De todas las manifestaciones propias del contacto lingüístico, dos de las más frecuentes son el cambio y la mezcla de códigos12. El primero tiene lugar cuando se produce una alternancia de códigos entre dos enunciados diferentes, y la segunda dentro de un mismo enunciado13. Dobias- Lalou, 2004, p. 67, concluye que el cambio de código se manifiesta de dos maneras. De un lado, una misma inscripción puede presentar dos o más textos en los que se alternan variedades lingüísticas diferentes (los bilingües griego-latín o los textos en koiné y dialecto local) o bien segmentos métricos y no métricos que forman parte de un mismo enunciado. También habla de cambio de código cuando la inscripción conservada está completamente en verso, puesto que implícitamente supone una diferenciación deliberada respecto a la lengua en prosa.
III.1. Atendiendo a estos criterios, podría darse un posible ejemplo de cambio de código en la inscripción IvO 27114. Aunque fue hallada en Olimpia, su dedicante es Γλαυκίης, originario de la colonia eubea de Regio. La primera línea, que se corresponde con la firma del artista, está en verso y en alfabeto eleo15. Puesto que el propio artista (<Κάλōν >) se dice de Élide (<[Ϝ]αλεῖος>)16, se entiende que es originario de esta región. Las ediciones más recientes del texto ya no leen la letra final de -αλεῖος como una <P> de modo que no presentaría formas marcadas del eleo17, quizá porque todavía no se persigue una identificación dialectal mediante el empleo de localismos18. Con todo, su lengua y alfabeto se diferencian del resto de la inscripción (/a:/ en [Ϝ]αλεῖος o la no notación de la vocal larga en ἐποίε ). Por otra parte, la dedicación propi me e dich es á e lf be o euboico y reform do (el sig o <H> ie e el v lor de /ε:/ mientras que no se nota la aspiración, la lambda no es la calcídica, sino la jonia y la μυ no tiene los 5 r zos c r c erís icos). L le gu mbié es jo i ([Γλ]αυκίης, Ἑρμῆι) y tampoco presenta localismos. De hecho, la grafía del genitivo <EO>, de cuya <O> no podemos conocer la cantidad, contrasta con la que se atestigua en las inscripciones en prosa contemporáneas de Regio <EΥ>19
. A diferencia de la firma, parece que está en prosa20.
Se trata pues de un texto epigráfico en el que se cambia de dialecto y tipo de alfabeto (¿y de metro?) en dos enunciados diferentes que forman parte de una misma inscripción. Ni la firma ni
11 En eleo están IvO 271 (nuestro primer ejemplo), IvO 718 y SEG 15, 253. Minon considera de «origine dialectale incertaine»
SEG 25, 463 y SEG 26, 476. Cf. Minon 2007.
12 Para una enumeración de sus posibles manifestaciones, cf. Thomason 2001, ob.cit. pp. 126-156.
13
Para las diferentes definiciones del concepto code switching aplicado al griego cf. Brixhe ob.cit, p. 8 y Consani 2004: «Le cas de la Sicile», en Hodot ob. cit. p. 47. Referido al latín, aunque también aplicable al griego, cf. Adams ob. cit. pp. 19 - 29.
14 IvO 271, 420 – 410 a.C. (Ed. de S. Minon, 2007 I p. 205, nº 62).
15 Gallavotti 1978: BCAL 26, p. 27 propone una secuencia métrica alternativa de itifálico y enoplio.
16 De él ya nos habla Pausanias 5.27.8
17
Antes de la edición de Minon ob.cit. y de Dubois IGDGG I 36, autores como Guarducci 1995, Epigrafia Greca I, Roma, Instituto Poligrafico e Zecca dello Stato, pp. 205-206, o Arena 1990, «Metrica classica e Linguistica », en Danese, R. M. y otros (eds.) Atti del colloquio Urbino 1988, p. 127 reconocen localismos a causa de la interpretación del fonema final del étnico [Ϝ]αλεῖος: u lec ur dudos de la piedra llevó a los editores anteriores (entre otros Dittenberger 1896 ob. cit. y Landi, A. 1979:
Dialetti e interazione sociale in Magna Grecia. Nápoles, Giannini) co sider r el sig o como <P> e vez de <Σ>. E e dí , por
tanto, que tenía lugar el rotacismo característico del eleo. Este fenómeno se documenta en inscripciones dialectales desde el s. VI a.C. (Minon 2007 II, pp. 345-349).
18 A partir del 400 a.C. las inscripciones presentan sistemáticamente rotacismo, cuando la grafía se emplea claramente «à des
fins identitaires» (Minon 2007 II, pp. 343-349). Con anterioridad solo se documenta en la mitad de las inscripciones, en especial, cuando se trata de palabras gramaticales.
19 Ya en la primera mitad del s. V a.C. se documentan en Regio las grafías –υ y-ευ p r o r respec iv me e el ge i ivo
singular de los temas en –o y para los masculinos de los temas en –a: Ῥε γίνῡ (IGASMG III 59), Ἐμμενίδεῡ (IGASMG III 63,2) y
Γλαυκίῡ (IGASMG III 63,1). Para la interpretación de estas grafías en jonio, cf. la comunicación inédita de A. Alonso Déniz en el
presente congreso.
20 Aunque Arena ob. cit. p. 120, considera que puede medirse como un dímetro trocaico cataléctico más una secuencia
130
la dedicación contienen localismos, hecho que puede deberse al deseo de que fueran comprensibles para el mayor número posible de hablantes griegos. Esta variación implicaría un cambio consciente respecto a la variedad coloquial de la lengua. Sin embargo, solo estaríamos ante un cambio de código stricto sensu en caso de que el lapicida y el artista fueran la misma persona, si bien Dittenberger y Purgold 1896, pp. 397-400, los primeros editores, reconocen dos manos distintas. A pesar de todo, siguiendo las directrices expuestas supra por Dobias- Lalou y de ser cierta la opinión mayoritaria, confluirían en una misma inscripción segmentos métricos y no métricos (o de métrica diferente) en dialectos y alfabetos diferentes. Estaría obedeciendo no tanto a la conciencia lingüística del lapicida y del artista, sino a lo esperable en un contexto en el que las labores de inscripción y de creación de objetos votivos están especializadas y, por tanto, se llevan a cabo por hablantes diferentes cuya intención comunicativa no es la misma.
III.2. Por otra parte, en IvO 156, copia del s I a. C. de un texto anterior, parece darse otro caso, el de la mezcla de códigos. La inscripción conservada es una copia del s. I a. C. de un epigrama que se debió componer hacia el s. V a. C., según el testimonio de Pausanias 6.7.1. Presenta rasgos ajenos a la koiné, cuya aparición en eleo se fecha en el s. IV a. C.21, p. ej. el mantenimiento de /a:/ en πύκτα, νίκας o [μ]νά[μ]ατ’. La forma Βαλείου, es más problemática. Se reconoce una grafía <B> que supuestamente reflejaría la fricativización de la wau inicial del étnico Ϝ λεῖος, un proceso que se atestigua en otros dialectos, entre ellos el vecino laconio22. En el caso del eleo, no obstante, existen cuatro posibles ejemplos de esta espirantización, todos fechados a partir del s. III a.C. y solo dos de ellos en documentos eleos (uno de los cuales es el nuestro). En efecto, podría tratarse de una auténtica fricativización pero los pocos ejemplos documentados en Élide así como su tardía aparición llevan a Minon a considerarlos como casos puntuales puesto que en esta época *w- ya se había perdido23. Podríamos entender entonces la <B> de Βαλείου como una grafía aproximativa con la que el lapicida del s. I a. C. habría adaptado la <F-> del epigrama original a la fonética del momento. Además, en este término se h emple do el ge i ivo <OΥ> propio de l koiné, a pesar de ser métricamente equivalente al ge i ivo eleo <Ω>. Se r ría más bien de una forma híbrida. Por todo ello, esta inscripción sería un ejemplo de mezcla de dos dialectos: la variante estándar o koiné, que ya se ha extendido por toda Élide, y un intento de coloración dialectal.
III.3. En algunas inscripciones métricas se pueden detectar interferencias entre dialectos epicóricos y lengua literaria. A pesar de que en ellas la grafía no resulta clarificadora, gracias a un análisis métrico y fonético es posible observar esta mezcla en un mismo epigrama. Bajo esta perspectiva interpreta Dubois, 1988 I, pp. 115-117, el texto de IvO 266, uno de los epigramas más antiguos de Olimpia (s. VI-V a.C.). Praxíteles es un arcadio originario de Mantinea, ciudadano de Siracusa y Camarina24. Se acepta que alfabeto y dialecto son arcadios (cf. μνᾶμα,
ἀρετᾶς o ϝοι)25
. Contrariamente, las formas no dialectales πολυμε λō<ι>26, ἐο ν y ἐν27 son imputables a la lengua literaria. En cuanto a hεσλὸς, presenta, de un lado, la reducción del grupo «triconsonántico» –σθλ– y, de otro, una aspiración. No hay acuerdo acerca de si esta aspiración es etimológica pero, en cualquier caso, parece que este sería uno de los pocos ejemplos documentados28. Una explicación posible es que se trate de una hipercorrección: el lapicida, de
21
Cf. Minon 2007 II, pp. 601-630.
22 En laconio se documenta entre el s. V a.C. – II a. C. cf. Striano, A. 1989: El dialecto laconio. Gramática y estudio dialectal.
Tesis doctoral inédita. Universidad Autónoma de Madrid. pp. 103-107.
23 Las referencias a estos ejemplos de <B-> y su análisis en Minon 2007 II, pp. 331-332.
24
Para la interpretación del origen y de la ciudadanía de Praxíteles, cf. Ruzé, F. 1994 I: Nomima : recueil d'inscriptions
politiques et juridiques de l'archaïsme grec, Roma, École Française, p. 20.
25 Cf. Jeffery, L. H. 1961: LSAG, pp. 160, 215 y 211, nº 20, pl. 41, y Ruzé ob.cit. pp. 98-99, nº 20. A favor de un origen arcadio
o eleo: Carpenter, R. 1945: AJA, p. 453, y Guarducci, M. 1964: Arch.Class. 17, p. 151-3, n. 12. Buck, C.D. 1955, The Greek
dialects,Chicago, Illinois, The University of Chicago Press, § 89.8, la considera de origen dialectal incierto. Además de esta, existen
otros casos dudosos en Olimpia, por ejemplo Ivo 147 (s. V a. C.).
26Como epíteto relacionado con Arcadia lo hayamos en el Himno a Hermes l.2 y referido a Orcómeno en Il. 2, 605, ambos en la
misma cláusula del verso. Además se documenta en Píndaro y Hesíodo.
27 En arcadio se esperaría el cierre de la vocal (ἰν).
28Solo se documentan 3 ejemplos más en inscripciones (y algunos más en la onomástica chipriota), dos de los cuales (CEG 154
y CEG 167) están en jonio (lengua psilótica). El tercero (SEG 41.540a) es poco representativo porque la aspiración coexiste con otra forma psilótica. En los textos literarios siempre aparece sin aspiración. Para una exposición más detallada, cf. M.L. del Barrio 2010:
131
origen eleo (cuyo dialecto es «psilótico»), creyó que la ausencia de aspiración en esta forma era exclusiva de su dialecto y no pandialectal, por lo que la corrigió29. Dubois también atribuye a un l picid eleo l secue ci < ΕΜΑΝΤΙΝΕΑΙ>, e e did como πρόσθαρ ἐ Μαντινέαι: este habría reinterpretado el timbre original de la preposición arcadia ἰν como ἐν, normalizando su notación30. Quedaría explicado así el texto original sin necesidad de hacer ninguna corrección. De estar en lo cierto, esta inscripción presentaría indicios de contacto entre el dialecto local del lapicida y el del dedicante. En cualquier caso, de lo que no hay duda es de que sí se produce entre variedades lingüísticas diferentes dentro del griego, y este tipo de lengua en concreto por sus características se define como koiná poética31.
V. CONCLUSIONES
En algunas –pocas– inscripciones métricas conservadas en Olimpia pueden detectarse ciertas formas de contacto dialectal. A pesar de que hay procedimientos, como el cambio de código, cuya existencia no podemos afirmar con seguridad, otros, en cambio, como la mezcla entre (a) dialecto local y no local y (b) dialecto epicórico y lengua literaria, parecen más evidentes.
Uno de los factores lingüísticos que ha podido condicionar la lengua de estas inscripciones es la falta de una lengua literaria estándar para los epigramas, que no comenzará a hacerse extensiva antes del s. IV a.C. La elección de un dialecto u otro en Olimpia parece depender de la procedencia del dedicante y no del dialecto local. Asimismo, la adecuación del registro de lengua a las circunstancias de la composición, la competencia lingüística del creador y/o lapicida de la inscripción, su grado de alfabetismo (o incluso bilingüismo) dialectal son otras de las características que parecen haber influido en los ejemplos anteriormente comentados. Bibliografía
Dittenberger, W. y Purgold, K. (eds.) 1896: Inschriften von Olympia. Berlín, Asher.
Dobias-Lalou, C. 2004: «La part dialectale dans les épigrammes cyrénénnes», en Hodot, R. (ed.), La koiné grecque attique V. Alternances codiques et changements de code. Nancy, Presses Universitaires, pp- 65-83.
Dubois, L. 1988: Recherches sur le dialecte arcadien. Louvain-la-Neuve, Peeters.
Minon, S. 2007: Inscriptions éléennes dialectales : (VIe-IIe siècle avant J.-C.). Vol. I – II, Génova, Librairie Droz.
Thomason, S. G. 2005: «Determining language contact effects in ancient contact situations» en Bádenas, P., y otros, (eds.) Lenguas en contacto, el testimonio escrito. Madrid, Centro Superior de Investigaciones Científicas pp. 1-14.
Weinreich, U. 1953: Languages in Contact: Findings and Problems. New York. Paris, Mouton. (Edición de 1974).
«Observaciones lingüísticas sobre el poliandrion de Ambracia», en Cortés Gabaudán, F. y otros (eds.), Dic mihi, musa,
virum: homenaje al profesor Antonio López Eire, Salamanca, Ediciones Universidad de Salamanca, pp. 50-51.
29 Cabe destacar también la notación de la aspiración en hυιὸς.
30 Dubois 1988 II p. 117 reconstruye la secuencia ἐ Μ- < ἰ Μ- < ἰμ Μ < ἰν Μ-, cuya iota sería métricamente breve. Se apoya en
otros casos de asimilación de la nasal final de la preposición ante la nasal labial, pero siempre en inscripciones en prosa.
31 Otros ejemplos serían IvO 147, 149, 161, 164, 174. Además contamos con otro conocido ejemplo procedente Olimpia, IvO
252 (s. VI a.C.), si bien interviene el laconio (un dialecto epicórico distinto del dialecto local eleo) y una variedad más culta de lengua, más solemne y vinculada al ámbito de lo religioso. Cf. Striano ob. cit. pp. 33-34
133 I. INTRODUCCIÓN
El presente trabajo se inserta dentro de un proyecto de investigación1 que tiene como objeto de estudio los adverbios conjuntivos en griego antiguo2. El objetivo concreto que persigo es comprobar si el adverbio oὕτως presenta en las Historias de Heródoto ocurrencias en las que se pueda clasificar como adverbio conjuntivo de tipo recapitulativo.
Los adverbios y locuciones adverbiales recapitulativos son marcadores del discurso que «presentan su miembro del discurso como una conclusión o recapitulación a partir de un miembro anterior o de una serie de ellos» (Martín-Portolés). Se clasifican dentro del tipo de los reformuladores, que son «marcadores que presentan el miembro del discurso que introducen como una nueva formulación de un miembro anterior» (Martín-Portolés).
Oὕτως es un adverbio de manera formado sobre la base del pronombre demostrativo οὗτος.
Como tal, el adverbio presenta en el texto «herodoteo» usos de naturaleza deíctica, anafórica y catafórica. Dentro de sus usos anafóricos se emplea con sentido recapitulativo en 82 ocasiones, según el recuento que yo mismo he realizado. Si partimos de los datos que da Powell en su léxico, este sentido supone el 16% de las atestiguaciones totales del adverbio y 21% de las de naturaleza anafórica.
A continuación voy a repasar las propiedades que caracterizan los ejemplos de oὕτως recapitulativo que he encontrado en Heródoto.
II. PROPIEDADES DE οὕτως RECAPITULATIVO
Los distintos estudios de los adverbios conjuntivos y de los marcadores del discurso presentan una serie de propiedades que permiten identificarlos y clasificarlos (Kovacci, Quirk y otros, Greenbaum). Las más generales son de carácter sintáctico y se refieren a su posición, entonación, coordinación, imposibilidad de tener modificadores, de ser negados y de focalizarse (Llamas). Las propiedades semánticas y pragmáticas son las que definen cada tipo, en el caso de los reformuladores su función es presentar su miembro del discurso como una expresión más
1 FFI 2009-13908-C03-03: «Los adverbios conjuntivos en Heródoto y en la prosa helenística: un capítulo desatendido de la
gramática griega».
2
Para una caracterización de los adverbios conjuntivos en griego antiguo, véase Crespo 2011.