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APPENDIX D: Sensitivity of the results to the stream-wise resolution

APPENDIX A: Adjoint equations

9. APPENDIX D: Sensitivity of the results to the stream-wise resolution

Con la intención de trazar un marco completo sobre el que examinar el contexto general en el que las operaciones censuales comienzan a descentralizarse más allá de la propia Italia, es necesario que nos detengamos en analizar las medidas adoptadas en relación a la fiscalidad provincial. Como hemos podido apreciar con anterioridad296, el

hecho de que los ciudadanos romanos residentes en territorio itálico fueran eximidos del pago del tributum desde el s. II a.C. hizo más necesario, si cabe, ejercer un control efectivo sobre los recursos, principalmente económicos, que se encontraban en el ámbito provincial. Aunque no disponemos de ningún testimonio directo sobre la realización de un censo local en las distintas comunidades de la provincia de Asia en época de Sila, su reorganización en materia fiscal puede darnos una serie de claves para apreciar, además de las bases que conformarán posteriormente la fiscalidad en época cesariana y augústea, la estructuración de un sistema administrativo que, de una forma u otra, debía converger en la puesta en marcha de un aparato burocrático tan necesario como el del censo.

Tras su victoria en la Primera Guerra Mitridática, Sila convocó en Éfeso a los representantes de las póleis (App., Mithr., 61, 252) y les expuso la forma en la que reorganizaría la provincia, haciendo especial hincapié en la estructura fiscal, compuesta en buena medida en función de la indemnización impuesta tras la finalización del conflicto (App., Mithr., 62, 259). Siguiendo los argumentos expuestos por Le Teuff, lo verdaderamente interesante al respecto es cómo quedaron especificadas las modalidades de recaudación de la suma compensatoria estimada, encargándose el propio Sila de repartirla por cada comunidad política, estableciendo un plazo para efectuar el pago, así como un castigo para quien incumpliera esta demanda. Asimismo, determinó cuáles serían las modalidades de percepción del nuevo tributo enviando hombres para reunir el dinero297. En este sentido, la medida de Sila debió de suponer una profunda

transformación del sistema impositivo, dado que en el año 84 a.C. organizó la provincia

296 Cf. supra apdo. I.1.1. Sobre el tributum y la fiscalidad, con especial atención a su impacto a partir

del 167 a.C., cf. Nicolet 2000, 76 s. y 99 s.

297 Los encargados de reunir el montante eran los publicani, como puede deducirse a partir de las cartas

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en cuarenta y cuatro distritos administrativos, que englobarían a su vez a varias civitates, con un objetivo eminentemente fiscal298.

Esta estructuración refuerza la idea de que el total de la suma con la que la

provincia debía contribuir se repartía equitativamente entre las civitates, probablemente

en función de la riqueza de cada una a pesar de que no es posible precisar qué criterios fueron empleados para proceder con la delimitación de los distritos (Le Teuff 2014, 88). En cualquier caso, volviendo a examinar la correspondencia de Cicerón con su hermano Quinto299, podemos deducir que el reparto de la suma total entre los distritos fue en cierta

manera proporcional. Ahora bien, ¿cómo es posible delimitar las capacidades contributivas de cada comunidad política con la finalidad de realizar un cálculo global del montante que cada distrito podría abonar, de tal forma que pudiera realizarse un reparto igualitario? Necesariamente tuvieron que existir registros censuales a partir de los cuales Sila pudiera conocer el potencial económico de las distintas civitates, así como de sus residentes, de tal forma que pudiera proceder con la distribución de la cuantía. La actividad censual debió de convertirse por tanto en la herramienta clave para conocer las capacidades contributivas de los provinciales. Pero esta actividad habría exigido un tiempo demasiado excesivo por la propia naturaleza de las operaciones, y sin duda Sila necesitaba llevar a cabo un cálculo lo más breve posible para regresar cuanto antes a Roma. Si bien podemos asumir que un censo provincial no fue del todo completo en el 84 a.C., sí que es probable que se efectuara una estimación, aunque fuera parcial, de los individuos residentes en los distritos, permitiendo así crear un sistema rápido pero a la vez preciso, pues no debemos olvidar que esta distribución desarrollada por Sila y sus lugartenientes tuvo su continuidad en el tiempo, asumiendo que tanto los habitantes de Asia Menor como los que siguieron al propio Sila en el gobierno de la provincia — Pompeyo y Flaco— pudieron adaptarse favorablemente al mismo. No obstante, también cabe la posibilidad de que ambos hubieran perfeccionado el sistema establecido por Sila, llevando a cabo de manera más detenida la contabilidad.

298 Le Teuff 2014, 87 s. La composición de estos distritos administrativos para ser utilizados con fines

contributivos se mantuvo por lo menos veintidós años, como podemos comprobar a partir de un comentario de Cicerón que se refiere los hechos acontecidos en el 62 a.C. en la provincia cuando se exigió a cada

civitas una contribución al fisco para pagar una flota que hiciera frente a los piratas. L. Valerius Flaccus,

en ese momento propraetor de Asia, afirma llevar a cabo la repartición empleando el sistema establecido por Sila (Cic., Flac., 14, 32).

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No es posible demostrar el desarrollo de estas operaciones en la provincia de Asia en época silana a partir de testimonios directos que confirmen la realización de censos a nivel provincial, así como de la existencia de censores locales en la civitates que se encontraban dentro de la misma300. Pero a pesar de ello las reformas promovidas por Sila, donde la

fiscalidad provincial se antepone como un mecanismo clave en el proceso y se materializa necesariamente a partir del registro de los bienes de cada ciudadano, nos permiten pensar que las operaciones censuales pudieron desarrollarse de alguna manera.

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