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APPENDIX A: QUESTIONNAIRE SAMPLE Section 1: About the Questionnaire

Se han realizado diversos experimentos para demostrar la ganancia de peso en bovinos suplementados. Ventura et.al. (1981) en un experimento con heno de buena, media y baja calidad, en la alimentación de novillos reportaron ganancias de peso de 513, 194 y 163 g/animal/día, respectivamente. En condiciones de pastoreo se reportaron ganancias de peso de novillos en engorde que oscilan entre 550 y 650 g/animal/día.

Montiel (1992) trabajando con cuatro grupos de 10 becerras Criollo Limonero con pesos y edades iniciales promedio de 70,85; 70,60; 72,40 y 73,49 kg; 153,20; 153,10; 153,40 y 154,11 días para los tratamientos 1, 2, 3 y 4; respectivamente, utilizando raciones de pasto alemán picado más alimento concentrado a razón de 2 kg/animal/día, para los tres primeros tratamientos, con niveles de proteína cruda de 22,46; 18,61 y 23,41; y pasto alemán picado más minerales con niveles de proteína cruda de 70,87 para el tratamiento 4; encontró ganancias diarias de 446, 348, 420 y 171 g en los respectivos tratamientos y determino que existen diferencias significativas de la suplementación estratégica o proteína sobre el peso, desarrollo corporal y edad a la pubertad y concluye que se

debe suministrar un alimento que complete los requerimientos nutritivos en hembras Criollo Limonero en etapa de crecimiento.

Araujo et.al. (1993) en un ensayo llevado a cabo en ambiente de bosque seco tropical con animales suplementados con heno y bloques multinutricionales a base de urea y harina de maíz, encontraron ganancias de peso de 0.038, 0.443 y 0.404 kg/día.

Godoy, Chicco y Obispo (1994), para evaluar la dinámica y fermentación ruminal de dos tipos de concentrados nitrogenados, uno para bovinos en crecimiento y otro para engorde, utilizaron el método de suspensión ín situ de bolsas de nylon en novillos provistos de fístula permanente. Los concentrados estaban constituidos por las harinas de sorgo y ajonjolí tratada y no tratada con formaldehído (1 g del químico/100 g PC), sustituida por el 50% del equivalente nitrogenado por harina de pescado y urea.

Los animales fueron alimentados con una dieta a base de forraje (Sorghum vulgare y Pennisetum purpureum) ofrecido a voluntad y los concentrados para crecimiento y engorde a razón de 2,5 y 4 kg/anima/día, respectivamente. En cada animal se colocaron 2 bolsas por fuente y tiempo (3;6;9;12;24 y 48 horas) de incubación, replicadas en dos animales, para las mediciones de

degradabilidad de las fuentes proteicas. A los mismos intervalos, se tomaron muestras de licor ruminal para las determinaciones de concentración amoniacal y de nitrógeno microbiano. Para las mediciones de tasa de pasaje de la fracción proteica, los suplementos fueron marcados con bicromato de sodio.

La concentración de amoníaco ruminal, mostró patrones relativamente similares para todos los suplementos no tratados, independientemente de los componentes nitrogenados presentes, siendo menor (P<0,05) para los tratados con formaldehído. La concentración de nitrógeno microbiano fue inferior (P<0,05) en los suplementos para crecimiento. Los valores correspondientes a materia orgánica y nitrógeno realmente degradable fueron menores (P<0,05) en los suplementos tratados, por menor fermentescibilidad a nivel ruminal.

Shultz, et.al. (1995) con el propósito de evaluar el efecto del nivel alimenticio durante la época seca sobre el crecimiento compensatorio en la siguiente época lluviosa utilizaron novillos mestizos Brahman x Criollo de 310 Kg. peso inicial. Los animales recibieron raciones que aportaban 3 ó 5 Mcal de energía metabolizable (EM) y 100 ó 200 g. de proteína cruda (PC) por cada 100 Kg. de peso vivo. En la subsecuente estación de lluvia todos los

animales recibieron una ración que aportaba 7 Mcal de energía metabolizable y 300 g. de proteína cruda/100 Kg. peso vivo, comparándose cantidades isoprotéicas de algodón o urea. Cada período duró 90 días y la mitad de los novillos fueron implantados con hormonas anabólicas (Synovex-S) durante la sequía y fueron re-implantados al comenzar la época de lluvia.

La ganancia de peso durante la época de sequía fue menor (P<0,05) con las raciones de 3 Mcal EM al compararse con 5 Mcal EM, mientras que mayores (P < 0,05) ganancias de peso resultaron con 200 g. PC al compararse con 100 g. con las raciones de ambos niveles energéticos. No hubo efecto significativo con la implantación hormonal durante la sequía. Los resultados durante la época de lluvias fueron superiores (P < 0,05) en los novillos implantados, mientras que las fuentes proteicas de algodón o urea no presentaron un efecto significativo. Las ganancias globales al final de los dos períodos en animales implantados fueron: 91, 126, 104 y 134 Kg. para niveles alimenticios en la sequía de 3-100, 3-200, 5- 100 y 5-200 Mcal EM-g. PC/100 Kg. peso vivo respectivamente y en los no implantados de 75, 80, 93, y 111 Kg. para el mismo orden de tratamientos. Las características de las canales no fueron

afectadas significativamente por los niveles alimenticios, fuentes proteicas o implantes.

Araque, Quintero y Escalona (1995) realizaron dos experimentos: En el primero se estudió el efecto de la utilización de una mezcla semisólida (úrea, sal común, minerales, harina de carne y hueso, harina de maíz y melaza) sobre el promedio de ganancia diaria en becerros destetados, mientras que en el segundo se evaluó su utilización en mautes. Treinta y seis becerros Holstein y Pardo Suizo fue el mestizaje predominante que se utilizó en experimento I, así como treinta mautes Cebú criollo en el experimento II.

En ambos, los animales fueron sometidos a un diseño experimental completamente aleatorizado, participando en los siguientes tratamientos: To=Pastoreo (Testigo) ; T1 = To + Mezcla

Semisólida (MSS).

El análisis estadístico realizado para ambos experimentos demostró diferencias altamente significativas (P<0,01) cuando la mezcla semisólida fue utilizada, indicando que todo se debió al aporte de los nutrientes contenidos en dicha mezcla.

Lachmann, et.al. (1997), con el propósito de medir el efecto de tres niveles de suplementación con nitrógeno sobre el consumo y la digestibilidad de la MS, PC, FDA, FDN y la ganancia diaria de peso (GD), utilizaron 24 novillos mestizos (Hosltein x Cebú), con un peso inicial de 280 kg. Los tratamientos consistieron en T1: heno de sorgo (5.8 % PC); T2: heno más 2 kg de concentrado con 17 % PC; T3: heno más 2 kg de concentrado con 21 % PC; y T4: heno más 2 kg de concentrado con 22 % PC.

Los animales fueron estabulados por siete semanas, con una fase de acostumbramiento de 7 días y 7 días de colección. El alimento rechazado fue colectado y pesado diariamente. El heno (PC: 5.8%, FDN: 71.3 % y FAD: 45.1 %) fue suministrado ad libitum. El alimento concentrado se suministró a las 07:00. La lignina fue utilizada como marcador interno para la determinación de la digestibilidad. Los datos se analizaron por el método de los mínimos cuadrados.

Los resultados mostraron que el consumo del heno aumentó significativamente (P < .05) en la medida que aumentaba el nivel de nitrógeno en la ración (1.83, 2.67, 2.83 y 2.92 kg MS/100 kg de PV). La digestibilidad de la MS, PC, FDA y FDN aumentó significativamente (P < .05) para T2, pero no para T3 y T4 en

relación al T1. Para GP se observaron diferencias significativas (P < .05) entre el testigo y el resto de los tratamientos (T1: -417 g/d, T2: 778 g/d, T3: 888 g/d y T4: 945 g/d). El consumo del heno tiende a aumentar cuando se suministra niveles crecientes de nitrógeno proteico, la digestibilidad del heno se incrementa con el nivel del 17 % de PC y decrece con los niveles superiores.

Martínez, et.al. (2001), para determinar el efecto de tres niveles de suplementación con concentrado sobre la ganancia de peso, utilizaron 30 becerros mestizos de las razas Holstein x Pardo Suizo x Brahman, alimentados con una dieta basal de pasto Guinea (Panicum maximum Jacq), los cuales fueron asignados a tres tratamientos experimentales: T1 (Control): amamantamiento restringido más 0.5 kg de un alimento concentrado comercial; T2: 0.5 kg de un alimento concentrado experimental por cada 100 kg de peso vivo; T3: 1.0 kg de un alimento concentrado experimental por cada 100 kg de peso vivo.

Los datos fueron analizados para un diseño completamente aleatorizado usando la edad y peso inicial como covariables. Los valores de ganancia diaria de peso para los animales del grupo 3 fueron significativamente (P<0.05) superiores que los obtenidos por T2 y T1 (680.35 s 579.46 y 558.92 g/dia/animal); sin embargo, el

análisis económico indica que la relación Beneficio/Costo fue superior en el tratamiento T2. De los resultados obtenidos se puede concluir, que la suplementación con concentrado mejora la ganancia de peso en animales en crecimiento cuando se usa al nivel del 0,5 %, permitiendo eliminar el consumo de leche a partir de los 3 meses.