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3. Empirical Analysis

3.2. Internet Research

3.2.5. Articles and other News on the Internet

I.

Su de�nición

Imprecación, conjuro, declaración, orden, que se dirige contra otra persona o cosa, manifestando enojo, aversión contra ella, y muy particularmente deseo de que le venga algún daño físico.

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II.

Su fuente

A. Maldición que viene de Dios 1. Propósito:

a. Destruir, traer juicio a sus enemigos

i. Los benditos del Señor heredarán la tierra, pero los que él maldice serán destruidos. (Sal.37:22)

ii. El propio Señor te enviará maldiciones, desorden y frustración en todo lo que hagas, hasta que por fin quedes totalmente destruido por hacer lo malo y por abandonarme.(Dt.28:20)

iii. Si alguien —ya sea nosotros o incluso un ángel del cielo— les predica otra Buena Noticia diferente de la que nosotros les hemos predicado, que le caiga la maldición de Dios. (Ga.1:8-9)

iv. En cambio, el campo que produce espinos y cardos no sirve para nada. El agricultor no tardará en maldecirlo y quemarlo. (He.6:8)

v. La tierra sufre por los pecados de sus habitantes, porque han torcido las instrucciones de Dios, han violado sus leyes y quebrantado su pacto eterno. Por lo tanto, una maldición consume la tierra; sus habitantes tienen que pagar el precio por su pecado. El fuego los destruye, y solo unos cuantos quedan con vida. (Is.24:5-6)

b. Disciplina, corrección para llevarnos a arrepentimiento.

i. Por esta razón, cada uno debería examinarse a sí mismo antes de comer el pan y beber de la copa. Pues, si alguno come el pan y bebe de la copa sin honrar el cuerpo de Cristo, come y bebe el juicio de Dios sobre sí mismo.

Esa es la razón por la que muchos de ustedes son débiles y están enfermos y algunos incluso han muerto. Si nos examináramos a nosotros mismos, Dios no nos juzgaría de esa manera. Sin embargo, cuando el Señor nos juzga, nos está disciplinando para que no seamos condenados junto con el mundo. (1Co.11:28-32)

ii. «Hice que pasaran hambre en cada ciudad y que hubiera hambruna en cada pueblo, pero aun así, ustedes no se volvieron a mí», dice el Señor.

c. Antimaldiciones

Las siguientes propósitos se pueden percibir como maldición por que se sufre lo mismo que en una maldición, pero son en realidad para bendición. A bendiciones que se experimentan como bendiciones les llamamos “antimaldiciones”

i. Probarnos

¿Acaso no están bajo tu protección él y su familia y todas sus posesiones? De tal modo has bendecido la obra de sus manos que sus rebaños y ganados llenan toda la tierra. Pero extiende la mano y quítale todo lo que posee, ¡a ver si no te maldice en tu propia cara! ―Muy bien —le contestó el Señor—. Todas sus posesiones están en tus manos, con la condición de que a él no le pongas la mano encima… ―¿Te has puesto a pensar en mi siervo Job? —volvió a preguntarle el Señor—. No hay en la tierra nadie como él; es un hombre recto e intachable, que me honra y vive apartado del mal. Y aunque tú me incitaste contra él para arruinarlo sin motivo, ¡todavía mantiene firme su integridad! ―¡Una cosa por la otra! —replicó Satanás—. Con tal de salvar la vida, el hombre da todo lo que tiene. Pero extiende la mano y hiérelo, ¡a ver si no te maldice en tu propia cara! ―Muy bien —dijo el Señor a Satanás—, Job está en tus manos. Eso sí, respeta su vida. (Job.1:10-12; 2:3-6)

ii. Mantenernos en línea

Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase desmedidamente, me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera (2Co.12:7) iii. Enseñarnos a pelear

Entrena mis manos para la batalla; fortalece mi brazo para tensar un arco de bronce. (Sal.18:34)

Las siguientes naciones son las que el Señor dejó a salvo para poner a prueba a todos los israelitas que no habían participado en ninguna de las guerras de Canaán. Lo hizo solamente para que los descendientes de los israelitas, que no habían tenido experiencia en el campo de batalla, aprendieran a combatir. (Jue.3:1-2) iv. Darnos una mayor gloria

Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque el reino de los cielos les pertenece. Dichosos serán ustedes cuando por mi causa la gente los insulte, los persiga y levante contra ustedes toda clase de calumnias.

Alégrense y llénense de júbilo, porque les espera una gran recompensa en el cielo. Así también persiguieron a los profetas que los precedieron a ustedes. (Mt.5:11-12)

v. Formar el carácter de Cristo, llevarnos a madurez, desatar nuestro propósito

En los días de su vida mortal, Jesús ofreció oraciones y súplicas con fuerte clamor y lágrimas al que podía salvarlo de la muerte, y fue escuchado por su reverente sumisión. Aunque era Hijo, mediante el sufrimiento aprendió a obedecer; y, consumada su perfección, llegó a ser autor de salvación eterna para todos los que le obedecen (He.5:7-9)

Amados hermanos, cuando tengan que enfrentar cualquier tipo de problemas, considérenlo como un tiempo para alegrarse mucho porque ustedes saben que, siempre que se pone a prueba la fe, la constancia tiene una oportunidad para desarrollarse. Así que dejen que crezca, pues una vez que su constancia se haya desarrollado plenamente, serán perfectos y completos, y no les faltará nada. (Stg.1:2-4)

También nos alegramos al enfrentar pruebas y dificultades porque sabemos que nos ayudan a desarrollar resistencia. Y la resistencia desarrolla firmeza de carácter, y el carácter fortalece nuestra esperanza segura de salvación. (Ro.5:3-4)

2. Quien decreta la maldición a. Dios directamente:

i. Y Jehová Dios dijo a la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los

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animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida. (Gn.3:14)

ii. Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra. (Gn.12:3)

iii. Por la mañana, cuando Jesús regresaba a Jerusalén, tuvo hambre y vio que había una higuera junto al camino. Se acercó para ver si tenía higos, pero solo había hojas. Entonces le dijo: «¡Que jamás vuelva a dar fruto!». De

inmediato, la higuera se marchitó. (Mt.21:18-19) b. Su palabra escrita (la ley):

i. Pero si te niegas a escuchar al Señor tu Dios y no obedeces los mandatos y los decretos que te entrego hoy, caerán sobre ti las siguientes maldiciones y te abrumarán… (Dt.28:15)

ii. Porque todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición, pues escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas. (Ga.3:10)

c. Por medio de sus siervos (inspirados por él)

i. Pero Eliseo le preguntó: —¿No te das cuenta de que yo estaba allí en espíritu cuando Naamán bajó de su carro de guerra para ir a tu encuentro? ¿Acaso es momento de recibir dinero y ropa, olivares y viñedos, ovejas y ganado, sirvientes y sirvientas? Por haber hecho esto, tú y todos tus descendientes sufrirán la lepra de Naamán para siempre. Cuando Giezi salió de la habitación, estaba cubierto de lepra; su piel se puso blanca como la nieve. (2Re.5:26-27)

ii. Saulo, también conocido como Pablo, fue lleno del Espíritu Santo y miró al hechicero a los ojos. Luego dijo: «¡Tú, hijo del diablo, lleno de toda clase de engaño y fraude, y enemigo de todo lo bueno! ¿Nunca dejarás de distorsionar los caminos verdaderos del Señor? Ahora mira, el Señor ha puesto su mano de castigo sobre ti, y quedarás ciego. No verás la luz del sol por un tiempo». Al instante, neblina y oscuridad cubrieron los ojos del hombre, y comenzó a andar a tientas, mientras suplicaba que alguien lo tomara de la mano y lo guiara. (Hch.13:9-11)

i. Estos son casos contados en donde la maldición vino por inspiración divina para contrarrestar a los opositores del evangelio. Pero esto es muy delicado porque en nuestra naturaleza pecaminosa podemos autoengañarnos para maldecir pensando que estamos siendo inspirados por Dios, cuando en realidad es por venganza o ira personal. Como regla general mejor no maldigas.

Con ella bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que están hechos a la semejanza de Dios. 10 De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así. (Stg.3:9-10)

bendecid a los que os maldicen, y orad por los que os calumnian. (Lc.6:28-29) 3. Quien la ejecuta:

a. Puede hacerlo Dios directamente:

Entonces el ángel del Señor, que estaba junto a la parcela de Arauna el jebuseo, extendió su mano hacia Jerusalén para destruirla. Pero el Señor se arrepintió del castigo que había enviado. «¡Basta! —le dijo al ángel que estaba hiriendo al pueblo—. ¡Detén tu mano!» (2Sa.24-16)

b. O usar demonios (lo hace retirando su protección).

me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera (2Co.12:7)

c. Personas

El Señor hará que te derroten tus enemigos. Avanzarás contra ellos en perfecta formación, pero huirás en desbandada. ¡Todos los reinos de la tierra te humillarán! (Dt.28:25)

d. La naturaleza

El Señor te castigará con enfermedades degenerativas, con fiebre e inflamaciones, con calor abrasador, con sequías y pestes en los cultivos. Esas calamidades te perseguirán hasta la muerte. 23 Arriba, los cielos se pondrán rígidos como el bronce, y abajo, la tierra se volverá dura como el hierro. 24 El Señor convertirá en polvo la lluvia que riega tu tierra, y el polvo caerá del cielo hasta que quedes destruido. (Dt.28:22-24)

B. Maldición que viene de Satanás

1. Único propósito: ocasionar la muerte, y destrucción de la persona El ladrón no viene más que a robar, matar y destruir (Jn.10:10) 2. Como no tiene autoridad sobre la tierra…

Si acaso a lo único que tiene autoridad es para mandar demonios para que te causen perturbación… pero para afligirte físicamente, necesita autoridad.

1. Utiliza las maldiciones de Dios para destruir a las personas Necesita base legal, ejemplo:

i. Como no pudo maldecir al pueblo de Dios:

Escucha, yo recibí la orden de bendecir; ¡Dios ha bendecido, y yo no puedo revertirlo! …—¡Yo te llamé para maldecir a mis enemigos! En cambio, los has bendecido tres veces. ¡Fuera de aquí ahora mismo! ¡Vuelve a tu casa! Te prometí una generosa recompensa, pero el Señor te ha impedido que la recibieras. (Nm.23:20; 24:10-11 ii. Tuvo que buscar una base legal:

Precisamente son ellas [las mujeres madianitas] las que, siguiendo el consejo de Balaam, incitaron al pueblo de Israel a rebelarse contra el Señor en el monte Peor. Son ellas las que causaron la plaga que hirió al pueblo del Señor. (Nm.31:16)

iii. Así que induce a los humanos a hacer cosas que les trae la maldición de Dios

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Pero si te niegas a escuchar al Señor tu Dios y no obedeces los mandatos y los decretos que te entrego hoy, caerán sobre ti las siguientes maldiciones y te abrumarán… (Dt.28:15)

2. Utiliza a seres humanos (a quienes se les dio autoridad sobre la tierra) para desatar maldiciones.

Tampoco permitas que el pueblo practique la adivinación, ni la hechicería, ni que haga interpretación de agüeros, ni se mezcle en brujerías, ni haga conjuros (Dt.18:10-11).

Aprovecha su naturaleza pecaminosa (iras, odios, celos, amargura, hablar a la ligera, vendenta) para lograrlo:

i. Ven pues, ahora, te ruego, maldíceme este pueblo, porque es más fuerte que yo; quizá yo pueda herirlo y echarlo de la tierra; pues yo sé que el que tú bendigas será bendito, y el que tú maldigas será maldito. (Nm.22:6).

ii. Entonces Saúl se puso muy furioso con Jonatán. —¡Tú, estúpido hijo de prostituta! —lo maldijo—. ¿Acaso piensas que no sé que tú quieres que él sea rey en lugar de ti, para vergüenza tuya y de tu madre? (1Sa.20:30)

iii. Y dijo el filisteo a David: ¿Soy yo perro, para que vengas a mí con palos? Y maldijo a David por sus dioses. (1Sa.17:43)

iv. Claro, también utiliza a sus siervos en satanismo y ocultismo con el explícito propósito de destruir a los hijos de Dios 3. Quien ejecuta la maldiciones propiciadas por Satanás

1. En maldiciones inspiradas por él y sus siervos, siempre utiliza demonios

me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera (2Co.12:7)

2. Pero también puede ser Dios mismo (cuando se vale de las maldiciones decretadas por Dios).

Como mencionamos anteriormente puede que Dios la ejecute directamente, o por medio de personas, la naturaleza o demonios (como se mencionó arriba).

i. Tenemos el ejemplo de Satanás que incita a David a violar las leyes de Dios en cuanto al censo Pero Satanás se levantó contra Israel, e incitó a David a que hiciese censo de Israel. (1Cr.21:1) ii. Y ocasionando que Dios mismo trajera la destrucción

Escoge para ti: o tres años de hambre, o por tres meses ser derrotado delante de tus enemigos con la espada de tus adversarios, o por tres días la espada de Jehová, esto es, la peste en la tierra, y que el ángel de Jehová haga destrucción en todos los términos de Israel. (1Cr.21:12)

iii. También el caso de Adán y Eva, Satanás logró inducirlos al pecado para que Dios los maldijera. C. No viene sin causa

Como gorrión que revolotea o golondrina que vuela sin rumbo, la maldición inmerecida no llegará a quien iba dirigida (Pr.26:2) // Cuando entren en una casa, digan primero: “Paz a esta casa”. Si hay allí alguien digno de paz, gozará de ella; y, si no, la bendición no se cumplirá. (Lc.10:5-6)

1. En cuanto a la maldición

Este pasaje enseña que si te maldigo y no eres objeto de maldición no tendrá efecto, y por otro lado enseña que: una persona puede ser objeto de maldición, pero esta no necesariamente vendrá sino hasta que se le decrete.

a. Lamentablemente, sin Cristo, todos los seres humanos son objeto de maldición… los únicos que no lo son son los nacidos de nuevo. Por eso los trabajos de brujería y hechicería son particularmente efectivos en gente no cristiana (y en cristianos que no viven en santidad).

b. En hijos de Dios que no le dan base legal al enemigo y que están sufriendo los efectos de maldiciones de siervos de Satanás, es porque Dios lo permite para probarlo (como Job), o para entrenarlo para batalla o para “mantenerlo en linea” como se mencionó arriba.

2. En cuanto a la bendición

De igual manera: De nada sirve que alguien te bendiga si no eres objeto de bendición. Y por otro lado: una persona puede ser objeto de bendición (vivir y hace lo que se requiere para ser bendito), pero esta no se desatará sino es por la palabra de bendición. En otras palabras, aunque hagas todo lo posible para ser bendito (seguro, prospero, etc.), en vano será es si Dios no lo desata con sus palabras de bendición (directamente o por medio de personas). Estos pasájes lo corroboran:

a. El Señor enviará lluvias en el tiempo oportuno desde su inagotable tesoro en los cielos y bendecirá todo tu trabajo. (Dt.28:12)

b. Y que el Señor nuestro Dios nos dé su aprobación y haga que nuestros esfuerzos prosperen; sí, ¡haz que nuestros esfuerzos prosperen! (Sal.90:17)

c. Jabés le rogó al Dios de Israel: «Bendíceme y ensancha mi territorio; ayúdame y líbrame del mal, para que no padezca aflicción». Y Dios le concedió su petición. (1Cr.4:10)

d. Si el Señor no edifica la casa, en vano se esfuerzan los albañiles. Si el Señor no cuida la ciudad, en vano hacen guardia los vigilantes. En vano madrugan ustedes, y se acuestan muy tarde, para comer un pan de fatigas, porque Dios concede el sueño a sus amados. (Sal.127:1-2)

3. Por eso es tan importante la bendición y la maldición, porque si la persona es objeto de alguno de los dos, y se le desata, esta vendrá.

III.

Su manifestación (síntomas)

A. Genealogías marcadas por enfermedades, problemáticas

1. —¿No te das cuenta de que yo estaba allí en espíritu cuando Naamán bajó de su carro de guerra para ir a tu encuentro? ¿Acaso es momento de recibir dinero y ropa, olivares y viñedos, ovejas y ganado, sirvientes y sirvientas? Por haber hecho

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esto, tú y todos tus descendientes sufrirán la lepra de Naamán para siempre. Cuando Giezi salió de la habitación, estaba cubierto de lepra; su piel se puso blanca como la nieve. (2Re.5:26-27)

2. Por lo tanto, el Señor, Dios de Israel, dice: prometí que los de tu rama de la tribu de Leví me servirían siempre como sacerdotes. Sin embargo, honraré a los que me honran y despreciaré a los que me menosprecian. Llegará el tiempo cuando pondré fin a tu familia para que ya no me sirva en el sacerdocio. Todos los miembros de tu familia morirán antes de tiempo; ninguno llegará a viejo. Con envidia mirarás cuando derrame prosperidad sobre el pueblo de Israel, pero ningún miembro de tu familia jamás cumplirá sus días. Los pocos que no sean excluidos de servir en mi altar sobrevivirán, pero solamente para que sus ojos queden ciegos y se les rompa el corazón, y sus hijos morirán de muerte violenta…Así pues, todos los que sobrevivan de tu familia se inclinarán ante él, mendigando dinero y comida. Dirán: “Le rogamos que nos dé trabajo entre los sacerdotes para que tengamos suficiente para comer”». (1Sa.2:30-33,36)

3. Cuando Noé despertó de su borrachera y se enteró de lo que su hijo menor le había hecho, declaró: «¡Maldito sea Canaán! Será de sus dos hermanos el más bajo de sus esclavos». (Gn.9:24)

B. Genealogías marcadas por ciertos pecados

1. Extiendo los pecados de los padres sobre sus hijos; toda la familia de los que me rechazan queda afectada, hasta los hijos de la tercera y la cuarta generación. (Ex.20:4 NTV)

a. Cuando los padres son malvados y me odian, yo castigo a sus hijos hasta la tercera y cuarta generación. (NVI) b. visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen (RV60) 2. ¿Por qué, entonces, despreciaste la palabra del Señor haciendo lo que le desagrada? ¡Asesinaste a Urías el hitita para

apoderarte de su esposa! ¡Lo mataste con la espada de los amonitas! Por eso la espada jamás se apartará de tu familia, pues me despreciaste al tomar la esposa de Urías el hitita para hacerla tu mujer”. »Pues bien, así dice el Señor: “Yo haré que el desastre que mereces surja de tu propia familia, y ante tus propios ojos tomaré a tus mujeres y se las daré a otro, el cual se acostará con ellas en pleno día. Lo que tú hiciste a escondidas, yo lo haré a plena luz, a la vista de todo Israel”». (2Sa.12:9-12)

C. Acontecimientos malos sucediéndote sobrenaturalmente Lo natural se nota por lo simultáneo y la forma en la que suceden.

1. Dicho esto, Satanás se retiró de la presencia del Señor. Llegó el día en que los hijos y las hijas de Job celebraban un banquete en casa de su hermano mayor. Entonces un mensajero llegó a decirle a Job: «Mientras los bueyes araban y los asnos pastaban por allí cerca, nos atacaron los de Sabá y se los llevaron. A los criados los mataron a filo de espada. ¡Solo yo pude escapar, y ahora vengo a contárselo a usted!» No había terminado de hablar este mensajero cuando uno más llegó y dijo: «Del cielo cayó un rayo que calcinó a las ovejas y a los criados. ¡Solo yo pude escapar para venir a

contárselo!» No había terminado de hablar este mensajero cuando otro más llegó y dijo: «Unos salteadores caldeos vinieron y, dividiéndose en tres grupos, se apoderaron de los camellos y se los llevaron. A los criados los mataron a filo de espada. ¡Solo yo pude escapar, y ahora vengo a contárselo!» No había terminado de hablar este mensajero todavía cuando otro llegó y dijo: «Los hijos y las hijas de usted estaban celebrando un banquete en casa del mayor de todos ellos

cuando, de pronto, un fuerte viento del desierto dio contra la casa y derribó sus cuatro esquinas. ¡Y la casa cayó sobre los jóvenes, y todos murieron! ¡Solo yo pude escapar, y ahora vengo a contárselo!» (Job.1:12-19)

D. Enfermedad, pobreza, desastres, que te vaya mal

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