• No results found

Auditor-General’s Office Report 2007/

DATA PRESENTATION AND ANALYSIS

4.4 Auditor-General’s Office Report 2007/

– Existe un registro preferente y casi exclusivo de designación: el dibujo in-

fantil, que provoca, a la larga, confusión y desconcierto por las características

de ese medio de designación.

– La previsión de un solo registro de designación o de una designación úni-

ca que va contra uno de los signos más importantes de la matemática: la igual-

dad. Si no se adoptasen varias designaciones para un mismo objeto, ese signo matemático no tendría ninguna razón de existir.

– La limitación de la designación a los resultados obtenidos por cada indi-

viduo, que va en contra del principal objetivo del uso de la designación: la fun-

ción de comunicarse con los demás.

Después de señalar estas concepciones y de constatar el poco ejercicio de la función simbólica que se practica en las aulas de Infantil, conviene recordar las recomendaciones que hace al respecto el DCB de ese nivel educativo. En el apartado de «Objetivos generales» encontramos la siguiente recomendación: «Evocar diversos aspectos de la realidad... o productos de la imaginación y ex- presarlos mediante la utilización... de las posibilidades que ofrecen el juego

simbólico y otras formas de representación de la realidad...» y en el apartado

de «Adquisición del lenguaje matemático» encontramos esta otra: «La expre- sión de esas relaciones [se refiere a las que establece el niño a partir de su ac- tividad sobre los objetos] se hará primero a través de la acción, luego a través

del lenguaje oral y finalmente a través del lenguaje matemático, que puede

empezar sirviéndose de representaciones icónicas y que acabará refiriéndose a los números...»5. Parece claro, pues, que una de las tareas que se han de rea-

lizar en la Escuela Infantil es la de la elaboración de designaciones de distin- to orden, aunque algunos extremos de esas citas necesiten un mayor nivel de precisión, a la cual procederemos en el curso de la proposición didáctica pos- terior.

3.6.3.

Secuencia didáctica sugerida

De acuerdo con lo anterior e intentando buscar un camino de introducción a casi todas las designaciones matemáticas que se han mencionado al final de 3.6.1., hemos organizado la progresión de situaciones en tres apartados:

5 La cursiva es nuestra.

– Situaciones de designación de objetos, personas y acciones.

– Situaciones de designación de conjuntos, de clases y del orden dentro de un conjunto. – Situaciones de designación de algoritmos.

Como condición previa e irrenunciable hay que tener en cuenta que para el diseño de esas situaciones es preciso respetar una regla fundamental que per- mitirá la construcción de designaciones por parte del niño: El ejercicio de la función simbólica, para todos y cada uno de los entes a que nos hemos referido en apartados anteriores, exige por parte del maestro un esfuerzo en la determi- nación de la situación fundamental, que produzca un ejercicio efectivo de la de- signación. Para ello ese esfuerzo se debería centrar en la construcción de una serie de situaciones en las que:

3.7.

Situaciones de designación de objetos,

personas y acciones

Parece obligatorio, dado el carácter egocéntrico de los alumnos de los pri- meros años de Educación Infantil, comenzar por la designación de uno mismo, para continuar después con una derivación bastante natural de este tipo de si- tuación: la designación de los otros y la designación de objetos. Sin embargo, no quedaría completo el panorama si no se procediese a la designación de acciones y de los procesos que determinan la consideración de varias acciones seguidas ya que, una vez que se han designado los elementos primarios, el paso natural es designar las acciones que los ligan entre sí y los procesos determinados por una sucesión de las mismas.

Desarrollo del pensamiento simbólico en el niño 75

– Se plantee la necesidad de comunicarse con otro del mismo nivel para indicarle los elementos de un referencial cualquiera.

– Se produzca confusión entre los elementos del referencial sobre el que es preciso co- municar algo, debida a:

• El aspecto de los elementos que se van a designar. • El parecido entre los elementos que se van a designar. • El número de elementos que se van a designar.

• La diferente entidad de los elementos que se van a designar.

– Exista la posibilidad de uso de distintos registros semióticos para comunicar, de for- ma que dé lugar a representaciones semióticas distintas y a la consiguiente traducción entre ellas, con el objetivo final de lograr una comprensión significativa de los elemen- tos designados.

– Se dé la posibilidad de deshacer las situaciones de homonimia a que ha conducido el ejercicio de la simbolización.

3.7.1.

La designación de uno mismo: de la expresión oral

del nombre a la adopción de un signo

Hemos de procurar que el desarrollo de la situación comprenda las siguien- tes fases:

a) Expresión oral del nombre, ya que la mayoría de los niños llegan a la es- cuela con una forma de designarse: la expresión oral de su nombre

La situación se desestabiliza si se da la circunstancia bastante probable de que existan varios niños que tengan el mismo nombre, lo que les tiene que obli- gar a buscar la solución para resolver el conflicto planteado, solución que nor- malmente se encuentra usando el apellido a continuación del nombre, un número de orden, una característica que los distinga, etc.

b) Gestión de una primera variable didáctica: forma de designarse a uno

mismo

Para esta variable se adoptará un valor: sin hablar, lo que obligará a los alumnos a buscar soluciones para identificarse cuando se ven privados del uso de la voz. Esas soluciones podrán ir desde el uso de la foto hasta el uso de un signo (por ejemplo, un gomet), pasando por soluciones intermedias como son el uso de objetos personales o de dibujos.

c) Gestión de otras variables didácticas

Es importante pasar de uno a otro de esos registros de designación introdu- ciendo, para ello, otras variables didácticas (que se traducirán en la desaparición fortuita y, sin embargo, intencionada de los elementos usados anteriormente pa- ra designarse o en la invalidación de los mismos por determinadas causas com- prensibles para el niño). Así, la introducción de elementos (una racha de viento, un celo excesivo de la persona de la limpieza, la intervención de un personaje fic- ticio que se lleva las designaciones producidas) que hacen desaparecer designa- ciones adoptadas hasta ahora obliga a la adopcion de otras formas de designación que dependerán de los nuevos materiales de designación que se pongan al alcan- ce del alumno.

d) Situaciones próximas que se tienen que desarrollar: la designación de

personas, de objetos personales (perchero, carpeta, vaso, etc.), del domicilio propio, etc.

Actividad 2:Elaborar la consigna que se le daría al niño para que pueda llegar a designarse,