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Appendix B – Technical Assistance Survey Results

Italia se caracteriza por su originalidad, consecuencia de la pervivencia del mundo clásico, lo que explica la incorporación de elementos antiguos a la arquitectura románica junto a la elegancia de sus proporciones.

En Lombardía, los exteriores de los templos se articulan en un conjunto de arquillos ciegos y franjas verticales (llamado bandas lombardas), con ejemplos representativos en San Miguel de Pavía y San Zenón de Verona, en cuyas fachadas se utilizan pórticos con columnas que se apoyan sobre animales.

Pero es la Basílica de San Ambrosio de Milán, el edificio más destacable. Está precedida por un atrio que guarda relación con el modelo paleocristiano, con corredores abovedados. La fachada está flanqueada por dos

campanarios y la planta tiene tres naves, dividida la central en cuatro tramos y cubierta por los primeros ejemplos de bóvedas de crucería. Aunque no existe transepto, en el cuarto tramo se asienta una cúpula sobre trompas. La cabecera tiene tres ábsides semicirculares.

La influencia clásica se dejó notar especialmente en Toscana, con el uso del mármol y el empleo preferente de la columna. En Pisa se construyó un conjunto catedralicio de gran belleza integrado por la catedral (1063-1118), el baptisterio (1153) y el campanile (1174). La primera fue realizada por los maestros Burgueto y Reinaldo, con cinco naves y un crucero con cúpula integrado

por otras tres, con cubiertas de madera en las naves centrales y bóvedas de arista en las laterales. El mármol se alterna en fajas de blancos y oscuros, distinguiéndose en la fachada principal varios pisos de arquerías. El baptisterio, obra de Diotisalvi, es independiente y tiene planta circular con un espacio central envuelto por una nave anular. Su exterior fue modificado por Nicola Pisano en estilo gótico en 1250. Varias arquerías rodean también la torre, construida por el alemán Guillermo y el pisano Bonnano.

Otro ejemplo muy significativo es la iglesia de San Miniato al Monte (Florencia), terminada en el siglo XII en tipo basilical con tres naves separadas por arcos de medio punto sobre columnas corintias reutilizadas o pilares con columnas adosadas. La cubierta es de madera y las paredes están revestidas de mármoles de diferentes colores, al igual que su fachada, con

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una estructura escalonada que tendrá repercusión en la arquitectura renacentista.

En el Lacio se siguen empleando los modelos paleocristianos con una decoración geométrica, basada en fragmentos de mármoles de colores que originaban mosaicos. Esta técnica se denomina estilo cosmatesco y tiene ejemplos representativos en el Claustro de San Juan de Letrán y el de San Pablo Extramuros de Roma.

Sicilia se caracterizará en todo el siglo XII por un estilo muy original, conocido como arte sículo-normando, que integraba influencias bizantinas, normandas y musulmanas. Ejemplos destacados son la catedral de Cefalú, una basílica de tres naves con crucero y ábsides escalonados (el central muy profundo y los laterales menos salientes). Su fachada occidental destaca por su sobriedad y la presencia de unos arcos apuntados de origen musulmán.

La catedral de Monreale es también una basílica de tres naves, techo de madera, amplio y alargado crucero y tres ábsides, que en su exterior desarrollan una recargada decoración a base de arcos apuntados entrecruzados que desandan sobre columnillas de mármol. La Capilla Palatina de Palermo es de planta basilical, con arcos apuntados que descansan sobre columnas corintias. El techo de la nave central está formado por mocárabes.

5.2 Alemania: la herencia otoniana

La arquitectura románica alemana siguió, junto a las influencias francesas (sobre todo borgoñonas) y lombardas, la tradición otoniana. La iglesia de San Miguel de Hildesheim consta de dos ábsides (rasgo típico del románico alemán), dos presbiterios y dos cruceros además de un cuerpo central de tres naves.

La región renana será la más importante en lo artístico, siendo característico en sus templos, además del doble ábside, las torres cilíndricas a los pies y en la cabecera, bóvedas de arista en todas las naves y un tipo de decoración en el exterior de influencia lombarda, consistente en arquerías ciegas y bandas.

La catedral de Spira, del siglo XI, es muy monumental, tiene tres naves y en el exterior en lo alto del ábside, corre una galería formada por pequeñas arcadas (motivo también repetido en el románico alemán). La catedral de Maguncia, con dos ábsides enfrentados, se basó en el sistema de bóvedas de arista de la de Spira. Por su parte la catedral de Worms también tiene un modelo de doble ábside que enmarca un plan basilical con pilares y bóvedas nervadas menos monumental que las anteriores. Otro ejemplo significativo es la iglesia de Santa María Laach.

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5.3 Inglaterra: la innovación técnica en las bóvedas de Durham

Inglaterra, desde 1066 gobernada por los normandos, se mostrará por tanto influenciada por los modelos normandos franceses. Son construcciones de gran tamaño con tres naves muy alargadas, en cuyo tramo central se coloca un cimborrio cuadrado a modo de torre y que cuentan con cabeceras de tres ábsides largos y rectilíneos.

Muchas catedrales fueron edificadas en este estilo, pero muy pocas se han conservado o no transformado. La iglesia de St. Albans, se construyó con ladrillos (reutilizados de época romana) y en su planta basilical se distinguen tres naves divididas en diez tramos y separada por pilares, con un transepto sobresaliente y una cabecera escalonada con siete ábsides. La catedral de Durham (1093-1133) merece la atención por su repercusión en la formación del Gótico. Es de planta basilical, precedida de un nártex e integrada por tres largas naves alternadas con soportes muy robustos (columnas y pilares con columnas adosadas), el transepto es muy acusado y una cabecera profunda en tres ábsides, de los cuales el central se proyecta hacia el exterior. En el alzado del templo se distinguen tres cuerpos: grandes arcadas, tribunas y ventanales, con una decoración muy acusada con motivos en forma de rombo y en zig-zag. El uso de bóvedas de crucería de ojiva fue una solución atrevida e innovadora, que será característica del Gótico.

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TEMA 9. PINTURA Y ESCULTURA

ROMÁNICA

1. Introducción

2. El lenguaje de las imágenes románicas

2.1 La iglesia y su decoración 2.2 La finalidad de las imágenes 2.3 Los métodos de representación 2.4 Los temas y motivos

2.5 El simbolismo de las imágenes

3. La escultura románica

3.1 Centros de escultura en Europa: Francia, Italia y Alemania 3.2 Centros de escultura en España

3.3 La imagen escultórica libre del marco arquitectónico

4. La pintura románica

4.1 La pintura sobre tabla y la miniatura

1. Introducción

El arte románico favoreció el renacimiento de la escultura en piedra al formar parte ésta de los edificios y quedar supeditada a ellos. Esta escultura monumental se había ido enrareciendo en el periodo tardorromano, hasta que las invasiones bárbaras la hicieron desaparecer, limitándose la actividad escultórica a la orfebrería y los trabajos en marfil.

Alrededor del año 1000 la situación cambió y eN el norte de España y el sudoeste de Francia las iglesias se cubrieron de esculturas, gracias a la integración de equipos de escultores a los de canteros. Desde entonces la decoración esculpida se incluyó como si fuera una piel en la estructura arquitectónica, proporcionando a los edificios no sólo unos programas decorativos concretos, sino un sentido simbólico, narrativo y espiritual, que explica y permite comprender el mundo románico. Las tallas de madera policromada resurgen también en estos momentos, aunque en menor proporción que las tallas en piedra.

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El románico supone la asunción de un estilo unitario en todas las artes, tanto en la forma como en el contenido, por primera vez tras el periodo romano, y su difusión internacional lo convierte en el primer estilo de la Europa romana y cristiana.

2. El lenguaje de las imágenes románicas

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