Chapter III showed that marriage following non-marital pregnancy declined during the 1970s, especially at ages 16 to
is 13. 07 years, but it is not clear how the value was obtained If, for example, only the ages of those girls who had begun to
W. B Saunders
El personal de la organización es la mejor fuente de ideas para la mejora continua y escalonada de los procesos y a menudo participan como grupos de trabajo. Éste es el encargado de participar en la productividad y calidad proporcionando su talento, creatividad y esfuerzo para que los sistemas de trabajo funcionen adecuadamente y se logren los objetivos.
Este cambio requiere básicamente la participación de todas las personas de la organización, para mejorar un sistema, es mejor trabajar en un equipo que trabajar individualmente.
La cultura madura se refleja desde la posición y postura de la gerencia, en la forma de administrar, en el enfoque de la organización, lo que determina lo favorable del ambiente para implementación de la norma, un nuevo proceso no representa amenaza, es esperado por todos y de buena forma. El sistema existente facilita los procesos nuevos, las dificultades son menores.
En una empresa con una cultura inmadura los procesos no solamente son más difíciles, la implementación puede convertirse en problema, pues no va a ser aceptada por convicción, sino por presión o imposición y será vista como una gran amenaza, como algo que transforma radicalmente el sistema.
La cultura de una empresa se valora entonces en su enfoque, no en el deseo, no en la cantidad de unidades producidas, menos en la cantidad de empleados o tamaño de la empresa, y esos asuntos no son los que permiten un
ambiente favorable para la implementación de la norma, se requiere de una apertura mental, de un enfoque hacia el mercado, de un sistema abierto al cambio.
No se requiere que una empresa tenga el 100% de efectividad, pero al menos que tenga una cultura enfocada a hacer las cosas mejor, que el personal no vea el cambio y las mejoras como una obligación, que las consideren importantes, que exista vocación hacia el mejoramiento.
En una cultura inmadura las personas pueden trabajar mucho y reflejar resultados, pero estos se dan más por inercia, por tradición, que por planeación. En una cultura inmadura hay tensiones muy marcadas poco manifiestas, y aunque las personas aparentemente trabajen bien, no necesariamente lo hacen con toda la eficiencia y productividad de que se es capaz. El sentido de pertenencia no es alto. El ambiente es poco favorable para recibir nuevos retos, lo nuevo es interpretado más como una amenaza o problema, algo así como más carga laboral.
La organización debe disponer ya de una buena estructura organizativa; para una efectiva implementación de los programas de calidad, y en especial para iniciar un proceso de normalización ISO, es prudente que la empresa inicie por algo más elemental, por definir una cultura orientada a la excelencia. Se trata de crear las condiciones favorables para que el nuevo sistema tenga receptividad en la organización. (Senlle, 2000).
Un programa de sensibilización hacia el ISO no sólo capacita, sino que enseña, forma y entrena a las personas para que puedan desaprender para aprender, para que cambien sus patrones mentales y culturales permitiendo que el proceso sea eficiente y agradable.
El certificado ISO hace constar que algo es cierto, y si para certificar la idoneidad de una persona para el ejercicio de una profesión se han de establecer criterios, indicadores y estándares respecto a competencias, valores y otros
elementos, entonces el primer beneficio de la certificación es que genera confianza. Confianza en el poseedor del certificado y en el usuario de sus servicios profesionales.
Los beneficios que consiguen las empresas al implementar un sistema de Calidad según las Normas ISO son considerables, pues permiten obtener una mayor satisfacción de los clientes por la confianza en los productos y servicios que brindan, en otras palabras, si dos proveedores están compitiendo por el mismo contrato, el que tenga un certificado de ISO 9001: 2000 puede tener una ventaja competitiva con algunos compradores
Otro aspecto fundamental es la reducción de costos, pues al contar con un sistema más eficiente se eliminan las posibilidades de efectuar un reproceso para la elaboración de los productos o servicios que no se adecuan a los estándares solicitados. Es decir, se logra una mejora considerable en la productividad de la empresa, así como los compromisos de identificación de los trabajadores. Su adecuación contribuye a generar condiciones precisas para una gestión de la Calidad más efectiva.
La implantación tanto eficaz como eficiente, son los ingredientes básicos para que la puesta en marcha del ISO 9001:2000 sea exitosa. La implantación del modelo obedece, en primera instancia, a entender con la debida profundidad, el nuevo estándar, saber sus exigencias y flexibilidades. Sabiendo los requerimientos del modelo, no necesariamente se puede implantar en una organización, se debe tener una estrategia bien definida con una secuencia de pasos que sirvan de guía a la gerencia. La estrategia de implantación debe contemplar cómo enfrentarse a los nuevos requerimientos.
Ahora bien una vez conseguida la certificación se requiere seguir trabajando bajo estándares basados en la mejora continua, pues se inicia una nueva cultura organizacional donde se tienen que aprovechar lo cosechado durante todo el proceso y así poder asegurar el futuro de la empresa, obtener
mejores beneficios, tener organizaciones más rentables, asegurar el crecimiento, aumentar el empleo y con ello contribuir a la estabilidad de mercado.
El período de validez de la certificación es de tres años durante los cuales es necesario llevar a cabo auditorías de seguimiento, estas son obligatorias y deben ser ejecutadas por lo menos cada seis meses en los que se evalúan las mejoras que se le hacen al sistema pues la característica dinámica del nuevo Sistema de Calidad implantado es lo que garantiza la efectividad de lograr modificar la operatividad de las actividad con el objetivo de cumplir con los nuevos requerimientos de los clientes.