genitor, se complace en tener los mismos gustos que éste, etc. (por supuesto este análisis fue mucho más extenso).

En suma y yendo a la raíz de la técnica:

Hacemos trabajar el sueño en su tema principal y ade- más con una motivación que completa el flujo hacia este componente no secundario que es el secreto, este fertiliza el desarrollo y mantiene la ruta. Preguntando oportuna- mente por él, dentro del contexto y sin sugerir: ¿lo ha- lló?… ¿cómo?… ¿qué hace? ¿qué ve alrededor?… ¿nota algo especial?… etc. para que logre alcanzarlo y lo sienta como tal.

Para nosotros el efecto de esa conducción es útil, por- que a veces lo que parece frustrarse por la angustia, en este caso, al tener el estímulo de una misión definida, abre nuevas posibilidades imaginarias que reimplantan el tema.

En este sentido llamamos la atención como ejemplo, que en el uso del ácido lisérgico, fue lo esencial en la dirección del flujo caótico espontáneo. En la mayoría de los casos la misión era enfrentar al personaje del tema, para encon- trar el secreto.

En el trabajo siguiente sobre drogas alucinógenas y psico-

terapia relataremos un caso especialmente demostrativo.

Siempre fue la dificultad mayor que debía vencerse con este recurso, por ser invadido de continuo por diferentes vivencias.

El manejo de esta propuesta demostró el valor de esta consigna, que aconsejamos como condición infaltable.

El caso especialmente demostrativo está totalmente in- cluido en el «El Manejo con Aproximación Analítica del Rêve Eveille Dirigée» (E. D.) publicado en el Tomo I de las Primeras Jornadas de Psiquiatría e Higiene Mental de di- ciembre de 1967.

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