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Aspects impacting face recognition accuracy

CHAPTER 2. REVIEW OF LITERATURE

2.6 Aspects impacting face recognition accuracy

y SAINT JEAN BAPTISTE DE LA SALLE.*

El comienzo de una colaboración

Los biógrafos de San Juan Bautista de la Salle son algo mas que discretos con respecto a Claude – Francois Poulard des Places , Rigault no dice tampoco una palabra 1, y Guibert, lo nombra pero sin percibir las influencias reciprocas que los dos fundadores pudieron ejercer el uno sobre el otro 2, Blain las menciona de paso en su Vie de Monsieur Jean Baptiste de la Salle, Instituteur des Frères des Ecoles

*

Extracto de la Revista “Spiritus” , No. 6 (1961) p.49 – 67. El articulo era presentado así por el editor:

La cuestión poco conocida de relaciones que existieron entre san Juan Bautista de La Salle y Claude Poullard des Places, primer Père des Spiritains, presenta primero el interés de desentrañar un vinculo de parentesco entre dos familias religiosas. Ahora bien, en el respeto de las espiritualidades propias a cada una que contribuyen a la riqueza de la Iglesia, como no complacerse en subrayar todo lo que pueda acercar los hijos de los santos e incitarlos a una colaboración mas estrecha?

El autor se pregunta - y este es otro interés del articulo- si los dos fundadores no habían pensado hacer conferir las ordenes menores a los maestros de escuelas campesinas de las cuales ellos se habían reunido. El venerable Libermann no deberá emitir este mismo deseo, siglo y medio mas tarde, a favor de los catequistas africanos? Los promotores de la renovación del diaconado encontraran aquí sus precursores.

El hermano Calixte-Francois (Yves Poutet) prepara una tesis de doctorado en letras en las fuentes de san Juan Bautista de La Salle. Tres de sus artículos han sido publicados por la Revista de Ascética y de Mística bajo el titulo de

“ Espiritualidad de docentes: Anne de Xantonge et Saint Jean Baptiste de La Salle “

1

Rigault; Histoire Générale de l`Institut des Frères des Ecoles Chrétiennes. Plon, Paris 1937

2

Guibert, Histoire de S. Jean Baptiste de La Salle. Poussielgue, Paris, 1901

3

Obra anónima publicada en Rouen, Ed. Manchuel, 1733 (Cahiers Lasalliens 7 et 8) El autor, el canónigo Blain, antijansenista notorio, ofrecía las mejores garantías de ortodoxia

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Chrétiennes 3. Antiguo condiscípulo de Claude-Francois Poulard des Places, en la

época de sus estudios comunes donde los jesuitas de Rennes, el irremplazable biógrafo de San Juan Bautista de La Salle había entrado al seminario Saint Sulpice de París en 1965, después, su formación terminada, él fue sucesivamente Canónigo de Noyon, inspector de seminarios de Rouen, superior eclesiástico de varias comunidades religiosas y signo de su indudable capacidad en el gobierno de las almas, él había redactado la regla y las constituciones de una nueva congregación, que aun florece hoy; las Soeurs d`Ernemont 4 . Trabajando sobre memorias redactadas por contemporáneo de los Señores de La Salle y des Places, él estaba perfectamente calificado para exponernos la tentativa concertada hecha por los dos fundadores para dotar la Iglesia de un seminario para maestros rurales.

Es en efecto a propósito de la fundación de un seminario de maestros, que se aborda la cuestión de relaciones que los unieron.

Desde el concilio de Trento los espíritus apostólicos aspiraban a la hora en que semejante institución dotara la Iglesia de Francia de buenos maestros que las escuelas rurales necesitaban. Hacia 1700, la formación de maestras devotas era asegurada por diversas congregaciones docentes, pero los muchachos de pueblos y burgos esperaban aun. Para las maestras la solución había sido encontrada en la vida religiosa no enclaustrada. Para los maestros cual seria ella? Se adaptaría la vida religiosa al aislamiento de escuelas de clase única.

¿Habría entonces que volverse hacia los sacerdotes-docentes exigiéndoles el sacrificio de una parte importante de su ministerio sacerdotal? ¿O bien se establecerían clérigos minorados especializados en las tareas educativas? Es a estas diversas cuestiones que san Juan Bautista de La Salle y Poulard des Places debieron encontrar una solución practica. ¿Cómo se conocieron? ¿Cuál fue el

4

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resultado de su colaboración? Son estas las preguntas que nos gustaría responder en esta época en la que se habla de renovación del diaconato y de las ordenes menores.

Preocupaciones comunes.

Nacido en Reims en 1651, M. de La Salle tenia veintiocho años mas que M. des Places nacido en la capital de la Bretaña el 26 de Febrero de 1679. Cuando este ultimo llega a París en octubre de 1701, para completar su formación intelectual y sacerdotal siguiendo los cursos de teología del celebre colegio Louis-Le Grand, M. de La Salle ya no es un desconocido, Mme de Maintenon intervino personalmente en su favor para hacer jaque a las tentativas malevolentes de los Maestros escritores. El rey Jacques II le hizo una visita después de haberle confiado la educación de cincuenta jóvenes irlandeses. Varias diócesis le piden Hermanos o maestros para el campo. Gracias a la benevolencia del cura de Sain-Hippolyte, en el faubourg Saint Marcel, fue que él pudo abrir en París una escuela normal donde treinta a cuarenta jóvenes se forman para la enseñanza. Preocupado por marcar su fidelidad a la santa Sede al mismo tiempo que el valor internacional de su empresa, él ha diputado de sus discípulos, Gabriel y Gérard Drolin, para fundar en Roma una escuela cristiana popular. Él tiene ahora cincuenta años. El Padre Leonard de Sainte-Catherine de Sienne, curioso impenitente, no puede evitar consagrarle una página en sus Memorias para servir la historia de la vida de varias

personas ilustres por su piedad y su virtud. Y concluye a la fecha de 1700, con

estas palabras evocadoras: “belle mine, bien fait ”.5

5

El autógrafo del P. Léonard a sido parcialmente publicado por el P. Brucker s.j. en Etudes, 1900 i 83 pp 543 – 547.

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Hacia la misma época en Bretaña, un misionero celoso, Jacques Alloth de Doranleau, redactaría una larga carta de noventa y cinco paginas, 12 para exponer a los arzobispos de Francia sobre la mejor educación que se pueda dar a

sus clérigos. Muy conocido por la gente de Rennes que había evangelizado en la

misión de 1692, él obraba en el surco de fieles amigos de Claude Francois Poulard des Places.Deseoso de conferir a su carta la mas grande resonancia posible él la publica en 1701 donde la viuda Grau, editor de París. Ni M. des Places ni M. de La Salle pudieron ignorar este escrito. El primero en razón de sus amistades bretonas, el segundo por la simple razón de que M. Doranleau citaba su obra como ejemplo a los comentadores de decisiones del Concilio de Trento. Él escribía:

“Lo que habrá que agregar a la disposición del Concilio, es de instituir pequeñas Escuelas de las parroquias del campo para preparar a los niños y darles las primeras tinturas de Letras que el Concilio pide para ser recibidos en los Colegios. El Señor Abad de La Salle se aplicó en la formación de Maestros para las Pequeñas Escuelas que podrían extenderse por las provincias y donde se podrán incluso formar a un nivel parecido siguiendo su método, o bien destinar a aquellos que seguidamente demuestren no ser capaces de las Ordenes sagradas, o que lo sean menos: son estos los primeros fundamentos de la Religión y de la Salud que ha lanzado este virtuoso eclesiástico (….) Estas pequeñas escuelas han sido fundadas y mantenidas por particulares en la mayoría de las parroquias (…) Ellas serian la huerta de los Seminarios de Clérigos; y éstos a su vez de los Seminarios del Orden y la relación que habría entre todos los Directores y Maestros de esos santos lugares seria que ninguno de estos Sujetos habiendo sido educados y cultivados durante el tiempo marcado por los Obispos, no pasaran del uno al otro sin que sean juzgados dignos y capaces tanto del lado de la ciencia que de las buenas costumbres.” 6

6

Anonyme . Leerte a Nosseigneurs les archev?ques et evéques de France . Vve. Grou, Paris 1701

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Sin duda la lectura de este texto incita M. des Places a informarse sobre las escuelas, el seminario de maestros y el método que daban a M. de La Salle tanta notoriedad. Pero ningún documento permite afirmar que una visita haya seguido. M des Places era pensionario de los Jesuitas en el colegio Louis-le-Grand, y sus estudios teológicos constituían su esencial preocupación. Sin embargo no tardo mucho en apercibirse de que demasiados infelices alrededor de él, aspiraban al sacerdocio sin poder nunca lograrlo por falta de recursos indispensables. Por su parte el recibía anualmente 800 libras de su familia. El los compartía con los pobres escolares, sus amigos. De hilo en aguja llego a sacrificarles una parte de sus necesidades.

y pronto, escribe el P. Besnard, su mas antiguo biógrafo; “él sintió que Dios quería servirse de él para poblar su santuario y para formar su pueblo de maestros y de guías. Comprendió que para lograrlo no podía hacer nada mejor que continuar a ayudar pobres escolares a subsistir et (..) Concibió el designio de reunirlos en una habitación en donde de vez en cuando les daría instrucciones” 7. Es por este cauce que las actividades de M. des Paces irían a interesar a M. de La Salle. Ellas de situaban en el cuadro de pequeñas comunidades y de seminarios destinados a “educar clericalmente, gratuitamente y pobremente según el espíritu del Concilio de Trento, durante varios años los pobres escolares (…) en el designio de (…) reformar el clero rural, de proveer para el efecto, las pobres y pequeñas parroquias de buenos curas, los Burgos o grandes pueblos de buenos vicarios, capellanes y maestros de escuela” 8.

7

Citado por el Padre J. Michel dans Claude Francois Poulard fundador del Seminario y de la Congregación del Espíritu Santo, esbozo de una biografía, París 1959 p.20

8

B.N. impresosThoisy Z 2284, folio40 4sq., citado por H. Le Floch en su biografía de Poullard des Places, Letheilleux, París 1915 p 278.

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En verdad M. de La Salle no pensaba formar curas o vicarios y M. des Places tampoco en los Maestros de escuela para el campo. ¿Cómo sus preocupaciones respectivas llegaron a reunirse al punto de volver posible una estrecha colaboración?

Un mismo espíritu de comunidad.

Para M. des Places la madurez de la obra fue alcanzada en cuatro años. Él comienza por alquilar una casa rue des Cordiers para alojar escolares pobres. Porque “personas iluminadas” le habían prometido ayudarlo, no vacilaba, simple clérigo tonsurado de 24 anos, en tomar desde 1703 la pesada responsabilidad de una fundación. El domingo antes de Pentecostés (20 de mayo) él consagraba su pequeño grupo al Espíritu Santo y a la Virgen concebida sin pecado. Fundador y discípulos seguían los cursos de los jesuitas. En 1705 la comunidad naciente cambia de local y se asocia un eminente sacerdote, Michel-Vincent Le Barbier, para tomar en mano la administración del Seminario.9

El 17 de diciembre de 1707, M des Places es ordenado como sacerdote. Él ha terminado ya los Reglamentos para la comunidad del Espíritu Santo y los hace cumplir con cuidado.

Con mas ardor que nunca él puede ahora ocuparse de la dirección espiritual de los seminaristas y confesarlos. Con Miche-Vincent Le Barbier y Jacques Hyacinthe Garnier él constituye el equipo dirigente del seminario de escolares pobres. Dejando al colegio Louis Le Grand el cuidado de asegurar los cursos de teología o de filosofía, la Sociedad de Directores - La Congregación del Espíritu Santo- tomaba a su cargo el alojamiento, el mantenimiento material y la formación

9

Sobre los diversos emplazamientos del Seminario del Espíritu Santo, nos reportamos al articulo del P. J. op. Cit. P. 21.

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religiosa de cerca de setenta seminaristas. Un grupo tan grande de jóvenes muchachos yendo varias veces al día de su casa al colegio de los jesuitas, no debía pasar desapercibido. La gente habla que M. de la Salle fue informado, si no lo estaba ya.

Es en efecto en la calle de l’Ourcine, próxima a las calles Mouffetard y Tournefort, que su seminario de Maestros había formado, antes de 1705, los “cuatro jóvenes para las escuelas” en los cuales se interesaba M. Descoureaux, uno de los sacerdotes de Saint Nicolás de Chardonnet 10. Mas de una vez de La Salle atraviesa el barrio para visitar sea el seminario sea sus amigos de San Nicolás. Sin embargo, cuando la obra emprendida por M. des Places toma todo su auge, el seminario de M. de la Salle decae luego del retiro de su director el hermano Nicolás Vuyard. Todo queda para volver a comenzar. M de La Salle medita largo tiempo sobre las lecciones de la experiencia y busca los medios más convenientes para asegurar la perennidad de una obra que él considera como esencial. Conformemente a su costumbre interroga a las “personas de experiencia” y se interroga a sí mismo. Él observa.

Ignoramos lo que sabe exactamente sobre M. des Places exactamente en 1707 pero el examen comparado de los Reglamentos de la Comunidad del Espíritu

Santo (hacia 1706-1707) y de las Reglas Comunes de los Hermanos de Escuelas Cristianas (ms de 1705 ligeramente modificado en 1718) muestra bastante como

estos dos grandes espíritus estaban destinados a entenderse.

10

Schoener, Historia del seminario Saint Nicolas du Chardonet. Desclée de Brouwer Paris 1909 1 II p. 377 No.2

40

Reglamentos 11 Reglas comunes.

73. No se alabara ni se censurara lo que se (p11) No se hablara ni de Acaba de comer. Es indigno (…) distraerse.. beber ni de comer ni ni de las otras necesidades del cuerpo…

115- Fuera del tiempo de recreo y de cuartos de (p. 75) Los hermanos de este horas libres, no se hablara salvo una necesidad instituto guardaran extrema y de igual manera se pedirá permiso un estricto silencio fuera del

para hacerlo tiempo de recreo y no se hablaran sin permiso

del hermano Director

119- Se abrirán y cerraran las puertas lo más (pag.65) Ellos serán muy

Suavemente posible exactos en al cerrar

Sin ruido todas las puertas de la casa.

124- Se observara religiosamente silencio (p.77) Ellos guardaran un silencio

sobretodo después de la oración de la noche muy riguroso desde el retiro de

Hasta después de la meditación de la mañana la noche hasta después de la

oración de la mañana

249- Inmediatamente después del primer (p.64) Los Hermanos dejaran todo al

11

Los reglamentos son citados según H. Koren y M. Carrignan. Les ecrits spirituels de M. Claude Francois Poullard des Places . Duquesne University, Pittsbourgh 1959. Las reglas comunes citadas son las de 1718, la paginación indicada, la del No. 25 de “Cahiers Lasalliens”.

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toque de campana, se transportaran con una primer toque de campana para

extrema diligencia al lugar donde los llaman. encontrarse en el Comienzo de los ejercicios.

256- Cuando uno se encuentre en las escaleras (p.53) Cuando ellos pasen frente a

en el jardín o en otra parte, no se dejaran nunca de sus hermanos ellos sé Saludarse recíprocamente y los saludaran descubrirán modestamente.

Esta confrontación no tiene nada de exhaustivo 12 y no pretende establecer una

filiación en un sentido o en otro, pero basta, pensamos, para subrayar algunos elementos que podrían preparar a M. de La Salle y a M. des Places a comprenderse a estimarse y a tenerse confianza al punto de poner en común sus carismas particulares para realizar este seminario de maestros para el campo que M. de La Salle no había aun llegado a establecer de manera durable.

Una inquietud de M de La Salle; encontrar sacerdotes.

Único sacerdote de su congregación, el fundador de los Hermanos se preocupaba por encontrarles a sus discípulos confesores ortodoxos y devotos. No era cosa fácil. Las escuelas de caridad dependían de curas que, en esa época se preocupaban mas por convertir y confesar a los adultos que de sacrificar su

12

He aquí algunos de los artículos idénticos a los cuales será fácil reportarse se dispone sea de lo “Reglamentos de Poullart de Places” sea del texto de Reglas Comunes de 1718 en CL 25 artículos 13, 16, 17, 58, 63, 64,92,93,107: paginas 30,29,5,18,5,55,56,55,44,48. La devoción al Espíritu Santo de los dos fundadores merecen un estudio particular.

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tiempo a niños del pueblo. Recurrir a confesores extranjeros a la parroquia era arriesgarse a introducir la disensión entre la escuela y el clero.

Una solución simple, a priori, para la parroquia de Saint-Sulpice, en la cual los Hermanos enseñaban a mas de mil alumnos repartidos en quince clases habría consistido en obtener Sulpicianos como confesores de los Hermanos y de sus escolares. De otra parte el fracaso de Nicolas Buyasrt en el mantenimiento del seminario de maestros llevaba a creer que los Hermanos encargados de semejante obra necesitaban el apoyo de un sacerdote responsable de la dirección espiritual de los jóvenes, de su formación litúrgica y de una manera general, de la capellanía del establecimiento. Para M de La Salle no era posible volver a comenzar la experiencia de 1690: el Hermano Lhereux , que él había preparado al sacerdocio, había muerto y el santo vio allí un signo indiscutible de la Providencia según el cual el sacerdocio debía ser para siempre prohibido a los miembros de su Instituto. El buscaba entonces, hacia 1706. una sociedad de sacerdotes capaces de suministrarle la ayuda que necesitaba para finiquitar una obra de la cual su amplitud comenzaba a desbordarla. Una carta de M. Leschassier, superior de Saint-Sulpice de fecha 17 de Noviembre 1706, atestigua el hecho. Esta dirigida a M. Gourichon 13, uno de los directores del Seminario Saint-Irenée de Lyon, en una época en que las autoridades Grenoblesas reclamaban Hermanos para sus escuelas. Hela aquí:

“Es verdad señor que M. de La Salle Patriarca de los Hermanos de Escuelas Cristianas a hecho todo lo que ha podido para agregar su comunidad a Saint-Sulpice pero sin lograrlo nunca y nosotros no entramos en sus asuntos. Yo los creo buenas personas pero no conozco a ninguno y no aconsejaría a ninguno de los nuestros a enredarse allá adentro. Lo encuentro feliz de saber acomodarse a la vida vacacional y de saber divertirse en el seminario.

13

Guibert es el primer historiador de San Juan Bautista de La Salle en señalar esta carta op. Cit p.225 Rigaud cita un pasaje. Nosotros citamos integralmente este inédito según el tomo VII de la Correspondencia de M. Tronson y Lechassier p. 537. Archivos del Seminario Saint-Sulpice.

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La puerta de Saint-Sulpice estaba cerrada, M. de La Salle no-tenia mas que golpear en otra parte. El caso Clément le da la ocasión.

El caso Clément . Un proyecto de escuela de aprendizaje para huérfanos.

En diciembre de 1707, un clérigo de veinte años, Jean-Charles Climent, hijo de un célebre cirujano, visita la escuela de Hermanos de la calle Princesse. El sale entusiasmado y se va donde M. de La Salle que vivía entonces en la calle Saint-Honoré en la escuela de la parroquia Saint-Roch. No economiza en elogios y expone un proyecto personal:

Organizar un pensionado para niños mas o menos abandonados por sus padres y ponerles en sus manos el aprendizaje de un oficio. La edad de los niños se extendería entre los siete y los veinte años. La obra suministraría gratuitamente la vivienda, la alimentación y el vestido. Los gastos serian cubiertos por una parte de las 800 libras que el Doctor Julián Clément entrega anualmente a su hijo menor. Evidentemente para comenzar serian necesarios algunos fondos pero lo que más importa sobre todo es encontrar maestros capaces de tomar a cargo la dirección del establecimiento. ¿Será que M. de La Salle no podría hacerle a la Iglesia ese servicio? Por su parte el Padre Clément ha reunido vestidos para los niños pobres

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