Chapter 7 Methodology
7.14 Applied Methods and Data Collection
Según Antonio Damasio cuando se repasa una lista de reacciones reguladoras que aseguran nuestra homeostasis, advertimos que se tienen reacciones más sencillas incorporadas como componentes de otras más elaboradas, a partir de un “Principio de anidamiento” que va de lo simple a lo complejo. Así, parte de la maquinaria del sistema inmune y de la regulación metabólica está incorporada a la maquinaria de los comportamientos del dolor y del placer. A su vez, una parte de éstos está incorporada a la maquinaria de los instintos y motivaciones y, por fin, una parte de la maquinaria de todos los niveles previos (reflejos, respuestas inmunes, equilibrio metabólico, dolor o placer) se incorpora a la maquinaria de las emociones. A su vez, las diferentes hileras de emociones se ensamblan según el mismo principio.
Muchas son las clasificaciones que se han hecho de las emociones desde la neurología. Por ejemplo, se habla de emociones de fondo que no son visibles (estado de ánimo) o de emociones primarias muy visibles (ira, miedo, sorpresa…). En esta investigación nos interesan especialmente las emociones sociales como vergüenza, culpa, gratitud, indignación, importantes para la regulación social (tanto entre los humanos cómo en otras especies animales). Entre tal tipo de emociones también se cumple el principio de anidamiento, existiendo una serie de reacciones reguladoras de fondo junto con elementos de las emociones primarias.
Hay respuestas emocionales estrictamente innatas como el miedo, otras pueden necesitar la ayuda mínima de una exposición apropiada al ambiente y pueden ser aprendidas, adquiridas. Al controlar nuestra interacción con los objetos que causan emociones, ejercemos un control sobre los procesos vitales, anulamos el automatismo y la inconciencia de la maquinaria emocional.
Damasio (2006) nos ofrece una hipótesis de trabajo sobre las emociones a manera de definición:
-Una emoción propiamente dicha como tristeza, vergüenza, es un conjunto complejo de respuestas químicas y neuronales que forman un patrón distintivo.
-Las respuestas son producidas por el cerebro normal cuando éste detecta un estímulo emocionalmente competente (EEC), el objeto o acontecimiento cuya presencia real o en rememoración mental, desencadena la emoción. Las respuestas son automáticas.
-El cerebro está preparado por la evolución para responder a determinados EEC con repertorios específicos de acción. Sin embargo, la lista de EEC no está confinada a repertorios que prescribe la evolución. Incluye otros aprendidos en toda una vida de experiencia.
-El resultado inmediato de estas respuestas es un cambio temporal en el estado del propio cuerpo, y en el estado de las estructuras cerebrales que cartografían el cuerpo y sostienen el pensamiento.
-El resultado último de las respuestas, es situar al organismo en circunstancias propicias para la supervivencia y el bienestar.
-La aparición de la emoción depende de una complicada cadena de acontecimientos que empieza con la aparición del EEC el que se representa en el cerebro en la región visual o
63 de emociones en otras partes del cerebro, que actúan como cerraduras ante los estímulos competentes que serían las llaves. Tales lugares a su vez, activan otros de ejecución de emociones en otros sitios del cerebro que son la causa inmediata del estado emocional que se ejecuta en regiones del cuerpo y del cerebro, que contiene el proceso de sensación de emociones.
Algunas de las regiones cerebrales identificadas como lugares que desencadenan emociones frente a diversos estímulos son (ver Fig. 9): la amígdala, profundamente situada en el lóbulo temporal; una parte del lóbulo frontal denominada corteza prefrontal ventromediana; y además, otra región frontal en el área motriz suplementaria y cingulada. Los lugares de ejecución de las emociones conocidos hasta la fecha son el hipotálamo, el cerebro anterior basal y algunos núcleos en el segmento del bulbo raquídeo que controlan el movimiento de la cara, lengua, faringe y laringe, como ejecutores últimos de muchos comportamientos que definen emociones como reír o llorar.
Fig. 9: Representación minimalista de los lugares del cerebro que desencadenan y ejecutan emociones. (fuente: Damasio, 2006)
Para que se cree un estado emocional deben participar varios lugares de un sistema cerebral y la actividad de los sitios desencadenantes debe propagarse hasta los lugares de ejecución mediante conexiones neuronales. El hipotálamo es el ejecutor maestro de muchas respuestas químicas que forman parte integral de las emociones, liberando sustancias químicas que alteran el medio interno, la función de las vísceras y la del propio sistema nervioso central como correr, inmovilizarse, expresiones faciales, posturas corporales, etc.
La emoción tiene que ver con transiciones y conmociones, a veces con verdaderos trastornos corporales, como se muestra en la Fig. 10.
64
Fig. 10: Esquema de las principales fases del disparo y ejecución de una emoción tomando el miedo como ejemplo. (fuente: Damasio, 2006)
La cadena continúa con el establecimiento de los sustratos para el sentimiento en las regiones cerebrales que son corporales por lo que estamos nuevamente en el ámbito mental, donde empezó todo el desvío emocional. Los sentimientos son tan mentales como los objetos o acontecimientos que desencadenaron las emociones. Resultantes de diferentes reacciones homeostáticas, representan mapas corporales del cerebro, pensamientos, percepciones que se refieren a las partes del cuerpo y a estados del mismo.
Percibir un determinado sentimiento tal como placer, es percibir que el cuerpo está de determinada manera. La separación entre los conceptos de emoción y de sentimiento es sólo a fines de estudio, ya que constituyen una unidad. La cadena de acontecimientos empieza por las emociones y termina por los sentimientos. Las primeras se representan en el teatro del cuerpo y los segundos en el de la mente, aunque en el principio de la emoción fue la acción el punto de partida. Evolutivamente hablando, las emociones permitieron a los organismos vivos responder de forma efectiva para la vida, pero no creativa.