Para lograr la funcionalidad en la vivienda, no solo es necesario contar con una buena distribución y acomodo de los espacios interiores, es necesario también que elementos como el recubrimiento de los pisos así como las instalaciones eléctricas permitan realizar las actividades en cada zona.
Es imprescindible que en las áreas húmedas como los baños, cocinas, áreas de lavado. accesos, etc se cuente con un piso antiderrapante que minimice la probabilidad de accidentes en esa zona.
Por otro lado las instalaciones eléctricas deben situarse a manera que vayan a favor del flujo de las circulaciones de la vivienda. Por ejemplo en una escalera es imprescindible contar con un apagador de tres vías que permita el control de la iluminación ya sea de la parte superior o inferior de la escalera; igualmente la ubicación de apagadores debe ser intuitiva, cercana al acceso de cualquier espacio.
3.3.1.3 FLEXIBILIDAD
El término flexibilidad se refiere a la capacidad de la vivienda para responder al proceso evolutivo de sus habitantes. Un diseño flexible es aquel que prevé a largo plazo los cambios que pueden darse en una vivienda y facilita mediante su estructura diferentes distribuciones dentro de la misma. Debido a que la ocupación de una vivienda se da por individuos en condiciones diferentes a lo largo de la vida útil del inmueble, no se puede establecer un uso estático o una evolución tipificada en los usuarios; es ahí cuando la vivienda se enfrenta a la evolución de necesidades. Por ello, la vivienda debe ser capaz de adaptarse a cambios a medida que sus habitantes enfrentan diferentes situaciones y etapas de su vida. Un diseño flexible evita concebir a la vivienda como un sistema cerrado y rígido, incapaz de evolucionar naturalmente en función de las necesidades y estilo de vida de sus habitantes, más bien está orientada a ser un sistema abierto y evolutivo, adaptable en diferentes variantes de diseño permitiendo un amplio número de arreglos y diferentes distribuciones de los espacios. La evolución de las necesidades de los ocupantes se da en función de factores como los siguientes: • Tiempo, edad de los ocupantes • Número de ocupantes • Estado, sexo y vínculo familiar • Economía, nivel de vida • Formación profesional y cultural • Ciclo de vida: nacer, crecer, envejecer, morirEs en función de estos factores que se presentan necesidades como el crecimiento de la vivienda en función del número de ocupantes; reducción al momento en que ciertos ocupantes abandonan el hogar, etc.
De esta manera, una vivienda flexible presenta la integración del concepto de forma abierta y planta flexible, cualidades que permiten una superficie de vivienda dispuesta para su libre disposición. Para lograr este tipo de adaptación la vivienda requiere de elementos que permitan su movilidad y cambio de lugar; componentes como paredes móviles o una estructura de forma planta abierta que diversas distribuciones. Las ventajas de este tipo de adaptaciones es que con este método se evitan remodelaciones que afecten la estructura portante de la vivienda [34].
Históricamente el concepto de flexibilidad ha sido desarrollado en búsqueda de adaptar los espacios al cambio en los usos cotidianos de los inmuebles. La tradición Japonesa de construcción es una muestra de esto ya que se fundamenta en la adaptabilidad de los espacios de acuerdo a las funciones ahí realizadas; así con el uso de puertas corredizas en papel traslúcido, mobiliario de reducidas dimensiones siempre retirado después de su uso, así como otras características es posible crear espacios multifuncionales. Por su parte la flexibilidad viene introducida en el occidente hasta 1914 donde el arquitecto suizo Charles Édouard Jeanneret‐Gris, mejor conocido como Le Corbusier diseña el proyecto de la casa Domino la cual mostraba los principios de flexibilidad haciendo uso de una planta abierta. Mediante losas y pilares de concreto lograba una gran variedad de distribuciones en los diferentes niveles de la vivienda, proporcionando alta flexibilidad al usuario. A partir de este proyecto se desarrollan una gran cantidad de investigaciones y proyectos fundamentados en la flexibilidad de la vivienda, que impulsados por la reconstrucción de Europa luego de la segunda guerra mundial, trajeron consigo resultados como el uso de prefabricados, uso de páneles, componentes sanitarios, recubrimientos, etc.
En el contexto Mexicano, siendo un país en desarrollo, el concepto de vivienda flexible solo se ha implementado en proyectos puntuales. La mayoría de sus aplicaciones se realizan en combinación con los sistemas rígidos de construcción, trayendo como resultado una herramienta poco funcional que no provee todos los beneficios de una vivienda totalmente flexible [26,34].
3.3.1.3.1 COMPONENTES DE FLEXIBILIDAD
Existen dos componentes indispensables para una edificación flexible. El primero es el espacio interior, y el segundo es el soporte. El espacio interior representa el área con capacidad de ser alterada por sus ocupantes. Es un sistema que incorpora las particiones, distribuciones y equipamiento de la vivienda. Por otro lado el soporte representa la parte permanente del edificios y se constituye como la construcción ya terminada, preparada para ser habitada. Los elementos que componen el soporte de una edificación son los siguientes: • La estructura.‐ Es el esqueleto de la construcción, la disposición de este componente determina el grado de flexibilidad de la vivienda.• Las fachadas.‐ Son elementos que varían dependiendo el estilo arquitectónico seleccionado, gustos y preferencias de los usuarios, clima, los códigos y reglamentos, etc.
• Los accesos.‐ Dependiendo su ubicación permiten realizar diferentes configuraciones al interior de los espacios. En cierta manera su disposición determina el grado de flexibilidad de la vivienda.
• Circulaciones verticales.‐ Debido a que son componentes de conexión fijos su ubicación determina también el grado de flexibilidad de la vivienda.
• Circulaciones horizontales.‐ Se refiere a corredores y pasillos de conexión entre espacios.
• Las líneas de instalaciones.‐ Además de la libertad en la disposición de los espacios interiores es necesario preveer futuras distribuciones y planear estas instalaciones con suficientes salidas eléctricas, de aire acondicionado, hidrosanitarios y comunicaciones.
Es importante mencionar que el soporte no es solo la estructura de la vivienda, sino que es el espacio que posibilita las diferentes posibilidades de diseño. El soporte resulta importante ya que este definirá la constitución del espacio interior, asimismo permite crear diferentes combinaciones de los espacios arquitectónicos, dando paso al crecimiento, inclusión, redistribución, respetando los elementos de función,
conexión y circulación necesarios para el desempeño óptimo de la distribución interior, dotándolo de mayor versatilidad y mejorando el aprovechamiento de los espacios a satisfacción de los usuarios [26].