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2.4 Intrusion and attack tolerance for Web services

2.4.1 Attack tolerance techniques

combate de la criminalidad y la inseguridad. La Policía Nacional mantiene dentro de esta nueva estructura el rol primordial de ser el brazo ejecutor de la política pública de lucha contra la inseguri- dad ciudadana, derivado de su deber constitucional de proteger a la sociedad.

Este apretado resumen de medidas institucionales creadas e implementadas solamente en los últimos dos años representa un enorme esfuerzo y una inversión importante del Estado para alcanzar dos metas: la creación de una política pública de prioridad nacional y largo alcance que atienda de manera ordenada y sistemática el problema de la seguridad ciudadana y, quizás más importante, la movilización del aparato estatal para garantizar un derecho ciudadano.

Paralelamente, durante el mismo periodo, otra realidad relacionada con la inseguridad ciudadana ha alcanzado un alto nivel de visibilización en el espacio público, principalmente a través de los medios de comunicación: la violencia contra las mujeres, que convierte en grupo vulnerable a la mitad de la población nacional. La amenaza constante –y ahora más visible que nunca- de la violencia contra las mujeres ha generado grandes movilizaciones de organizaciones e instituciones de la sociedad civil que demandan, y a veces consiguen, legislación especial para la atención de estos casos, aunque el nivel de institucionalización e implementación de estas leyes aún no está muy avanzado.

Los bajos niveles de satisfacción con el desempeño institucional de la policía, los bajos promedios de confianza que la institución policial merece por parte de la ciudadanía y las altas tasas de victimi- zación por corrupción registradas en capítulos anteriores se suman a una serie de problemas muy públicos de desacuerdos y confrontaciones entre la Policía Nacional y el gobierno. Esto contribuye no solamente a una reducción en el potencial de desempeño de esta institución en su rol fundamental de brazo ejecutor para la garantía de la seguridad ciudadana, sino que principalmente continúa minando la confianza de la población en la capacidad estatal de proteger a las personas y garantizar la seguridad ciudadana, alimentando temores y justificando comportamientos altamente cuestiona- bles o francamente ilegales en un contexto democrático.

Sin duda, dos años es un periodo corto para realizar una evaluación adecuada sobre el desempeño e implementación de una política pública de alcance nacional, y sin embargo no por ello los ciudada- nos dejan de ser víctimas de la delincuencia ni dejan de tener temor de serlo.

Este capítulo no pretende evaluar el desempeño de esta política pública, pero sí recoge las experien- cias y percepciones de los ciudadanos en relación con la sensación de seguridad en la que desarrollan sus actividades, su nivel de satisfacción con las instituciones, los funcionarios encargados de garanti- zar la seguridad pública y sus experiencias con la delincuencia. La hipótesis que guía el análisis es que estos elementos de la cotidianidad de las personas tienen consecuencias que se reflejan luego en las actitudes y comportamientos de los ciudadanos en sus relaciones con el Estado y sus institucio- nes, pero principalmente en sus relaciones con otros ciudadanos. El capítulo complementa la infor- mación discutida en el acápite anterior, pero se enfoca en la manera en la que la inseguridad afecta las relaciones entre los ciudadanos y fomenta la expansión de prácticas de linchamiento y “justicia por mano propia”.

Capítulo 8: Inseguridad ciudadana y justicia por mano propia

AOJ11. Hablando del lugar o barrio donde usted vive y pensando en la posibilidad de ser víctima de un asalto o robo, ¿usted se siente muy seguro(a), algo seguro(a), algo inseguro(a) o muy insegu- ro(a)?

VIC1EXT. Ahora, cambiando el tema, ¿ha sido usted víctima de algún acto de delincuencia en los últimos 12 meses? Es decir, ¿ha sido usted víctima de un robo, hurto, agresión, fraude, chantaje, extorsión, amenazas o algún otro tipo de acto delincuencial en los últimos 12 meses?

1. Inseguridad ciudadana y experiencias de victimización por crimen

La primera sección de este capítulo se enfoca de manera muy concisa en el reporte de las experien- cias de los entrevistados y entrevistadas que han sido víctimas de actos de delincuencia y del temor que reportan los bolivianos a ser víctimas de la delincuencia. El capítulo anterior hace una descrip- ción más amplia de estas dos variables, haciendo énfasis en las condiciones socioeconómicas de las personas asociadas a la sensación de inseguridad y a la victimización. En este capítulo se presentan datos de estas dos variables pensando en su efecto en la aprobación de acciones de justicia por mano propia.

Los ítems utilizados para registrar estas experiencias y percepciones se dividen en dos grupos com- plementarios que miden:

a) La percepción de los entrevistados sobre la sensación de seguridad o inseguridad. Esta es una medida subjetiva del temor por la seguridad propia en el entorno inmediato de residencia. Este ítem se mide con la siguiente pregunta:

b) La victimización de los entrevistados por crimen, es decir las experiencias concretas que han tenido siendo víctimas de actos de delincuencia y criminalidad. Esta es una medida objetiva según reporte de los entrevistados. Este ítem se mide con la siguiente pregunta:

El Gráfico 8.1 que se presenta a continuación refleja los niveles de percepción de inseguridad de los bolivianos en los últimos 14 años o, en otras palabras, el temor que los bolivianos tienen de ser vícti- mas de actos delincuenciales en sus barrios o comunidades. Los datos indican que desde 2006, la percepción de inseguridad se había ido reduciendo sostenidamente, señal de un ambiente de vida cotidiana menos amenazante y de una visión optimista en cuanto a las condiciones de vida relacionadas al riesgo.

Sin embargo, en los últimos dos años esta tendencia se revierte radicalmente registrando un incre- mento significativo en las tasas de temor que los ciudadanos sienten a ser víctimas de OD delincuencia en sus barrios y comunidades /a percepción de inseguridad registrada en 2014 es la más alta registrada en Bolivia en casi dos décadas.

Gráfico 8.1. Percepción de inseguridad en la comunidad o barrio en que vive. Perspectiva temporal.        Percepción de inseguridad         Año Fuente: ¹ Barómetro de las Américas por LAPOP

Capítulo 8: Inseguridad ciudadana y justicia por mano propia

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Los resultados generados a partir del análisis de los datos de encuesta en 2014 son sorprendentes, pero deben ser tomados en contexto. En la introducción de este capítulo se menciona que el periodo de estudio entre 2012 y 2014 ha sido un periodo de intensa movilización de recursos y de presencia en el espacio público de la temática de victimización por crimen, delincuencia y violen-cia. Temas como los linchamientos, el feminicidio, la trata y tráfico de mujeres y menores, asesinatos relacionados al narcotráfico y otros afines se han instalado no sólo en los medios de comunicación sino también en la conciencia de los ciudadanos, que al ver un aumento significativo en la frecuencia y presencia de estos temas en los medios de comunicación desarrollan una “hiper-conciencia” de la inseguridad o una hiper-sensibilidad que los predispone D identificar riesgo y sentir temor donde antes no lo hacían. Este dato parece estar señalando no solamente un cambio real en la manera de percibir el entorno inmediato, sino incluso en el comportamiento de los ciudadanos que ya no solamente perciben riesgo, sino que lo buscan a manera de vigilancia.

Este incremento en la percepción de inseguridad en el país es grande tanto en términos absolutos como en términos comparativos con otros países de la región. El Gráfico 7.4 que se presenta en el capítulo 7 ilustra los promedios de la sensación de inseguridad de ciudadanos de los países de Améri- ca Latina para los cuales la información está disponible. De entre estos países, Bolivia ocupa uno de los lugares más altos en el nivel de percepción de inseguridad que sienten los ciudadanos en sus barrios y comunidades.

Al momento de interpretar estos resultados es importante no olvidar que la percepción de inseguridad es una medida subjetiva que, aun cuando tiene asiento en la realidad y da cuenta de las amenazas reales identificadas en el entorno inmediato de vida, también se construye incorporando elementos

carácter de los individuos y otros que se registran en el modelo de análisis multivariado que busca explicar este incremento en la inseguridad ciudadana.

Hay muchos motivos por los cuales los ciudadanos se pueden sentir amenazados en sus barrios y comunidades sin necesariamente haber sido víctimas de la delincuencia o la criminalidad. El ser testigos de actividades ilegales y delincuenciales que se desarrollan con “normalidad” incrementa la sensación de riesgo o amenaza. Entre las fuentes de inseguridad que los ciudadanos identifican en sus barrios y comunidades en el periodo 2012 – 2014 se encuentran las que se ilustran en el Gráfico 8.2, a continuación.

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