CHAPTER TWO NORTH LANARKSHIRE
School 2 Associated Primaries
A continuación se detallará el análisis relacionado con los niveles de triangulación propuestos en la metodología en relación con las características evaluadas por el CNA en el factor estudiantes.
Los documentos emitidos por el Ministerio Educación Nacional no muestran una amplia información sobre las características relacionadas con el factor
estudiantes. Por ello este análisis se fundamenta en los informes de autoevaluación, las encuestas diligenciadas por los estudiantes en el marco del proceso de
reacreditación en el 2012 y los testimonios recogidos en el trabajo de campo del presente estudio.
En la primera acreditación, el factor estudiantes y profesores estaba ligado a un solo nivel de análisis; a partir del 2003 se consideraron por separado definiendo criterios e indicadores para su medición. Con base en lo anterior, es preciso señalar que en 1998 no se detectaron debilidades importantes en relación con los estudiantes. Es a partir de 1998 y 2004 cuando se empiezan a implementar acciones de cambio en aspectos relacionados con el proceso de admisión, los mecanismos de comunicación y la participación de estudiantes en diferentes actividades.
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A continuación se hace una revisión de la información con base en las asociadas a los estudiantes:
Mecanismos de ingreso
En relación con el proceso de admisión las recomendaciones realizadas por los pares evaluadores no registran información en esta característica, mientras que los informes de autoevaluación de 2004 y 2012 indican que está claramente
establecido y normatizado, de acuerdo con las disposiciones generales del
Reglamento de Estudiantes de la Universidad y las necesidades del programa, con el propósito de velar por la equidad y la transparencia, criterios que se han buscado mantener al interior del programa.
En el Programa de Medicina el examen del ICFES, hoy la prueba SABER 11, es la herramienta fundamental para la preselección de aspirantes al programa, del total de inscritos al programa se preseleccionan 200 aspirantes: aproximadamente 50 con algunas características particulares (egresados de Colegios Jesuitas, hijos de profesores y personal administrativo de la facultad, y el 20% de los estudiantes del pre médico con los mejores promedios), así como los 150 aspirantes que
obtuvieron los puntajes más altos en esta prueba. Estos candidatos presentan una prueba de personalidad, posteriormente van a entrevista divididos en dos grupos; el primero es entrevistado por los decanos, ex decanos, la directora del programa y un psiquiatra; el segundo va a entrevista con dos profesores y un psiquiatra. Cada uno de los entrevistadores emiten un concepto, a cada entrevista ingresan 4
estudiantes y esta tiene una duración aproximada de 20 minutos. Todos los
aspirantes entrevistados son presentados en el Comité de Admisiones conformado por los decanos, la directora del programa, el psiquiatra y la Secretaria de la
Facultad, quienes definen tres tipos de selección: aspirantes admitidos, aspirantes en lista de espera, y los no considerados para admisión.
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Tanto para los docentes como para los estudiantes, en las entrevistas se
reconoce el proceso de admisión instaurado y se destaca la aplicación de la prueba de personalidad, la prueba saber, como criterios adecuados y pertinentes dentro del proceso; sin embargo, consideran la necesidad de implementar acciones de mejora en aspectos como:
- Capacitación para los entrevistadores. - Ampliación en el tiempo de las entrevistas.
- Mayor conocimiento del perfil no sólo de ingreso sino también el de egreso. - Establecimiento de parámetros de entrevistas para todos los preseleccionados.
Número y calidad de los estudiantes admitidos
El número de estudiantes admitidos al programa antes de la existencia del registro calificado se establecía teniendo en cuenta la evolución de la demanda, la capacidad con que se contaba para atender a los estudiantes en condiciones de calidad, y la viabilidad financiera del programa; hoy los cupos ofrecidos están
determinados por el registro calificado, 90 admitidos por semestre, de acuerdo con la disponibilidad de escenarios de práctica, mediados por los convenios de
docencia – servicio vigentes; bajo estas condiciones el número promedio de estudiantes admitidos al programa entre el segundo periodo de 1998 y el segundo semestre de 2012 es de 88 estudiantes por semestre.
En cuanto a la calidad de los admitidos Solarte expresa “hemos hecho pequeños estudios que muestran que existe éxito académico versus buen puntaje de ICFES y de igual forma con el ECAES, esto afirma en gran medida que el puntaje de las pruebas SABER son un buen criterio dentro del
proceso de admisión”. (Anexo No. 5 Entrevista); esta afirmación la ratifican los
profesores quienes sostienen que “los estudiantes son buenos porque se hace un buen proceso
151 Permanencia y deserción estudiantil
La Carrera de Medicina tiene una duración de 12 semestres, los dos últimos corresponden al año de internado. La permanencia de los estudiantes en la
Facultad depende del cumplimiento de las condiciones académicas, disciplinarias y administrativo-financieras establecidas en el Reglamento de Estudiantes, la cual puede verse afectada por la solicitud de retiro temporal y posterior reintegro, solicitud de retiro definitivo y abandono, exclusiones académicas y expulsión.
Los retiros temporales se realizan por razones económicas, estudios de inglés en el exterior, con menor frecuencia que antes motivos de seguridad y deseo de explorar otras carreras. Hasta el 2003 los estudiante tenían tres (3) años para solicitar reintegro, a partir del 2004 el plazo máximo para reintegrarse al programa es de dos (2) años. Las causales académicas de exclusión son: perder una
asignatura por segunda vez, perder más de tres (3) asignaturas en primer semestre, no superar la segunda prueba académica de acuerdo con el promedio ponderado aprobado para la carrera que es de 3.30/5.00 y perder todas las asignaturas del semestre. Cabe aclarar que para el 2004 la exclusión académica no fue
considerada como causa de deserción.
El informe de autoevaluación del año 2012muestra que la tasa de deserción del programa ha oscilado entre el 11% y el 29% en los últimos periodos, estas tasas son inferiores al promedio registrado en la Universidad y a las reportadas para la educación superior en el país. Es importante destacar que el programa ha apoyado a través de la consejería a sus estudiantes, para orientarlos y acompañarlos en su proceso de formación, lo cual, desde la perspectiva de todos los actores
educativos, ha contribuido en gran medida a la disminución de esas tasas de deserción.
Al mismo tiempo, de manera concertada, las Vicerrectorías y los programas adelantan un plan de retención de estudiantes, el cual es liderado por la Dirección
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de Asuntos Estudiantiles de la Vicerrectoría Académica, con el propósito de generar condiciones que incentiven la permanencia de los estudiantes en la Universidad y se disminuyan los índices de deserción, las estrategias van desde la articulación con colegios para considerar condiciones previas al ingreso a la Universidad, integración a la vida universitaria, acompañamiento personalizado, soporte económico hasta seguimiento a la vinculación con el mundo laboral.
De acuerdo con Solarte “hay diferentes maneras de medir la deserción, si uno la toma
como la diferencia entre los estudiantes que ingresan y finalmente terminan, este porcentaje en la facultad de medicina es bueno, no recuerdo las cifras pero termina el noventa por ciento, es una buena cosa. Ahora, qué tantos terminan de los que ingresaron en el mismo periodo de tiempo, eso sí es más bajito, hay una buena cantidad de gente que repite semestres. Cuando nosotros hemos comparado las cifras de la facultad con cifras que muestra el ministerio, otras facultades en la misma universidad y otras facultades en el país, nosotros nos hemos sentido relativamente tranquilos”. (Anexo No. 5. Entrevista).
En relación con la deserción Delgado expresa que el nivel de deserción del programa está entre el 11 y el 15%, incluidos aquellos estudiantes que se
equivocaron en la elección de su carrera, porque no logran adaptarse, el nivel de adaptación al programa depende del colegio de donde proceden, ya que algunos colegios enseñan a pensar y a analizar y esos estudiantes de adaptan muy
fácilmente, a otros les resulta más difícil adaptarse, además la mayoría de los estudiantes se demoran entre 12 y 14 semestres en graduarse. (Anexo No. 4. Entrevista). Mientras que Bermúdez señala que la universidad calcula que la tasa de deserción es de 32% con los criterios que tiene establecidos. Además, considera que un desertor es “el que dijo: esta carrera no era la mía, esta universidad no me gusta, aquí no encontré lo que quería; pero el estudiante que se sale porque no tiene con qué pagar o el estudiante que es excluido por razones académicas, no es desertor (…) De todas maneras 32% es una tasa muy alta y
en el programa esto se debe principalmente a razones económicas o académicas”. (Anexo No. 3. Entrevista).
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Aunque las cifras difieren un poco expresamente por la fórmula utilizada para medir la deserción, en el programa esta situación se presenta principalmente en los primeros semestres porque los jóvenes se equivocan en la elección de su profesión y no logran adaptarse a las exigencias y condiciones del programa; por razones académicas debido a la exclusión por segunda prueba académica
consecutiva, pero a partir de sexto semestre cuando el estudiante ingresa a su práctica clínica esta situaciones no se da; y el último motivo de deserción también importante a lo largo de toda la carrera es el financiero no poseen recursos para cancelar en valor de la matrícula.
Delgado indica que “el programa se ha preocupado por realizar un seguimiento más cercano a aquellos estudiantes que entran en prueba académica, los cuales son citados a la Dirección del programa y a la Decanatura del Medio Universitario para entregarles la
comunicación correspondiente, dialogar con ellos y hacerles seguimiento, en ocasiones se les invita a hacer uso de los recursos que tiene la universidad en cuanto a procesos de aprendizaje, se remiten a psicología o si hay algo más serio se les sugiere un manejo psiquiátrico…” (Anexo No. 4. Entrevista).
Participación en actividades de formación Integral
En el concepto emitido por los pares evaluadores en 1998, relaciona que el programa tiene limitaciones para el logro de una formación integral de sus
estudiantes. El proyecto educativo de la Universidad juega un papel fundamental en la orientación del currículo que propende por la formación integral en procura del desarrollo armónico de todas las dimensiones de individuo, por ellos es necesario darle valor a los aspectos éticos, sociales y humanos; de igual forma, se debe ofrecer al estudiante un currículo flexible, que amplié la posibilidad de nuevos espacios electivos y de énfasis que apuntan a la formación integral e involucran al estudiante en su proceso de formación.
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La oportunidad de mejora planteada por los pares evaluadores fue abordada desde dos perspectivas, la primera a través de actividades culturales, deportivas y los servicios de bienestar de la Universidad; y la segunda a través del incremento del número de electivas en el currículo, para que los estudiantes puedan explorar otras áreas. Por ello en el 2006 cuando se recibe la renovación de la acreditación, se reconoce que el programa posee un proyecto educativo coherente con el proyecto institucional e involucra la formación integral.
Entre 2006 y 2013 se impulsó la formación integral y se apoyó la creación de grupos estudiantiles, los cuales se han organizado, poseen un planteamiento, una misión y unos objetivos claros, que les han permitido evolucionar, permanecer y lograr aceptación y participación de los estudiantes.
Reglamento Estudiantil
Las relaciones de los estudiantes con la Universidad son reguladas por el Reglamento de Estudiantes, el cual es general y único, en tanto aplica para
estudiantes regulares (personas que poseen matrícula vigente para un programa de pregrado o posgrado) y estudiantes no regulares (programas académicos no
conducentes a título de pregrado y posgrado).
Este Reglamento es entregado y explicado a todos los estudiantes una vez ingresan a sus respectivos programas académicos durante las jornadas de inducción y está publicado en la página web de la Universidad para consulta permanente de los interesados. Este documento se compone de ocho capítulos, tres de los cuales regulan la selección y evaluación de los estudiantes, a saber: II. Ingreso a la
Universidad, IV. Evaluaciones académicas y V. Grados.
Aunque los documentos analizados no especifican las características que evalúa en CNA, es evidente que todas las acciones de mejora planeadas y
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no sólo en la formación disciplinar, sino también en la formación integral, porque ellos son la razón de ser de los programas y de la Universidad.
Otro aspecto importante a resaltar y que tiene incidencia directa con los estudiantes es la evaluación y las estrategias para realizarla, el programa ha hecho pequeños cambios en asignaturas específicas que han beneficiado a los estudiantes, pero como señala Solarte se deben reevaluar los mecanismos de evaluación que redunden en el proceso de aprendizaje. (Anexo No. 5. Entrevista).
Al interior de la facultad la estrategias de evaluación aplicadas no evidencian de manera directa los logros obtenidos por los estudiantes, se siguen evaluando contenidos de manera tradicional. Señala Delgado, que existen bases de datos con preguntas de asignaturas específicas que se pueden comprar en las papelerías del frente. La evaluación debe cambiar, y pregunta ella ¿cuál es la diferencia entre un alumno que saca 3.0 y otro 2.9 en un examen de texto? El docente deba adaptar su estrategia a lo que realmente quiere evaluar no simplemente a las respuestas de un examen de test. (Anexo No. 4. Entrevista).
Con la implementación del nuevo currículo la metodología de evaluación estará ligada a los niveles de aprendizaje sobre competencias clínicas de acuerdo con la propuesta de Miller (Propuesta para Reforma Curricular, 2007) en su modelo de Pirámide, que permitirá evaluar de manera más directa, el desempeño de los estudiantes, las competencias adquiridas especialmente en el área clínica.
En síntesis podría indicarse cambios en estos aspectos referidos a estudiantes, a propósito del autoevaluación y la acreditación en tres niveles: Por un lado, en cuanto a las estrategias de selección y admisión que han estado ligadas a los perfiles de ingreso determinados por el programa; es claro que habrá que seguir
avanzando, específicamente en lo que refiere a su articulación con el perfil de egreso y con una mayor formación a quienes desarrollan las entrevistas; por otro lado, a mantener un nivel no muy alto de deserción, aunque en el programa se
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presentan todavía algunos porcentajes que deben bajarse; finalmente, en la necesidad de articular la propuesta formativa con acciones de bienestar para los estudiantes.