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Assumptions and data used

Chapter 10 – Probabilistic analyses

10.7 RF system

10.7.2 Assumptions and data used

Sí, el impuesto a la renta Sólo si mi empleado es extranjero No sé 0% 10% 16% 24% 50%

CUANDO PAGA UN SALARIO A UN EMPLEADO POR MEDIO DE UNA BOLETA DE HONORARIOS ¿DEBE PAGAR ALGÚN

IMPUESTO? Sí, pero es voluntario No, ninguno Sí, el IVA No sé Sí, el impuesto a la renta

36 Finalmente, en relación a la inflación y riesgos de inversión la mayoría de las mujeres tiene percepciones correctas. Efectivamente, el 75% de las mujeres emprendedoras y el 79% de las mujeres que aún no emprenden consideran Verdadero que “Cuando se invierte mucho dinero también existe la posibilidad de que se pierda mucho dinero”. En la misma línea, el 79,5% de las mujeres emprendedoras y 89% de las mujeres que aún no emprenden, declara Verdadero que “Una alta inflación significa que el costo de la vida está aumentando”.

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Conclusiones

De forma general, el emprendimiento femenino en Santiago es impulsado principalmente por mujeres de cerca de 41 años con 0, 1 o 2 hijos (78%) con educación superior técnica (36%) o superior universitaria (23%). Las iniciativas de negocios de las mujeres, se caracterizan por ser unipersonales, es decir, sin socios (68%) ni empleados (80%). Al mismo tiempo son emprendimientos pequeños en términos económicos, donde el 72% genera $500.000 o menos mensualmente, siendo esta su principal actividad económica para casi el 60% de las mujeres.

Los emprendimientos de Santiago son principalmente artesanías (16,9%) comercio (15,4%) y otras actividades (15,1%). Cabe señalar, que un 72% de los emprendimientos tienen 3 años o menos, lo cual implica que muchos son emprendimientos nacientes.

De los emprendimientos estudiados, un 70% de dichas iniciativas están formalizadas en el SII, bastante mayor a la tasa nacional (51,3%). Dentro de las razones de no formalización, un 28,4% sostiene que está esperando consolidarse, lo cual se corresponde con la edad e ingreso de las iniciativas de negocio analizados. En según lugar, un cuarto de las mujeres hace alusión a razones personales de no formalización, y casi un quinto sostiene que no se ha hecho el tiempo, lo cual podría ser revertido por medio de publicidad y difusión respecto a la importancia de formalizarse. Un quinto por su parte, explica que aún está esperando consolidarse. Finalmente, la misma proporción de mujeres, alude a razones del proceso que hoy se ven reducidas con la ley empresa en un día, lo cual demuestra la necesidad de su difusión. La formalización se concentra en las figuras de Sociedad de Responsabilidad Limitada (33%), como personal natural y empresa familiar (28%) y trabajador independiente con boletas de honorarios (28%).

En relación al contexto que rodea el emprendimiento, respecto a las motivaciones, estas son lideradas por una búsqueda de realización personal (26%) y por necesidades de mayor flexibilidad laboral (18%). lo cual se condice con las respuestas dadas por las mujeres que anhelan emprender, las cuales declaran en primer lugar que quieren realizarse personalmente (25%), acceder a mayores ingresos (17%) y mayor flexibilidad (15%). Esta es la única ciudad donde pareciera que la necesidad de mayores ingresos es mayor para las mujeres que sueñan con emprender que aquellas que ya tiene su propio negocio. Respecto a las dificultades, estas se centran en la necesidad de financiamiento por parte del estado (18%) y privado (15%) y la dificultad para captar nuevos clientes (16%). Esto se vincula con que más la mitad de los emprendimientos son financiados por recursos propios. Del mismo modo, las mujeres que anhelan emprender declaran que perciben la búsqueda de financiamiento como el principal obstáculo. Sin embargo, un 27% hace alusión a al obstáculo de no tener los conocimientos e información necesaria en términos de

38 emprendimiento. Asimismo, un 25% declara no saber que trámites realizar ni como comenzar su negocio. Esta situación es un llamado a la necesidad de mejorar los canales de información y formación a las emprendedoras, siendo evidente que muchas de ellas no conocen las plataformas actuales para realizar trámites de formalización u otros. En la misma línea, el alto porcentaje de mujeres que declara difícil conseguir financiamiento estatal y privado, presenta una brecha actualmente existente y una necesidad de fortalecer el rol de organismos como CORFO en esta materia, la presencia bancaria e incluso métodos nuevos tales como crowfunding o inversionistas ángeles.

La brecha de género percibida por las mujeres es bastante mayor para aquellas que ya se encuentran emprendimiento. Efectivamente, el 52% de las mujeres emprendedoras sostiene que si existe una brecha de género donde se favorece a los hombres a la hora de emprender, ya sea por los patrones culturales machistas de nuestra sociedad, o bien por su mayores ingresos y patrimonios. Respecto a las mujeres que aún no emprenden, estas perciben la brecha en menor proporción, sin embargo, no deja de ser importante que el 41% de las mujeres declaren la existencia de tal desigualdad.

Si bien mucha de la bibliografía y de las lógicas culturales actuales indican que estas brechas responden a las preocupaciones y labores familiares de la mujer, la evidencia en terreno matiza un poco esta declaración. Si bien el 50% de las mujeres declaran que ellas tienen una doble responsabilidad que involucra la familia y las labores domésticas, solo un 11% catalogan esa responsabilidad como un verdadero obstáculo, es decir, solo un 11% de las mujeres emprendedoras sostiene que la conciliación de su emprendimiento con su familia se encuentra entre sus tres principales obstáculos. Igualmente, para las mujeres que anhelan emprender, solo 6% percibe como un obstáculo, para comenzar su negocio, la conciliación trabajo familia. Además, el 17% de las mujeres emprendedoras declara que el apoyo familiar y/o de amigos se encuentra entre los tres principales aspectos que potencian el emprendimiento. Finalmente, en esta misma línea, solo un 2% de mujeres que aún no emprenden, declara que requieren casa cuna, casa de cuidado de adulto mayor o jardín infantil como un apoyo para comenzar a emprender.

Finalmente, respecto a las prácticas financieras, se aprecia que solo un 15% aproximadamente de las mujeres llevaron a cabo un plan de negocio completo antes de comenzar, una cifra bastante menor a la de Arica y la misma de Antofagasta. Por su parte, poco más de un tercio de las mujeres separan siempre los ingresos del negocio con los del hogar, lo cual es una excelente y necesaria práctica para el éxito de un negocio. Este porcentaje baja levemente al preguntar si lleva un registro mensual de sus ingresos y egresos. Sin embargo, sigue siendo una proporción bastante baja al considerar que dicha práctica es básica y elemental a la hora de analizar la rentabilidad del negocio y evitar futuros valle de la muerte. Esta última consideración requiere un análisis exhaustivo sobre el cálculo de costo de cada producto, el cual fue realizado por un 45% de las mujeres. Pese

39 a que un tercio de las mujeres lleva un registro mensual de sus ingresos y egresos, solo la mitad de estas planifica el nuevo mes pese a poder hacerlo. Finalmente, cabe hacer mención que casi un quinto de las mujeres no lleva la contabilidad de su negocio. La falta de un comportamiento riguroso y constante en términos de prácticas financieras para las mayorías de las mujeres, reflejan una carencia de capacitación y formación en dicha área. Eso se aprecia aún más al percibir que un alto porcentaje de mujeres no conoce lo que es el impuesto a la renta o las circunstancias en las cuales se aplica el IVA.

La necesidad de fortalecer la educación financiera y entregar herramientas para llevar a cabo buenas prácticas que favorezcan y permitan el crecimiento de los emprendimientos de las mujeres de Valparaíso es una realidad urgente. Esto no es solo un diagnóstico, es también un anhelo declarado por el 98% de las mujeres emprendedoras asistentes. Al mismo tiempo, dar a conocer diversas formas de financiamiento y fondos es un desafío que se presenta tanto para organismos públicos como privados.

40 Anexo