Durante la década de 1980 se da inicio a la segunda etapa del proceso de industrialización en el norte del Cauca, el cual comienza con otro Movimiento de Frontera pero esta vez no para obtener más tierras para las plantaciones de la caña de azúcar como lo mencionado en el primer capítulo, sino para mejorar la productividad del valle del río Cauca, ya que este río y sus afluentes provocaban inundaciones por las crecientes en ciertas épocas del año en las zonas de cultivo de caña de azúcar principalmente, limitando su aprovechamiento (Rojas 2014:74). Dichas inundaciones, sumadas al insuficiente drenaje natural, formaban ciénagas y pantanos (CVC 2004: 68) que dejaban inutilizables aproximadamente el 22% de las tierras planas del todo el
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valle geográfico del río Cauca que podrían ser utilizadas para el monocultivo de caña de azúcar (CVC y Acres 1965:42), razón por la que desde 1954 empresarios del sector azucarero apoyaron los estudios sobre el manejo de aguas de río Cauca buscando solucionar el problema.
Finalmente, se planteó un proyecto, financiado por el gobierno de Japón y el Banco Interamericano de Desarrollo, con un doble beneficio para la agroindustria: una presa que controlaría el excedente de agua y generaría energía. De tal forma, en 1978 la Corporación Autónoma del Valle del Cauca dio el aval mediante el acuerdo del Consejo Directivo de la CVC No. 21-78, para la ejecución de las obras en el municipio de Buenos Aires, más exactamente en el corregimiento de Suarez –actual municipio ubicado en zona de montaña en el norte del Cauca- para la creación de la represa de la Salvajina. La construcción de esta represa inicia en 1981 y termina en 1985 (CVC 2004, p. 168). Proyecto que provocó estragos en las poblaciones aledañas a la represa, afectaciones tanto sociales como ambientales, ya que desplazó a parte de la población tanto afrodescendientes como indígenas principalmente, se aprovechó la riqueza de fuentes hídricas utilizando el río Cauca y quebradas que eran medios de subsistencia para la población, ya que se realizaban actividades como la minería de oro, la pesca, la extracción artesanal de materiales de construcción para viviendas y la agricultura, además de la pérdida de la biodiversidad propia del lugar.
Por otra parte, en 1982 en la vereda el Guabal perteneciente al corregimiento de Guachené, se instaló la primera industria diferente a los ingenios que venían funcionando en la región del norte del Cauca. Se trata de la Papelcol S.A. una fábrica que se destinaría a la producción de papel y
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que tenía como objetivo regular el mercado de este producto en Colombia para evitar el monopolio de la producción12:
PAPELCOL nace de una oportunidad, allí estaban asentados el Ingenio La Cabaña y El Naranjo y ellos tenían un problema, no tenían donde botar el bagazo de la caña. La laguna de los Riaños entre Puerto Tejada y Guachené, esa laguna la secaron a punta de bagazo, los ingenios no sabían qué hacer con eso. Yo recuerdo que cuando era niño, íbamos de Puerto Tejada al Guabal en épocas de invierno como ahora, eso pasaba uno nadando por la carretera, hoy eso ya no existe, eso lo rellenaron a punta de bagazo, entonces, PAPELCOL surge de la necesidad de qué hacer con el bagazo y de la oportunidad de que del bagazo se podía hacer papel, allí fue que el Estado dijo vamos a hacer esto y lo comenzaron a hacer, lo hicieron pero nunca salió una hoja de papel sino que llegó PROPAL y lo compró (Entrevista No. 1 Noviembre 2016).
Este proyecto no vería la luz con este nombre, puesto que en 1991 la Productora de Papeles S.A. (Propal) adquiere las acciones de Papelcol e inicia su funcionamiento después de la crisis:
PAPELCOL lo hizo el Estado colombiano, decimos nosotros acá que lo que hacía falta era poner el dedo para prender y que funcionara, cuando dijeron que lo público no funcionaba y se lo vendieron a PROPAL, no alcanzó a funcionar como PAPELCOL, eso son las cosas que desafortunadamente pasan en la región, PROPAL no es la única, la Salvajina, la hizo el Estado y la vendió (Entrevista No. 1 Noviembre 2016)
Así que, Propal en 1991 inicia su funcionamiento, fue la primera empresa en Guachené cuya producción a pesar de ser a partir del bagazo de la caña, no se dedicaba a la agroindustria sino a la fabricación de papel.
Eventos que demuestran el interés en aumentar los procesos de industrialización en esta región, por factores como su cercanía al Valle del Cauca, a su capital Cali con la cual esta región tenía más conexión económica, así como al aeropuerto Alonso Bonilla Aragón en Palmira y puerto de Buenaventura para el transporte de las mercancías a nivel nacional y para las exportaciones.
12 Privatización: resultados lánguidos. Periódico El Tiempo. Disponible en:
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Procesos que ya no estaban solamente ligados a la agroindustria de la caña de azúcar, etapa que se consolida en la segunda mitad de la década de 1990 mediante la atracción de inversión extranjera y el fomento de pequeñas, medianas y grandes industrias con la denominada Ley Páez.