Como se ha comentado, con la generalización se ha obtenido la capa vectorial lineal, es decir, las isotermas. Ahora, se pretende conseguir la capa vectorial superficial, dicho de otra manera, se quieren obtener los polígonos correspondientes a las isolíneas.
Para alcanzar este objetivo, se realizaron varias pruebas de las que se explican dos que, si bien no dieron los resultaron adecuados, interesa dejar constancia. Una de ellas crea un polígono envolvente para agregar la capa de líneas con la de polígonos. La otra procesa el archivo ráster con más intensidad antes de crear los polígonos vectoriales. A continuación se describen los dos caminos planteados para resolver este aspecto, si bien hubieron de ser rechazados.
- Método A: polígono envolvente y agregación.
En primer lugar, se crea un polígono mínimo envolvente que permite acotar las isolíneas y el contorno del país. Después, se transforma este contorno a forma lineal y se realiza una combinación
con las isotermas creadas en el punto 5.3.1 Generalización del ráster y obtención de isolíneas. Con
esto lo que se consigue es tener definidas las zonas entre isolíneas y los extremos de las mismas cerradas. Finalmente, con las delimitaciones lineales, se procede a crear los polígonos y eliminar aquellos que no son necesarios (como el contorno exterior).
Las fases y herramientas que hay que emplear para conseguir lo explicado anteriormente, son
los siguientes. En primer lugar, se crea el contorno con la herramienta Data Management Tools
Features Minimum Bounding Geometry con los parámetros geometry_type convex_hull y
group_option none que son los más adecuados según la ayuda de ArcGIS, ver figura 16. Estos
parámetros lo que especifican es que el polígono englobe completamente y se adapte a la forma que permita unir todos los extremos del contorno.
A partir de este polígono envolvente se genera una capa lineal que marca el entorno de los
futuros polígonos, con la herramienta Data Management Tools Features Feature to Line. A
continuación, se realiza una combinación de las isolíneas con las líneas del polígono envolvente con
la herramienta Data Management Tools General Merge. Este paso es temporal, la envolvente
en realidad sirve para obtener la capa deseada de polígonos. La capa resultante se convierte a
polígonos con la herramienta Data Management Tools Features Feature to Polygon.
Ahora es necesario eliminar de los polígonos creados el polígono envolvente, puesto que carece de interés (ver figura 17). El resto de polígonos serán las áreas que se colorearán entre las isolíneas.
Fig. 17: La figura superior (amarilla) es la capa que contiene el contorno y los polígonos creados. Esta capa (amarillo)
se convierte en la capa de combinación de líneas y polígonos que, además, elimina el polígono envolvente (verde).
Como se puede apreciar en la figura 17, en este proceso se generan muchos polígonos muy pequeños, con información de temperatura media anual pero que se sitúan fuera del entorno de interés, que es el interior de las islas. Por ello, el siguiente paso consiste en encontrar la mejor manera de que los polígonos obtenidos sean los que realmente interesan. En consecuencia, se
prueba la herramienta Cartography Tools Generalization Aggregate Polygons para ver cómo
ArcMap unifica los recintos muy pequeños.
Es necesario indicar una distancia de agregación como parámetro de la herramienta mencionada. Puesto que se trata de obtener mapas cuyo fin es su publicación en formato papel y a escala fija, dicha distancia se elegirá en función de la escala del mapa (1:10.000.000) y del límite de percepción visual. Se elige la distancia 0,2 milímetros por el denominador de la escala, tal como muestra la fórmula siguiente:
0,2 x 10.000.000= 2.000.000 mm
El resultado no es del todo satisfactorio debido a la cantidad de discrepancias que surgen entre la capa de polígonos y la de isolíneas (que deberían ser coincidentes). Estas diferencias no son asumibles para la escala y, debido a ello, se rechaza el método A. No obstante, parte de este proceso es válido para la siguiente prueba, que comienza con la capa disponible de polígonos creados a
partir de la combinación (Merge) de isolíneas con la envolvente para trabajar con el método B.
La capa de polígonos, generada a partir de la combinación del polígono envolvente con las
isotermas, se convierte a ráster con la herramienta Conversion Tools To Raster Polygons to
Raster. El tamaño de la celda del ráster a realizar es 100 metros, muy por debajo del tamaño de la
celda del ráster original (que era 1 km2), para conseguir una buena definición de las áreas.
Después, se emplea Spatial Analyst Tools Generalization Expand para expandir tres
celdas el ráster en función de una serie de valores elegidos de los atributos de la capa anterior, ver
figura 19. El objeto de esta acción es conseguir traspasar el atributo contour de las isolíneas a los
polígonos.
Fig. 18: Parámetros de la herramienta Polygon to Raster.
Fig. 19: Parámetros de la orden Expand que actúa sobre la capa
A continuación, se vuelve a convertir el ráster resultante a polígonos con la herramienta
Conversion Tools From Raster Raster to Polygons. En este momento se retoma la idea de la
agregación para ver si esta vez las discrepancias entre las capas vectoriales de isolíneas (generadas
en el punto 5.3.1 Generalización del ráster y obtención de isolíneas) y la de polígonos (recién
obtenida) son aceptables. Para ello, se emplea la herramienta Cartography Tools Generalization
Aggregate Polygons con parámetro de distancia a 2.000 metros tal como se ha explicado antes.
Con este proceso se ha obtenido una correcta definición de los polígonos, aunque aún no se
conserve atributo contour de las líneas. Como se ve en la figura 20, no se consigue una coincidencia
completa con las líneas ni un resultado correcto para todos los casos ya que solamente funciona bien con curvas cerradas y de pequeño tamaño. Se estudian las diferencias de forma visual y de forma analítica, empleando la fórmula del límite de percepción visual. Como estas discrepancias no son asumibles este proceso se considera no adecuado para conseguir la capa de polígonos con los atributos de la capa lineal.
La generación de superficies queda condicionada al proceso que consiga no sólo los polígonos
deseados sino la transferencia del atributo contour de líneas a las áreas. Solucionar este problema es
la clave para poder conseguir los mapas de isocoropletas.