La forma sólida de color no respeta el outline. Se sale al dibujar, lo que refuerza mi concepto de salirse del molde del “deber ser” mujer.
Lo que rescato:
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IMPLEMENT
ACIÓN
etrás de una gran mujer hay otra gran mujer… y otra… y otra… y otra… y una adelante… y al lado… y al otro lado… y de frente… y de espaldas… y a la izquierda… y a la derecha… y de la mano… y una cerca… y otra más allá… y otra... es un libro ilustrado de cinco capítulos que recopila las vivencias y testimonios de 16 mujeres de mi familia: mi bisabuela y abuela paternas, mi abuela materna, mi mamá, mis cinco tías, mi hermana, mis cinco primas y yo. La publicación reconoce sus hazañas, atrevimientos, los “no” que tacharon, la norma que se saltaron, las luchas que ganaron y las que perdieron y las veces que fueron subestimadas por su condición de mujeres en su momento. Igualmente, hace énfasis en lo que tuvo que enfrentar cada una dentro del contexto histórico y sociocultural que les tocó vivir teniendo en cuenta la historia de las mujeres en Colombia y la historia de los feminismos. Es un viaje a través del ser mujeres; una travesía que nos pone frente al absurdo de lo que nos exige la sociedad, del miedo al ¿qué dirán?, de la vida encasillada bajo el postulado del género binario y la angustia de ser o no demasiado “femeninas”; para concluír que, finalmente, lo mejor es mostrar el dedo del medio y ser quien cada quien quiere ser.
[ ¿Qué es? ]
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EL PR
OYE
l título se apropia de la expresión tradicional “Detrás de un gran hombre, hay una gran mujer” con la que normalmente se intenta elevar la condición femeni- na pero termina resultando clichésuda y limitando su existencia, nuevamente, a su contraparte masculina. Para mí, esa frase es como si la mujer no pudiera existir por sí misma. Aunque pueda ser tomada como un “piropo” esta frase sigue siendo muy ma- chista y, justamente por eso, era perfecta para el cambio de significado de mi título. La frase se convirtió en “Detrás de una gran mujer, hay otra gran mujer”. ¡Y como no estamos solas y nunca lo hemos estado! No podía no agregar “y otra… y otra… y otra.” Y como ya lo hemos visto a lo largo de este libro, la genealogía de las mujeres no es líneal ni cronológica y yo aprendo de mis abuelas y tías pero también de mis primas chiquitas, no podía quedarme solo con “detrás” y decidí agregar una acumulación de otras relaciones espaciales “y una adelante… y al lado… y al otro lado… y de frente… y de espaldas… y a la izquierda… y a la derecha… y de la mano… y una cerca… y otra más allá…”
Fue así, como se le dio la vuelta a una frase con un machismo oculto disfrazado de piropo para convertirla en una frase de exaltación y empoderamiento de las mujeres donde todas son el resultado de las anteriores y de las que están cerca y más allá. Porque una vez más, somos nosotras quienes escribimos nuestra historia y nuestro porvenir.
[Título]
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CT
O
ara lograr que lectores fuera de mi familia se conectaran con el libro, los personajes y la prosa, decidí partir de lo biográfico de cada una de mis mujeres para crear personajes arquetípicos que permitieran una mejor identificación por parte de lectores externos.
Para eso, me basé en lo recopilado con las entrevistas y lo que yo conocía de antemano de cada una para definir a sus personajes y escribir su párrafo introduc- torio o de presentación. Estos textos tienen unos contenidos homogeneizados para todas. Primero se da su fecha de nacimiento para que les lectores tengan en mente una cronología y ubiquen los contextos históricos y sociales que vivió cada una y, tácitamente, organicen también el árbol genealógico en términos de generaciones. Enseguida, se presenta el contexto en el que se mueven para que puedan ubicar- las en distintos espacios, profesiones y actividades. Más adelante, se mencionan superficialmente sus luchas feministas (que serán desarrolladas a lo largo del libro). Finalmente, se le cuenta a les lectores a qué mujeres admira cada una para evidenciar la importancia del referente directo, pues todas tienen en común que al hacerles la pregunta de ¿a qué mujeres admiran? dijeron de primero a sus abuelas, mamás, hermanas, hijas, tías y primas.
[Personajes]
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Una vez redactados esos párrafos, se revisó la información que contenía cada uno para ponerles un pseudónimo, pues no quería utilizar sus nombres reales (para alejarme de lo estrictamente biográfico y real) ni nombres inventados y ficticios (porque sería, igualmente, muy difícil para les lectores recordar qué nombre le correspondía a qué mujer). Por esas razones, la solución fue nombrarlas con pseudónimos descriptivos que mantuvieran la estructura “La *título familiar en relación a mí* *descripción*”, que fueran fieles al lenguaje que venía trabajando en la prosa y que le permitieran a les lectores ubicarlas mejor en los textos pues, al hablar de sus hazañas, recordarían que tienen relación con su pseudónimo. Fue así, como di vida a mis personajes: La Bisabuela Antifranquista, La Abuela Mandamás, La Abuela Ama de Casa, La Tía Erudita, La Tía Maternal, La Tía Filántropa, La Tía Caliente, La Mamá Trabajadora, La Tía Leona, Su Cordialísima Narradora, La Prima Independiente, La Prima Incendiaria, La Prima Manos a la Obra, La Hermana Gamer, La Prima Insurrecta y La Prima Indomable.
A pesar de las medidas que se tomaron para que les lectores ubiquen a los personajes a lo largo del libro, puede resultar agotador y agobiante en algunos momentos pues la narración es larga y se mezclan muchas historias continuamente. Esto lleva a que se le refundan y desdibujen los personajes. No pasa nada, de hecho, ¡eso está muy bien también! Eso quiere decir, una vez más, que nuestra genealogía es una telaraña de historias de mujeres en donde se hilan anécdotas, vivencias, diálogos y conversaciones que tuvieron, tienen y tendrán muchas con muchísimas otras. Porque ese es el punto después de todo: entender que todas estamos creando el “ser mujer” que no tiene una sola definición sino un mundo de posibilidades. Cada una de las mujeres de mi familia le presenta a les lectores distintas formas de ser mujer y de ser feministas.
Matrimonio Hijos