• No results found

THE ATTITUDE OF GENERATION C TO PROSUMPTION – STUDY RESULTS

CHALLENGES TO COMMERCE AND MARKETING Paweł de Pourba

THE ATTITUDE OF GENERATION C TO PROSUMPTION – STUDY RESULTS

La mayoría de CIMs son financiados por la institución a la que pertenecen. No es clara la razón por la cual algunos CIMs no recibe apoyo financiero de la entidad a la que están

afiliados; podría ser que dichas entidades ofrecieron un apoyo inicial para la creación del CIM pero no adquirieron el compromiso de una financiación recurrente. En la mitad de los CIMs los recursos de financiamiento provienen exclusivamente de la entidad adjunta, y en una minoría de proyectos o donaciones. Los demás CIMs cuentan con fuentes mixtas, incluyendo el cobro de tarifas diferenciales a sus consultantes (Tabla 4-10).

Es preocupante que en algunos casos la institución a la que pertenece el CIM no aporte recursos económicos para el funcionamiento del mismo de forma constante, así como que en algunos casos el CIM se financie sólo a través de donaciones. La OPS establece que los CIMs deben disponer de recursos financieros suficientes para el mantenimiento de la dotación mínima, incluyendo partidas para salarios, equipos y mobiliario, fuentes bibliográficas y gastos varios (1, 2). Al no contar con fuentes de financiamiento recurrentes

no es posible garantizar el buen funcionamiento del CIM.

Como consecuencia de lo expuesto anteriormente, la mayoría de los CIMs encuestados manifestaron haber tenido problemas de funcionamiento debido a una financiación inadecuada. En este grupo se encuentran muchos de los CIMs que reciben financiación institucional, donaciones o la combinación de los dos. Para algunos parece que contar con fuentes mixtas de financiación, evita que se presenten problemas por escases de recursos (Figura 4-9).

Se deberá entonces, buscar fuentes alternativas de financiamiento como sucede en Estados Unidos donde se cobran tarifas por diferentes actividades, se recibe ayuda del estado, y se incluyen fuentes externas de financiamiento a través de convenios como compañías farmacéuticas, fundaciones y organizaciones no gubernamentales (6), o en

Europa donde se reporta el cobro de tarifas a ciertos grupos de consultantes por servicios especiales como fotocopias, traducciones, preguntas para público en general y boletines, y la financiación por parte del estado y la industria farmacéutica (5). Sin embargo, antes de aceptar una fuente de financiación externa es importante dejar claro que la independencia de la información producida no es negociable y que en ningún momento se actuará para favorecer intereses comerciales (1, 2).

El cobro de tarifas a los solicitantes no es recomendable en los CIMs con corta trayectoria ya que inicialmente será necesario prestar los servicios de forma gratuita, principalmente para crear la demanda de información del CIM, pero esta posibilidad podría considerarse como una solución para resolver las falencias económicas y en el caso de llegar a establecerse deben plantearse tarifas diferenciales (2). La elaboración de

convenios o proyectos con instituciones públicas o privadas también es una alternativa recomendada por la OPS (1, 2).

Los resultados de la encuesta muestran que las dificultades económicas son una constante en la situación de los CIMs latinoamericanos encuestados. Incluso el 27% de los CIMs declaró explícitamente que la escases de presupuesto es uno de sus principales problemas en la continuidad de las tareas del CIM (Tabla 4-2). Como se mencionó anteriormente, los demás problemas como número insuficiente de personal, salarios bajos, materiales insuficientes, acceso limitado a bases de datos y bibliografía desactualizada, también están vinculados con una financiación inadecuada.

Los problemas en la financiación del recurso humano se evidencian a la hora de analizar el costo del personal. En varios casos fue posible identificar que los médicos,

64  

farmacéuticos y estudiantes de pregrado no reciben una remuneración económica por su trabajo en el CIM.

Es una necesidad imperante buscar fuentes alternativas de financiamiento para garantizar los salarios de los profesionales que trabajan en el CIM y de esa forma evitar que constantemente se esté cambiando el personal, ya que el entrenamiento de una persona en la evaluación crítica de la literatura, en la elaboración de respuestas personalizadas, etc. es una actividad que requiere mucha dedicación y no es provechoso para el CIM iniciar procesos de capacitación de personal nuevo que finalmente no prestará sus servicios por mucho tiempo. Si no existieran limitaciones de presupuesto, en la mayoría de los CIMs se pensaría en contratar farmacéuticos y médicos de tiempo completo y con estudios de posgrado, además de ingenieros de sistemas o personal del área de la informática, expertos en difusión de información, entre otros (Tabla 4-24). También es fundamental contar con los recursos económicos suficientes para acceder a la literatura deseada y para actualizar las fuentes bibliográficas ya existentes. Al respecto, cuando se preguntó qué recursos bibliográficos desearían adquirirse si no existieran limitaciones económicas, uno de los CIMs expuso que prefiere libros y revistas en versión física porque “la disponibilidad de acceso a computadoras e Internet es

limitada y de nada serviría una base de datos si no se cuenta con computadoras suficientes”. A pesar de que esta situación no es común a todos los CIMs, permite

comprender las consecuencias de una inadecuada financiación. También se evidencia que la mayoría de fuentes bibliográficas a las que se desearía acceder pero no es posible por los problemas económicos son bases de datos (Tabla 4-22), lo cual es coherente con los costos elevados de suscripción de este tipo de recursos.

Así mismo, la implementación de múltiples actividades de información activa requiere la destinación de una parte del presupuesto. Si el dinero no fuera un limitante muchos de los CIMs manifestaron que desearían publicar boletines de información terapéutica tanto para profesionales de la salud como para pacientes, realizar campañas de educación dirigidas a la comunidad, contar con un espacio en un medio de comunicación masivo como la radio o televisión, crear o mejorar una página web interactiva con chat abierto al público, llevar a cabo investigaciones en temas farmacoepidemiológicos, entre otras (Tabla 4-25).

Adicionalmente es necesario destinar recursos económicos para diseñar bases de datos de almacenamiento de preguntas y respuestas propias, ya que actualmente la mayoría están elaboradas en papel, procesadores de texto, hojas de cálculo o Access® pero lo

ideal sería contar con bases de datos que puedan ser consultadas por Internet y que tengan la posibilidad de crear diferentes usuarios, consultar estadísticas, etc., tanto para facilitar el manejo de la información como para compartir información en un futuro entre CIMs de la región.

Aunque no es una necesidad básica, sería ideal contar con recursos económicos para financiar pasantías entre CIMs con el fin de intercambiar experiencias y fortalecer vínculos, todo esto enmarcado en un proyecto de creación de una red latinoamericana de CIMs.

En resumen las necesidades actuales de recursos económicos de los CIMs latinoamericanos abarcan la mayoría de aspectos fundamentales para su funcionamiento como la financiación del personal, la actualización y adquisición de fuentes bibliográficas,

en algunos casos equipos, entre otros. De ahí la importancia de buscar fuentes alternas de financiamiento que contribuyan a garantizar los requerimientos mínimos para el funcionamiento adecuado del CIM.

5.6. Necesidades actuales de recursos tecnológicos de