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Applicability arising from the exercise of State agent authority

2. The Applicability of International Human Rights Law to Maritime

3.3. The application of the principles governing the extraterritorial

3.3.4. Applicability arising from the exercise of State agent authority

El hospital de San Hermenegildo de Sevilla

“Y tiene entendido que si no fuera ayudado con esta dicha limosna no se podría casar” “No tiene con que tomar estado sino es ayudada de la dote en que ha sido nombrada”(1578) “Con ella estaba casado a título de la dicha dote que se le

mandasen pagar”(1608) “Las doncellas que vienen a servir a el dicho hospital vienen con la condición de que se les ha de dar la dicha dote”(1639)

“El testador quiso remediar doncellas parientas suyas, y que por falta de dote no dejasen de

casarse y de entrar en religión, y (la que) está ya casada, está remediada, y es bien que se acuda a otras por ventura sin dote no hallaran marido”(1783) 4.1. Dotes por trabajo a doncellas pobres en los hospitales sevillanos

En Sevilla, como en toda Castilla y en la Europa del Antiguo Régimen, la dotación por trabajo era una práctica realizada por instituciones religiosas, laicas y personas particulares. Así, se dotaba a criadas que ingresaban muy jóvenes –desde los cinco años– a servir en casa de sus amos. Sin embargo, de este conjunto de dotes por trabajo, sólo nos concentraremos en las dotes a doncellas pobres por trabajo en los hospitales sevillanos.

Si bien la dotación de criadas por sus respectivos amos fue una práctica habitual, no lo fue tanto por las instituciones de carácter caritativo. Las dotaciones de doncellas pobres solían ser de carácter gratuito y sólo algunas instituciones religiosas o laicas dotaban como “ayuda a

tomar estado” a doncellas por trabajar generalmente como criadas. Principalmente se hicieron

para incentivar la permanencia en un trabajo duro y servil, cuando era llevado a cabo por legas que buscaban un salario para sobrevivir. Aunque algunos hospitales ya lo habían incluido a fines del siglo XV, esta idea no tuvo arraigo entre las demás. A fines del XVI se difundió esta práctica por su utilidad, para el mejor desempeño del trabajo realizado en los hospitales. Decisión tomada desde la administración, no como voluntad testamentaria de los fundadores. Así, se observa que en el testamento de Catalina de Rivera, fundadora del Hospital de las Cinco Llagas de Sevilla, otorgado en 1503, no hace uso de esta obra pía, ni figura en el testamento de Diego de Yanguas, fundador de la convalecencia de aquel hospital en 1622. Ambos destinaron amplias mandas testamentarias a dotes de doncellas para tomar estado religioso a parientes, amigos y dotes de matrimonio a sus criadas y como residuos a doncellas pobres. Sin embargo, patronatos pequeños ya incluían dotes a doncellas pobres que trabajaban en este hospital, como el de Juana de Gallegos, desde 1601.

Se debe tener en cuenta que estaba muy mal visto por los/as testadores/as de estamentos altos el trabajo manual, aunque fuese el llevado a cabo por mujeres pobres, por lo que preferían dotar a vírgenes pobres y jóvenes para alejarlas de las tentaciones, errores y perversiones que las acechaban; que incentivar el trabajo manual, labor considerado servil.703 Inclusive, en los

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Fue con la Ilustración cuando empezó a defender la cualidad positiva del trabajo manual, porque obedecía a los fines de propiciar la industria, la que necesitaba todo tipo de mano de obra, inclusive de mujeres y niños. Una Real Pragmática de 1783 instó al trabajo manual, tratando de borrar su deshonrosa

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testamentos de mujeres de élite, indicaban como voluntad entregar dotes de monjas exclusivamente a jóvenes hidalgas que no hubieren trabajado jamás de manera manual, ni con personas de calidad inferior a ellas.704

Una de las probables razones de que se llevaran doncellas en los hospitales sería la creencia arrastrada desde la Edad Media de que la pureza curaba las enfermedades, de ahí que vírgenes cuidaran a enfermos, manos limpias de contacto carnal y de la más alta estimación de moralidad. Esta idea medieval de que mujeres sin pecado curaban enfermos, pervivió en el Antiguo Régimen, junto con el desarrollo de la medicina. De esta manera, la sabiduría del médico aunado a la pureza de la doncella y la castidad de la viuda curaban el cuerpo y el alma, según la mentalidad de la época. Se trató de un periodo de tránsito entre la imaginaria religiosa medieval y el incipiente desarrollo de la medicina, tal como actuaban los amuletos que se llevaban para compartir su virtud purificadora, la doncella cual amuleto curaba y protegía. De esta manera, la trasmisión del mal y su curación estaba atribuida al contacto, a la proximidad.705 En el Antiguo Regimen, las doncellas trabajaban como ayudantes de enfermería en los hospitales de mujeres u hospitales que tenían área femenina.706 En hospitales generales, las mujeres trabajaban en el lavado de la ropa y la elaboración de la comida.707 Sin embargo, otra idea contraria se imponía que consistía en que cuidar enfermos, purificaba a los pecadores, de ahí que en el Antiguo Régimen, algunos reos de la inquisición purgaran en los hospitales, cuidando enfermos.708

En Sevilla capital, algunos hospitales dotaban a doncellas. La dotación de doncellas se

concepción, y en esta línea, entre 1778 y 1793, se dieron un conjunto de leyes que iban permitir la entrada de las mujeres como miembros de pleno derecho en los gremios.

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ADSP, Legajo 9. Indicado en el testamento de Juana Núñez Pérez, importante patronato del Hospital de las Cinco Llagas. donde hay un apuntamiento sobre el Patronato fundado para casamiento de doncellas. ADSP. Hospital de las Cinco Llagas. 1689. Libro 11. Libro protocolo del patronato fundado por doña Juana Núñez Pérez y su hermana Ana Núñez Pérez, en el Hospital de la Sangre.

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VIGARELLO, G. (2006: 15-16): La leyenda medieval La Quete du Graal (Siglo XII) que de la sangre de una virgen se curaba enfermos, ya que el líquido virginal, por su sólo contacto hacía desaparecer las podredumbres y las llagas. Pero manifiesta dos principios medievales que demostraban la eficacia curativa de ciertos objetos. En primer lugar, la pureza, cualidad impregnada de imaginaria y en este caso en particular de moralidad y en segundo lugar la sangre de la doncella esparcida sobre la piel actuaba por contigüidad, tal como lo hacían los amuletos para compartir su virtud purificadora.

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PALACIOS ALCALDE, M. (1990: 305): En la Edad Moderna y aún antes, las mujeres en los hospitales no sólo se ocupaban de la higiene y de la alimentación sino que se hacían cargo de manipulaciones curativas y sobre todo, la atención al decurso de la enfermedad. La permanente presencia de la enfermera u hospitalera junto al enfermo garantizaba la recogida de unas informaciones que, dadas a conocer en su momento a su médico, podían contribuir a una mejor aplicación del tratamiento adecuado. La atención al desarrollo de la enfermedad se llevó al extremo de encargar a las hospitaleras que velaran al enfermo durante la noche, tarea que realizaban por parejas y que incluía la ayuda al enfermo, si éste lo pedía.

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GARCÍA DEL MORAL, A. (1984: 77).

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PALACIOS ALCALDE, M. (1996: 71-88) (1990: 306): Las procesadas por delito de hechicería y curanderas solían servir cinco años en el hospital que se señalare. A veces iban procesadas por prácticas de alumbradismo, como tres mujeres al hospital de San Juan de Dios de Granada Así, la costumbre de ver a las viejas hechiceras, trabajando como hospitaleras, parece haberse convertido en un tópico. De esta manera, la Inquisición condenó a ciertas mujeres a pasar parte de su vida o toda ella dedicadas a realizar los trabajos de hospitaleras o con el fin de que se ganaran la vida sin delinquir. ADPS. Legajo 4B. Libro de juntas o actas capitulares de patronos del hospital de las Cinco Llagas (1659-1687), f. 63 r (1665). En el siglo XVII en el Hospital de la Sangre de Sevilla, la Inquisición “deposito” a Andrés de los Cobos, como una manera de pagar alguna pena como enfermero de eclesiásticos; GARCÍA-MOLINA RIQUELME, A.M.(2000:249): En el Virreinato de Nueva España en el proceso de Teresa Romero que compareció en el Auto de Fe de 19 de noviembre de 1659 fue condenada por impostora alumbrada y embustera, a Auto en forma de penitente con vela verde en las manos, soga al cuello, abjuración de vehementi, doscientos azotes y reclusión por diez años en un hospital para atender a los enfermos. Sacado del Archivo Histórico Nacional. Inquisición, lib. 1065, fol. 524 v; SANTO TOMÁS PÉREZ, M. (2003:86):En la Edad Media había siete obras corporales que eran visitar a los enfermos, darles de comer, de beber, redimirles del pecado, vestirles, contribuir a mantener el hospital y enterrarles cuando muriesen.

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