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Assessing the value of SHM Assessing the value of SHM Assessing the value of SHM Assessing the value of SHM 1 Methodology

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7.4. Assessing the value of SHM Assessing the value of SHM Assessing the value of SHM Assessing the value of SHM 1 Methodology

E n tal situación,  su capacidad natural de retener ob  je tos, exp eri enc ia s y per sona s se vu el ve en su co nt ra . Asume  cargas, y aunque intenta hacer acopio suficiente de fuerzas como para llev arla s, sigue reabsorb iend o un exceso de emociones que a la larga se   convertirán en má s  cargas. Así pues, se  halla  inmerso en un  círculo vi  cioso,  aferrándose  a cualquier cosa que tenga aspecto de seguridad emocional. Puede  apegarse  al dinero y a las  per sona s si cre e que pue de n pr ot eg er le y sat isf ace r sus necesidades. Y cuando lo hace, inconscientemente  está ofreciendo a cambio dependencia emoc iona l.

L a  mayor   parte  del karma es consecuencia de los re cuerdos emocionales. Y puesto que  Cáncer  es tan vulne rable y susceptible a los recuerdos emocionales del en torno, es posible que asimile el karma de  otras  personas sin  siquiera  darse  cuenta. Si intenta encontrar su seguri

dad  personal en un hogar fuera del yo, tiende a crear y recrear los problemas de los  demás  en su propia esfera. Si  mantiene su identidad dentro del ascendente  Cán

cer, su perspectiva  ante la vida  será  completamente  dis

tinta. Lo percibirá  todo a  través  de los sentimientos, no de las emociones. Todo lo que  está  dentro  debe  filtrarse

a  través de la capacidad de percibirse intuitiva e  instinti vamente a sí mismo  antes  de expresar emociones.  Podrá

experimentar la plenitud dentro de sí mismo en lugar de intentar extraerla de los d e m á s . Se  sentirá cómodo  den tro de sí mismo y de la protección de  saberse guiado por

los  sentimientos vinculados a su alma. En lugar de ser sensible a las emociones negativas del karma externo,  po dr á emplear la sensibilidad para mantenerse en armo nía  con los modelos cambiantes de la naturaleza.  C o m 

 pr en de rá el flujo diario y estacional de las corrientes na turales;  sabrá cómo  alimentarse de la belleza y  armonía

 Los  ascendentes del   zodíaco

características  de la naturaleza. Incluso  entenderá  por instinto qué alimentos favorecen el ritmo natural de su alma.

E l  ascendente  Cáncer   posee una  bendición  muy es  pe ci al ,  ya que representa el mil agro del nacimi ento. Y ya se  trate  del nacimiento  físico  o de una idea, es, en cualquier   caso, la fuente incipi ente del sentimien to. Todo  lo que se  halla  dentro de su alma puede ponerse de manifiesto si se  identifica  usted con sus verdaderos sentimientos. De  este  modo, su naturaleza  divina,  a la que no  afectarán los estímulos  externos,  podrá  fluir   por su  ser en todo aquello que haga. A veces algo infantil y

otras  demasiado protector, es usted la  auténtica  savia

del  árbol,  que ofrece su alimento a  todas  las ramas que

de  ella  dependen.

Si  se vuelve en contra de sus verdaderos sentimien tos, se  tornará  susceptible al  ataque  de innumerables emociones desalentadoras procedentes del karma im  pe rso nal . Pe ro si p erma ne ce ju nt o a s us  auténticos  senti mientos,  descubrirá que  está  en contacto con las expe riencias m ás cálidas  y gratificantes que ofrece la  vida.

 El 

 ascendente

  Leo

E l  ascendente Leo encierra el  principio  creativo de la  vida.  Tiene usted  tanto l a volunta d como el poder ne cesarios para expresar la radiante belleza que siente en su  interior. Sabe  cómo  aprovechar al  máximo  todas  las

grandes oportunidades, a fin de que su ser interior pue da  expanderse por el  ámbito  soleado de su personali-

 /.'/  ascendente

dad.  Alberga  más esperanza y optimismo que cualquier otro ascendente del  zodíaco.  Y como consecuencia de

estas  dos cualidades, es usted capaz de alcanzar   cual quier   meta que se proponga.

E n  ocasiones, la fuerza de  este  ascendente resulta abrumadora. Y en lugar de permanecer dentro de sí mismo,  intenta alcanzar más de lo que emana del ser in terior y empieza a identificarse con el karma imperso nal.  En tal caso, se siente  atraído  por lo resplandecien te, lo hechizante y la locura de las circunstancias o acon tecimientos  teatrales y m e l o d r a m á t i c o s ,  que pueden  ter-

minar  por   dirigir su  vida.  El ego de Leo es muy podero so. Y cuando se  identifica  con el ego impersonal del mundo ex terior , tiende a mul tipli carse y a escapar de su control.  Como consecuencia de  ello,  este  ascendente  pue de per der se  fácilmente  en todo aquello que ensalce el  propio engrandecimiento. Por desgracia, cuando hace esto, no es usted quien  está  siendo ensalzado, ni mucho menos, sino los pensamientos, sentimientos y acciones impersonales que  llama  usted su identidad. Así pues,  por gra nde que sea el  éxito económico  que obtenga, o  por   m a g n á n i m o ,  generoso y expansivo que sea, siempre tendrá  en su fuero interno la  sensación  de que le falta algo.

E n  su caso, más que en el de los  d e m á s  ascenden tes, es de suma importancia que permanezca dentro del yo.  El Sol  simboliza  el centro de las cosas, y para que resulte eficaz, su poder   debe  partir del centro de un  cír

culo en  dirección  a la periferia. Si se  identifica  con el karma  impersonal del entorno,  ello es imposible . E n lu gar de hallarse en el centro del  círculo,  intenta situarse en el centro del círculo  de los d e m á s ,  y ser para ellos lo que en realidad  debería  ser para sí mis mo. E n conse-

 Los  ascendentes del   zodíaco

cuencia,  se aparta de su camino a fin de  atraer   la aten

ción.  Intenta captar   admiración  y representar para los demás  todo aquello que  deberían  estar   haciendo con sus vidas.  Pero, al tiempo que cambia el karma impersonal del  entorno, cambian  también  los ejemplos que da a los

d e m á s ;  por lo tanto, su punto de conciencia se transfor ma  constant emente, a fin de impedi r que se fragmente el  ego perdido.

E l  ascendente Le o puede concentrarse en la rique za, la  fama, la notoriedad y el elogio de aquellos de los que se rodea a causa de sus rasgos inferiores. Pero se trata de algo transitorio y no brinda a  este  ascendente la

oportunidad  de florecer.

Pued e forjarse muchas ilusi ones sobre e l yo y el mundo, porque al  vivir   fuera de sí mismo se convierte en una lente de aumento para las ilusiones del ego que existen en el karma im pers onal . E l exceso se convierte en un modo de  vida  corriente, y el orgullo,  en el carrua  je de espl end or en el que  viaja.  Cua lqui er reproche que le  hagan no  servirá  más que para espolearlo en lo que termina por convertirse en una lucha por el poder. Ofrece  consejos con toda libertad y generosidad, ya que ello  le da una falsa  sensación  de control.  Haría  cosas  par a de mos trar a los  demás  lo poco que hacen por sí mismos.  En esencia, puede convertirse en la personifi cación  de todo aquello que los  demás  dese an. Y a fin de conservar dicha imagen, tiene usted que desarrollar también  un fuerte complejo de  mártir.  Cuanto más pe sada le resulte la carga de guiar a los d e m á s , má s fácil le resultará  justificar sus acciones. En consecuencia, su  per sonal id ad se ve inm ers a en una lu ch a e n la que uste d no  sólo  crea las acciones, sino  también  las reacciones de los  d e m á s .  Una vez lo ha hecho, le resulta casi   imposi-

 El   ascendente

 ble  mirar hacia su propio interior, ya que su luz es de masiado cegadora, su poder demasiado  amplio,  y su control  demasido estricto como para que el ser interior  pue da res pon der pos it iv am ent e a seme jant e fue rz a. A s í  pue s,  debe  seguir estimulando a los  d e m á s ,  en lugar de

a  sí mismo. Y cuanto más capaz se crea de acaparar su atención  forjando espectaculares ilus iones , men or   será su  necesidad de  vivir   en el mundo real. Por lo tanto, concebirá  un universo en el que usted es el  único  que controla  las reglas que domi nan a todo el mun do. E l co nocimiento y la  comprensión  quedan más  allá  de toda censura en  este  reino inconsciente en el que  está  usted separado y por encima de aquellos cuyo amor necesita. T al  vez termine por considerarse la fuente del  brillo

de los  demás.  Es usted su esperanza, su  salvación  y la única  fuerza que puede arrancarlos de sus batallas mun danas. Cuanto más fomente esta imagen, con mayor ahínco tendrá  que buscar   estas  cosas,  estas  personas o circunstancias  en el entorno que la mantienen con  vida. En lugar de mantenerse a sí mism o bajo  control,  cae en manos de su entorno. Le atraen los  desafíos.  Las pro

mesas  de obtener   éxitos  y alcanzar   metas  en distintos campos pueden apartarle de su objetivo. Y las necesida des dispares de  otras  personas pueden  fácilmente  mer mar sus  energías,  ya que  intentará  demostrar todo aque ll o  de lo que en realidad duda en su fuero interno.

E l  principio  creativo  está  iluminado por una bendi ción  muy especial. Se trata del primer hexagrama del /

Ching  (el  Libro de las mutaciones chin o). Crea r es  imi tar al creador de uno mismo. Se trata de la  inspiración misma  de la  vida.  Por lo tanto, todo lo que cree  será el reflejo  del modo en que interpreta el poder creativo de su dios. La creatividad asume  pues una gran responsabili-

 Los  ascendentes d el   zodíaco

dad.  Sea como fuere, su  interpretación  de la  divinidad es que estamos en la Tierra  con el  propósito  de expresar la  creación.  Cuando su ascendente Leo aprende a per manecer dentro del yo, lo creado no procede tan  sólo de l  potencial de su ser interior, sino que  también es guiado a lo largo del sendero del progreso de su alma. D e  ese modo, en lugar de obsesionarse con un poder que no  sabe  cómo  utilizar,  podrá  usted despedir todo lo

que  está  intentando expresarse  desde  el interior. Si se

enfrenta a  desafíos,  no lo  hará  porque  desee  competir co n  otros, sino porque su   carácter   le dicta vencer todos los  obstáculos  que se le presenten. Ejercer control no significará  controlar a los  d e m á s ,  sino el deseo de  averi guar   cómo domin ar el ser interi or. En lugar del orgull o

y  el ego perdido que suele provocar el   orgullo,  buscará una cualidad en la  vida  que no cause experiencias que constituyan una  vergüenza  para la  concepción de  Dios que emula. Así pues, si permanece en el interior del as cendente,  estará en  armonía  con la grandeza y el poder de la creatividad que expresa el potencial de su alma. Y dentro de esta grandeza queda mucho lugar para la hu mildad  y la modestia, puesto que no   está  usted  compi tiendo con los  d e m á s .  Puede reconocer la seducción  del ego del karma impersonal, pero comprender su objetivo creativo  le controla y le mantiene a salvo dentro de los límites  de su camino personal en la   vida.

Este ascendente, regido por el So l, representa la quintaesencia de la personalidad iluminada. Cuando la  per sona li da d pe rma ne ce de nt ro de l ascen den te , las cu a lidades de la sincer idad, la lealtad y la decencia moral se convierten  en los puntos centrales de la carta. En conse cuencia,  puede experimentar la bondad de la   vida  que  pe rm it e crea ti va me nt e que to do lo bu en o sea exp re sa-