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Appendix E About the Authors

In document An Action Plan For Growing Nebraska (Page 191-193)

Otra de las manifestaciones de la llamada “militarización” de la Policía Nacional se puede observar en la jerarquía de tipo castrense dentro de la institución y en la disciplina de corte militar por medio de la cual se forma a sus miembros.

181 Que la dirección de la Policía Nacional de Colombia estuviera ocupada por oficiales de las

Fuerzas Militares es un claro antecedente del control que el estamento militar ha ostentado sobre la institución policial y de su influencia en los medios y mecanismos utilizados por la policía para el control del orden público. En sentido análogo, autores como Miguel López Corral han establecido que para la Guardia Civil española “La existencia de un Estado Mayor de la Guardia Civil como órgano asesor de la Dirección General conformada sólo por oficiales del Ejército, reforzó el control de la seguridad pública por parte de los militares”. López Corral Miguel. “La disputa competencial en torno a la Guardia Civil”. Cuadernos de la Guardia Civil: Revista de seguridad pública. No. 22, año 2000. Pág. 213.

182 Arts. 2 y 3 del Decreto Legislativo 1814 de 1953, del 13 de junio.

183 Para autores como Gustavo Giraldo, la subordinación de la Policía al estamento militar se hizo

evidente con la obligación para la Policía Nacional de colocarse a órdenes de los Comandos Militares. Gallón Giraldo, Gustavo, Centro de Investigación y Educación Popular. La república de

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La llamada Jerarquía “Típicamente castrense”184 ha sido uno de los elementos

destacados por diferentes autores para caracterizar la militarización de la Policía Nacional, estando determinada por la equivalencia entre los grados policiales y los militares185. En este sentido, la organización de los mandos de la institución

policial se ha estructurado con equivalencia a la de los militares, teniendo los oficiales nueve grados que se clasifican en tres niveles: Oficiales Generales, constituidos por los grados de General, Mayor General y Brigadier General; Oficiales Superiores; constituido por los cargos de Coronel, Teniente Coronel y Mayor y los Oficiales subalternos, representado en los cargos de Capitán, Teniente y Subteniente. Por su parte la carrera de sub oficiales se constituye de seis grados: Sargento Mayor, Sargento primero, Sargento viceprimero, Sargento segundo, Cabo primero y Cabo segundo186.

184 El término es utilizado por el autor Oscar Julián Guerrero para establecer que son similares la

estructura del ejército y de la Policía Nacional en lo concerniente al personal, los grados y la conformación del mando. Guerrero Peralta, Oscar Julián. “La policía en el estado de derecho latinoamericano: el caso Colombia”. Ob. Cit. Págs. 204-205.

185 Nicolás Velázquez establece que la policía ha venido organizándose a imagen y semejanza de

las Fuerzas Militares, por medio de una estructura piramidal, de divisiones, brigadas y compañías; de la misma manera lo considera María Victoria Llorente, al determinar que la Policía se encuentra jerarquizada con una estructura de mando militar. En este sentido también lo establece Claudia Patricia Gómez, al establecer que el proceso de militarización de la Policía Nacional se ha caracterizado entre otros, por la estructura piramidal y jerárquica con equivalencia entre los rangos militares y los grados policiales. Esta apreciación también es compartida por Germán Silva García al manifestar que la policía de Colombia se constituye en un cuerpo militarizado, siendo una de sus características que la estructura de la policía sea similar a la militar “De tipo piramidal, fundada en relaciones jerárquicas”. Ver al respecto Velásquez Hernández, Nicolás Guillermo. Legitimidad,

reforma y autonomía: análisis del discurso político sobre la Policía Nacional de Colombia, 1948- 2002. Ob. Cit. Pág. 11; Llorente, María Victoria. “Perfil de la policía colombiana” Ob. Cit. Págs. 412- 413; Gómez Rojas, Claudia Patricia. “Militarización de la policía nacional y policiamiento del ejército nacional de Colombia”. Ob. Cit. Pág. 2 y Silva García, Germán. “La Policía en Colombia: paradojas de un modelo policial en una sociedad conflictiva”. Ob. Cit. Págs. 146-147.

186 Para autores como Pablo Casas Dupuy, ninguna reforma que se ha aplicado a la policía ha

podido modificar la estructura y características de la misma. Las reformas que han tratado de modificar las características tanto estructurales como funcionales del cuerpo policial; entre otras, la jerarquía y mando de tipo militar, han sido revertidas o ignoradas. Para este autor “El fracaso de todas las reformas de fondo está estrechamente ligado a esa condición, pues es claro que ese régimen de corte militar termina condicionando de una u otra forma todos los procesos y aspectos de la vida institucional. Desde el diseño de los programas de formación, hasta la definición de los ascensos, las evaluación del personal y la asignación de cargos. Desde el control disciplinario interno, hasta la forma de tramitar las quejas y reclamos de la ciudadanía. Desde el acceso a los

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La existencia de grados de tipo militar ha supuesto una línea de mando de tipo piramidal –similar a la de los Militares-, encontrándose en la base de esta a los agentes de policía187. De esta manera, se ha considerado que este tipo de

organización ha generado varios inconvenientes188, que se han venido servicios de salud y bienestar social, hasta su forma de relacionarse con la ciudadanía. Desde la planeación de los servicios operativos, hasta la planeación estratégica. Desde la forma de relacionarse con las autoridades civiles locales, hasta la forma de manejar su relación con el alto gobierno”. En esta dirección, Claudia Patricia Gómez establece que una de las manifestaciones de la militarización de la Policía Nacional ha sido el inexistente interés de la oficialidad por la modificación de los grados propios de los rangos militares y la escaza conciencia de desmontar la estructura piramidal. Para más información, ver al respecto Casas Dupuy, Pablo. “Reformas y Contrarreformas en la Policía Nacional”. Ob. Cit. Págs. 75-76 y Gómez Rojas, Claudia Patricia.

“Militarización de la policía nacional y policiamiento del ejército nacional de Colombia”. Ob. Cit. Pág. 16.

187 A partir del año 1995, con la expedición de la Ley 180 de 1995, del 13 de enero “Por el cual se

modifican y expiden algunas disposiciones sobre la Policía Nacional y del Estatuto para la Seguridad Social y Bienestar de la Policía Nacional y se otorgan facultades extraordinarias al Presidente de la Republica para desarrollar la carrera policial denominada "nivel ejecutivo", modificar normas sobre estructura orgánica, funciones especificas, disciplina y ética y evaluación y clasificación y normas de la carrera profesional de oficiales, suboficiales y agentes” y del Decreto Ley 132 de 1995, del 13 de enero “Por la cual se desarrolla la carrera profesional del nivel ejecutivo de la Policía Nacional”, se introduce una nueva carrera con el objetivo de integrar a agentes y suboficiales en el llamado nivel ejecutivo. En el nivel ejecutivo se crean nuevos grados: Comisario, Subcomisario, Intendente, Subintendente y Patrullero, Carabinero o Investigador según su especialidad. Para María Victoria Llorente, con el nivel ejecutivo se busca generar una cadena de mando menos piramidal que se base en dos niveles: el directivo, integrado por oficiales y el Ejecutivo, integrado por subalternos. Llorente, María Victoria. “Perfil de la policía colombiana”. Ob. Cit. Págs. 413-414.

188 Así lo han considerado autores como Claudia Patricia Gómez al establecer que es necesario

que desaparezca la estructura piramidal del cuerpo policial puesto que desconoce “La importancia de los mandos medios para atender las necesidades de los ciudadanos”. En igual sentido lo entiende Oscar Julián Guerrero, al señalar que la estructura de corte militar de la Policía Nacional ha sido criticada pues no es compatible a los requerimientos propios de la tarea policial. Establece el autor que mientras en el Ejército “Las condiciones de formación y delegación de mando permiten el cumplimiento de tareas militares, en la policía ocurre un fenómeno contrario”. En esta dirección lo entienden autores como José Carlos Remotti que al referirse al contexto peruano, determinan la necesidad de una policía que tenga una verdadera función de servicio y que defienda a los ciudadanos y sus derechos. Para este autor “Es necesario proceder a su desmilitarización de la forma de entenderla (grados militares, por ejemplo) y proceder a reconfigurarla a partir de criterios civiles, técnicos, profesionales”. Para ampliar la información ver al respecto Gómez Rojas, Claudia Patricia. “Militarización de la policía nacional y policiamiento del ejército nacional de Colombia”. Ob. Cit. Pág. 16; Guerrero Peralta, Oscar Julián. “La policía en el estado de derecho latinoamericano: el caso Colombia” Ob. Cit. Págs. 204-205 y Remotti Carbonell, José Carlos. “Perú la necesidad de

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manifestando en la labor propia del cuerpo policial, destacándose que mientras los militares son formados bajo el principio de la obediencia debida; los policías deben ser formados bajo la obediencia reflexiva y estar preparados para actuar de manera individual. Al policía con independencia del grado que tenga se le presentan situaciones cotidianas que para su resolución necesitan de su capacidad decisoria, mientras que en la organización de tipo piramidal y jerárquica de los militares, toda decisión debe estar en conformidad con lo que ordene o preceptúe el Comandante. Con base a esto, autores como Claudia Patricia Gómez han establecido que la estructura piramidal para la Policía Nacional desconoce la importancia de los mandos medios e inferiores en la labor que realiza la policía con los ciudadanos en las calles189.

Finalmente, se debe resaltar que la estructura jerarquizada ha traído para el cuerpo policial la imposición de una disciplina similar a la de las Fuerzas Militares. Dentro de las manifestaciones más destacadas se encuentran entre otras: que las formulas utilizadas para el saludo y el protocolo sean de manifestación eminentemente militar; que la normativa interna sobre el corte del cabello y la prohibición de la barba para los miembros de la policía sean iguales a la de los militares; que se apliquen intervenciones a la vida privada de manera similar a las que se aplican a los militares, por ejemplo que un miembro de la policía debe solicitar autorización a su superior para contraer matrimonio190.

Todas estas manifestaciones, se consideran consecuencia directa de la militarización que ha venido influenciando la evolución de la Policía Nacional, acogiendo manifestaciones propias que rigen la disciplina interna y externa de las

una reforma constitucional. Un punto de partida. Araucaria, volumen 8, No. 015. Primer semestre de 2006. Pág. 175.

189 Gómez Rojas, Claudia Patricia. “Militarización de la policía nacional y policiamiento del ejército

nacional de Colombia”. Ob. Cit. Pág. 16.

190 Silva García, Germán. “La Policía en Colombia: paradojas de un modelo policial en una

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tropas militares y asumiendo una organización para ejercer el mando como si se tratara de un pelotón militar.

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