Ciertamente, sería inabarcable intentar sintetizar todos los trabajos que en los últimos años se han venido realizando sobre la presencia fenicia en la Península Ibérica y su interacción primero con los púnicos y después con los romanos. Un amplísimo periodo con múltiples problemáticas históricas. En este apartado se presentará un breve resumen con las principales líneas abiertas en los últimos años y algunos ejemplos de la producción científica que han resultado de su exploración.
Uno de los elementos más reseñables en los últimos años ha sido la proliferación de estudios sobre las identidades colectivas. Los enormes cambios económicos, sociales y políticos de las últimas dos décadas y la falta de certidumbres han allanado el camino a estos estudios, muchos de ellos de gran valor aunque en ocasiones se caiga en un reduccionismo excesivo que convierte todo en un asunto de identidad.50 Nuestro país no ha sido ajeno a ello, y los estudios sobre identidad colectiva en la Edad Antigua se han multiplicado en los últimos años. El modo en el que las comunidades hispano-fenicias se identificaban entre ellas y frente a poderes exógenos como Cartago y muy especialmente Roma, ha sido tema de trabajo y debate en, por ejemplo, el último coloquio organizado por el Centro de Estudios Fenicios y Púnicos en 201151
Directamente relacionados con la identidad se encuentran los estudios sobre la autorrepresentación de las comunidades hispano-fenicias. En ese sentido, destacan los trabajos de algunos investigadores de la Universidad de Málaga. Bartolomé Mora Serrano, especialista en numismática antigua, junto con Gonzalo Cruz Andreotti, estudioso de la tradición geográfica antigua y especialmente de Estrabón, han presentado recientemente un artículo conjunto en el que señalan el interés de las comunidades hispano-fenicias por enlazar deliberadamente con el pasado prestigioso del Extremo Occidente de la literatura geográfica greco-latina, en un intento de definirse ante el poder romano pero también entre las propias ciudades de estirpe semita. Esos esfuerzos se traducirán en el uso de motivos iconográficos en sus amonedaciones que
50 BRUBAKER, R. y COOPER, F. (2000): Págs. 34-36
hacen referencia a tópicos como la fertilidad o el culto a Heracles-Melqart.52 En una línea similar están los trabajos de Manuel Álvarez Martí-Aguilar, que estudian la autorrepresentación por parte de los hispano-fenicios en relación con la visión idealizada de Tartesos y la Turdetania por parte de los escritores greco-latinos.53
En el campo de la epigrafía también se han producido avances notables. Coincidiendo con la revisión de los corpus generales de inscripciones fenicias y púnicas, en particular el KAI o Kanaanäische und Aramäische Inschriften, también en España se está actualizando el repertorio de inscripciones feno-púnicas. Desde el primer corpus hispano-fenicio de Fuentes Estañol en 198654, el número de inscripciones y de interpretaciones ha seguido incrementándose. Un completo estado de la cuestión puede encontrarse en el trabajo de Juan Belmonte Marín Documentación epigráfica fenicio- púnica en la Península Ibérica: estado de la cuestión, en el que analiza la marcha de proyectos de sistematización tan interesantes como el CIP o Corpus Inscriptionum Phoenicarum necnon Punicarum.55
El mejor conocimiento de la documentación epigráfica abre nuevas posibilidades en la comprensión del uso de la lengua y la escritura en el ámbito fenicio-púnico. En el VII Coloquio del Centro de Estudios Fenicios y Púnicos celebrado en 2011 se presentaron dos aportaciones en ese sentido. Por un lado, el proyecto encabezado por los investigadores José Luis López Castro y Juan Belmonte Marín para sistematizar la antroponimia fenicia y su adaptación y pervivencia en época romana, proyecto del que presentaron sus primeros resultados.56 En segundo lugar, la interesante propuesta de José Ángel Zamora para redefinir el concepto de escritura neopúnica, una nueva visión que incluso serviría para tratar de solucionar el problema de los alfabetos monetales libiofenicios contemplándolos como adaptaciones locales.57
El crecimiento de la producción sobre los estudios fenicios y púnicos de las últimas décadas ha facilitado la apertura de un nuevo frente: el análisis historiográfico. En ese
52 MORA SERRANO, B. y CRUZ ANDREOTTI, G. (2012): Págs. 1-14. Temática que Mora Serrano ya
había tocado en solitario en un trabajo algo anterior: MORA SERRANO, B. (2011): Págs. 21-32
53 ÁLVAREZ MARTÍ-AGUILAR, M. (2012): Págs. 35-58 54 FUENTES ESTAÑOL, Mª. J. (1986)
55 BELMONTE MARÍN, J. (2010): Págs. 159-220
56 LÓPEZ CASTRO, J. L. y BELMONTE MARÍN, J. (2012): Págs. 141-164 57 ZAMORA, J. A. (2012): Págs. 113-140
sentido, se podría destacar, entre otras múltiples aportaciones, las de Eduardo Ferrer Albelda, de la Universidad de Sevilla. Su libro La España cartaginesa. Claves historiográficas para la historia de España supone la primera sistematización de la historiografía sobre la presencia fenicia y púnica de España. Aunque el libro muestra un especial interés por las crónicas generales de finales de la Edad Media y la Edad Moderna y por analizar cómo se conjuga la visión que se tenía de los fenicios y púnicos con la historia de España que se estaba construyendo, Ferrer Albelda también muestra atención a la historiografía más reciente. Así pues, matiza el desinterés por el mundo fenicio-púnico y, en general, semita y oriental de la historiografía española de hasta el último tercio del siglo XX, presentando un panorama más complejo.58 A partir de ahí, el investigador sevillano ha dedicado otros trabajos historiográficos a temas concretos, con especial interés a la visión grecolatina del mundo semita occidental. Por ejemplo, la problemática de los libiofenicios y su evolución a lo largo del tiempo59 o la problemática de los autores clásicos y la dicotomía entre los prejuicios contra fenicios, cartagineses y semitas en general y la imagen de prestigio, antigüedad y tradición que al mismo tiempo mantienen, en especial en la tradición geográfica antigua, campo de estudio en el que se está profundizando.60
Otro rasgo a destacar es la profundización en la idea del Círculo del Estrecho y en el estudio de las relaciones entre el sur de la Península Ibérica y el norte de África. Uno de los lugares donde más ha arraigado este concepto ha sido Francia. Ya se ha mencionado que la idea del Círculo del Estrecho influyó con fuerza en Jacques Alexandropoulos, influencia que se ha mantenido en su obra Les monnaies de l’Afrique antique, que tal como se ha señalado en la introducción a este trabajo, sigue siendo la obra de referencia clave para la moneda antigua norteafricana más de una década después. Otro especialista en numismática antigua y norteafricana, Laurent Callegarin, también ha trabajado sobre el tema en diversos artículos.61 Muy reciente, de 2011, es la tesis doctoral defendida en la Universidad de Burdeos por Gwladys Bernard con el título Autour du Détroit de Gibraltar: espaces politiques et stratégiques sous l’Empire romain, aún sin publicar.62 De relevancia es también el proyecto de investigación
58 FERRER ALBELDA, E. (1996a): Págs. 83-107 59 FERRER ALBELDA, E. (2000): Págs. 421-434 60 FERRER ALBELDA, E. (1996b): Págs. 115-131
61 CALLEGARIN, L. (2008): Págs. 289-328 y CALLEGARIN, L. y EL HARRIF, F. (2000): Págs. 23-42 62 BERNARD, G. (en prensa)
DÉTROIT. Le détroit de Gibraltar à la croisée des mers et des continents (époques ancienne et médiévale) que lleva a cabo La Casa de Velázquez.
En España, el concepto ha sido por lo general aceptado, con contribuciones en el campo de la arqueología. En la Universidad de Sevilla han proseguido los trabajos de Francisca Chaves, a los que se han unido otros investigadores. También ha sido muy activa en ese sentido la Universidad de Cádiz, donde se ha publicado una de las últimas monografías dedicadas al tema, Gadir y el Círculo del Estrecho revisados: propuestas de la arqueología desde un enfoque social63, en la que son tratados una amplia variedad de temas, desde la influencia fenicia en los procesos de consolidación estatal en el norte de África hasta el comercio anfórico en la zona del Estrecho, o la futura monografía Le Cercle du Détroit, une région Géohistorique de Longue Durée, de Darío Bernal Casasola, aún sin publicar. En Cádiz también está prevista la próxima defensa de una tesis doctoral sobre la moneda en la región del Estrecho de Gibraltar por parte de Elena Moreno Pulido64, autora de una interesante ponencia en el Vigésimo Congreso Internacional sobre el África Romana celebrado en Alguer en Septiembre de 2013 y titulada Heracles-Melqart en la amonedación mauritana y en la que presenta una propuesta según la cual la imagen del dios Océano de la moneda de Tingi podría corresponder en realidad con un Heracles-Melqart.65
63 DOMÍNGUEZ PÉREZ, J. C. (ed.) (2011)
64 Tesis, cuyo título provisional es Tradición local en el Imperio Romano del Círculo del Estrecho. Un
análisis desde la iconografía monetal, y dirigida por Alicia Arévalo
65 MORENO PULIDO, E. (en prensa). Agradezco al profesor Beltrán Lloris por haberme informado
sobre la ponencia y la próxima tesis y a la propia señorita Moreno Pulido por haberme atendido y ofrecido su ayuda e información.