Section III: Strategies in the Four Domains
Domain 1: Assertive Outreach and Initial Engagement
La Estrategia utilizada se basa en la participación activa de todos los actores interesados en un desarrollo urbano sano: la población, los gobiernos locales, regionales y central, las universidades y el núcleo del equipo de trabajo constituido por personal del INDECI, INADUR y Universidades. En este sentido, lo primero que se programó fueron reuniones con los Alcaldes de las ciudades consideradas prioritarias, a fin de explicarles los alcances y beneficios del Programa.
Se busca proponer acciones que se puedan ejecutar con grandes y claras ventajas costo-beneficio y que generen una oposición mínima, por no disponer la demolición no racional de viviendas y de importantes construcciones ubicadas en sectores peligrosos, donde es posible de manera práctica y con costos razonables, reducir la vulnerabilidad de las edificaciones allí construidas. Sin embargo, si se propone una gradual reubicación de las edificaciones construidas en sectores altamente peligrosos, haciendo saber a los residentes el riesgo a que están expuestos, y que deben preparar planes de contingencia para proteger sus vidas. El Programa PCS-1E promueve la densificación y la expansión de las ciudades hacia sectores donde los estudios de microzonificación indiquen que el peligro es medio o bajo. Si el peligro es alto, se aplican severas restricciones de uso, y si es muy alto no se permite usos urbanos habitacionales.
Para obtener resultados tangibles, rápidos y demostrar que el Programa es altamente rentable, se empezó por las ciudades severamente afectadas por El Niño 1997–98 y que tenían estudios de microzonificación efectuados previamente por el CISMID FIC/UNI a inicios del Decenio Internacional de Reducción de Desastres propiciado por las Naciones Unidas (DIRDN). De esta manera, se aseguró la continuación del Programa y la obtención de recursos que son escasos, para su continuación en otras ciudades. Asimismo, se incorporaron a las Universidades locales al equipo de «estudios de microzonificación», para verificar y ampliar los estudios efectuados por la UNI, y realizar investigaciones para nuevas ciudades. Las ventajas de ello son varias: la motivación de participar en un Programa que incrementa la seguridad a las ciudades de su región; la capitalización del conocimiento y la experiencia de haber realizado estudios del medio local y la reducción sustancial en los costos de operación, ya que los conocimientos y la experiencia se quedan en la zona; y el reforzamiento del control municipal durante la implementación del Programa.
El Programa PCS-1E enfoca el problema de manera integral hasta llegar a ordenanzas municipales aprobadas por consenso, que todos respeten y estén dispuestos a cumplir; incluyendo un control municipal estricto, complementado esto último con un Sub Programa de «Fortalecimiento Institucional».
De acuerdo a los Objetivos del Programa y a la Estrategia planteada para lograr resultados tangibles de manera eficiente, se han seguido los siguientes pasos:
I. Iniciativa del Alcalde: con el firme compromiso de las autoridades locales de participar activamente en el Programa, lo que se formaliza a través de una solicitud dirigida al INDECI.
II. Formulación del Programa: a cargo de MUNICIPIOS – INDECI – INADUR – UNIVERSIDADES, de acuerdo a esquemas preestablecidos, para ser aplicado de manera flexible de acuerdo a la realidad de cada municipio.
III. Estudios de Microzonificación y de Mapa de Peligros: seis (6) de las diez (10) ciudades del Programa 1999–2000 contaban con estudios previos realizados en la UNI. Se verificaron y ampliaron dichos estudios, y se realizaron otros estudios de nuevas ciudades y sus áreas de expansión a cargo de Universidades locales. Para una fluida
y fácil coordinación con los planificadores urbanos, se preparó un Cuadro de «Calificación de Peligros» donde se incluye el grado de peligro, la descripción de sus características, se dan algunos ejemplos ilustrativos, se fijan restricciones para el uso del suelo, y se dan algunas recomendaciones en cuanto a nivel de investigación necesario del sector respectivo (ver cuadro página 73). La parte innovativa de esta calificación es que no se permite el uso con fines urbanos habitacionales de sectores altamente peligrosos, y en sectores peligrosos sólo se permite edificaciones según el tipo de construcción y materiales utilizados. Por ejemplo, se prohíbe construcciones con adobe en sectores donde se prevé ocurrirán altas aceleraciones sísmicas o que pueden llegar a permanecer bajo agua varios días. Según la experiencia peruana acumulada entre 1970 y 1998, en dichos casos, las viviendas de adobe se pierden en un 100%.
IV. Desarrollo de un Plan de Usos del Suelo: A cargo de Consultores, Universidades y fundamentalmente, del INADUR y basado principalmente en el Mapa de Peligros y la Calificación de Peligros que orienta al planificador urbano en su aplicación. Consiste en propuestas que establecen pautas técnico-normativas para un uso racional del suelo. No se deben ocupar sectores altamente peligrosos, para reducir el impacto negativo de futuros eventos intensos o extremos; tampoco usarlo como terrenos agrícolas, para evitar su destrucción y nefastos efectos sobre el medio ambiente.
V. Asimismo, se elabora el Plan de Mitigación ante Desastres donde se identifican las medidas más urgentes de reducción de efectos de desastres a ser ejecutadas en el ámbito urbano. Se presentan también perfiles de proyectos, para luego hacer el desarrollo detallado de los mismos, de acuerdo a las posibilidades de cada Municipalidad. VI. El Mapa de Peligros, Plan de Usos del Suelo y Plan de Mitigación
ante Desastres son expuestos por los municipios durante treinta días, lapso en el que se reciben los aportes y/o observaciones de la población e instituciones interesadas. Una vez levantadas las observaciones por el equipo técnico e incorporados los aportes que resulten pertinentes, los estudios quedan listos para su puesta en vigencia a través de una ordenanza municipal.
VII. Se preparan las Ordenanzas Municipales y se someten al concejo municipal para su aprobación. En las doce ciudades donde se ha
ejecutado el Programa las ordenanzas han sido aprobadas por unanimidad.
VIII.Control Municipal: condición para el cumplimiento de la ordenanza. Durante la implementación del Programa se encontró que en la mayoría de las Municipalidades era necesario un Sub-Programa de «fortalecimiento institucional» para mejorar el manejo administrativo y económico de los municipios; para hacer cumplir la ordenanza; para formular debidamente asesorados, proyectos detallados; e implementar los proyectos prioritarios de reducción de desastres.