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Appendix C: Interview questionnaires

Las acciones de cooperación europea, que iniciaron su andadura en el período 1989- 1993, se han ido consolidando e incrementado a lo largo de los diferentes periodos de programación de los fondos estructurales, tanto en la intensidad de la cooperación como en las temáticas abordadas. Pero ha sido en el período 2000-2006 cuando se ha producido su consolidación como un instrumento más en la competitividad la cohesión y el desarrollo sostenible.

Así, las sucesivas ediciones de las Iniciativas Comunitarias INTERREG han contribuido a la consolidación de una amplia experiencia en el campo de la cooperación territorial. Las diversas convocatorias de proyectos, dirigidas a entidades sin ánimo de lucro y en el marco de un amplio abanico temático, han tenido una respuesta muy positiva que ha permitido aplicar criterios de selección relativamente rigurosos. Presentando un balance positivo, procede, sin embargo, identificar las debilidades y puntos críticos con el fin de abordar objetivos de mejora que redunden en la optimización de los recursos asignados al nuevo objetivo de Cooperación Territorial Europea para la nueva etapa 2007-2013.

En los cuadros que se acompañan se muestra un diagnóstico competitivo de lo que hasta ahora ha sido la cooperación territorial en el ámbito del Sudoeste Europeo. Así mismo, se incorpora una síntesis sobre la Estrategia Territorial Europea (ETE), que constituye el fundamento político de la cooperación territorial en la Unión. Finalmente, se incluye una relación no exhaustiva relativa a la tipología de las entidades que han resultado beneficiarias y de las actuaciones abordadas. Esta información pretende aportar una síntesis sobre las lecciones que, a partir de la experiencia, se han aprendido en el campo de la cooperación territorial y en el ámbito específico del Sudoeste Europeo.

Es preciso reconocer que, aunque el objetivo de cooperación territorial está ligado al de cohesión económica y social de la Comunidad, por su alcance, contenido y orientación estratégica, carece de capacidad para influir con visibilidad mínimamente apreciable sobre las variables macroeconómicas, sociales y territoriales. Es, por ello, que los objetivos e indicadores no pueden formularse sobre la base del contexto socioeconómico, sino que deben vincularse a conceptos sobre los que la programación puede ejercer una influencia verdaderamente apreciable. Esta cuestión plantea dificultades metodológicas que no han sido convenientemente resueltas

hasta el momento y que ahora pretenden abordarse. La escasa visibilidad de las componentes de cooperación y territorial que hasta ahora han presentado las programaciones es, en parte, consecuencia de lo anterior y también se señala como nuevo objetivo de mejora.

Se considera, asimismo, la necesidad de profundizar y mejorar en los procesos de transferencia, en particular hacia el sistema productivo configurado por las empresas y PYMEs, de forma que los proyectos redunden en beneficios en términos de competitividad y empleo, dando con ello respuesta a los objetivos de la Agenda de Lisboa.

El Sudoeste Europeo ha venido demostrando una elevada capacidad de absorción respecto de los fondos puestos a disposición. Se ha demostrado la capacidad de respuesta a través de un amplio conjunto de entidades interesadas en la cooperación y en las que se observan representados estamentos gubernamental, económico, territorial, empresarial, asociativo en el más amplio espectro de ámbitos, académico, investigador, tecnológico, etc. Se cuenta, de ese modo, con estructuras adecuadas sobre las que implementar una cooperación que debe evolucionar, no obstante, hacia redes estables y permanentes.

La elevada capacidad de absorción referida debe traducirse en una intensificación de los criterios de selección de los proyectos en respuesta a unas prioridades quizás más restringidas y concentradas, que evite la excesiva dispersión temática que se ha venido produciendo y que ha limitado a su vez la visibilidad de los resultados. La Agenda de Lisboa constituye un instrumento especialmente relevante para el propósito de concentración temática apuntada; la Comisión ha identificado con claridad y precisión las tipologías de actuación que contribuyen de forma expresa a los objetivos de Lisboa. El crecimiento económico, la mejora de la competitividad del sistema productivo y de las condiciones de empleo, con especial énfasis en el ámbito empresarial y de las PYMEs, se sitúan en el centro de atención de la nueva programación estructural 2007-2013 y debieran, por tanto, estar presentes, de forma particular, en el diseño de la nueva cooperación territorial del Sudoeste Europeo. En definitiva, es muy conveniente un mayor impulso de los proyectos con resultados transferibles y aplicables a las empresas, lo que implica una mayor presencia del segmento empresarial entre los beneficiarios y socios de los proyectos. En particular, la presencia de empresas privadas y su implicación en proyectos de interés público garantiza una mayor extensión de los beneficios potenciales. Más concretamente, es importante que las empresas -incluidas las grandes empresas- puedan participar del

Programa, no para la realización de inversiones individuales, sino en proyectos de cooperación transnacional, tales como los de redes de investigación e innovación. Además, dicha participación se podrá instrumentar a través de las correspondientes asociaciones sectoriales.

En cualquier caso, la calidad de los proyectos exige, también, la presencia de centros de investigación de acreditado prestigio (Universidades, centros tecnológicos, entre otros), asegurando la conexión de sus actividades con las necesidades reales de las empresas y de la sociedad.

¾ Gobiernos Nacionales ¾ Gobiernos Regionales ¾ Diputaciones Provinciales ¾ Consejos Insulares ¾ Ayuntamientos ¾ Mancomunidades ¾ Universidades

¾ Agencias de desarrollo regional

¾ Asociaciones de desarrollo local

¾ Asociaciones profesionales ¾ Asociaciones Interprofesionales ¾ Asociaciones culturales ¾ Fundaciones ¾ Asociaciones de productores ¾ Asociaciones de fabricantes

¾ Cámaras de Comercio e Industria

¾ Centros de enseñanza

¾ Centros y Parques Tecnológicos

¾ Institutos de Investigación

¾ Actores públicos de innovación y transferencia tecnológica (Agencias Regionales de Innovación) ¾ Sindicatos mixtos ¾ Parques Nacionales ¾ Teatros Nacionales ¾ Festivales de Verano ¾ Consejos Reguladores ¾ Denominaciones de Origen

EN EL DESARROLLO DE LOS PROYECTOS HA PARTICIPADO UNA AMPLIA TIPOLOGÍA DE ENTIDADES

ALGUNAS TIPOLOGÍAS DE PROYECTOS LLEVADOS A CABO

¾ Desarrollo de experiencias piloto (CIUMED, EMPRENDE+INNOVA, EURMET, ISNOVA, R+D+I PARA PYMES, TIC PYME, URGENTE)

¾ Validación de nuevas tecnologías (ADMITRON I/II, CERDIGSEG, CYBERAL, EASLA, LIMEX)

¾ Transferencia y difusión (AGROINTEC, INDICO, INTPLASTIC, MEBLARO, SURTEC/AVANTEC, TECNOEMPRENDE, TECNOMED/FOREMED)

¾ Divulgación de buenas prácticas (BIOFEP, ECOVERGER, IDEA STCC, REVITAL) ¾ Intercambio de experiencias y de conocimientos (ATI, EATLASUDOE, POST

PRESTIGE, PPIER, SUP’DE MODE, URBDISP, VALTESCO, WATCH IT)

¾ Fortalecimiento de valores culturales (ALMA, ARQ.S.XX, GASTRA, LEGUMSOE, MIRA I/II, TERRA OLEA, VIA LACTEA, VIDRO SO)

¾ Promoción de nuevos mercados (EURORREG, TOURISME ET ARTISANAT, ETOURISM)

¾ Establecimiento de redes de cooperación estables (EETSE, FEDERES, FESERPAE, INNO & COOP, PIRENE II/III, REPARTIR/REPARTIR +, REPPARP, RITTT, SITMUN)

¾ Sensibilización y formación ambiental (AQUA CONTROL, AQUA GEST SO, ENERSILVA, MW SUDOE, PORTS NETS, RURAQUA 21, TERRISC)

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