• No results found

Appendix C – Data custodian questionnaire

¿Hasta qué punto te sientes satisfecho ahora mismo con tu vida? Tendemos a acostumbramos a lo que tenemos. Seguimos haciendo esas mismas cosas que siempre hemos hecho y que nos han funcionado. Tal vez nuestra vida nos parezca cómoda, pero puede que en el fondo tengamos una sensación molesta: ¿Tengo ahora mismo todo lo que me merezco?

Lo hermoso y lo peligroso de la vida moderna es que tienes que seguir moviéndote en tu propia dirección, de lo contrario los demás te moverán en la suya. Si no sabes lo que quieres, es muy fácil encontrar a alguien que te diga lo que él quiere que hagas y trate de conseguirlo. Si te conformas con eso, tal vez ha llegado el momento de que dejes este libro. Pero si quieres algo más para tu vida, si deseas tener todo lo que te mereces, sigue leyendo... ¿Tienes ahora mismo todo lo que te mereces?

La vida es una serie de pequeñas decisiones. Una a una parecen insignificantes, pero juntas suponen mucho. Cada una de ellas es importante. Toda una vida puede cambiar por una decisión aparentemente pequeña. Todo cuanto hacemos, cada pequeña decisión que tomamos, tiene algún propósito. Tomar las riendas de tu vida significa tener tu propio propósito y fijar tus propios objetivos, y no permitir que otros los fijen por ti. Todas las personas exitosas se fijan objetivos Los objetivos son sueños con piernas... ¡van a alguna parte!

Cuando (Andrea) comencé a interesarme por los objetivos, me preguntaba si verdaderamente funcionaban en la vida real o si no eran más que una hermosa idea. Había leído mucho acerca de cómo la gente conseguía cosas asombrosas trabajando con objetivos y haciendo algo distinto de lo que normalmente hacía. Hasta que un día decidí poner a prueba la idea. A fin de cuentas, ¡lo peor que podía pasarme es que nada cambiara!

Llevaba años trabajando duro, pero no disfrutaba de mi vida. ¿Habría estado trabajando por algo que no quería? Definitivamente, esa no era la vida que había soñado para mí.

Di un importante paso adelante: comencé a escribir mis objetivos. Comencé a poner el primer ladrillo del edificio de mi vida actual. Quería hacer cambios.

Cuando comencé a trabajar en serio con objetivos sucedieron muchas cosas... Antes de eso había dedicado toda mi vida profesional al arte, sobre todo al teatro. Llevaba años viviendo en teatros y estudios de cine, trabajando de día y de noche, y había sido una experiencia fascinante. Era una vida maravillosa, pero estaba convencida de que tenía que hacer otra cosa si quería sentirme realmente realizada. No es fácil comenzar de nuevo, sin ninguna garantía de conseguir al final eso que quieres. Tenía miedo. Es normal que te asuste lo desconocido. Sin embargo, el miedo puede ser muy positivo si consigues dirigir la energía que contiene. El miedo nos hace avanzar, cuando no nos paraliza puede ser muy motivador. El miedo es un instinto de supervivencia, de modo que tiene su papel en la vida, aunque a menudo nos mantiene anclados en el mismo lugar seguro. Yo respetaba mi miedo y me sentía agradecida por él.

Cuando tenemos suficiente apoyo para ir a por nuestros objetivos (este apoyo puede ser la fe en el futuro y en nuestras posibilidades) podemos superar nuestro miedo. Nos encontramos entonces en un período de transición, en que hemos abandonado la seguridad de donde estábamos pero aún no hemos llegado a donde queremos estar. Este tiempo puede ser nuestro mejor amigo (nos prepara para nuestro objetivo) o nuestro peor enemigo (nos hace creer que nuestro objetivo no es posible tan sólo porque aún no estamos ahí). Cuando decidí dejar el mundo del cine para convertirme en formadora de PNL no estaba preparada. Había leído muchos libros sobre el tema, pero eso era todo. De modo que, aunque me sentía impaciente, el tiempo de transición fue mi mejor amigo porque me brindó la oportunidad de prepararme para mi objetivo.

Eso sucedió hace algunos años. Ahora estoy sentada en una maravillosa villa de Mallorca, escribiendo este libro sobre PNL y coaching junto a una persona muy especial, con quien comparto los mejores momentos y realizaciones de mi vida. Nuestra relación se basa en la amistad, el amor y la confianza absoluta, justo lo que siempre había deseado. Pasamos mucho tiempo viajando, dando cursos de coaching y de PNL, y somos muy felices. Recuerdo muchas ocasiones en mi vida en que simplemente dejé de pensar que eso fuera posible. Me alegro de haber mantenido en cada etapa del viaje la creencia de que mis objetivos eran posibles.

Ahora sonrío al recordar las palabras que escribí hace años en aquel pedazo de papel. Esas palabras —mis objetivos— fueron las más poderosas que jamás haya escrito.

Explorar el presente y diseñar el futuro

Un objetivo es un sueño con piernas. ¿Qué significa eso?

Los objetivos son lo que nos hace avanzar. Son lo que queremos. ¿Por qué nos levantamos de la cama cada mañana? Porque queremos algo. Puede ser algo trivial, por ejemplo el desayuno, o grandioso, como mejorar la vida de alguien mediante un trabajo significativo. Los objetivos son la base del coaching. El coaching ayuda a los clientes a expresar lo que quieren, a tener buenos sueños, a ponerles patas y a correr con ellos.

Siempre nos movemos hacia algo. Nos movemos de un estado presente a un estado deseado. En el momento en que no nos sentimos satisfechos con lo que tenemos, nos ponemos en marcha hacia algo mejor. Lo que una persona quiere es lo que la distingue de otra. Algunas tienen toda la comodidad material, pero aun así se sienten insatisfechas. Otras viven con gran simplicidad y, sin embargo, se sienten plenamente a gusto. Nuestros objetivos son tan individuales como nuestras huellas dactilares.

Lo opuesto a marcar objetivos es pensar en los problemas. Eso centra la atención en lo que está mal. Muchas personas se pierden en un laberinto de problemas buscando los antecedentes, el coste y las consecuencias de los problemas, así como su culpable. La marcación de objetivos cambia la atención de « ¿Qué está mal?» a « ¿Qué es lo que quiero?», lo cual nos hace avanzar de forma estructurada.

El coach ayuda al cliente a explorar el presente y a diseñar el futuro. Acompaña al cliente desde donde está hasta donde quiere estar, proporcionándole más opciones y más recursos para el viaje.

Eso implica dos clases distintas de objetivos:

• El objetivo-resultado: tu destino final, el lugar al que te diriges.

• El objetivo-proceso: tu viaje, cómo vas a llegar allí. Tu plan para alcanzar un objetivo- resultado incluye una serie de objetivos menores que componen tu viaje.

Distinguir entre esos dos aspectos muy distintos de la marcación de objetivos es crucial. Muchos consejos sobre objetivos mezclan ambas cosas.

Related documents