4.4.1 La razón de esta preparación
Como ya lo explicamos en el capítulo 2, la elaboración de la contabilidad nacional supone un trabajo estadístico previo sobre los datos provenientes de las diferentes fuentes disponibles, con el fin de adaptarlos a los marcos de análisis macroeconómico del sistema. Inmediatamente después será posible emprender la confrontación de los datos, en primer lugar, de manera descentralizada y, luego, en el marco de subconjuntos especializados (como el COU o las cuentas de patrimonio), antes de reunirlos en el cuadro de las cuentas económicas integradas.
Algunas de estas fuentes estadísticas contienen informaciones utilizadas princi- palmente (e incluso exclusivamente) en uno solo de los subconjuntos elegidos para llevar a cabo las síntesis parciales. Resulta clásico confiar su preparación a los conta- bles nacionales encargados de esas síntesis parciales. Pero éste no es el caso de los datos contables, por lo menos cuando son completos. Es un material estadístico muy rico, y puede ser utilizado en diferentes lugares del sistema. Podría dejarse a cada uno el cuidado de buscar en la fuente bruta las informaciones que necesita. Pero es preferible prever un tratamiento centralizado de esos datos; este enfoque unificado tiene, en efecto, varias ventajas:
– permite economías de escala,
– garantiza una mejor calidad de los datos utilizados por unos y otros,
– puede llegarse a un tratamiento lo más homogéneo posible, lo que permite espe- rar una mejor convergencia en el momento de la síntesis final.
Lo que presentamos ahora es el conjunto de este enfoque homogéneo de prepara- ción de los datos macroeconómicos. Las reglas que se deben poner en práctica son las mismas para todos los sectores que agrupan unidades con datos contables. Par- tiendo de los datos individuales disponibles en las bases de datos presentadas más arriba, nos fijamos como objetivo llegar a un agrupamiento sectorial de esos datos, que responda a las siguientes características:
– representar de manera exhaustiva a las unidades que componen el subsector, – que el agrupamiento responda a los criterios macroeconómicos del SCN,
– ofrecer una coherencia temporal con los años anteriores,
– respetando en la medida de lo posible el equilibrio contable inicial.
Este tipo de agrupamiento incorpora necesariamente datos reconstituidos, pero respetando la fuente contable utilizada; en caso de desacuerdo comprobado con otras fuentes, no se realiza todavía ningún arbitraje.
En los capítulos siguientes se encontrarán complementos que se deben introducir para la implementación del método en función de las características propias de cada uno de los sectores institucionales involucrados. Se obtienen así bases de datos macro- económicas, en las cuales cada uno puede buscar información para llevar a cabo las tareas analíticas que tiene a su cargo, y realizar los arbitrajes que tienen asociados. Pero un producto de este tipo puede servir también, incluso en sus etapas intermedias de elaboración, para otros usos:
– implementación de sistemas intermedios, que permitan análisis macroeconómicos más directamente adaptados a ese agrupamiento de unidades;
– elaboración de cuentas satélite;
– análisis macroeconómicos referidos a un tema particular (las inversiones extran- jeras en el país, las características de la deuda, el autofinanciamiento de las socie- dades, etc.).
4.4.2 Los diferentes tratamientos que se deben prever
Los párrafos anteriores permiten intuir la amplitud de las correcciones que es necesa- rio introducir para pasar de los datos contables elementales a la base da datos macroeconómicos utilizable para la elaboración de las cuentas nacionales. Puede ser de utilidad el inventario sintético que sigue:
– poner en orden los datos individuales y adaptarlos al marco elegido para su alma- cenamiento,
– corrección de los ejercicios desfasados,
– incorporación de los datos relativos a las unidades ausentes, – reclasificación de las transacciones,
– reconstitución de las transacciones descuidadas, – transformación de los modos de valoración, – modificación de los momentos de registro.
Cada una de estas familias de correcciones recurre a tratamientos específicos, cuya descripción sistemática no puede, desgraciadamente, entrar en el marco de esta obra. Nos contentaremos entonces con algunas sugerencias en los capítulos que tra- tan sobre los diferentes sectores institucionales. Pero sólo se trata de una descripción de principios, en el supuesto de que está disponible toda la información que requeri- ría un buen procesamiento. Ahora bien, hay que tener presente que la información efectivamente disponible es a veces bastante menor, sin que sea posible mejorar las cosas: por presentación inadecuada de los datos elementales, insuficiencia de medios para la investigación, y también por la voluntad de algunos agentes económicos de hacer confusa la información que suministran.
Por eso es raro que los esquemas teóricos puedan aplicarse tal como son. Hay que hacer adaptaciones en cada paso, que van desde el tratamiento contable individual a procedimientos cada vez más globales, de naturaleza estadística o económica. Pero, al mismo tiempo, no estamos en condiciones de describir a priori el mejor encadena- miento de esas diferentes familias de correcciones. En efecto, es en función de la calidad de la información disponible y de los medios a implementar como se pueden determinar los procedimientos más apropiados para conducir el conjunto del trabajo. El encadenamiento se hace entonces en función de la naturaleza de los tratamientos elegidos (recuadro siguiente), según el enfoque que se propone más abajo.
TRATAMIENTO QUE SE DEBE PREVER PARA LOS EJERCICIOS DESFASADOS En primer lugar nos interesaremos en los ejercicios desfasados que incluyen 12 meses. No hay una solución contable para este tipo de problema. Los tratamientos que es necesario aplicar son siempre de naturaleza estadística o económica. En consecuencia, se puede pensar en tratar de manera autónoma los datos del balance y los de la cuenta de resultados; pero esto significa que no se respetará el equilibrio contable. Estos tratamientos deberán ser más o menos sofisticados se- gún el tamaño de la empresa, de la estacionalidad de su actividad, de fluctuaciones coyunturales o de la importancia de la inflación (o, incluso, de la deformación de los precios de los productos involucrados en el proceso de producción). En orden de complejidad creciente, se pueden mencio- nar los siguientes tratamientos:
– No hacer nada: En este caso, se hace la hipótesis de que la medición de la actividad no se modifica en el curso del tiempo (ritmo regular y ausencia de inflación). Esta hipótesis sigue sien- do válida en el caso de actividades estacionales.
– Corregir el conjunto de los datos:
• en las transacciones, corregir por el ritmo de inflación constatado entre los dos promedios de los meses involucrados (los doce meses del ejercicio, versus los doce meses del período de las cuentas nacionales),
• en los balances de apertura y de cierre, corregir el ritmo de inflación constatado respectiva- mente con relación a las fechas de inicio y fin de ejercicio del período de las cuentas nacionales.
– Introducir únicamente para el cálculo de la corrección de las transacciones un perfil de nivel de actividad en el conjunto de los meses involucrados; la diferencia de los promedios de precios se obtiene entonces ponderando los promedios con ese perfil.
– Buscar indicadores económicos relativos a la industria involucrada, para especificar mejor la importancia de las correcciones que se deben realizar.
– Obtener directamente de la empresa las informaciones necesarias para la valoración de esas correcciones (o buscarlas en las respuestas a otras encuestas estadísticas).
En el caso de las empresas en las cuales la duración del ejercicio no es de 12 meses hay que proceder, además, a una proporción (eventualmente ponderada por indicadores de actividad y/o de variación de precios punta a punta), con el fin de llevar las magnitudes a la dimensión de 12 meses del período de las cuentas nacionales.
4.4.3 El procedimiento que se debe seguir
En primer lugar, conviene señalar que la cadena de tratamientos que hay que prever se adapta perfectamente a un entorno informático. Y teniendo en cuenta la cantidad de datos que se van a manipular, se recomienda fuertemente recurrir a esta herramienta. Ahora bien, el encadenamiento de las tareas no se organiza en función del inventario de correcciones que es necesario realizar, sino considerando la naturaleza de los procedi- mientos que hay que poner en práctica para realizarlas. Cada equipo deberá entonces determinar la manera de conducir el trabajo. Aquí sólo podemos proponer una mane- ra de tratar los problemas, combinando criterios de naturaleza estadística.
El trabajo se lleva a cabo distinguiendo universos estadísticamente homogéneos: subsectores de la contabilidad nacional y familias estadísticas dentro de esos subsectores. Se logra así una partición del conjunto de unidades para las que se dis- pone de datos contables. Para cada uno de esos universos se tiene, por otra parte, un archivo que describe las unidades conocidas que forman parte de ese universo. El procedimiento que se propone se aplica de la misma manera para cada uno de esos universos, teniendo siempre en cuenta que para cada uno se ellos se deberá determi- nar la cadena de tratamientos apropiada.
El encadenamiento de las tareas debe entonces organizarse no según la descrip- ción ofrecida más arriba, sino en función de la naturaleza de los tratamientos estadís- ticos que es necesario realizar, y de acuerdo con el siguiente orden:
– Tratamientos al nivel de los datos individuales:
• introduciendo en primer lugar los datos provenientes de la propia empresa (anexo, informe para la asamblea, consulta directa, información suministrada en el marco de otra encuesta estadística, etc.),
• luego los obtenidos por imputación6,
• y finalmente un tratamiento estadístico o económico7.
– Tratamientos de los datos agregados pertenecientes a una misma familia: • introduciendo datos obtenidos en el seno de la misma familia,
• luego por imputación,
• y finalmente por un tratamiento estadístico o económico.
– Tratamientos de los datos agregados correspondientes a cada subsector institu- cional: en este nivel se introducen las valoraciones correspondientes a la familia estadística de las unidades no encuestadas.
6. Un tratamiento por imputación permite la obtención de los datos buscados con referencia a otros datos provenientes del mismo espacio estadístico (un indicador de evolución, estructura de distribución, etc.); en el caso que nos ocupa, los datos tomados como referencia pertenecen a la empresa considerada.
7. Un tratamiento estadístico o económico recurre a informaciones externas al espacio estadístico en el cual se trabaja: datos provenientes de otro espacio estadístico, opiniones de expertos, procedimientos automáticos (distribución proporcional, o del tipo RAS, por ejemplo).
También se pueden diferenciar varios subconjuntos dentro de cada una de esas familias estadísticas, según el tamaño de las unidades (por ejemplo, las grandes, las medianas y las pequeñas). La proporción de tratamientos individuales o sobre datos directos podrá ser menos importante en la medida en que el tamaño de las unidades sea menor. Cada uno de los tratamientos elementales que se deben realizar es coloca- do en la categoría apropiada en función de la información que puede obtenerse y del tiempo de que se dispone.