de la Misericordia había desistimiento de dote. Una joven renunció a cuatro dotes que la Misericordia le había otorgado. Fue el caso de doña Juana María Bernal, doncella vecina de la ciudad de Sevilla, la cual presentó papeles por donde constaba estar nombrada en cuatro dotes de la Misericordia, uno de cien ducados de la dotación de doña Catalina Pizarro, otro de cincuenta ducados de la dotación de Alonso Bermudo de Cárdenas. Otro de ajuar de ropa nombrada por el hermano marqués de Carrión y el otro de cincuenta ducados de la dotación de Manuel de la Cuesta, nombrada por don José de Céspedes. La joven no estaba en ánimo de tomar estado de casada y había desistido de las cuatro dotes ante el escribano público de Sevilla Manuel Martínez. Este documento lo presentó como testimonio. El cabildo acordó de conformidad admitir la renuncia y que se extinguiesen los moldes que presentó para que el padre mayor lo diese a otras.580
Una joven enferma que ya había hecho procesión de dotadas, enfermó del pecho y cedió sus derechos en su hermana quien también desistió de la dote y pidió que fuese utilizado el dinero como ayuda de la hermana enferma. En 1721, Josefa María de Torres, vecina de esta ciudad y viuda de Gerónimo Damián, tenía dos hijas únicas, Petronila y Luisa. La primera fue nombrada a una dote de treinta ducados y un vestido de la dotación de Alonso de Montalván con la que salio en procesión el año de 1695. No pudo casarse porque le había dado un zaratán en un pecho que le había abierto llaga, padeciendo grandes necesidades por su pobreza. Y desistió su dote a favor de su hermana Luisa. El desistimiento hecho de ambas hermanas por escribano público para que el hospital entregara los treinta ducados para el sustento de la enferma. La casa lo aceptó y entregó la dote a modo de limosna a la enferma dotada a pesar de tener hermana soltera, desistiendo ambas de aquella dote para tomar estado.581 En este punto había que aclarar que la sociedad consideraba que el matrimonio era el estado de la mujer para cumplir su papel de madre, esposa y sentirse protegida en el seno de su hogar, ya que la soltería o el celibato se consideraban como situaciones de desventaja y de abandono.582De ahí la necesidad de incluir la ayuda a la hermana soltera para facilitar su busqueda de encontrar marido y así “remediarla”.
Sin embargo, las doncellas no querían casarse y renunciaban a sus dotes. En 1742, la doncella María del Espíritu Santo, vecina de Sevilla, fue nombrada en dos dotes uno de ajuar libre por el conde de Villanueva y el otro de cincuenta ducados como huérfana de la dotación de Fernando de Medina del Campo y por estar en ánimo de no tomar estado se desistió de las dos dotes.583 Desistieron dos mujeres más. En 1748, habían muchas prorrogas y renuncias de dote. La doncella tenía un plazo de quince días una vez que era comunicada de su nombramiento para recabar su cédula, en caso contrario se perdía y se concedía a otra.584A mediados del siglo XVIII, se redujeron las renuncias a dotes.
c.7. Recibir más de dos dotes, de las comunes y otras de patronato destinado a parientes
A fines del siglo XVI, la Misericordia solía entregar dos dotes comunes a las jóvenes, incluso hasta cuatro si es que recibía dotes de parientes. En total, una joven podía recibir de este hospital hasta siete dotes (dos por nombramiento de hermanos, uno por parentesco, otro por naturaleza, otro por vecindad, otro por llamamiento de los fundadores, y otro por nombramiento de los patronos de fuera de la casa). Lo usual era recibir dos dotes de las comunes (ajuar y dinero) y esta práctica se dio hasta fines del siglo XVIII. Sin embargo, la Misericordia a lo largo de su historia institucional dudó acerca de si era justo esta práctica. Por eso, encontramos una suerte de “tira y aflora” a esta costumbre bastante extendida en la institución. Por ejemplo, en 1567, el cabildo discutió si una doncella podía llevar dos dotes de otras instituciones. El cabildo acordó que la doncella que fuese hija de la casa podía llevar dos dotes uno en ajuar y otro en
580
AHPS, Libro cabildo 4757, (1719-1723), 04/08/1720.
581
AHPS, Libro cabildo 4757, (1719-1723), 06/07/1721.
582
LORENZO MONTERRUBIO, C. (2015: 43).
583
AHPS, Libro cabildo 4762, (1741-1746), 08/06/1742, f.13v.
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162
dinero, pero no podía llevar otras dotes más de ninguna otra parte. Esta decisión se pondría por capítulo de regla.585 Tal medida tenía una excepción determinada por el cabildo, el que podía entregar más de una dote si consideraba que la causa era legítima. Las mujeres que eran nombradas a dos dotes eran visitadas por los hermanos una sola vez.586
En 1579, las admitidas como hijas del hospital podían llevar dos dotes, uno de ajuar y otro de dinero, otorgadas por hermanos o patronos exteriores de la Misericordia, como la renta del burgalés Andrés Gutiérrez y de otros bienhechores. Es decir, las dotes de parentesco que le perteneciera. Las calidades de estas jóvenes respondían a las deseadas por los testadores y de los capítulos de la regla. La doncella que llevaba ajuar del hospital, no podía adquirir otro fuera de él. Si lo hacía, se le quitaba la del hospital.
En 1601, los problemas en la demora en la entrega de dotes, la larga lista de espera, las deudas, obligaron al hospital a no recibir más jóvenes para dotar a excepción de las que nombraban los cofrades.587 Ante esta coyuntura, el cabildo acordó que ninguna doncella podía recibir más de una dote, salvo cuando al cabildo por causa legítima le pareciese que recibiese dos dotes. En este caso, recibiría sólo una visita. Si se enteraban que cogía otra dote de la Misericordia sin permiso, ningún hermano iría a su domicilio a tomar sus datos. Una prueba que indica que la austeridad continuó en la institución a mediados del siglo XVII fue la negación del cabildo dle 6 de diciembre de 1626 a la solicitud presentada por una vecina de la ciudad de Sevilla doña Isabel de Carbajal que pedía dos dotes para el casamiento de dos doncellas que le habían servido y se acordó que por ahora no había lugar porque el hospital no entregaría ajuares aquel año.588
A mediados del XVII, en 1635, la Misericordia podía entregar a una misma persona una dote de ajuar y de dinero, sobre todo si el testador así lo indicaba en su testamento. Fue el caso de la doncella Francisca de Ojeda, vecina de Sevilla, quien pidió al cabildo el 1 de julio de 1635 que revisara su caso. El letrado de la Misericordia Urban Paz de Vivero confirmó la petición por los documentos presentados que era parienta del testador Juan Báez que había mandado entregar dos dotes uno de ajuar y otro de dinero (cincuenta ducados) a sus parientas. El cabildo acordó que en cumplimiento de aquella voluntad fuese admitida y asentada en los libros de las doncellas, previa visita, pagándose de la renta de 1634.589 Otro caso fue el de Ana de Vargas de cuarenta años. En 1637 había sido aceptada a una de las dotes que estaban destinadas a naturales y huérfanas de la villa de Huévar. Asimismo, se la había asentado y recibido en otra dote de ajuar que se le había pagado. Pero, la dote de dinero aún no lo había recibido. Esta petición se remitió a contaduría para que se informase.590 En los libros viejos de doncellas de la Misericordia de aquella dotación estaba recibida Ana de Vargas, asimismo en otro de ajuar. Sin embargo, en una y otra partida no parecía estar casada ni haber llevado fe de ello, por lo cual se acordó que atento a que en su petición decía haber recibido la dote de ajuar que presentara la carta de pago y dote de haberlo recibido de la Misericordia, para que habiéndose visto se estudie el caso y realizar lo que más conviniese.591
La Casa Pía empezó a entregar más asiduamente una dote y ajuar a cada doncella. En 1655, Juan Francisco Torres pidió que por haberse muerto su hija Catalina de Gracia a quien la Misericordia había hecho merced de darle dos dotes uno de ajuar y otro de dinero, solicitaba aquellas dotes para sus otras dos hijas a quienes la Misericordia había entregado dotes de dinero
585
AHPS, Libro cabildo, 4738, abril 1567.
586
AHPS, Libro cabildo, 4741, (1598-1601), 03/10/1599. “Que atento que por los libros de las doncellas
parece que están muchas recibidas en dos dotes de que por experiencia crean inconvenientes… determinó que ninguna doncella reciba más de una dote salvo cuando el cabildo por causa legitima que le parezca sea recibida en dos dotes la tal doncella y se advierta a los visitadores para que sea solo una visita”.
587
AHPS, Libro cabildo 4741, (1598-1601), 1601.
588
AHPS, Libro capitular 4755(1626-1630), 06/12/1626, f.111r.
589
AHPS, Libro cabildo 4746(1633-1636), 13/07/1635, f. 290v.
590
AHPS, Libro cabildo 4747(1636-1639), 02/09/1637, f. 93r-v.
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